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PANAMÁ - PANAMÁ Un viaje de 22 días entre dos aguas -Diarios de Viajes de Panama- Isla74
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Diario: PANAMÁ - PANAMÁ Un viaje de 22 días entre dos aguas  -  Localización:  Panama  Panama
Descripción: Anulada por la Pura Vida y por el protagonismo turístico de su vecina Costa Rica, Panamá ofrece al viajero mucho más que Bocas del Toro y más que su famoso Canal…A orillas del Caribe y del Pacífico, esconde selvas, volcanes, bosques lluviosos y tropicales, raftings, trails, canopys, buceo, snorkel, surf, kite, kayaks, ballenas, tortugas marinas, montañas, observación de aves, islas, islotes, preciosas playas, corales, etnoturismo, baños termales, historia…y el archipiélago idílico de San Blas (Guna Yala) que te prometo que se grabará para siempre en tu memoria…Sin duda, un destino, al menos para nosotros, bastante completo y espectacular.
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Etapa: DEL PACÍFICO AL CARIBE: Panamá city, El Valle de Antón, Boquete, Bocas del Toro  -  Localización:  Panama Panama
Fecha creación: 06/04/2015 12:37  
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Anulada por la Pura Vida y por el protagonismo turístico de su vecina Costa Rica, Panamá ofrece al viajero mucho más que Bocas del Toro y más que su famoso Canal…A orillas del Caribe y del Pacífico, esconde selvas, volcanes, bosques lluviosos y tropicales, raftings, trails, canopys, buceo, snorkel, surf, kite, kayaks, ballenas, tortugas marinas, montañas, observación de aves, islas, islotes, preciosas playas, corales, etnoturismo, baños termales, historia…y el archipiélago idílico de San Blas que te prometo que se grabará para siempre en tu memoria…Sin duda, un destino, al menos para nosotros, bastante completo y espectacular.



Aunque no es un viaje demasiado reciente me he animado a escribir al ver que no había muchos diarios con este destino en el foro…Quizás pueda servir a resolver algunas dudas, incógnitas o quien sabe….quizás pueda inspirar a alguien…

Quizás el reciente reconocimiento, por parte de la UNESCO, de cinco de sus monumentos y espacios históricos-naturales anime a nuevos viajeros a descubrir un país increíble como es Panamá. Por si alguien tiene curiosidad comento que los enclaves incluidos son las fortificaciones caribeñas de Portobello y San Lorenzo, Conjunto arqueológico Panamá La Vieja y núcleo histórico de Ciudad de Panamá, Parque Nacional La Amistad-Reserva de la Cordillera de Talamanca, Parque Nacional Darién y el Parque Nacional Coiba y su reserva marina.
(si quieres ampliar la noticia: Panamá: Lugares Patrimonio de la Humanidad (UNESCO) )

Viaje realizado en pareja del 22 Agosto a 12 de septiembre de 2012

ITINERARIO-RUTA:

Día 1: Llegada a Ciudad de Panamá
Día 2: Ciudad de Panamá – Valle de Antón (128Km; 2 horas)
Día 3: Valle de Antón
Día 4: Valle de Antón – Las Lajas (262 km; 4h); Las Lajas–Boquete (122 km; 2h)
Día 5: Boquete
Día 6: Boquete
Día 7: Boquete-Almirante-Isla de Colón (173Km; 2h 45 + 1h 13 bote)
Día 8: Isla Colón-Isla de Bastimentos
Día 9: Isla de Bastimentos
Día 10: Isla de Bastimentos
Día 11: Bastimentos- Almirante-Las Tablas (480 km; 6h 43 min)
Día 12: Las Tablas-Las Minas (78 km ;1h 11 min (x Macaracas))–Pedasí
Día 13: Pedasí
Día 14: Pedasí - Isla Iguana
Día 15: Pedasí-Panamá city (326 km ; 4h 10 min)
Día 16: Ciudad de Panamá
Día 17: San Blas (Guna Yala)
Día 18: San Blas
Día 19: San Blas
Día 20: San Blas
Día 21: Ciudad de Panamá
Día 22: Regreso a Madrid por SJO

ALOJAMIENTOS:

Panamá tiene una oferta bastante amplia, quizás no tanto como Costa Rica, pero sí lo suficiente como para viajar en temporada baja como nosotros con apenas un par de reservas hechas desde casa. Creo que hay para todos los bolsillos, desde económicos hoteles, hostales, bed and breakfast, a ecolodges, o a resorts de precios más prohibitivos según qué tipo y según la zona.

TRANSPORTES:

Carreteras: Bien tirando a regumal. La Panamericana en según que tramos se llena de baches y era fácil ver decorativas llantas de todos los tamaños inundando la carretera. Pero el país está claro que avanza y prospera y en muchos lugares están trabajando en ello y es fácil encontrar algunos tramos en obras y carreteras recientemente asfaltadas. Cuando nosotros viajamos, por los numerosos baches, por si había crecidas, …y porque los precios eran coherentes, elegimos un pequeño 4x4. Sin duda Panamá es un país que se presta a recorrerlo a tu aire. Bien alquilando coche o usando los buses que conectan las principales ciudades, usando las van y microbuses, bote-taxis, tren e incluso vuelos internos.

¿Nos vamos?....

DÍA 1: VUELOS Y LLEGADA a Panamá City

Nuestro viaje comienza con el vuelo desde Málaga a Madrid desde donde volaríamos a Ciudad de Panamá (Aeropuerto Intl. Tucumán) con escala en Nueva York (Newark). Volamos con Iberia, precios muy razonables, sin retrasos, sin pérdidas de maletas, sin incidencias, todo ok.

Normalmente solemos recoger el coche en el aeropuerto pero esta vez, por cuestiones de logística, llegábamos por la tarde, decidimos recogerlo al día siguiente en la ciudad. Necesitábamos cambiar algunos dólares a balboas y para ello utilizamos una oficina de cambio del mismo aeropuerto (1$ = 1 Balboa).

Tomamos un taxi. Desde el aeropuerto a la ciudad son apenas veinte kilómetros, en teoría se tarda unos 20-30 minutos al alojamiento, …peeero dependerá del tráfico, porque en hora punta éste puede ser realmente denso. Los primeros kilómetros transcurren entre suaves lomas y verdes paisajes, el taxista sigue su instinto y nos lleva por arterias que sabe que a esas horas estarán algo más despejadas.

En general el hombre era de los que habla poco y lo poco que hablaba lo hacía en sotto vocce por el móvil sincronizándose con su señora esposa para la cena…De lo poco que nos cuenta es el significado del nombre del país, que unos dicen que significa abundancia de peces, otros dicen que abundancia de peces y de mariposas….otros que viene del nombre de unas antiguas casas de pescadores o de un arte de pesca y otros que significa “más allá” y que era el nombre de un antiguo cacique, …parece ser que no se ponen muy de acuerdo con la etimología.

Cae la tarde cuando vemos a lo lejos el macro puente de las Américas, que conecta América del Norte con América del Sur, la ciudad del istmo aparece a lo lejos. Entramos por una de sus principales avenidas, un tráfico ruidoso y caótico nos rodea; gente que entra y sale de hoteles, vendedores ambulantes auténticos profesionales de los atascos, peatones, la salida del trabajo … Nos cruzamos con los primeros diablos rojos…o rojos a secas…o diablos…así es como llaman los locales a sus emblemáticos autobuses,…Son básicamente viejísimos y ruidosos buses de las escuelas de USA, ostentosamente tuneados y muy artísticamente grafiteados, que al parecer también se caracterizan porque viajan a grandes velocidades y no se detienen hasta estrellarse, estamparse o salirse una rueda jeje. Subirse a uno de ellos es casi sin duda más arriesgado que un rafting o un canopy, endiabladamente rápidos, contaminantes, escandalosos y estresantes. Puede constituir una aventura o aliciente en sí para los que les vayan estas emociones fuertes jeje, a mí me ponen pelín de los nervios. Pero aún así confieso que me da pena su extinción, nos cuenta el taxista que al siguiente año los retirarían de circulación pues se aumentaría la flota de los nuevos autobuses ya existente y se avanzarían en las obras del metro…sin duda menos simbólico o emblemático que los curiosos diablos…


Poco a poco avanzamos, vemos contrastes entre los barrios, el taxista callejea, enfila una empinada cuesta y desde su coronilla vemos el corazón de la moderna city, los rascacielos comenzaban a llenarse de vida, y las primeras luces hacían brillar más su aspecto colosal. Continuamos y un poco más adelante se encontraba nuestro alojamiento. Se trata de una casa casi pareada, un bed & breakfast, en una tranquila zona residencial conocida como los Altos del Dorado.

Al salir al exterior la cálida temperatura y el exceso de humedad nos recuerdan la latitud a la que estamos…un auténtico calor tropical nos da una bochornosa pero soportable bienvenida.
Al escuchar el taxi aparecieron los hospitalarios dueños del Mediterranean Dreams a recibirnos y a ayudarnos con las maletas, nos esperaban. Éste y el alojamiento de Bastimentos eran los únicos que llevábamos reservados desde casa, todos los demás los elegimos sobre el terreno. Para esos casos de improvisación llevamos un listado con nuestras preferencias, normalmente basadas en las opiniones del tripadvisor y de booking, que nos sirven de orientación.

Nuestros anfitriones eran una joven pareja formada por una hiperactiva madrileña y un hipoactivo venezolano que llevaban genial el negocio. Con ellos cenamos, charlamos, nos ubicamos, nos informaron, aconsejaron,…Decidimos establecer allí nuestra base para cuando fuéramos a San Blas, ellos nos ayudarían con las gestiones y podríamos dejar allí parte del equipaje para no tener que viajar con todo (sobre todo el tecnológico). Cansaditos, y con el último cabo suelto de la logística de San Blas casi atado, nos fuimos a dormir. Las coloridas habitaciones están muy limpias, todo muy ok, aunque el baño de algunas es pelín microscópico. Lo mejor del alojamiento los dueños, que te hacen sentir casi como en tu casa, la ubicación, limpieza y el pequeñito patio donde se desayuna.


DÍA 2: DE PANAMÁ CITY al VALLE

Después de haber pasado tres veces por el mismo alojamiento, puedo decir que la calidad del desayuno es inversamente proporcional a los niveles de aburrimiento, inspiración y creatividad de la hiperactiva madrileña. Lo mismo te hace unas psicodélicas cupcakes, que unos pancakes de colores fashion …por suerte también pone pan, cereales, frutas, zumos, café,…

Aquella primera mañana desayunamos en el agradable patio en compañía de un señor mayor español que venía de visitar Costa Rica y ahora visitaba Panamá buscando un lugar agradable donde retirarse. Nos contaba sus recientes vivencias con un seísmo en San José mientras miraba con cara de abierto asco las tortitas rosas, verdes y azules… y se sacaba de la manga una diminuta botella de aceite de oliva made in Spain.

Nosotros terminamos con el galáctico desayuno, y sin querer entretenernos mucho nos fuimos caminando a la cercana Avda. Ricardo J. Alfaro donde estaba la oficina de Dollar Rent a car. Con ellos habíamos alquilado desde casa un Suzuki Jimmy 4x4.

Todo el procedimiento fue ok peeeero a biorritmo panameño… que como imagináis se asemeja bastante a cualquier biorritmo caribeño, pacífico caribeño o afro caribeño. Es cierto que estábamos recién llegados y aún inadaptados pero es cierto que, al menos aquel día, fueron muy lentos.
Salimos de allí y unos metros más adelante hacemos nuestra primera parada en un supermercado de la macro cadena El Rey. Compramos un móvil con su tarjeta local, víveres, el repelente local, …Algunas fotos a los numerosos puestos de lotería diaria y a sus colas, a los limpiabotas, ….


Sin entretenernos demasiado volvemos al B&B para hacer el checkout, despedirnos y ponernos en marcha. Y con unas enormes ganas de verlo todo conectamos a Jenny (para quien no la conozca aún de otros diarios es la muchacha que vive en nuestro GPS) y por fin nos disponemos a cruzar la jungla de asfalto. Es de Perogrullo que una carretera llena de Diablos… es una carretera endiablada o una endiablada carretera …no vamos a discutir…. pero a priori impone, o directamente acojona. A Jenny le tiembla la voz, el pulso y el satélite… no puede fallarnos y tiene que sacarnos de allí por el camino más corto. Por suerte, la ubicación del alojamiento es genial para conectar con el corredor Norte y no tener apenas que callejear por la city. Salimos rápido del infierno...no es para tanto Guiño

Un poco de verde, el aeropuerto internacional Marcos Gelabert y el gigantesco Albrook Mall donde decidimos hacer una segunda parada, habíamos olvidado unos zapatos básicos para el rafting y aprovecharíamos para tantear los precios de los objetivos de las cámaras, por aquello de que el dólar estaba a nuestro favor. A nosotros estos centros no nos apasionan…sencillamente no nos gustan…y no sabría decir si mola o no mola…Hay muchísimas tiendas, de marcas, de firmas, restaurantes, cafeterías…yo me mareo y los veo todos casi iguales, no se si es problema mío o de la globalización. Pero sí, hay de todo, incluso existe en Panamá un turismo de compras…por ejemplo son muchos los venezolanos, argentinos que compran aquí productos como tecnología o perfumes para uso propio o para revender en su país.

Pero nosotros salimos de allí todo lo rápido que pudimos. Abandonamos la sintética jungla de ocio y por la Av. Gaillard nuestra Jenny nos lleva hacia el Centro de visitantes de Miraflores desde donde veríamos el Canal. Rápido reaparece el verde exuberante, el tráfico fluye y nosotros con él. Y en algún momento indeterminado comienzan a aparecer descomunales calvas marrones en el verde, enormes movimientos de tierra, megacamiones y megamáquinas… y aquello de repente se convierte en un documental de Discovery Channel que se titula por ejemplo Megaconstruciones….o Construcciones a Cascoporro.

Tan faraónicas son las obras de ampliación del canal que existen miradores para poder observarlas…¿no hay jubilados que se entretienen viendo las obras del barrio?....pues aquí lo mismo pero muy a lo bestia, …abierto a abueletes, a curiosos, a arquitectos, a ingenieros y a guiris rasos… y cómo hay gente para todo, y para gusto colores…pues yo lo comento.


Pese a las obras del camino y alrededores se llega bien y se aparca fácil. Cerca del parking gratuito los viejos vagones de tren usado para la construcción del Canal, me recuerdan la estrecha relación y vínculo del istmo con el oro. Hasta aquí llegaban las mulas cargadas de oro desde el corazón de la selva americana a través del Camino de Cruces, hasta aquí llegaron después los trenes cargados de oro desde el lejano y febril oeste americano,… hasta aquí llegan hoy día barcos de todo el mundo para acortar camino cargados con mercancías algunas incluso más valiosas que el oro. Sin duda, la estratégica y privilegiada geografía del país ha jugado, juega y jugará un destacado papel en el pasado, en el presente y en el futuro de Panamá.

El lugar, es tan estratégico que para acceder al centro de visitantes de Miraflores hay que atravesar un arco de seguridad y scanner. Para mi fue inevitable acordarme de “Panamá Panamá”, la novela de Vázquez Figueroa que he usado con cariño como título del diario, en la que se planea un atentado para demoler el Canal. No me pareció desproporcionada la medida de seguridad, la estrategia es lo que tiene, su importancia, además de comercial, es también militar… quien domine el canal en una guerra sin duda jugará con ventaja.



Durante muchos años el Canal estuvo en manos norteamericanas y quizás de aquellas, a veces tensas, relaciones se destila una esencia que diferencia a Panamá de Costa Rica, siendo actualmente mucho más gringa la segunda que la primera. Hoy, y desde 1999, la gestión del Canal es cien por cien panameña, y las mastodónticas y complicadas obras de su ampliación, españolas. El peaje medio de este súper atajo es de unos cincuenta y cuatro mil dólares y el peaje más barato fue menos de medio dólar que pagó un nadador por cruzarlo a finales de los años veinte.

Creo recordar que se recomienda visitar el Canal por la mañana porque por la tarde el tráfico es menor y quizás es más difícil coincidir con la maniobra de paso. Abre todos los días, incluidos festivos, de 9:00 a 16:30. El precio actual de la entrada según la web 15 Balboas (15$). Incluye la visita al museo, a las terrazas-miradores, al simulador del Canal y al teatro 3D. Hay también algún restaurante con vistas, del que no puedo hablar porque no lo visitamos, y una tienda de suvenires.

Recuerdo que el museo nos resultó bastante interesante, expone una completa información que abarca desde los orígenes de su faraónica construcción plagada de dificultades, calamidades y de imprevistos como terremotos, epidemias de fiebre amarilla … a antiguas y muy curiosas fotografías, materiales…, algo de geología, incluso alguna pequeña muestra biológica de la fauna de los alrededores...


Por megafonía comunican a los visitantes cuando llega un barco para poder observar la compleja y delicada maniobra desde algunos de los miradores. La voz enlatada describe las características del barco en cuestión, y allí, desde una de las concurridas terrazas vimos pasar a un barco noruego. Las enormes dimensiones requieren de precisión, los poderosos vagones o mulas entran en acción, las esclusas se abren o se cierran para vaciar o llenar el canal con el agua del lago y poder así salvarse la diferencia de nivel/altura existente entre la cuenca atlántica y la pacífica.


Desde allí con unos prismáticos se pueden observar también las lejanas esclusas de Pedro Miguel, contar la cola de los muchísimos barcos que esperan su turno dispersos a ambos lados del canal y mirar a los ojos a los numerosos pelícanos.
Visitar o no el canal dependerá de tus gustos… A nosotros nos resultaba una obra de ingeniería interesante que incluimos desde el principio y mereció la pena, nos resultó impresionante el infundio ingenieril en sí y muy didáctico si se visita el museo.

Nos ponemos en marcha y le pedimos a Jenny que nos lleve a nuestro primer destino, El Valle de Antón. Nos hace retomar la Panamericana y enlazar con la ruta 71 de Las Uvas justo antes de llegar a La Unión y al río Corona. Encontramos en el primer tramo y encontramos más tráfico del esperado, numerosos buses, camiones, camionetas, pick ups cargadas y recargadas,… el río nos acompaña. Comenzamos a subir una bonita carretera de montaña, atravesamos diminutas aldeas, alguna tienda con originales muebles y artesanía en madera,…y desembocamos en el tranquilo valle.
El Valle de Antón, o el lugar de la India dormida, es una pequeña villa campestre y turística que esconde algunos encantos y secretos. El pueblo, de unos casi ocho mil habitantes, tiene la peculiaridad de estar ubicado en el cráter o caldera de un volcán, es uno de los pocos cráteres habitado del mundo, y en la zona existen varios pozos termales volcánicos, una gran cantidad de colinas y rocas volcánicas.

Al parecer, la suavidad de sus temperaturas, la tranquilidad, la seguridad, la paz que desprende la zona, la buena y sencilla calidad de vida… atrae cada vez más a jubilados de todas las nacionalidades que buscan aquí su retiro. Por sus cuatro calles los ociosos abuelos, los tranquilos nativos y los guiris vacacionales se mezclan formando un relajadísimo crisol… y cuando se entra en el valle la vida se desacelera. El verde lo rodea y alfombra todo, …la india abraza al poblado cráter.



Lo primero que hicimos fue decidir el alojamiento donde pasaríamos nuestras dos noches, y como no queríamos perder tiempo elegimos rápido el económico, básico pero correcto Hotel Don Pepe. Está ubicado en la calle principal del pueblo, cerca del pequeño mercado y frente al horterísimo hotel Pekín… desentonaba mogollón y a día de hoy aún no le encuentro ningún fundamento a esa construcción tan espantosa en un valle tan idílico…Se ve que la diáspora oriental no tiene fin...es una auténtica biodispersión geográfica … los chinos cualquier día nos invaden…si no lo han hecho ya.

Hicimos un rápido checking y nos fuimos a pasear por la calle principal que atraviesa el pueblo-cráter-calle. Nos ubicamos, localizamos donde realizaríamos al día siguiente las actividades, hicimos fotos, paseamos por el pequeño mercado donde frutas y verduras se mezclaban con puestos de artesanías locales. Aquí vi por primera vez las molas.

La mola es un arte textil elaborado por las indígenas Kuna de Panamá (y Colombia). Tiene una elaboración lenta y compleja que consiste en ir superponiendo capas de tela cosidas entre sí y usarla como lienzo para reproducir en ellas, a base de puntadas y coloridas telas en relieve, metafóricos laberintos, fauna, flora, figuras geométricas, … La mola forma parte de su vestimenta, de hecho significa ropa, y habla de sus tradiciones, simbología, naturaleza, cultura. Como suvenir es original, único y contribuye a dar empleo a las mujeres locales. Y como todo, hay distintas calidades, cuantas más capas de telas más laboriosos son y más caros.



La proximidad al ecuador hace que la tarde, mas que caer, se desplome y rápido llega la oscuridad al valle. Con esa sincronía que solo consigue la naturaleza comenzamos a escuchar un extraño sonido que jamás en la vida habíamos escuchado. Era un estrafalario concierto multitudinario, sin duda de origen animal, era tan galáctico que tardamos en identificarlo… Era una sinfonía de atípicas ranas con un curioso sonido eléctrico, sintético y divertido. Aquellos locos sonidos y ecos a lo largo de todo el valle hacían sonar al pueblo como una gigantesca máquina de marcianitos de atari.
Intentamos buscar a las electroranas, pero no llevábamos encima la linterna-frontal y no hubo suerte. Sabíamos que entre los habitantes más famosos del valle está la rana dorada, una especie de extraño color y muy curioso comportamiento, pero es tal su peligro de extinción…que sin duda, ella no era la multitudinaria especie que croaba.

Sin conocer a la ranamarciana nos fuimos a cenar al alojamiento. Lo mejor del Don Pepe es su terraza-azotea repleta de coloridas hamacas, bancos, sillones, mecedoras, mesas y una nevera a disposición de los clientes. Después del picnic y de descargar las primeras fotos, cansaditos nos fuimos a dormir acunados con aquella surrealista electroNana.

DÍA 3: EL VALLE

Comenzamos el día tempranito desayunando en la misma agradable terraza del hotel… pero ahora con bonitas vistas a las primeras luces y a la fotogénica niebla enredada en los árboles de las faldas de la india.


Poco a poco el pueblo se despierta, la gasolinera abre, gente que viene y que va, niños caminando que van a los coles, la calle es ruidosa puntualmente debido a la alta velocidad con la que es cruzada por pickups, coches, camiones, …pero en ella predomina el silencio salpicado de bicicletas…En ella pasa la vida y nosotros la vemos pasar mientras acabamos nuestro desayuno, hacemos algunas fotos desde nuestra atalaya… y nos ponemos en marcha.

Hoy queríamos hacer a primera hora un canopy. Como el día anterior dimos el paseo por el diminuto pueblo estábamos ubicados y encontramos pronto el lugar señalizado al final de la calle principal, a la derecha. El chiringuito base de la actividad te recuerda que Panamá es la hermana pequeña o adolescente de Costa Rica…está aún desarrollándose, y sus infraestructuras, mantenimiento de senderos, señalizaciones, nº de guías locales, centros de visitantes…son más escasos, rústicos, básicos que en su vecina Tica hermana casi siamesa…

Aún así tu casco, tus guantes, tu arnés comprobado, tu guía, las nociones básicas del artefacto y de seguridad... todo lo básico; te lo dan.
No recuerdo que fuera especialmente caro, sí recuerdo que me gustó mucho y que me supo a poco, …quizás para mi gusto eran pocas tiro líneas y se me pasó demasiado rápido. Pero mola. En una de ellas, la más larga y creo que última, te frenan y te dejan suspendido entre-sobre el verde dosel y con unas inolvidables vistas a la cascada de El Macho…las gotas de agua juegan con el sol a hacer arcoíris,… por un instante el tiempo se detiene, y te quieres quedar ahí colgada buena parte de la mañana en ese rincón tan Jurásico. Como íbamos solos, el guía atendió a mi súplica de prórroga para quedarme allí más tiempo suspendida…yo me hipnoticé con la cascada para no olvidarla…y al maridito le tocó inmortalizarla en foto.


Cuando aterrizamos nos quedamos por la zona haciendo un pequeño trail del que recuerdo el verde húmedo, el ambiente fluorescente lleno de sombras y tempranas luces que hacían muy difícil tomar fotografías decentes…la cascada ahora vista desde abajo, el agua corriendo por todas partes, a veces bajo rustic-puentes, otras veces bajo simples maderas, otras entre y sobre las piedras,…helechos gigantes, lianas, …fue un paseo muy agradable por el Jurásico. Fauna… escuchamos más que vimos...de allí solo me traje mi deseado reencuentro con mi querida mariposa Morpho y algunas aves.


Como teníamos ganas de más trails nos fuimos a buscar La Pintada. Por el camino atravesamos una zona de sencillas y cuidadas casas, decoradas con flores,...alguna escuela, alguna cancha …vimos algunas aves, probamos suerte con las fotos…aparcamos y comenzamos el trail.

Nuestro desconocimiento en estos arqueoasuntos nos hace que valoremos más la parte geo-biológica que la geo-etnográfica pero es obligado comentar que en el inicio, y durante el sendero, existen piedras donde los nativos precolombinos grabaron petroglifos. Bajorrelieves con forma de espirales, círculos, rectas,…cuyo significado exacto aún no se ha descifrado. Se sospecha que algunos pueden ser hitos y formar parte de un mapa de la zona, otros se consideran calendarios de lluvias, otros le dan un punto más espiritual…y como hay gente para todo hay quien le da un origen saturnino o marciano.



Cuando llegas al inicio del sendero, una docena de niños aparecerán de las calles cercanas ofreciéndose como intérprete de los primeros petroglifos que se encuentran allí mismo en la entrada. Por muy pocos balboas te cuentan la historia que narra los bajorrelieves, y supongo que quizás por unos cuantos balboas más, no lo sé, se ofrezcan para hacer de guía por todo el sendero.

Podríamos decir que una primera parte es un agradable paseo, de nuevo entre el verde Jurásico, varias cascadas y saltos de agua, algunas piedras salpicadas con petroglifos …Agradable, fácil y sencillo pese a ser escasa-insignificante o nula la señalización del sendero por aquel entonces.


A medida que avanzamos sí se complica un poco más, tiene una subida que si ha habido lluvias recientes (lo cual es frecuente) puede estar resbaladiza debido al barro y puntualmente te ves obligado a cabrear por las pequeñas rocas, coger pequeñas tangentes, usar piedras de apoyo o un palo…
El sendero es en verdad una vía de comunicación, una especie de calle peatonal que comunica las altas casas de la zona con el Valle. No había mucho trasiego pero nos cruzamos con una mujer y una pequeña niña que bajaban juntas con el modo Heidi ON como si aquello ni resbalara ni estuviera pendiente ni nada de nada,...
También bajaba un señor de edad incalculable cargado con su cesto de leña que pese a su consumido aspecto y al peso de su carga también llevaba el modo Heidi ON activado, …Y vimos un turista solitario, también de edad incalculable…que ése, el pobre, directamente estaba OFF. Como una alcayata el guiri-anciano jadeaba en lo más llano, apoyándose en las piedras que en ese tramo servían de suave escalera…rojo hasta decir basta, nos miró sonriente cuando le ofrecimos preocupados nuestra ayuda y con un guirijadeo nos dijo que estaba estupendísimamente… costaba trabajo entenderle y creerle…pero si el hombre lo decía, e insistía...



Seguimos subiendo hasta que el barro y la pendiente nos desanimaron a seguir, pero hubiera estado interesante asomarse a ver como se vivía en la parte alta del valle, aquel incomunicado rincón seguro que hubiera merecido una visita. Pero retrocedimos sobre nuestros resbaladizos pasos, con cuidado, no vale torcerse ningún tobillo ni nada parecido, que estamos pelín inaccesibles y es el comienzo de las vacaciones…Precauciones las normales, sentido común, tampoco hay que ser un capitán Quechua y llegar siempre a lo más alto. Disfrutamos del mundo en verde, y de repente la selva se cuasi asfalta, un sendero discurre entre frescas coladas colgadas, casitas coloreadas, un enorme Diablo aparcado rodeado de helechos y bromelias,…los niños se bajan del Diablo escolar y nosotros desembocamos en un kiosquito, donde sentados en su poyete nos tomamos una de esas coca colas frías en botella XL de cristal que se recuerdan casi para toda la vida.


Después de los matutinos trails y de comer nuestro picnic pasamos por el Don Pepe a cambiarnos de ropa, porque la primera parte de la tarde la dedicaríamos a untarnos con barro y flotar en las aguas termales del rústico y encantador “balneario”. Es un lugar muy sencillo pero acogedor, y guardamos muy buenos recuerdos de flotar a 38º bajo el dosel verde jurásico fosforito. Un par de sencillas piscinas cuasi albercas, un bonito jardín, un juego de acústica para lo niños, taquillas, duchas, …En la entrada te venden un tarrito de barro y costaba todo menos de cinco dólares por persona. Se encuentra al final de la calle de Los Millonarios, es su nombre oficial y supongo que es debido a los casoplones de los guris jubilados que salpican la bonita zona. No había apenas nadie, y allí disfrutamos mucho de la tranquilidad del valle elevada ya a su máxima potencia.

Remineralizados nos quedamos el resto de la tarde paseando por el pueblo, acoplados totalmente a su tranquilo ritmo y haciendo algunas fotos. Niños jugando, bicicletas, el devenir de la vida…y el chaparrón del siglo. Una manta de agua nos hace refugiarnos de nuevo en el pequeño mercado. Y tan de repente como comenzó el diluvio, terminó.


Buscábamos un bar local para cenar pero acabamos eligiendo un steak house por tener un ambiente más animado. Cuando terminamos la carnívora cena, rebuscamos de nuevo las electroranas …y de nuevo sin suerte al cometer el mismo fallo de no llevar el frontal. Para acabar el día, volvimos a las cómodas hamacas de la terraza del hotel.

DÍA 4: Del VALLE a BOQUETE

Nos levantamos tempranito y nos ponemos en marcha tras desayunar en nuestra atalaya con vistas a las faldas verdes de la India, al Monumento Nacional Cerro Gaital, al cerro Pajita y al Caracoral. Hoy abandonábamos la provincia de Coclé y pasaríamos la noche en Boquete, que pertenece a la provincia de Chiriquí.

Nos despedimos del tranquilo Valle. La zona ofrece otras pequeñas actividades como visitar el pequeño centro de El Níspero que contiene un ranario donde ver la rana dorada, serpentario, un jardín botánico con orquídeas…pero tiene una parte zoo que no me mola y descartamos la visita. O puedes echar un vistazo al trail de los árboles cuadrados, un extraño fenómeno que ocurre en algunos álamos que crecen en el cráter. No es una ilusión óptica pues sus anillos de crecimiento son también cuadrados y por lo visto andan investigando que ocurre con ellos pues cuando son plantados lejos del valle su crecimiento es normal…y no me preguntéis si las raíces son cuadradas Guiño

Conectamos a Jenny que nos recuerda que tenemos por delante 380 Km. Hacemos una última parada en una sencilla iglesia para disfrutar de las últimas panorámicas y comenzamos el descenso por una carretera de montaña bastante tranquila, ok y decente. Hasta desembocar en la Panamericana en todo su esplendor, los carriles se ensanchan, algo más de tráfico, a ratos largas rectas, de nuevo los viejos megacamiones americanos, puentes de acero…


Atravesamos pueblos, pueblitos, pedanías y aldeas, Natá, Santiago, San Lorenzo, Chiriquí, David, …y con tanta zona de travesías… pues nos cazó un radar con un ligero exceso de velocidad según nos informó el policía que esperaba a los infractores en la recta. Siempre hay una primera vez para estas cosas …y siguiendo el consejo o las recomendaciones de nuestros anfitriones de la primera noche en la city, le dimos 20$ para solucionar el asunto y chimpúm. Uno se queda con una sensación extraña tirando a desagradable, es un cabreo con uno mismo por contribuir de alguna forma a fomentar esta fácil corrupción con la que completar los escasos sueldos, ….pero bueno era cierto que íbamos pelín más rápido y acabamos aceptamos pulpo como animal de compañía.

Nuestra siguiente parada fue en el desvío hacia el pueblo de La Mesa perteneciente a la provincia de Veraguas. Con imprevistos incluidos llevábamos unas tres horas y paramos a estirar las piernas y a tomar algo fresco en aquel destartalado lugar, un cruce de caminos casi en mitad de la nada. Un par de chiringos donde esperar o avituallarse y que a esas horas aún preparaban las brasas… y un cartel con un Jesucristo superstar de tamaño considerable…es fácil encontrarse a Jesucristos pintados sobre flamantes Diablos, o sobre camiones, pegatinas,…pasa en muchos lugares de Centroamérica…es evidente que los misioneros trabajaron demasiado bien en toda América eliminando todas sus creencias e instaurando a golpe de palos el cristianismo…en fin, paradojas de las religiones y efectos colaterales de los descubrimientos y las conquistas.


Retomamos la marcha después de la breve parada. Las rectas comienzan a desaparecer y aparecen curvas, vuelve el verde. La carretera está salpicada cada dos por tres de numerosísimas y enormes llantas, muchas de camiones que se dejan las ruedas en los grandes baches,…no apetece pinchar así que prestamos atención al paisaje pero también a los socavones. Junto a la carretera surgen algunos tenderetes de los que cuelgan coloridas ropas locales y vemos nuestros primeros Ngöbe Buglé… piel oscura, nariz achatada, labios gruesos y pelo lacio…
Ellos con atuendos actuales, ellas con sus bolsitos característicos (chácaras) y coloridos vestidos tradicionales con bordados en el pecho-cuello-hombros y en los filos de las enaguas… el camino se salpica de naranjas, rojos, rosas, verdes y amarillos…


Jenny nos hace desviarnos en San Félix para llevarnos a la playa de Las Lajas. Queríamos asomarnos a ver el Pacífico y comer allí. Atravesamos la calle del pequeño poblado, aparcamos junto a las palmeras de la solitaria playa y nos sentamos a comernos nuestro picnic con unas espectaculares vistas diáfanas, ningún islote, ningún barco, nada, solo la larga playa y la amplia marea baja tan característica del Pacífico donde se reflejaban las nubes, el sol, las palmeras y los pelícanos. Disfrutamos un rato de la playa y nos pusimos en marcha.


Poco antes de llegar a David, reaparece el mucho verde que en tantas ocasiones nos recordaba a las verdes carreteras de Costa Rica, se vislumbraban elevados cortados de los que caían inmensas cascadas…, luego subimos por Dolega rumbo a Barú donde pasamos por un tramo de importantes obras.

Paramos en un centro de información o similar que está antes de bajar al literal boquete donde se encuentra el pueblo de Boquete. Había miradores que hacen suponer que las vistas deben molar pero nosotros nos encontramos nubes encajadas, que como una densa niebla lo cubría casi todo… y nos mojaba.
Volvimos al coche y a ponernos en marcha, y tras un último tramo en obras llegamos al coqueto pueblo; enclavado en un valle, atravesado por el río Caldera, rodeado de las altas montañas de la cordillera Central, de bosque tropical montañoso y con vistas al volcán Barú…idílico.

Debido a lo inaccesible y abrupto de la zona, fue aquí donde los Ngöbe se refugiaron durante la conquista española. Por sus calles vemos muchas que esperan el autobús, o caminan, compran, ...conversan… y con el monocolor luminoso de sus sencillos vestidos llenan de alegría la tarde gris que nos recibe.

Jenny calcula que hemos tardado unas cinco horas, con multa, paraditas y picnic, …queda poco para que se desplome el día y como no tenemos alojamiento, nuestra prioridad es ubicarnos.
Probamos suerte en un primer hostal donde nos recibió una anciana que nos cuenta su vida de soprano antes de enseñarnos unas umbrías habitaciones donde era muy fácil que creciera un helecho o incluso un nenúfar o un loto. Era caro y no nos interesó. La soprano se despidió de mí con sonoros besos como si fuera mi tía Antonia y regresamos al coche a consultar nuestra lista. Probamos en un coqueto B&B junto al río pero lo que le quedaba era demasiado caro…y por fin a la tercera fue la vencida; nos quedamos en el Hostal Refugio del río, varias casitas convertidas en habitaciones, con un agradable jardín atravesado por un arroyo muy zen, salón y cocina comunitaria, hamacas,…y un precio muy ok.

Aprovechamos el momento del checking para que nos informaran sobre como reservar el rafting que queríamos hacer en el río Chiriquí. La agradable recepcionista nos ayudó con la gestión y nos lo reservó por teléfono. Nos cuenta que también se puede hacer canopy, montar a caballo, kayaks, dar un paseo por el pequeño jardín botánico… hacer una visita-cata a las fincas- cafetales …nos habla de lo bonita que es la feria de las flores y el café que se celebra en las primeras semanas de enero…y de cómo Boquete vive de los ecoturistas y jubilados adinerados. Nos confirma que Panamá ocupa el cuarto puesto en la lista de la revista no se qué como destino top ten para jubilarse.
Tras ubicarnos fuimos a buscar un lugar para cenar, y en el Big Duddy´s probamos el rico taco de pescado. Había sido un día que planteamos como transición o camino y algo cansaditos nos fuimos a dormir.

DÍA 5: BOQUETE

Aunque madrugamos, los tropicales días pasan deprisa… desayunamos y nos ponemos en marcha. Queríamos hacer algún trail de los sencillos que ofrece la zona y asomarnos a ver como estaba el acceso para llegar, al menos, al Centro de Visitantes del Volcán Barú.
Donde acaba el pueblo continúa una pista que sube a Bajo Mono y Alto Quiel , pasa junto a unas cascadas, junto a zonas de humedales, verdes cultivos, …a ratos la vista del Barú, cada vez más cerca, aparece y desaparece detrás de un espeso manto de nubes.

Encontramos una caseta y el comienzo de un sendero. Tras pagar una pequeña entrada y charlar con el guardaparque, al que le gusta que los turistas le muestren en su mapa de donde vienen…nos preparamos y nos ponemos en marcha para hacer el sendero de Los Quetzales.
El dosel del bosque tropical de montaña lo cubre todo, mis queridos helechos arbóreos no tardan en aparecer y de inmediato me teletransporto de nuevo al Jurásico, …los sonidos, la magia de la luz filtrada, la sobredosis de verde que aporta ese halo fosforito… el murmullo del agua…la temperatura perfecta…

Cruzamos algún puente, ríos y arroyos, y poco a poco el cómodo sendero desaparece, se diluye entre piedras, suelo marrón y hojarasca, se estrecha, se tupe, se bloquea…se pierde…y surgen las dudas de si vamos por el camino correcto. Aquí no hay tanta señalización, ni pasarelas, ni escalones como en Costa Rica, y además, según nos contó el guarda, había daños causados por unas fuertes lluvias y había trabajos de mantenimiento. Hacía falta un machete para seguir y nuestro espíritu aventurero y nuestro sentido común decidieron que era mejor sentarnos en un tronco-banco que encontramos por el camino y disfrutar del viaje al Jurásico. Volvemos a pelearnos con las luces y sombras que complican sacar fotos decentes que hagan justicia al bello rincón, somos incapaces de retratar con justicia la impresionante botánica que nos engullía.


Sin prisas, retrocedemos sobre nuestros pasos, …se cruza una serpiente, revolotean mariposas, vemos aves que no identificamos,…pero no mucha más fauna, y por supuestísimo nada del famoso quetzal que requiere de mucha suerte, mucha habilidad o de un buen guía, al parecer la población no es numerosa y puede no resultar fácil encontrarlos.

Volvemos al coche, deshacemos de nuevo parte de la pista parando a hacer algunas fotos y nos acercamos a las nubladas faldas del volcán Barú. Según lo que habíamos leído cuando preparábamos el viaje se podía subir casi a la cima en coche por una carretera en mal estado, o bien subir hasta el centro de interpretación en coche y hacer el trail hasta la cima, según autores ronda las 13-15h, siete largas para subir y otras siete largas para bajar. Implica una logística un poco contrarreloj en la que hay que tener muy en cuenta las horas de luz, puede hacerse con guía o por libre…pero no es un trail para improvisarlo. Sabíamos que hay otro acceso desde Cerro Punta pero al parecer era aún más complicado.

Cuando llegamos… nuestro gozo en un pozo…la carretera no estaba en mal estado, estaba en muy muy mal estado, en pésimo estado,… quizás se debía también a las mismas fuertes lluvias que nos comentó el guarda, no lo se. Además del mal estado, la fuerte pendiente era también un problema, nuestro Jimmy ya nos había demostrado en alguna cuesta que no estaba para esos trotes, se ahogaba…Decidimos que para nosotros el carril estaba impracticable y con sentido común descartamos la idea. Nos conformaríamos con ver los 3.475 m del potencialmente activo Barú desde sus pies nublados. Es el pico más elevado del país y dicen que desde su cima, los días muy despejados, pueden verse los dos océanos.

Cambiamos de planes y sin prisas, decidimos recorrer el valle con el coche y atravesar la zona donde viven los Ngöbe-buglé. Ante la necesidad de hacer frente a los conquistadores los Ngöbe y los buglé se unieron conformando una única etnia y constituyen hoy día una región con unos ciento cincuenta mil habitantes. De nuevo aparecen sus mujeres por la carretera coloreando la casi inexistente cuneta, los niños occidentalizados, las niñas con sus cuasi babis-camisones, hombres trabajando en los cultivos, recogiendo leña,… las sencillas casas de maderas de desgastados colores…


Atraviesa la carretera un bosque de pinos, pasamos por el Bajo Quiel, por los cafetales, …un hombre esculpiendo el gigantesco tronco de un árbol…Una última parada para apreciar las bonitas vistas del pueblo donde se ve con claridad el agujero donde está encajado y que le da nombre.


Aparcamos y nos fuimos a dar un paseo por la soleada y animada calle principal. Cuando a principios de siglo los emigrantes, alemanes, franceses, suizos, yugoslavos y americanos, se instalaron en Boquete, atraídos por el cultivo del café, se encargaron dejar su huella en el estilo arquitectónico de sus fincas y construcciones. Pero en el pueblo predominan casas bajas y sencillas, muchas en coloridas y viejas maderas quizás algo más cuidadas o pelín sofisticadas que las vistas en la zona Ngöbe. Numerosos colmados tradicionales, algunas tiendas para turistas, la peluquería, el supermercado, la plaza del pueblo, algunas oficinas de ecoturismo, algunos tenderetes de artesanías…


Paseando llegamos al río Caldera, que atraviesa el valle de las flores, su presencia lo llena todo, tornando aún más idílicos sus alrededores, salpicado de puentes, de mucho verde, niños jugando,…las montañas…
Decidimos comer de picnic para aprovechar más el día y buscamos alguna pista por donde asomarnos y perdernos. Comimos junto a unos órganos basálticos o columnas basálticas que allí conocen como Los Ladrillos. Son fruto de la última erupción del Barú, geológicamente muy reciente hace solo 500-550 años…andaban aún los conquistadores por aquellos lares.


Las nubes entraban oscureciendo el valle, una fina lluvia persistente nos obliga a refugiarnos en el coche. Recorremos la cómoda pista viendo los relucientes verdes, el ganado, una pequeña zona recreativa,…y como no escampaba decidimos ir a comernos unas ricas fresas que, además de las flores y el café, es otro de los productos típicos de Boquete.
Buscamos y en un rincón del pueblo, cerca de Los Naranjos, encontramos un par de sencillos bares especializados en fresas, elegimos el que está abierto. Nos sentamos en el agradable porche entre locales a disfrutar de la mucha tranquilidad del lugar.


Seguía lloviznando, recorrimos el pueblo y sus alrededores ahora bajo la fina cortina de agua y decidimos regresar al porche de nuestro agradable alojamiento desde donde era un auténtico lujo ver llover y escuchar el agradable arroyo correr. Descargamos fotos, charlamos con otros viajeros, una ducha rápida y volvemos al Daddy´s a cenar.

DÍA 6: BOQUETE - RAFTING

Nos levantamos tempranito y nos acordamos de coger nuestros pasaportes, hoy nos harían falta para hacer el rafting, ya que el tramo del río Chiriquí Viejo donde finaliza el descenso pertenece a Costa Rica.
Nos ponemos en marcha, teníamos localizada la oficina de White Water rafting con la que habíamos contratado la actividad. Desayunamos y esperamos en una especie de centro comercial donde se encontraba el local y donde aprovechamos para sacar dinero de un cajero.

En las mismas oficinas recogemos los materiales, nos montamos, los seis que formábamos el grupo, en una van y nos ponemos en marcha. El trayecto dura quizás una hora, carretera cómoda entre verdes paisajes. Al llegar a la zona donde iniciaríamos el rafting encontramos una obra descomunal de nuevo con espíritu español. Los guías nos explican que están construyendo una represa en el río y que saben que el caudal se verá muy afectado y casi seguro que no podrán seguir haciendo descensos.

En la fea orilla con vistas al movimiento de tierra nos dan unas básicas instrucciones en inglés que se resumen en: adelante, atrás y al centro…y ……”pa dentro” del río que nos vamos. No somos rafters ni mucho menos, somos simples guiris que probamos la experiencia en el río Toro, Costa Rica, nos gustó toda ella y decidimos repetir. No hace falta saber mucho porque en verdad todo el trabajo importante lo hace el guía y el río Guiño …los guiris contribuimos.

Es un río de categoría III, y pese a ser la estación seca llevaba bastante agua. La sensación de velocidad, de cabalgar sobre las espumas de las olas, las diferentes y verdes panorámicas desde el cauce, los monos y las aves que te acompañan por el recorrido, los rugidos del agua, las enormes piedras, los salientes, las lianas, las ramas, ….es divertido, refrescante, bonito, y lo recuerdo por entonces algo más económico que en la vecina CR.

Paramos a tomar el sencillo picnic que ellos improvisan en un plisplás en la orilla del río. Los guías nos cuentan que Chiriquí significa en Gnöbe, el valle de la Luna, nos hablan del futuro prometedor del país, del ecoturismo emergente en el distrito,…. y en media hora volvemos a ponernos en marcha para terminar el segundo tramo del descenso.

Cuando no van a bordo ni niños ni ancianos los guías suelen volcar la balsa en un tramo seguro del tropical río para que los guiris nos remojemos, no se si suele ser un clásico, un ritual, una gracieta…o un refresco. El río se va serenando y ensanchando, aparecen islotes que dan un nuevo aspecto al trayecto. Todo resulta diferente desde esa perspectiva…los puentes, el dosel, las lianas…te encoges a ratos engullido por el verde voraz…y fluyes.
En la orilla nos espera la misma van, y regresamos a Boquete comiendo unos lichis que el chófer había cogido mientras nos esperaba. Mostramos los pasaportes en la frontera, disfrutamos de los túneles vegetales, del camino… y llegamos al pueblo.

Regresamos al alojamiento para cambiarnos. Teníamos la intención de coger la cámara, dar una pequeña vuelta y luego buscar un sitio para cenar. Nos había gustado mucho la experiencia, pero cuando nos sentamos en el agradable porche nos dimos cuenta de lo cansados que estábamos, los brazos y hombros nos recordaban que habíamos hecho un rafting. Y además parecía que era la hora de la lluvia en Boquete…, suave y desganada, …hipnótica en aquel verde rinconcito. Olvidamos las fotos.


Desde mi banco vi a una viajera que conocí el día anterior. Una chica que paseaba por el mundo y que me contó aventuras y desventuras de sus largos paseos. Recordé que me estuvo contando que llevaba un tiempo en Panamá y que ganaba algún dinerillo dando masajes…….¿¿masajes??......mmmmmmmmm…una idea tan rápida como feliz cruzó mi cabeza… Guiño

Me acerqué a ella y le pregunté, …tenía un precio super económico, me dijo que tenía uno pendiente y me citó. Cuando llegó mi turno me hizo subir a una amplia habitación donde te daba el masaje. Cuando me tumbé, me sentía afortunada, un río idílico y la lluvia sonaban como la mejor de las músicas zen…disfrutaba yo de esos momentos previos y de mi B.S.O…cuando de repente la muchacha comienza a darme el masaje en mi descuajaringada espalda….y comienza a ¿cantar?....aquello era como el canto de una sirena, mezclado con los cantos samis de Laponia, a ratos tribal, a ratos animal, ….a ratos sonidos extraños y difíciles de describir...aquella opereta rarita me había cortado mi momento zen…prefería el sonido de la lluvia y el arroyo, y justo cuando le iba a decir educadamente que se callara un poquito….la paseante mística me dice que está encantadísima porque hacía mucho tiempo que no le brotaba el canto dando un masaje…que para ella era muy especial….que le encantaba, reconfortaba,…y un montón más de “abas”…..y cuando me preguntó que si me molestaba solo fui capaz de decirle…que el que sonaba así como un pirubiru bajito era el que más molaba…en verdad el más inofensivo…no fui capaz de cortarle el rollo, pero al menos la nana de la sirena no desentonaba tanto como los joiks samis jejeje
Después de una hora de relajante masaje, lluvia, río y cantos marinos no me quedaron ni fuerzas ni ganas para salir a cenar, cenamos de picnic en el agradable alojamiento y dimos por acabado el día.
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Etapa: CARIBE BOCAS DEL TORO: Isla Colón y Bastimentos  -  Localización:  Panama Panama
Fecha creación: 06/04/2015 13:24  
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DÍA 7: DE BOQUETE A BOCAS DEL TORO

Tempranito hacemos el checkout y nos ponemos en marcha. Paramos a desayunar en la rica pastelería, Sugar & Spice dulces gourmet, a la salida del pueblo y conectamos a Jenny para que nos lleve por el camino más corto a Almirante, donde dejaríamos el coche en un parking y tomaríamos un bote taxi que nos llevaría hasta la isla de Colón.

Jenny nos llevará por la carretera de montaña de Caldera por la que cortaremos bastante camino. Una última parada para despedirnos del volcán más alto de Centroamérica y continuamos enlazando con la carretera que sube desde Gualaca. Bordeamos la Reserva Forestal de Fortuna, atravesando preciosos paisajes verdes rabiosos decorado con numerosas cascadas…algunas perennes otras estacionales, pasamos por la presa del río Hornito y en Rambála tomamos el desvío a la izquierda hacia Miramar.

Avanzamos hacia el Caribe y el paisaje va cambiando, sencillos palafitos de madera salpican el camino, viviendas adaptadas a lo efímero del Caribe, a sus huracanes y a sus agradables brisas, a sus muchas aguas, a su exceso de luz…al calor…el ritmo de la vida parece ralentizarse aún más si cabe.


Islas, islotes comienzan a aparecer por el turquesa horizonte. Nos quedan un par de curvas y rectas para llegar a la laguna y pueblo de Almirante. En la entrada del pueblo es habitual que se acerquen locales para ofrecerte sus servicios, que básicamente consiste en informarte, indicarte donde dejar el coche y donde tomar el bote taxi que te llevará a la isla. Decidimos comer primero y luego hacer la logística.

Es un lugar con aparente poco encanto, nacido a principios de siglo XX en terrenos ganados a los mangles y construido por la Unit Fruit Company como puerto base para sus exportaciones de banana. Sus pobladores son descendientes de jamaicanos y mano de obra de la Compañía, y en sus calles es fácil ver mezclas de afrocaribeños, hindús y judíos…y al parecer desde el 2002 están invadidos por los chinos…de nuevo la diáspora oriental que coloniza el mundo….

Y hablando de diásporas, conquistadores y colon-izadores… pues sí, por el archipiélago pasó Colón en su cuarto y último viaje. Su travesía dejó nombre no solo a la mayor de las islas, si no a Bastimentos donde se abastecieron, o a Carenero donde carenaron sus barcos… o San Cristóbal…dedicada al patrón de los viajeros, marineros, barqueros…

Aquel lugar de tránsito lo recuerdo sucio, con calles llenas de plásticos de todos los formatos y colores, …dejamos el coche en el parking y fuimos al rústico embarcadero a comprar el boleto-ticket de la barca-taxi. No nos dio tiempo a movernos de allí pues en breve saldríamos.


El trayecto dura quizás una hora, hay nubes gordas y caribeñas pero luce el sol y el océano se vuelve traslucido, turquesa,… la vista se pierde en un horizonte de casi todos los posibles azules. Enfilamos al sur de la cuarta isla más grande de Panamá donde se encuentra la turística ciudad de Bocas del Toro.

Nos interesaba más Bastimentos, que con su Parque Nacional Marino tiene más naturaleza y menos infraestructuras para el turismo. Pero por tomarle también el pulso a Bocas decidimos pasar allí la primera noche.
Y como solo sería una, y no aprovecharíamos demasiado el alojamiento… pues nos decidimos por algo sencillo y económico en el barrio de Saigoncito.

Para no cargar con las mochilas bajo el sol cogimos un taxi que por muy poco nos llevó hasta el Panamá Paradise saigoncito. De lo poco que nos dio tiempo de ver en la isla, fue precisamente este barrio el que me pareció más auténtico, auténticas casas, auténticos vecinos locales, alguna tienda, pocos bares, …. y no lejos de allí el Caribe…al que nos fuimos de cabeza tras ubicarnos en el alojamiento.


El resto de la tarde la pasamos en la playa próxima que nos recomendó nuestra anfitriona, de la playa sinceramente no guardo ningún espectacular recuerdo, ni si quiera recuerdo el nombre. Sí es una playa bonita, pero quizás su amplitud, el ser semi urbana, o el color del agua ese día... me hacen que la recuerde agradable pero no espectacular… Reconozco que en algunos temas puedo llegar a ser exigente.

A los baños y paseítos playeros le siguieron una ducha, y una salida nocturna por las animadas y turísticas calles del pueblo; muchos guiris, muchos bares, algunos puestos de comida, zumerías, restaurantes de pescados y mariscos, pizzerías, pubs tropicales… Cenamos, tomamos algo y acabamos el día.

DÍA 8. DE BOCAS A BASTIMENTOS

Desayunamos en el agradable porche del alojamiento disfrutando por última vez de las cómodas hamacas y de los inolvidables colibrís… y nos ponemos en marcha.
Sabíamos que teníamos que dirigirnos al hostel & guest house Casa Verde para coger desde allí el bote-taxi que nos llevaría a nuestro alojamiento en la playa de Red Frog. Esperamos un ratito en el tranquilo embarcadero a que cargaran el bote con avituallamientos varios y en apenas diez-quince minutos de bonito recorrido, entre islas e islotes, llegamos a Bastimentos.


Nos espera un chico del alojamiento con una carretilla en la que sube nuestras mochilas y junto a él nos ponemos en marcha sobre un camino de madera que atraviesa mangle y jungla. Son quizás unos diez o quince minutos de agradable paseo y de charla en la que nos informa del oleaje, de las playas tranquilas, de las peligrosas, las que tienen mejor snorkel,…

El Palmar Tentlodge era el segundo alojamiento que llevamos reservado. Ubicado en la bonita playa Red Frog está formado por palafitos en tierra firme sobre los que tienen colocadas unas blancas tiendas similares a las usadas en los safaris.
Con lo cual tu original habitación es una tienda de acampada XL enclavada en un precioso jardín natural junto a la playa. En su interior la cama de matrimonio con mosquitera, un baúl con llave, una pequeña mesita, lamparita y ventilador, una pequeña alfombra,…sencillo pero bonito. En el exterior una cómoda hamaca y una ecoducha. Había baños y duchas comunitarios, una zona de acampada libre y una bonita palapa de madera donde estaba una cocina comunitaria, el bar-restaurante, mesas y una zona de estar con sofás, sillones, lectura, juegos,... Como no hicimos fotos, y una imagen vale más que mil palabras por si os apetece ver el rinconcito os dejo el enlace El Palmar Tent Lodge

Para nosotros era un lujo, nos encantó desde el primer momento que lo vimos y por ello lo reservamos, no queríamos arriesgarnos a no tener sitio. Pero para gustos colores, …porque por allí aparecieron muuuy alterados una pareja de españoles que, recién llegados, huían despavoridos al ver que no había aire acondicionado….Una lástima que salieran en estampida del paraíso por algo que, al menos esos días, no hacía ninguna falta…

Nos instalamos y nos fuimos a pasear por la playa, a ubicarnos, a orientarnos para ver hasta donde podríamos llegar andando. Red Frog es preciosa, arena blanca, palmeras hasta casi la orilla, … pero hay que tener cuidado con el baño, hay olas y resaca, aunque en las esquinas de la ensenada está algo más tranquila.


Pero mi concepto de playa y de baños implica snorkel…necesito mi dosis de gafas y tubo...así que preparamos la mochila básica y decidimos acercarnos a playa Polo.
El paseo hasta la playa mola, bonito, fácil y agradable, caminas paralelo al mar, entre el verde exuberante de selva. A veces el sendero desaparece y continua por la arena de alguna playa, a veces la playa es invadida por el verde que se desploma casi en el mar, en otros tramos encuentras ramas y troncos…en el mar aparecen diminutos islotes. Se pasa incluso por los restos de un viejo decorado de un programa tipo supervivientes que se grabó en la isla y se atraviesa el básico y destartalado campamento donde vive el tal Polo, el personaje que da nombre a la playa, con el que nosotros no coincidimos.

Con un trozo del Caribe para nosotros solos disfrutamos del agua turquesa y del snorkel, …yo estaba en mi hábitat, disfrutando, flipando con un tesorito que me acaba de encontrar…saqué la cabeza para mirarlo bien fuera del agua cuando escuché un silbido familiar. Al mirar a la orilla el maridito me hacía señas y desaparecía…mis rápidas neuronas tardaron dos segundos en entender sus gestos aparentemente absurdos…todo me quedó muy claro cuando miré a los pies de la palmera y vi que la mochila había desaparecido…
Bueno la mochila y el maridito, …me vi sola en playa, me asomé al sendero y no vi a nadie, solo el verde frondoso que absorbía los sonidos del mar, grité el nombre de maridito, silbé, grité, silbé, …pero la maraña de verde y de vida se tragaba mi voz …creo que dos cosas pasaron por mi cabeza inmediatamente:

1.- Maridito los casi sorprende, no se por que coño corre tras ellos…y desaparece…una neurona me recuerda los machetes habituales por estas latitudes …= peligro!!
2.- En la mochila no hay nada de valor…¿o sí?.... síííí, la diminuta llave del arcón de nuestra tienda donde teníamos guardado todo!!...cámaras, dinero, documentación, pasaporte, billetes, …todo!!...¿y si maridito metió algo más a última hora?...

El tiempo hizo un quiebro extraño, como cuando a los americanos los abducen los marcianos o extraterrestres, quizás pasó un minuto, o medio….a mi me pareció una eternidad y mis piernas echaron a correr en dirección al alojamiento para pedir ayuda.

Todo el camino idílico que párrafos arriba he descrito se convirtieron en un verde infierno playero, …en una carrera de obstáculos, a rato por la blandísima arena, saltando troncos, agachándome entre las ramas,… temí perderme…o desorientarme, siempre que podía retomaba el sendero…y allí en mitad de él encontré la mochila…Rápido cogí el monedero para buscar la pequeña llave…¡¡ no estaba!! …solo faltaba el dólar y la llave del arcón… retomé la frenética carrera sintiéndome además acompañada, vigilada,…no tan sola como creía.

Y no me detuve hasta llegar al campamento del personaje, quizás él pudiera ayudarme…pero me sentía tan incómoda, de nuevo vigilada aunque no veía a nadie… me agobié y seguí corriendo…Y estoy segura de que nunca en mi vida he corrido tanto ni tan rápido…El miedo, el peligro…me dio la adrenalina suficiente para tener super poderes y llegar al alojamiento en un tiempo record y con aliento suficiente para contar lo que nos había pasado.

Nuestra anfitriona le dijo a un joven trabajador local que me acompañara. Éste cogió un machete, se lo acopló a la espalda, yo me puse los zapatos de trecking a la velocidad del rayo y nos pusimos en marcha, …Otra vez por aquel infierno verde playero selvático… y aunque no corríamos sí que íbamos a auténtico trote de marine…
Recuerdo que solo había una cuesta coronada por una palapa–mirador, y que paramos en ella un instante porque necesitaba respirar, los nervios, el calor y las carreras hacían que ya me faltara el aire… Pasaron apenas diez segundos cuando….¡¡¡ maridito apareció subiendo la cuesta!...uff nunca había sentido ese alivio gigante…esa extraña, enorme y nerviosa alegría que da cuando todo queda en un susto que quizás con el tiempo se convierte en pequeña anécdota.

Maridito no creía que me hubiera dado tiempo a hacer todo el camino de ida y vuelta en chanclas batiendo todas mis plus marcas del mundo mundial, y no entendió mi reacción de salir tan pronto a buscar ayuda, …yo seguía sin entender muy bien a santo de qué salió él corriendo detrás de los rateros playeros que él suponía niños.
Cuando llegamos desmontamos la cerradura con un simple destornillador... La llave que perdimos era tan pequeña que yo creía bastante probable que se les hubiera caído al sacar el dólar encajado en el diminuto monedero…Recuerdo que en otro de los paseos revisé el lugar donde creo que encontré la mochila pero no la vi.

El resto de la tarde la pasamos revoleados en las hamacas de Red Frog, descansando y poniendo tiritas mágicas en las ampollas que del triathlon me habían salido en los pies. Cenamos en la palapa de madera del alojamiento, un rato de charla, un intento de ver estrellas y a dormir.

DÍAS 9 y 10: BASTIMENTOS

Las nubes que no dejaban ver las estrellas, descargaron durante la primera noche. La fuerte luz de los relámpagos nos despertó, los truenos crujían sobre nuestras cabezas y la lluvia panameña caía sobre la tela de nuestra tienda-safari… molaba el sonido, era como una agradable nana… y no entraba nada de agua.

La mañana amaneció limpia, tras desayunar dimos un paseo matutino por la desierta playa donde encontré una tortuga verde muerta que trajo la marea, revisé sus aletas en busca de marcas y encontré una anilla. (desde casa contacté con el grupo de investigación y me dijeron que fue marcada en Tortuguero (Costa Rica)).

Disfrutamos de la fauna del lugar, loros y desconocidas aves exóticas, mariposas que despertaban a los rayos de sol, del perro amigo del alojamiento… Hicimos tiempo en las cómodas hamacas.
Hoy teníamos pensado acercarnos al pueblo de Bastimentos, Old Bank, para tomar un poco el pulso al lugar. Nos sincronizamos con el personal de nuestro alojamiento que nos dejarían en el pueblo cuando fueran de camino a Colón para su logística diaria.


El pequeño Old Bank consiste en: un embarcadero junto una plazoleta, una acera rústica flanqueada por humildes y coloreadas casas construidas a modo de palafitos, algún bar-restaurante muy local, un cementerio y una tienda principal controlada, of course, por los chinos donde lo mismo encuentras un motor Yamaha para tu barca que sacos de maíz o trigo… que unas zapatillas crocks made in Hong Kong…


No hay carreteras, ni coches, a veces se ve alguna bicicleta por la única calle, …el ritmo es sin duda del afrocaribe, donde la agradable no prisa impera, donde la música destaca. Aquí también la mayoría de sus habitantes son descendientes de los trabajadores antillanos que llegaron para cultivar bananos. Los locales hablan un dialecto único que se llama guari-guari, basado en el inglés pero con un acento patois y mezclado con español y con dialectos indígenas.


No habíamos querido contratar ninguna de las básicas excursiones que se ofertaban en las distintas islas que consisten en ir a ver un grupo de delfines residentes por la zona o ir a cayo Zapatillas o ir a punta Drago a manosear las estrellas de mar…¡que manía con toquetear lo que no se debe!…grrrrr.
No nos resultaban ofertas atractivas, aunque ahora a posteriori sí que hubiera contratado más que una excursión a un guía/barca que nos hubiera llevado a rincones próximos…pero tampoco teníamos mucho tiempo.


Paseamos calle arriba y abajo…el ocio se palpa, juegan a las cartas hombres por un lado, mujeres por otro y niños por otro, muuuchos niños que corren, juegan a las canicas, comen golosinas..


Comimos en un tranquilo restaurante sobre el agua, en un sencillo palafito, unos camarones, o sea gambas, acompañados de arroz, judías pintas y verduras. Todo muy rico, algunos locales iban allí a recoger comida…, creo que se llamaba Roots. Pero creo que en casi todos se debe comer más o menos bien, con sabores y precios similares. Y para quien la gastronomía sea un tema interesante, al parecer hay un restaurante en el corazón de la isla, Firefly, muy conocido por su exquisita comida tailandesa.

Continuamos paseando y divagando por la isla. Subiendo y bajando. Nos acercamos al cementerio, fuimos a una ecotienda con especialidad en chocolates, Up in the hill, … pero no llegamos a entrar porque nos entretuvimos en el tupido camino con las famosas ranas rojas,… allí nos peleamos un rato con las complicadas fotos, con la falta de luz y con el anfibio que no cooperaba nada de nada.


Después de comer habíamos quedado con el bote taxi que nos recogería y llevaría de nuevo a nuestro alojamiento. Nos sentamos a esperar en los bancos de la pequeña placita del pueblo de nuevo viendo la vida pasar,… el ajetreo del embarcadero, los juegos de los niños…


Nuestro bote-taxi llega y regresamos a nuestra esquinita de paraíso. Al volver nos encontramos algunos turistas, pues visitar la playa es una de las excursiones que se ofertan desde Colón.

Aprovechando el desembarco de turistas los niños salen de la nada y comienzan a coger pequeñas ranitas rojas que muestran a los turistas para que las fotografíen a cambio de un dólar. El turista ignorante, además de desobediente accede. Hay carteles en el embarcadero que dan la bienvenida y avisan al guiri recién llegado de que no fomente esta práctica, que no acceda, pues la actividad no es inocua y está dañando seriamente a la amenazada población de este delicado anfibio. Pero se ve que como vienen con guiriprisas quieren llevarse la foto y no tienen tiempo de buscar ellos mismos las ranitas… grrrr… o de leer… grrr los carteles….


Por suerte la excursión fue rápida y la tranquila tarde la dedicamos a disfrutar de la playa, del snorkel, de los paseos, del verde, la fauna, ….del atardecer….y acabamos el día con una rica langosta, un chico con una guitarra en la sobremesa y …durmiendo casi al raso en nuestra confortable tienda.

El día siguiente disfrutamos de los alrededores, de la selva, de los mangles, de las distintas playas, del snorkel….de la comida, del relax, de las hamacas, de las estrellas…de nuestro tranquilo rinconcito de paraíso…
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Ver Etapa: CARIBE BOCAS DEL TORO: Isla Colón y Bastimentos



Etapa: DEL CARIBE AL PACÍFICO: Bocas del Toro, Azuero, Panamá city  -  Localización:  Panama Panama
Fecha creación: 06/04/2015 13:55  
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DÍA 11: DE BASTIMENTOS A PEDASÍ

Nos despedimos de nuestro oasis madrugando y paseando. Hicimos el check out. Regresábamos a tierra firme, hoy tendríamos un largo día hasta llegar a nuestro siguiente destino en la península de Azuero.

Recorrimos con los botes taxis por última vez los amplios pasillos turquesa salpicados de islotes, recogimos el coche del parking, despertamos a Jenny …que nos saca de Almirante y deshaciendo el camino nos devuelve a las montañas.
Las preciosas cascadas, la presa,…atravesamos Veraguas bajo una impresionante lluvia torrencial. Las altas luces rojas y los muchos reflectantes decorativos de los trailers que frecuentan la panamericana nos ayudaron a tener alguna referencia… No se veía nada de nada, solo el agua marrón correr por todas partes como un desbordado reguero …sobre y junto a la calzada…ni si quiera se veía un lugar donde poder detenerse…

Por el diluvio, por las pequeñas paradas, por algún tramo de obras y por lo temprano del atardecer…se nos hizo de noche por el camino e improvisamos una parada en la ciudad de Las Tablas, capital de la provincia de Los Santos.

Paramos en un restaurante grill local a preguntar por algún alojamiento, no llevábamos nada apuntado. La camarera panameña super amable nos recomendó un par de sitios donde podríamos mirar.
El Don Jesús fue el primero al que nos acercamos, resultó ser de dueño gallego. El lugar no era nada del otro mundo pero estaba limpio y correcto y decidimos quedarnos allí. Aunque no sé si lo recomendaría debido a la proximidad, al menos por aquellos entonces, de una discoteca.

Como nos calló simpática la panameña volvimos al grill a cenar. Ahora estábamos en una zona carnívora, …la ganadería es una actividad importante en la región, teníamos que probar las ricas carnes. Y tras la cena, en un ambiente muy local y casi familiar, cansaditos nos fuimos a dormir.


DÍA 12: PENÍNSULA DE AZUERO

Nos levantamos prontito, y tras un rápido desayuno hicimos el checkout. Abandonamos las Tablas. Recuerdo que en su día leí que su origen fue en el siglo XVII cuando un grupo de castellanos que vivían en Asunción huían de un saqueo del famoso pirata Morgan. En su huida acabaron encallando en la desembocadura de un río y decidieron asentarse aquí. Al parecer, con las tablas del barco comenzaron los castellanos a construir sus primeras casas…y según algunos de ahí proviene el topónimo.

La atravesamos, pasando por la iglesia de Santa Librada, fijándonos en las casas, en los escaparates…. También leí que era la cuna del folclore de Azuero, en ella se confeccionan las bonitas polleras panameñas, los sombreros panameños…como el avatar de nuestro foro,…es la cuna de los tamboreros, de la cumbia panameña… Y sabíamos que en esos días eran las fiestas locales de Las Minas, …pueblecito perteneciente a la provincia de Herrera.
Apenas nos separaban cincuenta kilómetros hasta Pedasí, estábamos cerca, así que decidimos buscar el lugar donde se celebraría la fiesta local.

Encontrar el pueblo nos costó varias vueltas, las indicaciones que nos dieron eran un poco disparatadas. Nos dimos cuenta que a los panameños les pasa algo así como a sus vecinos ticos que si preguntas y no lo saben, por no quedar mal, se lo inventan…. Fuimos por carreteras y pistas, al norte, al sur, al este,… así exploramos los verdes alrededores… ya solo nos quedaba probar suerte con el oeste...y por fin llegamos.

Aparcamos en la entrada del pueblo previendo que quizás luego podría haber jaleo con el tráfico para salir. Aún era relativamente temprano, a esas horas andaban decorando las carretas de bueyes, colocaban “corchopan” con brillantes purpurinas mezclado con flores tropicales, siluetas de frutas, muchos colores, …hicimos las primeras fotos de las muchas que haríamos aquel día...


Recorrimos el pueblo que se prepara. Un vacío escenario, gente montando tenderetes y chiringuitos, una tarima, la iglesia cerrada, alguien probando el sonido, preparando las brasas, una sencilla tómbola… y poco a poco las cuatro calles principales del pueblo y la plaza se fueron llenando. Aquello se iba ambientando, gente que llega,… aparecen vendedores ambulantes de comidas, bebidas, helados,…músicos… los puestos se llenan algunos de orquídeas, otros de sombreros pintaos…


Poco a poco comienzan a llenarse de actuaciones las tarimas y pequeños escenarios, bailes y trajes regionales, un despliegue de abalorios, maquillaje, tradición,...


Suenan canciones locales, disfrutamos de los coloridos demonios bailongos, …


Del concurso de niños tocando la mejorana, instrumento típico del folclore panameño.


Comimos en los puestos locales, y allí pasamos casi todo el día mezclándonos, observándolo todo. Éramos los únicos guiris del lugar quizás por ello me hicieron una pequeña, improvisada y surrealista entrevista para una radio local…Nos invitaron a probar la chicha, una especie de aguardiente o cachaza que nos sirvieron desde una curiosa calabaza…y que estaba fuerte como un demonio…


Esperábamos el plato fuerte del día; el desfile de las carretas tiradas por bueyes donde iban las reinas de las fiestas. No tardó en comenzar, y la música, más bebida, risas, aplausos y típicos bailes….comenzaron a llenar de color y alegría la concurrida calle.


Mejoranas acompañadas de violines, flautas, trombos, trombones, tambores y trompetas,...daban ritmo a las concurridas calles…canciones …“Todos los hombres tienen ladillas de la cintura a las rodillas”....el pegadizo estribillo del temazo que se cantaba en uno de los pequeños coros que acompañaba al desfile formó parte de la B.S.O del resto del viaje... Guiño


Aparecieron las reinas subidas en sus tronos móviles, algunas acompañadas, otras solitarias, unas serias y profesionales, muchas acojonadas por lo inestable del chiringuito rodante…otras radiantes… casi todas posando…


Vimos el desfile, y con las graciosas ladillas resonando nos pusimos en marcha para no llegar demasiado tarde a Pedasí. Aparcar donde aparcamos fue una buena idea. Sin perdernos abandonamos el pequeño pueblo con muchas imágenes en la retina…


No recuerdo que nos entretuviéramos demasiado por el camino, pero con lo temprano que atardecía… llegamos al tranquilo pueblo con el tiempo justo para buscar y elegir alojamiento. Nos quedamos en la segunda opción que visitamos, al ser temporada baja, nos hicieron una oferta muy interesante. Hicimos el checking en el coqueto hotel Pedasito, nos ubicamos y allí mismo cenamos. Después estuvimos tomando un aguardiente colombiano con el personal del hotel y quedamos que ellos nos ayudarían a contratar la excursión para isla Iguana. Cansaditos nos fuimos a dormir.

DÍA 13: PEDASÍ

Amaneció algo nublado, pero por suerte no llovía. Desayunamos en el hotel, concretamos con una de las cocineras la excursión para el siguiente día y nos pusimos en marcha. Queríamos explorar los alrededores, acercarnos a playa Venao y a la zona de Isla Cañas, donde en los meses septiembre a octubre se puede ver la nidificación de tortuga marina.

Estuvimos la primera parte de la mañana perdiéndonos por pistas que desembocaban en playas muy diferentes, algunas con piedras enormes y decorativas como playa Toro, otras con verde hasta la misma orilla como Uvita donde vivía la presidenta del país.
Quisimos acercarnos a una que nos gustó pero no veíamos el camino, y menos mal que no fuimos porque después en la gasolinera nos dijeron que era fácil quedarse en ella atrapado cuando subiera la marea.


Luego nos acercamos a algunas playas que estaban cerca de zona residenciales, Solo paseamos, con las nubes y el temperamental pacífico no nos apetecía baño.

Comimos en playa Venao, una playa con cierto renombre por celebrarse en ella campeonatos mundiales de surf,…Los verdes islotes frente a la coqueta playa la hacen diferente, la amplia marea del pacífico los acerca o aleja de la orilla.


En las pistas nos encontramos con muchas aves, desde zopilotes a águilas que nos acompañaban por el camino y que intentábamos fotografiar sin mucho éxito.
La última hora de la tarde la dedicamos a dar un paseo por el tranquilo pueblo, un coqueto lugar donde vimos que ya están construyéndose urbanizaciones de lujo. Muchas de ellas destinadas a ricos judíos que encuentran en Pedasí un costero lugar donde retirarse.


DÍA 14: ISLA IGUANA

Habíamos quedado que si el día amanecía bueno iríamos a Isla Iguana y hacía una radiante mañana. Mientras desayunamos, la cocinera nos terminó de concretar las gestiones con un barquero familiar suyo que nos acercaría a la Isla.

Nos pusimos en marcha. Nos esperaría en la playa. Antes de embarcar, junto al parking, hay una caseta donde se paga la visita a la Reserva isla-Parque (creo que eran 3-5$) , allí preguntamos por nuestro botero y fuimos a la orilla donde nos esperaba.

El señor mayor estaba acompañado de una chica que llevaba una niña pequeña de unos cinco-seis años, eran todos familia. Nos ponemos en marcha y pronto pregunto por las ballenas. Sabía que de junio a octubre las yubartas (o ballenas jorobadas) merodean por los alrededores de la isla. Me dice nuestro barquero que sí que se están viendo y que quizás con algo de suerte nos cruzáramos con alguna en el corto camino…ojalá…Nos cuenta que normalmente cuando vienen se pasan el día navegando alrededor de la isla, dándole vueltas, y que se ven desde la orilla de la playa de isla iguana e incluso desde la playa del Arenal desde donde salió nuestro bote. Confieso que pensé que el señor exageraba, que se verían días puntuales, que no tendríamos esa suerte…pero siiiiiiiii, allí sopla!! las vimos!!… una madre con su cría navegando en paralelo.

Nos acercamos un poco, no tanto como me hubiera gustado porque a la pequeña niña parecía que aquello le daba mas miedo que ilusión. Pero pudimos ver los lomos, aletas y soplos de los rorcuales. Y yo feliz!!
Desembarcamos en la isla. Un arrecife, una preciosa playa de aguas turquesas, arena blanca, palmeras…, un cartel, una rústica sala de exposición, una básica casa de guardaparques, y por supuesto muchas iguanas y tranquilidad….nos dan la bienvenida.


Cuando llegamos la marea está tan bajita que no es posible hacer snorkel sin arañarse la barriga con el arrecife, así que decidimos antes de mojarnos explorar un poco la pequeña isla. En ella hay una importante colonia de nidificación de fragatas, hay un par de senderos, uno que llega a otra playa en la parte trasera, otro que llega a un faro, …. También debe de haber algún cráter o resto de cráter pues el pequeño islote fue usado por los americanos como diana en sus prácticas de lanzamiento de bombas desde aviones.


Paseamos entre los densos arbustos verdes, nos asomamos al centro de interpretación …pero me llamaba irremediablemente el turquesa del agua. Yo necesito gafas y tubo, me aburre nadar y solo bañarme, … y así me tiré toda la mañana... Apenas sacaba la cabeza del agua, … y cuando la saqué escuché un silbido de maridito… al mirar me señalaba algo para el horizonte …¿qué?... y al mirar……..¡¡ las veo !! ohhhhh…ahí al lado!!...y como una imagen vale mas que mil palabras…


No daba crédito, ¡¡era verdad lo que nos decía el barquero se veían desde la orilla!!, pasaban la mañana rodeando la pequeña isla!!!… La experiencia se quedó para siempre conmigo, era para mi un sueño….del que luego vino lo mejor…!!

Solo salí una vez del agua a beber …cuando una encantadora octogenaria panameña recién llegada al islote, entabló conversación conmigo… acabé fumándome con ella un cigarro. Cuando de repente… vuelvo a escuchar el silbido del marido que desde el agua me hacía urgente señas… me disculpo con la encantadora abuela y vuelvo a mi hábitat…. al llegar maridito solo me dice una palabra: ESCUCHA!....y desaparece debajo del agua.

Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii se oían los cantos de las yubartas, allí mismo en la orilla, con solo meter la cabeza, …se escuchaba la inconfundible melodía que indicaba que había algún macho cerca, esa canción que para siempre se quedó ese día grabada como un tesoro en mi memoria. Nunca olvidaré aquella mañana, las yubartas convirtieron aquella mañana de snorkel en la más bonita de mi vida.

Nuestro barquero regresó a tierra firme a dejar a los familiares. Nosotros decidimos quedarnos el resto de la mañana allí rodeados de los peces de colores del arrecife, de las inolvidables ballenas y de sus cantos, …comimos un fugaz picnic allí en la playa sobrevolados por cientos de fragatas y rodeados de las muchas iguanas, cangrejos, ermitaños…



Si vais a visitar el islote tener en cuenta que si os apetece se puede pedir permiso y acampar en la pequeña isla…al menos por aquellas fechas. Eso sí, las instalaciones eran básicas y rústicas, al menos cuando nosotros lo visitamos, no había ningún chiringuito ni venta de nada, ni casas, …una palapa y creo que había unos aseos. Y para no arriesgaros a encontrar demasiada gente, y disfrutar tranquilos del lugar, evitar los fines de semana cuando quizás algunos panameños se acercan a pasar el día y pueden ser demasiados para un pequeño islote. La barca creemos recordar que nos salió a los dos por unos cuarenta dólares.
Casi cuando caía la tarde regresamos con nuestro barquero dejando con mucha pena aquel precioso rincón. Vimos el atardecer desde la larga playa del arenal disfrutando de las vistas del islote ahora en el horizonte, nos dimos unos últimos chapuzones, unas fotos, unos refrescos y regresamos al pueblo.
Acabamos la tarde paseando por sus calles, haciendo algunas fotitos y cenando.


DÍA 15: DE PEDASÍ A CIUDAD DE PANAMÁ

Después del rico desayuno, dimos un pequeño paseo por el tranquilo pueblo, buscamos un supermercado y una lavandería. Hicimos el checkout del agradable Hotel Pedasito, repostamos y nos pusimos en marcha. En su día nuestra opción fue buscar alguno de los coquetos alojamientos que hay en Venao pero como llegamos tarde al pueblo al final nos quedamos en él y nos gustó.
Hoy pasaríamos por Panamá city por necesidades del guión…pues era un día un poco de tránsito hacia nuestro siguiente destino, el paradisiaco archipiélago de San Blas.

Despertamos a Jenny que nos lleva de vuelta a Panamá City pasando por Natá de los Caballeros. Paramos para estirar las piernas, visitamos la iglesia, la cuidada plaza del pueblo con las piedras de molino, por la tranquila calle cruza un carro tirado por bueyes,…


Decidimos comer en la playa. Nos desviamos hacia playa Blanca. Para poder llegar a ella tuvimos que atravesar alguna lujosa urbanización y zona hotelera. Una inmensa playa, larga y ancha, algún verde islote cercano, algunas palmeras, pero en algunos tramos muy civilizada, con las urbanizaciones cercanas, algún restaurante y chiringuito…hoteles…y grúas construyendo…Como parada técnica para comer estuvo bien, pero nada más, como base…para nosotros, demasiado lujoso y edificado. Pero estoy convencida que un poco más arriba o abajo reaparecen las solitarias playas del Pacífico.

Nos volvemos a poner en marcha, ….. y en la entrada de la city nos quedamos atascados. Un tráfico de pesadilla nos da la bienvenida. Los vendedores llevan de todo, bebidas, prensa, cargadores de móviles…deambulan entre los coches, e incluso te traen comida de los cercanos locales casi a la carta …. lo mismo te acercan una pizza, que un pollo frito del Kentucky …que te venden patatas fritas…

Por el mismo acceso de la autovía por el que salimos llegamos al ya conocido Mediterraneam Dreams donde nuestros anfitriones nos esperaban.
Con la ayuda de ellos terminamos de concretar la logística para nuestro plan del día siguiente. Ellos cogían vacaciones pero nos ofrecieron dejar las cosas y atendernos a nuestro regreso.
Hicimos algunas compras de logística para llevarnos a la isla. Algunos caprichosos víveres, bebidas,…fruta, chucherías. Cansados cenamos con ellos en el agradable patio y chimpúm.

DÍA 16 : CIUDAD DE PANAMÁ

Después de desayunar en el agradable patio nos fuimos a tomar el pulso a la capital. Para ir al centro seguimos las instrucciones de nuestros anfitriones y cogimos un bus de la compañía Metrobus …o sea un bus normal…no un diablo rojo kamikaze. Mientras esperábamos en la parada estuvimos haciéndoles muchas fotos…¡son tan fotogénicos!…algunos casi obras de artes…no solo decoran el exterior en el interior es fácil encontrar ristras de luces leds, pompones de animadoras en las palancas de cambios, espumillones navideños, serpentinas….


El bus nos deja en una zona céntrica y desde allí paseamos. No llevábamos ningún circuito super atado para optimizar la mañana. Simplemente nos dejamos llevar sus calles y callejuelas, divagamos por donde hierve la vida y el consumo, muchas tiendas, supermercados, …gente que va y que viene…te puedes pintar las uñas de los pies en un tenderete, o colocarte extensiones…o comer…o beber…Hacía calor. Tomamos algo fresco en una céntrica plaza desde donde reponemos fuerzas y observamos la vida pasar…


Cuando hablé de las Tablas ya mencioné el asalto del famoso pirata Morgan a la ciudad de Asunción en el XVII. No le fue posible saquearla porque desde tierra firme se ordenó explotar los depósitos de pólvora de la ciudad y esto provocó un gigantesco incendio que la destruyó casi completamente. Aún así, los piratas persiguieron y desvalijaron a los habitantes que habían huido con sus pertenencias y cosas de valor y obtuvieron bastantes riquezas, …Por lo visto, las suficientes para cargar 195 mulas, y retirarse con varios prisioneros y esclavos capturados. Las ruinas de la antigua ciudad todavía se conservan y son una popular atracción turística visitable conocida como Panamá Vieja.

Cuesta trabajo creer que antes de ayer, en las Navidades y fin de año 1989-1990, otro conocido pirata de nombre George W.H. Bush bombardeara el barrio de El Chorrillo por ser el lugar donde se encontraba ubicado La Comandancia o Cuartel Central de las Fuerzas de Defensa y las oficinas del General Noriega.
No hay cifras oficiales de víctimas, 300-600,… pero se sabe que más de 20.000 personas perdieron sus bienes y pertenencias en aquella invasión a Panamá que el pirata Bush bautizó como “Operación Causa Justa”…

Nosotros callejeamos y aparecemos en ese barrio de El Chorrillo. Después de los incendios que produjo el ataque la zona fue casi abandonada convirtiéndose en algo así como un suburbio…hacemos algunas fotos y una amable señora nos dice que no vamos por buen camino. Aunque en ningún momento sentimos ahí inseguridad, sí que es cierto que hay que tener precaución y sentido común con los espontáneos guías que te puedan surgir según en que barrios.


Muy cerca de allí las calles aparecen restauradas, incluso se ven policías por la zona quizás para aumentar la sensación de seguridad a los turistas. En el casco histórico están llevando a cabo un intenso programa de rehabilitación y restauración de antiguas viviendas que realmente transforman el lugar. Quizás le restan encanto pero es necesario el mantenimiento y restauración sino todo acabaría en auténticas ruinas.



Su catedral metropolitana, numerosas iglesias como la de San Francisco, Santa Ana…. Por allí callejeamos e hicimos fotos. Hay plazas, bares, elegantes restaurantes, oficinas diplomáticas, algunas tiendas, …


Casi todas las ciudades esconden contrastes y Ciudad de Panamá con casi medio millón de habitantes no es una excepción; chabolas, … casas exquisitamente restauradas, las ruinas dejadas por Morgan, … rascacielos en la zona financiera… Actualmente existen numerosos proyectos aprobados o en fase de construcción de una gran cantidad de edificios que superan los 200m de altura, e incluso algunos que alcanzan los 300m, y que al parecer estarán incluidos dentro de los rascacielos más altos del mundo. Sus edificios marcarán un nuevo panorama urbano en la ciudad, que se ha convertido en la "ciudad de los rascacielos" de América Latina. Aunque nos cuentan que muchos están casi vacíos ya que los precios de alquiler son altos para los bolsillos panameños.


Divagando llegamos a las inmediaciones del mercado. Comemos allí en uno de los numerosos puestos, imprescindible probar el fresco ceviche…no solo de corvina o de otros pescados, también con pulpo, calamar, gambas…riquísimo y barato.


Sol, mucho calor y humedad pero a medida que avanzaba el día… las nubes se iban formando nublando la ciudad. Pronto comenzó a llover, era la hora tropical…La lluvia era intensa, el caos de peatones y de tráfico aumentaba por momentos….hicimos algo de tiempo esperando a que escampara, pero al final decidimos tomar un bus de regreso
Nosotros vimos poco, se quedó mucho en el tintero…pero ciudad de Panamá tiene mucho más que ofrecer, ….:

-El cerro de Ancón donde ondea la enorme bandera y se observan unas panorámicas de la ciudad. El trayecto de subida a este verde cerro de apenas 200m quizás sea lo mejor porque, en esta área protegida, se esconde una gran variedad de especies de flora y fauna como perezosos, armadillos, coatíes, tucanes, venados… En sus faldas creo que había un jardín botánico, y una recreación de pueblos españoles…?¿?¿

-El Causeway o La Calzada de Amador: es una vía que conecta la parte continental de la ciudad de Panamá con cuatro islas del océano Pacífico, las cuales forman un pequeño archipiélago. Las islas que conforman dicho archipiélago son Naos, Perico, Culebra y Flamenco. La vía comienza en una zona cercana a la entrada sur del Canal de Panamá, en áreas del corregimiento de Ancón.
Actualmente es uno de los lugares más de moda de la ciudad, cuenta con numerosos lugares de ocio, restaurantes, bares, discotecas, un centro de convenciones,… así como un paseo peatonal muy usado para caminar, correr o montar bicicleta. Tiene excelentes vistas panorámicas hacia la entrada del Canal de Panamá y al Puente de las Américas, así como hacia la ciudad y la bahía de Panamá. En las islas Naos y Culebra, están ubicadas varias instalaciones del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, incluyendo el Centro de Exhibiciones Marinas de Punta Culebra. Y cerca de su entrada se construye el Museo de la Biodiversidad, diseñado por el arquitecto canadiense Frank Gehry.

-También ofrece parques urbanos como Omar Torrijos, o el parque Summit con su jardín botánico, iglesias como la Merced, Santa Ana, San Felipe Neri,….museos (Museo de Arte Contemporáneo, Museo Antropológico Reina Torres de Arauz, Museo de Panamá la Vieja, Explora: Centro de Ciencias y Arte, Museo de la Biodiversidad, Museo de Historia de Panamá,…), teatro, exposiciones…..

Nosotros cansaditos, y sin ganas de mojarnos, regresamos en bus al alojamiento para preparar la logística del equipaje para el siguiente día, conectarnos con la wifi…ducha, cenar y dormir.
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Ver Etapa: DEL CARIBE AL PACÍFICO: Bocas del Toro, Azuero, Panamá city

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  Últimos comentarios al diario  PANAMÁ - PANAMÁ Un viaje de 22 días entre dos aguas
Total comentarios 27  Visualizar todos los comentarios

Isla74  Isla74  02/06/2015 00:46   
Comentario sobre la etapa: DEL PACÍFICO AL CARIBE: Panamá city, El Valle de Antón, Boquete, Bocas del Toro
El comentario ha sido movido al foro. Pulse aquí para ver el mensaje: http://www.losviajeros.com/foros.php?p=4811367#4811367

meha  meha  22/06/2015 20:19   
Muy bueno tu diario. Ya me has enganchado a Panamá, me lo apunto en mi lista de destinos. Creo que tenemos unos gustos bastante parecidos. Unas fotos con gran sensibilidad.

Isla74  Isla74  22/06/2015 21:09   
Gracias Meha por tu lectura, estrellitas y por dedicar tu tiempo en dejar un comentario. No se si me alegra más haberte enganchado al país o el piropo sobre las fotos Sonriente Guiño Gracias.

Saluditos!

JK7777  JK7777  25/07/2016 17:57
Solo había oído hablar de Panamá por el canal pero tras leer este diario me han entrado ganas de averiguar más cosas con la idea futura de visitarlo. San Blas tiene una pinta buenisima.
Gracias de nuevo por este diario que como muy bien decías al principio puede servir para futuros viajeros.
Las fotos como siempre geniales.

Isla74  Isla74  25/07/2016 18:33   
Muchas gracias Jk7777!! por tu tiempo y palabras. Panamá esconde rincones interesantes...unas islas y archipiélagos perfectos para explorar y desconectar del mundo mundial... Guiño ...además del mega canal, bosques, volcanes dormidos, selva...fauna...snorkel...submarinismo...canopy...senderismo...sin olvidarnos de los kunas, los emberá, gnobe bugle...muchos atractivos.
Gracias por pasarte por aquí.
Un abrazo!

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Pais Tema: VIAJAR A PANAMÁ: QUE VER, DONDE IR, LUGARES DE INTERÉS
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manujmri
manujmri
New Traveller
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Feb 16, 2015
Mensajes: 9

Fecha: Jue May 25, 2017 08:16 pm    Título: Re: VIAJAR A PANAMÁ: QUE VER, DONDE IR, LUGARES DE INTERÉS

Buenas tardes, Lo imprescindible de Panamá es el canal. Para un día coge un taxi y negocia un precio con él para que te lleve a todos los sitios turístico que en un dia son Panamá Viejo, casco antiguo y el canal en las esclusas de Miraflores y quizá el causeway de amador. El taxi puede salir entorno a 70€. En cuanto a por la noche recomiendo la zona del hotel hard rock, el propio hotel con sus restaurantes incluso el bar de la planta 62. También esta el restaurante hard rock enfrente del hotel, en el mal. Los fines de semana muy buen ambiente. Y justo enfrente del hotel hard rock hay...  Leer más ...
sai14
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New Traveller
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Oct 01, 2017
Mensajes: 7

Fecha: Dom Oct 01, 2017 07:16 pm    Título: Re: VIAJAR A PANAMÁ: QUE VER, DONDE IR, LUGARES DE INTERÉS

Hola! este verano estuve en Panamá y la verdad que me costó bastante encontrar información sobre algunos lugares Nosotras estuvimos 18 días y visitamos Ciudad de Panamá (canal, casco antiguo,panamá viejo, cinta costerá y parque soberanía) San Blas (estuvimos 3 días y 2 noches en Isla Chichimé y fue una experiencia increible aunque es verdad que las infraestructuras son muy básicas para el precio a pagar y del baño casi mejor no hablar.....) Mr. Green Valle de Antón Santa Catalina (con visita imprescindible a Isla Coiba, lugar increible, el snorquel es una auténtica maravilla...  Leer más ...
Isla74
Isla74
Indiana Jones
Indiana Jones
Jul 09, 2013
Mensajes: 1759

Fecha: Dom Oct 01, 2017 07:26 pm    Título: Re: VIAJAR A PANAMÁ: QUE VER, DONDE IR, LUGARES DE INTERÉS

Aplauso Aplauso que bien, me alegro que te haya gustado Guiño y que lo hayas disfrutado. A nosotros nos encantó y eso que no llegamos a la tranquila Coiba.
Un saludo Amistad
AlexMEX
AlexMEX
Super Expert
Super Expert
Nov 30, 2015
Mensajes: 858

Fecha: Lun Oct 23, 2017 06:44 pm    Título: Re: VIAJAR A PANAMÁ: QUE VER, DONDE IR, LUGARES DE INTERÉS

Hola:

sabeis cuantos dias podemos estar de forma continua en PANAMA al ser ciudadanos Españoles ? 30,60,90,180 dias?

saludos y gracias
carolco
carolco
Dr. Livingstone
Dr. Livingstone
Ene 23, 2014
Mensajes: 6701

Fecha: Lun Oct 23, 2017 11:38 pm    Título: Re: VIAJAR A PANAMÁ: QUE VER, DONDE IR, LUGARES DE INTERÉS

AlexMEX Escribio:
Hola:

sabeis cuantos dias podemos estar de forma continua en PANAMA al ser ciudadanos Españoles ? 30,60,90,180 dias?

saludos y gracias

Sin Visa: 180 dias.

- Visitors are required to hold proof of sufficient funds of
at least USD 500.- per person to cover their stay (e.g. in
the form of cash (USD only), traveler's cheques, major
credit cards).

Warning:

- Visitors must hold return/onward tickets.

Enjoy!
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