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LOS FIORDOS DE NORUEGA CON HURTIGRUTEN: EL EXPRESO DEL LITORAL -Diarios de Viajes de Baltico y Fiordos- Monlis
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Diario: LOS FIORDOS DE NORUEGA CON HURTIGRUTEN: EL EXPRESO DEL LITORAL  -  Localización:  Baltico y Fiordos  Baltico y Fiordos
Descripción: Siete días navegando por las costas Noruegas a bordo del MS Midnatsol de Hurtigruten, desde Bergen hasta Kirkenes, de sur a norte.
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Etapa: PREPARAMOS EL VIAJE  -  Localización:  Baltico y Fiordos Baltico y Fiordos
Fecha creación: 29/08/2016 14:26  
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Hola viajeros! Ya volvemos a estar por aquí. Recién aterrizada hace solo unas horas. Y como hoy es día de descanso para recuperarme del viaje empiezo ya con el diario que, como siempre digo, será una novela por entregas. Pasito a pasito se irá construyendo el relato de este fantástico viaje a Noruega, para explorar la costa de este país, especialmente sus famosísimos fiordos.

Un viaje altamente recomendable, por la belleza de sus paisajes, la grandeza de su naturaleza, la calma, la educación de sus gentes, la buena comida, las puestas de sol, el buen tiempo (aunque eso no será siempre), la pureza del aire… Vamos, por todo!

He podido comprobar que este viaje en uno de los barcos de la compañía Hurtigruten, no es muy conocido en España. En el foro, en general, hay poca información, la gente con la que he hablado nunca habían oído hablar de él, y en el barco no había más españoles que nosotras (solo una pareja y un chico que viajaba solo). El resto de viajeros eran todos alemanes (muuuuuuuchos), franceses, italianos, nórdicos y americanos.

Así que con este diario me he propuesto dar a conocer esta otra forma de conocer Noruega, distinta a las demás. Con esto no quiero decir que sea la mejor. Todas las maneras de viajar son buenas: por carretera, en barco… Pero la belleza de estos paisajes, vista desde un barco es de quitar el hipo! Algún que otro forero ya ha dicho que espera tener algo más de información sobre el tipo de viaje, para plantearse realizarlo en un futuro. Espero que os sea de ayuda! Y a los demás espero que disfrutéis con el relato y que las fotos os trasladen hasta allí. Aunque os diré que las fotos no hacen justicia a verlo en directo. Pero algo es algo.

Bueno, pues empecemos! Dividiré este viaje en dos diarios diferentes: uno para Noruega y uno para Dinamarca. Primero os cuento cómo surgió la idea de subir hasta allí.

Tenemos una amiga, de hace un montón de años, que vive en Dinamarca. Siempre nos decía que a ver cuando íbamos a hacerle una visita. Y el año pasado nos dijo que de este año ya no pasaba. Que teníamos que ir sí o sí. Así que ya teníamos claro cuál sería nuestro destino de viaje para el verano del año 2016! Pensamos que estaba muy bien subir a Dinamarca, pero que ya que estábamos allí, estaría bien aprovechar y acercarnos a Noruega. Mucha gente nos había hablado del crucero a los fiordos. Pero os diré que no nos gustan mucho los cruceros en barcos enormes, con tanta gente dentro. No hemos hecho ninguno, pero no nos atrae. Hemos hecho dos cruceros fluviales mucho más pequeños y es otra historia.

Esta amiga que vive en Dinamarca, hace unos cuatro años viajó con uno de los barcos de Hurtigruten, pero era en el mes de octubre. Total, que estaba todo nevado, y ellas no iban preparadas para la nieve, así que no pudieron visitar las ciudades en las que para el barco. Pero igualmente nos explicó que el paisaje era bellísimo. Así que decidimos que Hurtigruten era una buena alternativa a los maxibarcos de crucero.

Nosotras miramos en el mayorista que lleva Hurtigruten en España, que es EuroVacances, y ella miró en una agencia de viajes danesa. Había muchas opciones de camarote, pero acabamos decidiendo que nos interesaban los camarotes interiores. Son más económicos, y no nos hacía falta ver las vistas desde la habitación, porque solo pensábamos usarla para dormir. El viaje había que vivirlo intensamente y no en la habitación encerradas. Así que reservamos dos dobles interiores, con pensión completa.

Os dejo el link de Hurtigruten en España:

www.hurtigrutenspain.c... /index.php

El siguiente paso fue comprar los vuelos. Los compramos en febrero, para viajar en agosto. Miré muchas alternativas y lo que mejor nos salía era viajar hasta Dinamarca en Norwegian, volver en Vueling, y los vuelos internos con Norwegian. Nos salieron bastante bien de precio, por los meses de antelación. Para llegar a Noruega desde Dinamarca, decidimos que facturaríamos dos maletas: una para mi madre y para mi, y una para nuestra amiga. Decidimos hacerlo así, para poder llevar bien algo de ropa de abrigo (que siempre abulta más). De la parte de Dinamarca ya os hablaré en su diario correspondiente.

Con los vuelos ya reservados, nuestra amiga de Dinamarca reservó el crucero con Hurtigruten en la agencia danesa. Así que las cosas ya iban tomando forma!

Para buscar información de los puertos en los que paramos, cogí dos guías de Noruega de la biblioteca, para organizar nuestras visitas. Estaba totalmente decidida a no coger las excursiones que el barco ofrece, para visitar las ciudades. Ya lo haríamos por nuestra cuenta. Hago un pequeño paréntesis para deciros que las excursiones que ofrece el barco son MUY caras. Ya os contaré. Las guías que cogí y que van bastante bien son: Noruega de El País Aguilar (Guías Visuales), y Lo Esencial de Noruega de Anaya Touring (Guía Viva).

Ya solo quedaba cerrar el tema de las excursiones. Como ya os he dicho, las excursiones que ofrece el barco son caras, caras. Como pasa normalmente con las excursiones que se ofrecen en los cruceros. Cogimos solo la excursión del Cabo Norte. Aunque también estuve mirando la del Fiordo Geiranger, que tenía una pinta buenísima.

Pues ya estaba todo! Solo quedaba esperar a que llegara el viaje! Nada más. Antes de llegar a Noruega, pasamos tres días en Copenhague, pero eso ya lo explicaré en el otro diario.

Así que, preparados para leer el relato de estos fantásticos días a bordo del barco MS Midnatsol de Hurtigruten? Os unís a la aventura? Pues allá vamos!
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Ver Etapa: PREPARAMOS EL VIAJE



Etapa: UN DÍA DE ESCÁNDALO EN BERGEN Y EMPIEZA EL CRUCERO!  -  Localización:  Baltico y Fiordos Baltico y Fiordos
Fecha creación: 31/08/2016 13:30  
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Estábamos en Copenhague y nos despertamos a las 5h, ya que nuestro avión salía muy temprano del aeropuerto. Ya empezábamos con los madrugones viajeros…

Ese día teníamos que funcionar rápido, ya que para no levantarnos antes, nos dejamos solo 30 minutos para prepararnos e irnos. Así que rápidamente nos lavamos, nos vestimos y guardamos las últimas cosas necesarias en la maleta.

Cuando ya estuvimos listas, el marido de la hija de nuestra amiga nos subió las maletas hasta el coche. Es tan majo que aunque eran las horas que eran, nos acompañaría hasta la estación del tren, para no tener que ir andando con las maletas hasta allí!

Así que cumplimos perfectamente el horario y a las 5:30 nos marchábamos de la casa donde habíamos pasado los primeros días en Dinamarca.

Los cristales del coche tenían muchísima humedad! Hacía fresquito, el termómetro del coche marcaba 12’5 ºC. Pero no era un frio exagerado. Con algo por encima, se llevaba bien.

Eso sí, no había nadie por las calles. No me extraña! Entre las horas que eran, que la zona es muy tranquila, y el fresquito que corría… Todos en casa!

Llegamos en nada a la estación. Bajamos las maletas, nos despedimos de él, y nos fuimos hacia el andén, en un ascensor leeeeeeeeeeeeeeentoooooooooo como una mala cosa!

En el andén no había nadie. Pero nadie, nadie, eh? Así que la mañana nos regaló esta bonita salida del sol, por nuestro madrugón.


Teníamos que coger el tren B dirección Hoje Taastrup, y faltaban 13 minutos, así que esperamos tranquilamente. Más valía esperar en la estación que tener que correr porque llegábamos tarde.

Finalmente llegó el tren. Había tan poca gente! Normal, por las horas que eran. Subimos por la parte destinada a las bicicletas, porque así podríamos estar más cómodas con las maletas. El espacio es más amplio. Y como no había nadie, tampoco molestábamos.

El trayecto fue bien. Tranquilo. Bajamos en la estación Norreport, e hicimos el cambio al metro. Nuestra amiga pagaba los trayectos con su tarjeta. Pagaba por las cuatro, con precio de pensionista. Al cambiar del tren al metro, tenía que pasar su tarjeta por las máquinas, conforme salía del tren, y volverla a pasar, conforme cogía el metro. Así que hay que pasar la tarjeta al coger el transporte y al dejarlo.

El metro vino enseguida. Mi madre y yo no pudimos sentarnos, pero nuestras amigas sí. Nuestra amiga danesa recibió un SMS de Norwegian con el número de la puerta de embarque. Sería la A23. Ya sabíamos la puerta y aun no habíamos llegado ni al aeropuerto!

Finalmente llegamos al aeropuerto, a la Terminal 3. Fuimos hacia la terminal 2, ya que nuestro vuelo salía desde allí. Hicimos el check-in en las máquinas que Norwegian tiene habilitadas para los pasajeros. Tenéis la opción de varios idiomas, entre ellos en castellano.

Sacamos las tarjetas de embarque, y seleccionamos el asiento que más nos gustó (la máquina nos asignaba otro que no nos gustaba). Llevábamos dos maletas para facturar, así que nos fuimos a los mostradores de Norwegian. No hay nadie allí facturando, pero había una chica ayudando, y nos dijo que teníamos que sacar las etiquetas para las maletas.

Volvimos a la máquina y sacamos las etiquetas. Volvimos a la cinta. Todo te lo haces tú. Pones la maleta en la cinta, escaneas con la máquina el código de la etiqueta, y la cinta se lleva tu maleta.

Y con el trabajo ya hecho, subimos al piso de arriba para pasar el control. Había un poquito de cola, pero iba rápida. Saqué la bolsita de líquidos y el iPad, y pasé por el detector. Ningún problema!

A nuestra amiga (la que siempre viaja con nosotras) le hicieron cambiar la bolsa transparente de los líquidos. Le dieron un par de nuevas. Pobre, siempre le pasa algo, que la paran!

Llegamos a la zona de las puertas de embarque después de cruzar todo el Duty Free. Compramos agua para el viaje. Dos botellas de agua de 50cl por 20DKK, pero como hay que pagar el embase, al final fueron 23DKK. Y nos fuimos a desayunar, porque el hambre ya apretaba. Eran las 7:15h.

Cogimos un chocolate caliente, un cappuccino, un vaso de leche y tres croissants. Todo por 137DKK.

Nos sentamos a desayunar. Intenté conectarme al wifi del aeropuerto, pero no había manera. Algo no hacía bien… Probé en el Starbucks, que lo teníamos al lado, pero tampoco. Bueno, pues nada! A ver en el avión!

Después de desayunar nos fuimos ya hacia la puerta, porque en las pantallas ponía que teníamos 9 minutos andando hasta allí. Eran las 7:40 y ya nos ponía que teníamos que ir hacia la puerta.

Llegamos a la puerta y ya había cola. Tuvimos que esperar, porque aun no había empezado el embarque.




Viajaríamos en un avión con la imagen de Juan Sebastián Elcano.

Queríamos hacer parada técnica, pero había bastante cola, así que lo dejamos, ya que el viaje era cortito. Y enseguida empezó el embarque. En ningún momento nos pidieron DNI o pasaporte. Había una máquina que leía el código de la tarjeta de embarque. Pasamos las tarjetas. Bueno, tarjetas es un decir… Las tarjetas de embarque de Norwegian son muy endebles! Un trozo de papel con los datos necesarios, y punto.

Entramos en el avión. Teníamos fila 2! Y sin estar cerca del ala! Genial! Ya sabéis que me encanta hacer fotos desde el avión!

La gente iba subiendo, e iban poniendo el equipaje de mano en los compartimentos superiores, pero no cabía todo, así que tuvieron que bajar varias maletas a bodega.

A las 8:20 ya nos estábamos moviendo.


Y a las 8:30 ya despegábamos! Fue un pim pam! Muy rápido! Llegar a pista y despegar! Qué diferente a los despegues desde El Prat, en los que normalmente hay que hacer cola para despegar.

Adiós Copenhague!


Intenté conectarme al wifi de Norwegian. Parecía que no funcionaba bien. Pero ya os digo que era cosa mía. No lo hacía bien. Primero hay que conectarse con el wifi de Norwegian, pero después se tiene que abrir el navegador y abrir la página de Norwegian para conseguir la conexión gratis a internet.

Aproveché el viaje para leer los apuntes de Hurtigruten que llevaba de casa.

Durante el viaje, que fue muy placentero, vimos un halo reflejado en las nubes. Fantástico!


Poco a poco ya íbamos sobrevolando territorio noruego.




Y la sombra de nuestro avión en los árboles.


A las 9:32 aterrizamos en el aeropuerto de Bergen.


Salimos rápido al estar en la fila 2. Pasamos por el Duty Free y llegamos a la zona de recogida de maletas. El aeropuerto es tan pequeñito que solo había dos cintas de recogida.

Como aun no habían salido las maletas, hicimos parada técnica antes de que viniera la multitud detrás nuestro.

Mirad qué símbolo más cachondo!


Al salir ya estaban las maletas dando vueltas en la cinta. La maleta de nuestra amiga danesa ya había salido, pero las nuestras aun no. Ay madre! De repente, paró la cinta en la que estábamos, y empezó a funcionar la otra. Y finalmente salieron nuestras maletas. Uuuuf!

Y con nuestros equipajes ya con nosotras, salimos a la terminal. Nos fuimos al mostrador de información para coger un mapa, y ver qué autobús cogeríamos. Vimos que había un shuttle de Hurtigruten que salía del aeropuerto a las 12. Pero eran las 10:10. La verdad es que no queríamos esperar dos horas en el aeropuerto sin ver la ciudad, así que le preguntamos al chico de información donde podíamos coger el autobús que nos llevara a Bergen. Nada más salir lo encontraríamos. Y teníamos que bajar en la estación de autobuses para dejar las maletas. Aprovechamos para coger un mapa de la ciudad, que también nos iría de perlas.

Al salir ya vimos enseguida el autobús de Flybussen. Había un poco de cola para coger los billetes en la máquina automática. Creo que los billetes los podéis comprar anticipadamente en su web. Yo no los tenía. Lo había visto en el foro, pero al final se me pasó completamente. Hay autobuses cada 10 minutos.

La página web es la siguiente:

www.flybussen.no/en/Bergen

Finalmente nos tocó. Pagamos con tarjeta: 3 billetes para seniors (80NOK cada billetes) y un billete de adulto (100NOK). Así que en total fueron 340NOK.

Con todo esto, se marchó el autobús que estaba en la parada, pero detrás ya había otro. Así que ya veis que van muy muy seguidos. Un señor es el que acomoda las maletas en la bodega y pregunta donde bajas. Subimos al autobús, le enseñé los billetes al conductor y me preguntó: “One way?”. Pues sí, one way.

Nos sentamos en unos de los asientos que estaban libres. Menudo día más bonito hacía! Qué suerte! En Bergen llueve un promedio de 250-300 días al año, y en cambio ese día estaba radiante! Mejor!

Había unos asientos a los que se les daba la vuelta, para circular en el sentido contrario a la marcha, para los bebés.

A las 10:23 marchamos del aeropuerto. Nos tuvimos que poner el cinturón. El conductor habló por los altavoces, y nos dijo que el trayecto serían unos 25 minutos.

En el autobús había wifi gratuito, y funcionaba bien, así que aproveché el trayecto para contactar con la familia y los amigos.

Efectivamente en unos 20 minutos llegamos a la estación. Al bajar vimos un edificio que ponía Customers Service y nos dirigimos allí, para saber dónde podíamos dejar los equipajes, para poder visitar la ciudad. Por suerte no había cola, así que enseguida me tocó. Le pregunté a la chica el tema de las maletas, y me indicó que teníamos que acceder al Mall (el edificio con tiendas), y que encontraríamos los lockers (armaritos para dejar el equipaje) debajo de las escaleras mecánicas.

No nos costó nada encontrarlo. Vimos un armario bastante grande donde nos cabían tres maletas. Pero no tenía llave. En alguno de los armarios, la pantalla ponía que el precio era 60NOK. Problema…. No teníamos coronas noruegas.

Mi madre y nuestra amiga se quedaron intentando poner las maletas bien, y yo me fui con nuestra amiga danesa a buscar coronas y a preguntar por las llaves. Ella habla danés, que es parecido al noruego, así que entre su danés y mi inglés algo sacaríamos en claro.

Encontramos una oficina de información y le explicamos lo que nos pasaba con las llaves y los NOK. Por el tema de la moneda, nos dijo que había un cajero donde podíamos sacar dinero, y ella nos daría monedas. Para el tema de la llave teníamos que volver al Customers Service. Y allí que fuimos primero. Ahora sí había cola, así que tuve que coger un número. Pero fue rápida la cosa, y me volvió a tocar con la misma chica de antes. Le expliqué lo de las llaves. Ella no sabía nada, pero intentó buscar alguien que nos acompañara para solucionar nuestro problema. Pero no había nadie…

Fuimos al cajero, pero os diré que no sé qué hice que saqué 3000 NOK! Madre mía! Solo quería 200NOK, y acabé con aquel dineral en las manos! Me quedé un poco contrariada. La máquina no me había preguntado si quería esa cantidad, antes de dármela…

Con el dinero fuimos otra vez a la oficina de información. El billete más pequeño que me dio la máquina era de 500NOK (unos 50 euros). La chica dijo que era mucho. Lo sé chica, lo sé, pero no puedo hacer nada más… Supongo que entendió mi cara de pena, y me dio cambio. Le dije que en el Customers Service no nos habían solucionado el tema de las llaves, y avisó a una chica para que nos ayudara. Nos acompañó hasta los armarios y nos dijo que vendría un compañero suyo que nos ayudaría.

En nada el hombre estuvo allí. Nada, no había llaves. Pues eso quería decir que no funcionaban. Tuvimos que cambiar las maletas a otros armarios más pequeños. Conseguimos hacerlas caber en dos armarios. Llevábamos 3 maletas grandes y dos pequeñas. Eso fue como jugar al Tetris!

Aquí no acaba nuestra odisea maletera! No!. Dos armarios eran 120NOK. Pero no teníamos suficientes monedas… Buuuuuf… Tuvimos que volver a la chica de información. Por fin, después de un buen rato, acabamos con el tema! Ya éramos libres para visitar la ciudad, con aquel bonito día que hacía!

Bergen es la segunda ciudad más grande de Noruega. Fue un centro importante durante la era vikinga, y después una importante ciudad hanseática. La historia de Bergen se remonta hasta el año 1070 al recibir el rango de ciudad por el rey. Fue un importante centro comercial gracias a la exportación del pescado en salazón durante la época de la Liga Hanseática (una de las organizaciones económicas y políticas de mayor poder e importancia en Europa entre los siglos XIII y XVI). Bergen fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Salimos del edificio, justo donde está la Biblioteca. Cogimos la calle Kaigaten, que queda justo al lado del lago (Lille Lungegardsvannet).


Llegamos a Torgallmenningen y empalmamos con Torget. Pasamos por delante del famosísimo Fish Market (Mercado del Pescado), pero de momento solo pasamos. Nuestro destino era el funicular. Se encuentra en Vetrlidsallmenningen. Cuando llegamos a la calle… Qué? Cómo? Cuánta gente! Menuda cola! Ellas se pusieron a la cola, y yo me avancé para ver la entrada a la caseta donde se venden las entradas. Se me ocurrió que podía intentar encontrar wifi y comprar las entradas por internet, e intentar ahorrarnos algo de cola. No las había sacado anticipadamente, porque en el hilo del foro correspondiente al funicular del monte Floyen estuvimos hablando y parecía que no sería necesario. Menuda sorpresa al llegar, la verdad! Ese día salían varios cruceros de Bergen, así que la mayoría eran grupos de cruceristas con sus guías.

Y sí! Encontré el wifi de uno de los restaurantes de alrededor! Fui a preguntar al chico de la entrada si comprando la entrada por internet podría entrar en ese momento. Me dijo que la cola en la que estábamos era la de la gente que ya tenía entrada comprada. Había otra cola (también con bastante gente) para comprar.


Aquí os podéis hacer un poco a la idea del cacao que había allí.

Total, que intenté comprarlas por internet mientras ellas seguían avanzando en la cola, pero no había manera. Algo no funcionaba bien, y no podía. Mientras seguía intentándolo, una mujer turca de uno de los cruceros, me vino y me dijo que me daba su tiquet. Estaba agobiada y no quería esperar a subir en el funicular, ya que decía que le habían comentado que en el funicular iban como sardinas en lata. Muchas gracias! Si podía conseguir comprar las entradas, ya solo serían 3. Una más gratis!

Eran las 12h. Nada de nada. No había suerte, no podía terminar la transacción.

Decidimos que lo dejaríamos para más tarde. Igual los grupos ya no estaban por allí… Transmitimos toda la información que hasta ese momento teníamos, a unos chicos que estaban delante nuestro en la cola. Ellos estaban en uno de los cruceros de Pullmantur.

Nos fuimos de allí, con la esperanza de poder subir más tarde. Siguiente destino? El Mercado del Pescado! Dimos una vueltecita por las paraditas. Qué sitio más curioso! Eso sí, pequeñito! No sé porque, me había hecho la idea que era más grande. Son un par de pasillos, con paraditas a lado y lado.

Probamos una especie de embutido (como si fuera salchichón) de ballena, de reno y de alce.


Estaba bien, pero no mataba, para mi gusto. La verdad es que sabía mucho a embutido.

Seguimos con el “paseo” oliendo el pescado cocinado allí mismo.



Y por todas partes oíamos las explicaciones de los pescados y los platos en castellano, e incluso en catalán. Vamos a ver…. Dónde estoy? En Noruega? De verdad? Yo ya iba avisada por los mensajes que había leído en el foro, pero ellas alucinaron.

Muchos de ellos son chicos jóvenes que van a Bergen a trabajar la temporada veraniega. Todos muy simpáticos y amables. Julia de Girona, Guillem de Cardedeu… Parecía que estábamos en casa!

En las paradas hay pescado que estos chicos y chicas venden y cocinan al momento. Hay platos preparados, brochetas, bocadillos…



Mirad la cantidad de idiomas que se hablan en el mercado!


Probamos el salmón salvaje. Muy bueno y sabroso. También probamos la ballena. Psché, psché…. No me fascinó mucho, la verdad…

Finalmente nos decidimos a comer unos bocadillos. Nosotras tres cogimos un bocadillo de salmón, por eso de inaugurar la temporada del salmón, ya que seguro que en el barco nos pondrían para comer. Cada bocadillo eran 49NOK. Nuestra amiga danesa cogió un bocadillo con gambas y cangrejo. Pagó 6 euros.

Nos sentamos en las mesas que hay al lado de los puestos de pescado. Hacía un calor espectacular! Los chicos de allí decían que aprovecháramos el tiempo que hacía, porque allí no era nada habitual!

En la mesa nos tocaba bastante el sol. Nos trajeron los bocatas y nos dispusimos a comer. Pero por suerte, la pareja que teníamos sentados al lado se fueron y nos pudimos mover. Así no nos daba tanto el sol. Los bocadillos estaban bastante bien.

Acabamos de comer sobre las 13:15 y nos fuimos a seguir paseando por la ciudad. En la calle había una banda de música desfilando y tocando. Algo muy típico en Noruega.

Mirad qué día tan bonito, cuanta gente paseando por Bergen, y el funicular que lleva a lo alto del monte.



Siguiente parada el muelle de Zachariasbryggen. Desde allí se ven muy bien las casas, almacenes antiguos y las viviendas de la Hansa.


En el muelle nos encontramos unos chicos de les Terres de l’Ebre y de Mallorca. Nos contaron que viajaban en el barco de Pullmantur (otros!) desde Rostock. Nos hicieron fotos a las cuatro, y yo a ellos y nos despedimos. Qué majos!

Mirad uno de los cruceros que estaban ese día en Bergen.


Menudo día! Menudo calorcito! El cielo estaba azul azul! Menuda suerte habíamos tenido con ese tiempo en Bergen!

Nos fuimos al Bryggen para ver las casas más de cerca.



Algunas de las casas de colores estaban en restauración. En el pasado muchas de ellas fueron pasto de las llamas. En lo que habían sido casas, oficinas, almacenes, ahora hay tiendas, galerías de arte, restaurantes… Un consejo: no os quedéis solo con esta bonita imagen. Perderos también por las callejuelas que hay entre las casas. Oleréis a madera antigua, veréis las paredes un poco torcidas.







Había un montón de gente paseando por allí. Muchos españoles. No parecía que estuviéramos en Noruega!

En las tiendas vendían un montón de prendas de lana, bien gorditas. Muy tradicionales allí, pero que al verlas con ese día tan caluroso, daban un poquito de repelús!

Me llamaron la atención las tapas de las alcantarillas, tan bien decoradas.


Hacia las 14h intentamos volver al funicular a ver como estaba el tema. Cómo estaba? Pues igual o incluso peor! La cola era más larga que antes!

Decidimos ir a la catedral, así que cogimos la calle Hollendergate, para empalmar con Skostredet, y de allí a Kong Oscars Gate. Y allí estaba la Domkirken. La entrada principal estaba en obras, pero había un cartel con una flecha que marcaba otra entrada. Fuimos, pero nada de nada. La puerta lateral estaba cerrada. Todo estaba en obras. Así que nos sentamos un rato a la sombrita para descansar del calor que hacía.

A las 14:30 seguimos con el paseo, encontrando imágenes casi de postal.



Seguimos por la Lille Ovregaten de nuevo hacia el funicular, pero tampoco hubo suerte, así que ya lo dejamos por imposible. No pudimos subir al monte Floyen. Una verdadera pena porque el día era precioso, y seguro que las vistas eran muy bonitas.

Si podéis, coger las entradas anticipadas, aunque ya veis que si coincidís con cruceros se arman unas colas!

floyen.no/en/

Aquí tenéis su página web.

Empezamos a pasear por algunas callejuelas típicas y coquetas, y nos dirigíamos a la Johanneskirken, que ya por la mañana habíamos vislumbrado a lo lejos, y nos había impactado.

Volvimos a andar por Torgallmenningen, la Olle Bulls plass, Torggaten, Vestre Torggaten y subimos las escaleras (un montón) hasta la cima! Nuestra amiga danesa nos esperó a la sombra. Y nosotras “escalamos” hasta allí.


Entramos en la iglesia. Es gratuita. Estaban tocando el órgano y nos sentamos a escucharlo un rato.

Admiramos la arquitectura del edificio, el altar y el techo de madera.





Salimos a las 15:20. Menudas vistas desde allí arriba, hacia Bergen.


Bajamos hasta donde nos esperaba nuestra amiga. Y continuamos. Entramos en un súper para comprar una botella de agua de 1’5l. 21NOK. Nuestra amiga danesa compró dos batidos de chocolate y me dio uno. Mi ración diaria de chocolateeeeeeeee!!!! Estaba muy bueno y muy fresquito! Qué bien pasaba!

Andando, andando, llegamos a Rasmus Meyers allé, de nuevo, al lado del lago. Hacía tan buen día que nos sentamos un rato a disfrutar de la calma que se respiraba allí. Pero a la sombra, eh? Yo me senté en el césped, justo al lado del lago, y ellas en un banco.

Las vistas eran bonitas.




Y hasta esos lares había llegado la pasión por la caza de Pokemón. Había varios niños y niñas a las caza!


Hacia las 16h nos fuimos a la estación para recoger las maletas. Pero primero hicimos parada técnica. Subimos a unos baños en el primer piso. Más raros! Mujeres y hombres compartidos…. Raro, raro…

Y ya sacamos las maletas de la consigna y nos fuimos en dirección al barco- Bajamos por Stromgaten, Nygardsgaten, Hakonsgaten hasta el muelle de donde salen los barcos de Hurtigruten.

Durante el camino nos cruzamos con varios grupos de jóvenes disfrazados, algo escandalosos, que poco coincidían con el perfil que tenía de los ciudadanos noruegos.

A lo lejos ya vislumbramos nuestro barco, el Midnatsol. Y llegamos a la terminal de Hurtigruten. Está muy bien indicada, así que no hay pérdida.


Llegamos a las 17:05. Había poca gente por allí. Entramos en el edificio y vi que había gente que ya estaba haciendo el check-in. Fantástico, porque en la información que teníamos, ponía que no se podía hacer hasta las 18h. Saqué un número de la máquina para esperar nuestro turno, pero una de las mujeres de los mostradores nos dijo que no hacía falta y que ya podíamos pasar con ella.

Primero fuimos mi madre y yo. Le entregamos nuestros pasaportes. Nos facilitó un sobre a nuestro nombre, con las tarjetas que abrirían la puerta de nuestro camarote y el bono de la excursión que habíamos contratado (Cabo Norte).

Nuestras amigas también estaban haciendo el check-in. Vi que en una habitación nos habían puesto a mí y a nuestra amiga danesa, y en la otra a las otras dos. Pero nos iba mejor estar mi madre y yo juntas, ya que compartíamos maleta. Se lo comenté a la mujer y me dijo que no había problema, pero que lo dijéramos en la recepción del barco. Se quedó con nuestras maletas, y les puso una etiqueta como las del aeropuerto. Nos las llevarían a la habitación.

Subimos las escaleras de la terminal i llegamos a una sala donde nos harían una reunión informativa de temas de seguridad. Justo empezaba una de las reuniones a las 17:15 y era en ese momento!

La reunión fue en noruego, alemán e inglés. Nos pasaron una proyección con las medidas básicas de seguridad. Como en los aviones!

En la terminal había wifi.

Y después de la proyección ya podíamos subir al barco! Pero primero nos teníamos que desinfectar las manos. Siempre, antes de subir al barco había que hacerlo. Y antes y después de salir del comedor. Muy limpitos todos!

Entramos en el barco. Estábamos en la planta 6. Había unos recipientes grandes con agua y con agua con limón. Nos servimos un vasito. Estaba muy buena.

Fuimos a la planta 5, a recepción, para solucionar el tema de las habitaciones. No hubo ningún problema. Mi madre y yo nos quedaríamos en la planta 6, en la habitación 685 y nuestras amigas en la planta 4, en la habitación 412. Nos dieron unas tarjetas nuevas, ya que cada una era personalizada.

Poco a poco nos íbamos ubicando en el barco, que se veía grande, pero nada exagerado. Más adelante ya os colgaré fotos de las instalaciones.

Subimos a la planta 9, y salimos al solárium. Grande grande. De hecho es tan grande porque es una especie de helipuerto. Nos sentamos en las tumbonas, al solecito, a esperar a que llegaran las 18h y pudiéramos ocupar las habitaciones.

Qué día más fantástico! Qué bien se estaba en cubierta! Ya había otros viajeros, que serían nuestros compañeros de viaje, tostándose también al sol.

Pudimos ver como se marchaba el barco de Pullmantur.


A las 18h bajamos a nuestras cabinas. La nuestra estaba al final de un pasillo larguísimo, en la popa del barco. La de ellas, más a proa.

Abrimos la puerta y entramos en la habitación. Estaba muy bien! Es pequeñita, sin ventana (así lo habíamos pagado), pero no agobia. No queríamos ventana, porque en la habitación íbamos a estar más bien poco.

La habitación tiene dos camas (una es sofá), televisión, mesita, armarios completos, baño con ducha, gel de manos y de cuerpo, hilo para tender en el baño. Suficiente para estar bien. La maleta la podíamos poner debajo de la mesa, y así no nos restaba espacio.

Llamaron a la puerta y un chico nos entró la maleta.

Nos fuimos a cenar. Para nosotras era muy temprano, las 19.15, pero ya teníamos hambre. Así también podríamos ver cómo nos íbamos de Bergen, porque zarpábamos a las 20h.

Bajamos a la planta 5, donde estaba el comedor. Fuimos a la entrada, y nos pidieron las dos tarjetas. No tenía ni idea. Este sistema era algo nueva para nosotras. Así que tuve que volver a la habitación para buscar la otra tarjeta.

Finalmente, con las dos tarjetas, entramos al restaurante, pasando el código por un lector. Nuestras amigas ya habían cogido mesa. Ese día la cena era tipo buffet y los asientos no estaban asignados.

El buffet era realmente amplio: pasta, sopa o crema, carnes, pescados, quesos, platos locales (por ejemplo Smalahove: cabeza de oveja), comida para vegetarianos… Comimos “jamón”, “salchichón”, pasta al pesto, salchicha (muy buena), patatas guisadas, sopa de pesado al estilo de Bergen (buenísima), salmón (cómo no!), pan… El historiador culinario Alan Davidson llama a la sopa de pescado de Bergen una de las mejores del mundo. No sé si es una de las mejores sopas del mundo, pero estaba muy buena!

Los postres también eran variados: frutas cortadas (melón, sandía, piña, naranja), manzanas ácidas, dos tipos de pasteles diferentes (uno de almendras que estaba para chuparse los dedos! La prueba está en que repetí).

Para beber se podía pagar un pack de agua (2 botellas de 50cl por habitación en la comida y en la cena. No sé el precio). También había vino (ellos proponían una selección que maridaba con el buffet del día. Una copa eran 89NOK, y una botella 435NOK), cerveza, etc. (pagando claro). Pero nosotras pedimos tap water (vamos, lo que viene siendo agua del grifo, señores!) que estaba bien buena. Las jarras con las que la servían eran muy originales (estaban a la venta en la tienda).

Al salir había una cola para entrar, terrible! Habíamos hecho bien en bajar más tempranito, así podríamos ver como salíamos de Bergen.

Subimos a cubierta en la planta 9 para ver la salida desde la terminal.


El paisaje desde allí se veía bonito.



Cogimos cuatro tumbonas y nos sentamos a esperar la salida. De repente llegó una ambulancia y paró en la rampa de salida del barco. Bajaron unos enfermeros y entraron. No sabemos qué pasó, pero salimos del puerto a las 20:20, con retraso de 20 minutos por la llegada de la ambulancia. Esperamos que no fuera nada grave.

Y ya estábamos navegando! De lejos vimos la zona del Bryggen.


No se aprecia muy bien por el barco amarillo, pero bueno, allí estaba.



Las gaviotas nos seguían. Se despedían del barco!

Nos abrigamos con la chaqueta cortavientos y la capucha, porque se notaba el airecillo. Por eso entramos en el salón panorámico de la planta 9 y nos sentamos en unas butacas en primera fila. Poco a poco nos fuimos deleitando con una magnífica puesta de sol.




El ambiente en el salón panorámico era tan relajado. La gente disfrutaba del momento y de la belleza del paisaje. Y solo era el principio! El bar estaba abierto, así que si se quería se podía comprar algo para beber sentado y relajado.

Sobre las 21:45 nos fuimos a la habitación. Nos habíamos levantado muy temprano y estábamos cansadas. Deshicimos la maleta y pusimos las cosas en los armarios.

A las 22:30 me puse a hacer los apuntes para el diario, hasta las 23:20.

Habíamos cogido el papel con la ruta del día siguiente. Estaba todo detallado: las paradas que hacía el barco (la hora de llegada y la de salida), las excursiones, etc.

Y después de ese día de no parar, por fin me puse en la cama. Muy cómoda, si señor! Yo dormía en la cama sofá. Muy fácil de abrir. Y ya tenía el edredón preparado.

El barco se movía un poquito, pero nada importante. Así que con el pequeño vaivén, no costó nada dormirse. Acababa de empezar nuestro viaje por Noruega. Nos quedaban por delante varios días de navegación, y aun no sabíamos las maravillas que verían nuestros ojos!

Y ahora, silencio viajeros, que aquí hay unas compañeras que necesitan descansar para recuperar fuerzas… Buenas noches a todos!
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Ver Etapa: UN DÍA DE ESCÁNDALO EN BERGEN Y EMPIEZA EL CRUCERO!



Etapa: DE EXCURSIÓN AL FIORDO GEIRANGER Y LA CARRETERA DE LOS TROLLS  -  Localización:  Baltico y Fiordos Baltico y Fiordos
Fecha creación: 13/09/2016 19:38  
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Nos despertamos a las 7h, pero la noche había sido algo agitada…

A las 1:30, durmiendo tan tranquilamente, de repente empezó a sonar una alarma en la habitación. Bastante alta, por cierto! Ya os podéis imaginar, que medio atontada, me levanté de la cama e intenté deducir de dónde veía el ruido. Vi que la tele estaba encendida, con un mensaje que decía que era hora de levantarse! Qué susto!

Intenté apagar la alarma, pero no había manera! Como si fuera una tablet, venga a tocar la pantalla, pero no había éxito!

Al final no sé cómo lo hice, pero la conseguí parar. Buuuuuuf…. Seguro que medio barco estaba despierto!

Con el corazón que aun me latía a mil por hora, me puse a dormir otra vez. Pero al cabo de un rato, me despertó un resplandor! La tele se había encendido sola! Qué cosas más raras que pasaban en esa habitación!

Por la mañana, ya despierta, intenté solucionar yo misma el tema. En el teléfono había una luz encendida de llamada, y conseguí eliminarla. Quizá era una alarma para despertar.

Haciendo eso, al menos, conseguí que el teléfono me permitiera comunicarnos con la habitación de nuestras amigas. El día anterior había sido imposible, y ahora ya podíamos utilizar la línea interna.

Durante la noche también paramos en tres puertos: Floro a las 2h, Maloy a las 4:15 y Torvik a las 7:15. Al atracar el barco temblaba todo un poco, por las maniobras, pero nada importante. Perfectamente soportable. Lo único que la primera y la segunda vez choca un poco, porque no te lo esperas. Pero después ya te acostumbras a ello, y sigues durmiendo tan tranquilamente.

Después de todas estas peripecias nos arreglamos, y cuando ya estuvimos listas, salimos a dar una vuelta por la cubierta del piso 6 (nuestro piso).

Hacía un día tan bonito! Y el paisaje ya empezaba a ser bastante espectacular.




A las 8:40 bajamos a desayunar. Ya no me dejé las tarjetas; ya me había quedado muy claro que las necesitábamos siempre para entrar en el comedor.

Buscamos una mesa donde sentarnos a desayunar, y la encontramos al fondo del restaurante. El buffet del desayuno estaba también muy bien; muy completo. Había cosas frías y calientes: bollería (poca, eso sí), huevos duros y fritos, bacon, zumos (de máquina), yogures, cereales, frutas cortadas, piezas de fruta enteras (peras, manzanas, plátanos), quesos, embutidos, gran variedad de panes (de queso, de semillas, blanco, negro…), ensaladas, cafés, tes, infusiones, chocolate caliente… Ya veis, de todo un poco.

Durante el desayuno, de 8:45 a 9:30, el barco paró en Alesund. Pero claro, no pudimos bajar, ya que estábamos en plena comida! Ya tenemos una primera excusa para volver a Noruega, ya que no pudimos ver la ciudad, con sus casas en estilo art nouveau.

Desayunamos muy bien, y acabamos sobre las 9:30. Fuimos un momento a la habitación a lavarnos los dientes, y subimos a cubierta, para admirar el paisaje y para disfrutar el sol tan espléndido que hacía. Ya había gente que estaba en los jacuzzis!

La excursión que ofrecía ese día el barco era al fiordo Geiranger y Trollstigen (la Carretera de los Trolls). Nosotras, con la agencia danesa de nuestra amiga, habíamos contratado solo la excursión del penúltimo día a Cabo Norte. Pero la excursión del Geiranger me llamaba mucho la atención. Las cosas como son! Pero no es que fuera muy barata, que digamos…

Después de darle muchas vueltas, en cubierta, las tres me convencieron para hacerla. Si me hacía ilusión, por qué no? Además sabíamos que quedaban plazas libres para poderla hacer. Vamos, blanco y en botella, no?

Así que bajamos a la planta 8, que es donde se encuentra el mostrador de información turística, y fuimos a reservar plaza. Había muy poquita gente esperando, así que enseguida nos tocó a nosotras.

Ni corta ni perezosa le pregunté al señor que nos atendió, si había algún tipo de oferta por reserva de última hora para la excursión. El señor se quedó un poquito parado (hombre, qué queréis? Nórdico. Frio), pero me dijo que nos podía hacer un 10%. Oiga! Pues no está mal, bueno es! Si no lo intentas, no sacas nada! Menudo morrazo le puse al asunto!

Tuvimos que registrar la tarjeta para poder hacer el pago. No problem! El precio normal de la excursión eran 1979 NOK, pero con el descuento nos costó 1781’1 NOK por persona (unos 194 euros). Más adelante ya veréis todo lo que incluía la excursión.

Mi “amigo” del mostrador de turismo nos dio los tickets de la excursión y nos dijo que a las 13:30 teníamos que estar en recepción para salir con el grupo. Le pregunté qué tal estaría el tiempo, y nos dijo que no haría mucho frio. Y sobre todo teníamos que llevar calzado cómodo.

Al acabar con todos los trámites necesarios, cogimos un mapa del Storfjorden, por donde estábamos navegando. El mapa lo facilitaba de forma gratuita el barco. Y subimos a la cubierta del piso 9 para disfrutar del paisaje.

Qué os voy a decir? Menudas vistas! Menudo azul tenía el cielo! No es que hiciera mucho viento. Y frio aun menos!

El Storfjorden es el quinto mayor fiordo de Noruega. Tiene unos 110Km y su nombre significa el fiordo grande.

Vimos montañas que aun tenían nieve en las cimas. Vimos cascadas que bajaban de las montañas, casitas con el techo de hierba… Un placer para los sentidos! La navegación era muy tranquila y relajante, y más teniendo en cuenta las imágenes que nos rodeaban!

La cámara, ya os podéis imaginar, echaba humo! Imposible no fotografiar esto!






Durante más o menos una hora y media estuvimos completamente embelesadas con todo aquel espectáculo.

A las 12h bajamos a comer, ya que a las 13:30 empezaba la excursión. Buscamos mesa y ya había bastante gente comiendo. Normal! Muchos de ellos seguro que también hacían la excursión.

La comida también fue tipo buffet y estaba buenísima, además de variada. Ensaladas, carne, patatas, pasta….

Cuando acabamos de comer, poco antes de las 13h, subimos a nuestra planta, la 6, para ver como llegábamos al Geirangerfjorden. Habíamos pasado por otros fiordos. A saber: Storfjorden (muuuuuuuuy largo), Synnylvsfjorden, y por fin Geirangerfjorden. El recorrido lo pudimos seguir bastante bien con el mapa que habíamos cogido en información turística.

De nuevo, el paisaje, espléndido! Nos pusimos en proa para poderlo ver bien. No éramos las únicas; más gente había tenido la misma idea que nosotras, así que había bastante gente allí.

El fiordo Geiranger es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde el 2005 y es considerado uno de los fiordos más bellos del mundo. Tiene unos 15Km de longitud. Poco a poco íbamos viendo la grandiosidad del fiordo, con algunos puntos donde las altísimas paredes de piedra pueden medir 1000 metros. El barco pasando por allí parecía pequeñito!

Poco a poco íbamos avanzando por el fiordo. Y nosotras también íbamos avanzando posiciones, hasta acabar en primera fila! Jijijijiji


Finalmente vislumbramos las cascadas más conocidas de ese fiordo: las Siete Hermanas y el Pretendiente. Están unas delante de la otra. Se dice que el chico pretendía a las siete hermanas, pero éstas lo rechazaron. Ante esto, se dio a la bebida para superar la depresión, y por esto dicen que la cascada tiene forma de botella (bueno….. qué queréis que os diga?).




Era hipnotizante ver caer el agua, aunque no estuvieran en su pleno apogeo.

Mientras estábamos todos absortos, de repente, escuchamos un ruido muy muy fuerte que venía por la popa. Y pasaron por encima nuestro 3 o 4 aviones de guerra a una gran velocidad, en dirección al pueblecito de Geiranger, rompiendo la calma y la magia del momento. Menudo susto!

Pasamos también por el lado de una granja, que sirvió para unas celebraciones de la familia real noruega.


Menudas vistas tiene la granja!

Eran las 13:20 y nos teníamos que preparar para la excursión. Fuimos a la habitación y nos cambiamos los zapatos que llevábamos (chanclas abiertas, por deportivas un poco más cerradas, por si hacía algo de fresco en las alturas).

A las 13:25 ya estábamos de nuevo en la recepción del Midnatsol. Había bastante gente esperando para empezar la excursión. Finalmente, mi “amigo” de información turística, empezó a guiarnos a todos por las entrañas del barco. Pasamos por muchos lugares, por donde no se pasa normalmente, hasta llegar cerca de las bodegas donde se aparcan los coches.

Mientras esperábamos a que nos viniera a buscar una barquita, para llevarnos hasta el pueblecito de Geiranger, le pregunté a mi “amigo” cuál era el mejor lado del autocar (vamos, donde habría las mejores vistas durante la excursión). Me dijo que ambos lados estaban bien, pero que quizá mejor a la derecha. Gracias majo! Así lo haremos!

Finalmente empezamos a subir a la barca. Éramos bastante gente. Nos tocó sentarnos en la proa (ya que el piso de arriba estaba completo), con todo el sol! Pero era agradable.

Justo al lado teníamos un enorme barco de MSC!


Aquí veis el lado de estribor de nuestro Midnatsol, y al fondo asoma un poco el MSC.

Ya veis que azul más precioso tenía el cielo! Inmejorable! Limpio!


Aquí veis el pequeño pueblo de Geiranger (tiene unos 200 habitantes) y por el lado derecho se ve un poco de la cascada que hay en el pueblo.

La barquita nos llevó hasta el pueblo. Eran las 13:50, desembarcamos y seguimos a la marabunta de gente hasta donde estaban los autocares que nos llevarían de excursión. En ningún momento nos pidieron los tickets…

En el pueblo había un montón de gente! Sentados en la terraza de bares y restaurantes, disfrutando del buen tiempo, contratando actividades, comprando, paseando.

Llegamos a los autocares y había dos: uno que hacía las explicaciones en alemán y noruego, y otro en inglés. Así que nos subimos en el que la guía hablaría en inglés. Y conseguimos sentarnos en el lado derecho, como nos había recomendado mi “amigo”! Y arrancamos!

Entre otras cosas, nuestra guía nos explicó que el Geirangerfjord está bajo la constante amenaza de la montaña Akerneset, que sufre la erosión en el fiordo. Si cayera un trozo grande podría producir un tsunami, golpeando varias ciudades cercanas como Geiranger y Hellesylt en unos diez minutos. Menudo desastre!

El viaje empezó por la carretera 63 (La Ruta Dorada o Ornevegen), subiendo una cantidad de curvas, que ya nos iban preparando para la famosísima Trollstigen (que llegaría más tarde). Ese tramo de carretera se llama Molssbygda (en algún sitio he leído que le llaman Carretera de las Águilas). Mientras subíamos, veíamos como nuestro barco ya se iba del fiordo.


Ellos navegaban en dirección a Alesund, donde pararían 45 minutos más, y después navegarían hasta Molde, donde nosotros volveríamos a subir. Para todo eso, aun quedaban un montón de horas, ya que la llegada del Midnatsol a Molde estaba prevista para las 21:45. Así que nosotras teníamos unas 8 horas de excursión!

La carreterita tenía tela! Curvas, curvas y más curvas. Y claro, como el fiordo Geiranger es muy famoso, ya os podéis imaginar el tráfico que había! Todos conducían muy poco a poco. Y nuestro conductor realmente tenía una gran pericia al volante!


Ya veis, auto caravanas y todo! Todos arrimados para dejar pasar y girar el autocar.


Y las Siete Hermanas a lo lejos.

Después de un ratito de curvas, paramos en un mirador (Ornesvingen) para poder ver bien el fiordo, con el pueblecito al fondo. Sobre todo, si vais, cuidado con el tráfico, ya que constantemente hay coches, autocares, motos, que suben y bajan, y hay que atravesar la carretera para llegar al mirador. Pero las vistas valen la pena! Nuestra guía nos dejo unos 10 minutos para poder hacer fotos. Y vamos si lo aprovechamos! Fotos, selfies, vídeo…! De todo! El mirador estaba lleno en ese momento. Claro, nuestros dos autocares y el resto de visitantes…



No hay palabras para describir la emoción que provoca la contemplación de ese majestuoso paisaje. Realmente es algo espectacular.

Tengo que destacar que la gente del autocar eran súper respetuosos! La guía había dicho 10 minutos, y la gente ya estaba allí antes de la hora acordada. No tuvimos que esperar nunca a nadie. Así da gusto!

Antes de subir al autocar, vimos esta pequeñita cascada, y el arcoíris que aparecía en ella.



La cascada estaba justo al lado de la carretera.

Subimos todos al autocar y continuamos con nuestra ruta. Seguimos por la carretera 63. Pasamos por tramos entre montañas, donde pudimos observar que la erosión es un buen problema. Habían ido cayendo piedras, algunas de ellas bastante grandes!



Esta última es la más grande que ha caído hasta el momento. Ahora entendéis el miedo que tienen en el Geiranger, con el posible tsunami que provocaría la caída de una piedra al agua, no? De hecho, ya hubo una tragedia por este motivo en un fiordo cercano, en 1934.

Pasamos por el lado de unos trolls que, si no recuerdo mal, la guía nos dijo que eran de una fábrica de energía hidráulica.


Tenían incluso a su bebé troll en brazos! Qué monos! Hay que ver la afición que tienen en Noruega a estos seres! Por todas partes te los “encuentras”. Y nosotras lo haríamos ese día en más de una ocasión. Esperad y seguid leyendo!

El viaje seguía por la carretera hasta llegar a un momento en que el autocar paró justo delante del agua. Y ahora, qué? Ningún problema, todo estaba previsto! Un ferry, nos llevaría de una orilla a otra para poder continuar con nuestro viaje. La guía nos explicó que ese día cogeríamos dos ferrys; algo habitual en los desplazamientos por carretera en los fiordos.

Llegamos un poco antes de que el ferry recogiera pasaje (eran las 15:07), así que pudimos bajar del autocar, para admirar el entorno. Qué paz! Que puro era el aire! Para una barcelonesa, cansada de respirar polución eso era media vida! Aprovechamos para llenar bien los pulmones, que de esto allí no tenemos!


Mientras contemplábamos el paisaje, vimos que la superficie del agua se agitaba de una manera escandalosa!


La guía nos dijo que eran “herring” en inglés. Os diré que no tenía ni idea de lo que eran “herring” así que se lo fui a preguntar a la chica. Intentó describirme como era el pez, pero no había manera. Así que me dijo que cuando tuviera cobertura intentaría buscar la traducción al español, pero que también preguntaría a una colega suya que sí que lo sabía. Qué maja! Aproveché para hablar un rato con ella. Era alemana, pero ya llevaba unos años viviendo en Noruega. Aproveché para decirle que yo también soy guía en Catalunya, e intercambiamos opiniones sobre nuestra profesión. La chica hablaba muy, muy bien el inglés, además era muy agradable, y extremadamente atenta con los viajeros! Un sol, vamos!
Aquí podéis ver los ferrys que hacen el trayecto desde Eidsdal hasta Linge (y viceversa), atravesando el Nordfjord, y como los diferentes vehículos esperaban a que llegara el traslado a la orilla.



Cuando llegó el ferry, volvimos al autocar. La guía nos dijo que para subir al ferry lo hacíamos en el autocar, pero que si queríamos, una vez arriba, podíamos bajar del autocar y subir a la parte alta del ferry para ver las vistas desde allí. Pero sobre todo, cuando por los altavoces avisaran, teníamos que bajar rápido al vehículo, ya que si no dificultaríamos el ritmo habitual de ese transporte.

Subíamos al ferry que eran las 15:20. Fuimos al “mirador” y salimos en dirección Linge a las 15:26. El trayecto duraría poco más de 10 minutos.

La visión de los autocares y coches en el ferry me recordó al ferry de la Madalena que cogimos mi tía, mi prima, mi madre y yo en Cerdeña. Qué recuerdos!


Desde allí se veía la otra orilla y la grandiosidad del Nordfjord.




Y en la otra orilla ya había esperando más vehículos para atravesar!


Antes de llegar ya avisaron por megafonía, y volvimos al autocar. De nuevo, todos muy obedientes.

A las 15:37 continuamos con la ruta de la excusión siguiendo por la carretera 63.

En una de las montañas que vimos durante el trayecto, había una forma como dibujada en la piedra, que parecía una serpiente. A mí, me recordó a Harry Potter, qué queréis que os diga!


Pasamos incluso por una especie de playitas, donde había gente bañándose. Me imagino que el agua no estaba calentita que digamos! Qué valientes!


Faltaban 10 minutos para las 16h y vimos que el conductor frenaba un poco, y paraba al lado de la carretera. Nos paró al lado de un puestecito donde vendían fresas. La guía hacía un buen rato que nos hablaba de las fantásticas fresas que se cultivaban por allí. Dulces, buenísimas. Se ve que tienen mucha fama. El pueblo de Valldal se le conoce como “el pueblo de las fresas”.

Lo curioso del puesto es que no había nadie allí vendiendo. Había las cajitas con las fresas, y un recipiente para poner el dinero. Valían 40NOK. La gente va, coge la cajita (o cajitas) y deja el dinero. Nadie se queda con el dinero que hay allí, nadie se va sin pagar, nadie se lleva todas las fresas. Vamos, como aquí! Aquí volarían las fresas, el dinero, la mesa, el parasol, todo!

El conductor se llevó 5 cajas! Nosotras nos llevamos una.



Volvimos al autocar y probamos las fresas. Maaaaaaaaaadre! Sí que estaban dulces, sí! Buenísimas! Además a esas horas apetecían, porque ya hacía un rato que habíamos comido. Muy buenas, si señor!

Seguimos la ruta. A las 16:05 paramos unos 10 minutos. El conductor, al bajar, invitaba a todos a fresas! Nosotras le dijimos que ya habíamos comprado, y nos dijo que ningún problema, que cogiéramos más!

El objetivo de la parada era ver la fuerza de las aguas, en el mirador Gudbrandsjuvet del valle Valldalen. Por allí pasa el rio Valldola con una fuerza increíble. El punto de observación de esta garganta de agua es muy curioso: una estructura serpenteante que te permite pasar por encima de las aguas, sin peligro alguno.


Es curioso ver como la fuerza del agua ha ido cortando la roca con estas formas tan caprichosas y espectaculares. La altura del barranco es de unos 25 metros. Impresiona, eh?



De acuerdo con una historia a partir de la década de 1500, el barranco lleva el nombre de un hombre llamado Gudbrand, que se fugó con su nueva novia y se salvó de sus perseguidores enfadados, saltando por encima del barranco en su punto más estrecho. Gudbrand fue declarado fuera de la ley por sus acciones, y vivió el resto de su vida en una cabaña de piedra en uno de los valles por encima de Gudbrandsjuvet. El valle se sigue llamando Gudbrandsdalen a día de hoy.

Justo al lado había un camping, con cabañitas de alquiler. Vimos unas cuantas ese día.


Cuando todos, puntuales, estuvimos en el autocar, continuamos la ruta por las montañas, viendo cascadas de vez en cuando.


Y también cabañas antiguas. Algunas de ellas con árboles en el techo incluso! Ya sabía de la tradición de que en el tejado haya vegetación, pero árboles?



Esta última es una de las más antiguas, y está protegida.

Mientras seguíamos la ruta hasta la famosísima Trollstigen, la guía nos explicó que en Noruega, la gente podía acampar donde querían. Evidentemente con unas normas mínimas, pero que se podía acampar tranquilamente. De esta manera, vimos algunas tiendas montadas en el medio de la nada.


A las 16:50 llagamos al tan ansiado mirador para ver La Escalera del Troll. El autocar nos dejó en el párquing, y la guía nos dio 45 minutos para poder llegar a los miradores. Nos dijo que había dos: uno que estaba muy cerca y era fácil, y un segundo que estaba un poquito más lejos (ella nos dijo unos 10 minutos) y tenía unas cuantas escaleras para acceder a él. El segundo quedaba suspendido y decía que las vistas eran muy bonitas.

Bajamos del bus y pasamos por el centro de visitantes. Allí había una tienda, un café, baños…

El entorno era bastante verde, y muy bonito. El aire, purísimo!



Nos fuimos hacia el primer mirador. Estaba allí mismo, y la carretera no se veía muy bien. Nuestras amigas se quedaron y mi madre y yo seguimos hasta el segundo mirador. Desde allí se veía bien! Quedaba suspendido en la nada!


Hombre, es cierto que hay unas cuantas escaleras que hay que bajar hasta el mirador, pero no es nada exagerado. Es factible.

Y una vez allí, uaaaaaaaaaaaaaaau! Menudas vistas de Trollstigen! Se veían perfectamente las curvas! Por allí pasaríamos en un momento!


Allí mismo teníamos la cascada Stigfossen! Impresionante!


Es un salto de agua que hay desde lo alto del Trollstigen y mide unos 320 metros.

Aprovechamos para hacer fotos, selfies, vídeos… Vamos, de todo! Había más gente del autocar por allí con nosotras. Desde arriba se ve la inmensidad del valle Isterdalen.

La verdad es que valía la pena llegar hasta allí! Y valió la pena hacer la excursión! No me estaba arrepintiendo de nada, en absoluto! Para muestra, un botón.


Después de estar un momento disfrutando de las vistas desde el mirador, volvimos a buscar a nuestra amiga. Subimos las escaleras.


Apreciad el sol de justicia que estaba cayendo. Hacía bastante calor! La guía nos había dicho, que la semana anterior allí habían estado a 2ºC! Y que no se veía casi nada! Pues nada, nosotras estábamos teniendo muchísima suerte con el tiempo!

A una cierta distancia de la plataforma vimos esta otra bonita vista, de cómo está suspendida.


Y aquí tenéis el primer mirador.


Más vistas!


A lo lejos veis de nuevo la segunda plataforma de observación.

Volviendo hacia el autocar lo que nos rodeaba me seguía dejando con la boca abierta. Repito que las fotos no hacen justicia a la realidad! De ninguna manera!



Me decidí a tocar el agua que corría por allí, porque el color del agua era bellísimo!


Brrrrrrrrrrrrrrrrr! Helada! Suerte que se me ocurrió poner solo los dedos de la mano! Llego a poner el pie, y me lo tienen que amputar por congelación!

Antes de subir al autocar, parada técnica. Muy limpios y hay muchos!

Y como no, una fotito a los “majetes” trolls!



Como ya os he dicho, todos eran muy puntuales, así que a las 17:30 ya seguíamos con nuestra ruta. Nos tocaba bajar por toda la Escalera de los Trolls! Con todas esas curvas! Madre mía! Suerte que el conductor ya había demostrado con creces su pericia al volante.

Mirad como veía las curvas desde la ventana del autocar!


La guía nos dijo que en una de las curvas se había quedado atascado un coche, y había las marcas en el asfalto. Parece ser que fue un follón, y que ella se lo encontró!


La Escalera de los Trolls tiene una pendiente del 9% y 11 curvas. Es un tramo de la carretera 63 entre Valldal y Andalsnes.

Como bajaba la cascada Stigfossen! Y justo al lado del autocar. Incluso había una piedra que parecía una cara!



Si, verdad?

Vimos también las montañas que llaman el Obispo y el Rey.


El conductor iba bajando con mucha precaución, poco a poco. Los demás conductores también iban lentísimos! Y llegamos al final de las curvas! La guía pidió un aplauso. Se lo merecía! Aunque supongo que lo habrá hecho miles de veces…!

El conductor paró un momento en un espacio habilitado por si queríamos bajar y fotografiar la carretera y la cascada. Ellas se quedaron y yo bajé.





Quería una foto con la cascada, pero como ellas no habían bajado no me la podían hacer. Así que le pedí a un señor del autocar que me la hiciera él. Era americano. Cuando le dije que sacara también la cascada me dijo: “Really?”. Majete el señor! Me hizo un par de fotos y volvimos al bus.

Seguimos la ruta por la carretera 63. Pasamos por una señal de “peligro: trolls”, pero como quedaba en el lado izquierdo no la vimos. La guía nos dijo que en el sitio donde pararíamos a continuación, veríamos otra.

A las 18:24 paramos en el Trollstigen Camping, con su Café de los Trolls. El motivo de esa parada era merendar. Nos entraba dentro del precio de la excursión. La guía nos pidió que teníamos que ser muy puntuales con la salida: a las 18:30. Porque como aun teníamos que coger un ferry, ir a cenar y llegar a tiempo al barco, no quería tener que correr o perder el ferry.

Había unos trolls muy “cucos”, pero decidimos que primero merendábamos, y después nos haríamos fotos con ellos.

Así que entramos en el café. Había unas mesas enormes preparadas para todos los de la excursión. Estaban marcadas con los números de los autocares, y entonces nos podíamos sentar donde nos pareciera (respetando los números, claro. Nosotras teníamos el bus 1). Nos sentamos las cuatro y delante nuestro se sentaron los americanos que había conocido en la foto de la cascada.

Estuvimos hablando un buen rato con ellos. Eran muy agradables. Una de las parejas era de South California, y la otra pareja eran de Florida. Estuvimos hablando de Barcelona, ya que una de las parejas había estado en dos ocasiones. Fue una conversación muy agradable.

Merendamos muy bien. Teníamos para escoger entre dulce y salado. O un waffle con nata (que se ve que estaba muy bueno) o pan con queso que estaba muy bien. Para beber teníamos infusiones, café… Vamos, que no teníamos ni idea y de repente nos encontramos con una merienda!

Después de reponer fuerzas, salimos para fotografiar a los trolls y la “señal de tráfico”. Primero pasamos por la tienda. No compramos nada, pero estaba llena de “chorraditas” de trolls: figuritas, camisetas, muñequitos…

Aquí tenéis la señal:


Y aprovechamos el tiempo que quedaba antes de salir, para fotografiar las cabañitas del cámping, las montañas que nos rodeaban (Kongen (el Rey), Dronningen (la Reina) y Bispen (el Obispo), de unos 850 metros) y claro: a los trolls!




Claro, en el troll de tres cabezas, también quería una foto. Y quién me la hizo? Mi amigo americano! Se estaba convirtiendo en mi fotógrafo oficial! Jajajajaja

Puntualísimos, subimos todos al bus y nos dirigimos a coger el último ferry del día. En un cierto punto dejamos la carretera 63, para coger la E136 (un tramo cortito), y en Andalsnes, cogimos la carretera 64 (bordeando el Romsdalsfjorden). Finalmente llegamos a Afarnes, donde cogeríamos el ferry, que nos llevaría al otro lado del Langfjorden.

Llegamos a las 19:20, a tiempo de coger el ferry que tocaba. Tuvimos que esperar un rato, y aproveché para bajar y tomar un par de fotos del entorno.



Mientras tomaba fotos, vino la guía, y me dijo que los peces de los que me había hablado eran los arenques! Vaaaaaaaaaaale! Qué maja! Se había preocupado por saber el nombre en castellano!

Con el autobús subimos al ferry. Pero esta vez no había mirador, solo unas ventanitas. Bajé un momento del bus, para ver que se veía. Nada destacable. El paisaje era precioso, como ya venía siendo habitual.


Con el ferry llegamos a Solsnes, y seguimos por la carretera 64 hasta Molde. Poco antes de llegar a nuestro destino, la guía nos dijo que no nos podría acompañar durante la cena, ya que a la mañana siguiente tenía una excursión a un glaciar, y tenía que levantarse a las 2h (necesitaba estar más o menos fresca). Pero no nos teníamos que preocupar de nada ya que la otra compañera que iba en el otro autocar, estaría en el hotel donde cenaríamos, y el barco atracaría justo delante del hotel. Eso sí, primero atracaba un Hurtigruten que hacía la ruta hacia el sur (o sea. El Nordkapp)! Qué no se nos ocurriera cogerlo! El segundo que atracara allí sería nuestro Midnatsol. Teníamos tiempo para dar un paseo y llegar a nuestra hora al barco. Pero ojo! Zarpaba a las 22h!

Llegamos al Hotel Alexandra de Molde a las 20:15. El autocar nos dejó en la puerta y la guía se despidió de todos y cada uno de nosotros. Qué chica más maja! Le dimos la enhorabuena, ya que había conseguido que una excursión tan larga, pasara como un suspiro! Qué gran profesional!

Subimos a la primera planta del hotel, donde teníamos una sala habilitada para la cena. Lo mismo, las mesas estaban marcadas con un 1 o un 2, según el autocar. Nos sentamos en una mesa de 4.

Las camareras empezaron a servir la cena. De primero comimos bacalao con verduritas, puré de patata y bacon.


Estaba espectacularmente bueno, y suave. Lo disfrutamos muchísimo!

Y de postre había una compota de manzana con nata y canela, típico de Noruega.


Bueno, qué queréis que os diga? Si estaba bueno? Vosotros qué creéis? No os lo diré, solo que mojéis pan con la foto! Jajajajajajajaja

La cena estuvo muy, muy bien. Para nada nos quedamos con hambre, teniendo en cuenta la merienda que también nos habíamos comido.

Para beber, todos tuvimos agua. La cena estuvo muy bien, el servicio rapidísimo, eficiente y muy correcto. Qué excursión más fantástica, por todo: los paisajes, la comida, la guía. Así que es absolutamente recomendable (cara? Sí! Pero vale la pena!).

En el hotel había wifi gratis, pero no sé qué hice, que no hubo manera de poderme conectar. En fin…. Manazas que es una, a veces…

Acabamos a las 21.10, y como aun faltaba un muy buen rato para que llegara el barco, nos fuimos a dar una vuelta por Molde, la llamada “Ciudad de las Rosas”, por la gran cantidad de rosas que florecen en verano. Molde es conocida por su festival de jazz que se celebra cada año. La ciudad fue destruida en gran parte durante la segunda Guerra Mundial, así que la arquitectura que se puede ver ahora es moderna. Molde tiene unos 25.000 habitantes.

El Quality Hotel Alexandra estaba en la calle Julsundvegen, paralela al agua. Seguimos por esa calle hasta empalmar con Storgata. Mientras andábamos por esa calle, enganché wifi de no sé muy bien donde, pero me paré un momento, para compartir con nuestra familia, la maravilla de paisajes que habíamos visto ese día.

Mientras estaba de pie en medio de la acera, pasaron mis amigos americanos!

Seguimos andando, e íbamos escuchando que había música por ahí cerca. Poco a poco, nos íbamos acercando cada vez más. Era en la plaza del ayuntamiento. Había una especie de concierto de música heavy. Estaba lleno de gente joven! Menudo ambientazo en Molde!


En la plaza tenéis esta escultura de una chica con rosas.


Como desde allí se veía un campanario, y no teníamos intención de quedarnos al concierto, subimos hasta allí. Llegamos a la Molde Domkirke, pero estaba cerrada. Vaya… Cerca de allí, había un par de jardines con rosas. Obvio.



De allí bajamos a la zona del puerto y andamos por Hamnegata. Había una especie de pequeño espigón y estuvimos haciendo unas cuantas fotos, ya que la luna ya había salido y estaba preciosa! Disfrutad de las imágenes!




Vimos el barco Nordkapp zarpando rumbo al sur.


Y al rato ya teníamos a nuestro Midnatsol atracado.


Así que con calma, nos dirigimos hacia la entrada del barco. En el puerto había wifi gratis. Eran las 21:45 y menuda cola había para subir al barco! Nadie se quería quedar en tierra!



Nuestra “chabolita”!

Fichamos en la entrada con nuestras tarjetas. Nos despedimos de nuestras amigas, porque que ya se retiraban a la habitación. Nosotras, en cambio, decidimos subir a nuestra planta 6, para ver como zarpábamos.

Dejamos las cosas que llevábamos en nuestra habitación, y salimos al exterior.

Desde la cubierta seguía conectada al wifi del puerto de Molde! Genial! Conversaciones con la familia a tiempo real. Compartiendo el fantástico día!

Finalmente a las 22:15 zarpamos. La ciudad de Molde se veía preciosa con la luz del atardecer!



La luna seguía preciosa.


En Molde hay una especie de Hotel Vela (Scandic Seilet), muy, muy, muy caro (según nos dijo la guía).


Estábamos casi solas, viendo la salida de Molde.


Estábamos ya lejos del puerto, y yo seguía con wifi. Impresionante! Qué bien iba el wifi de los puertos. Jajajajajajajaja! Para qué pagar el del barco?

Eran las 22:20 y aun había luz. Los últimos restos del sol de medianoche. No hacía nada de frio. Todo lo contrario. La noche estaba preciosa!

Después de disfrutar un rato de la calma y del paisaje, a las 22:30 nos retiramos a nuestra habitación. Sobre las 23h ya estábamos en la cama.

Qué día más perfecto! La excursión había sido una pasada y había valido mucho la pena! Viajeros, si hacéis el viaje con Hurtigruten, os recomiendo mucho esta excursión. Es carita, cierto. Pero después de ver todo lo que vimos (verdaderas bellezas), las horas que duró (casi 7 horas), los dos ferrys que cogimos, la merienda, la cena… Vamos, que estuvo muy bien!

El tiempo también había sido fantástico (menudo sol! Calorcito!), la guía perfecta. Bueno, todo!

Y con el recuerdo de esos paisajes tan fantásticos, nos quedamos dormidas. Mañana más. Poco a poco nos íbamos enamorando de ese extraordinario país!

Buenas noches viajeros!
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Ver Etapa: DE EXCURSIÓN AL FIORDO GEIRANGER Y LA CARRETERA DE LOS TROLLS

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  Últimos comentarios al diario  LOS FIORDOS DE NORUEGA CON HURTIGRUTEN: EL EXPRESO DEL LITORAL
Total comentarios 21  Visualizar todos los comentarios

maydole  maydole  26/10/2016 21:41
Comentario sobre la etapa: HURTIGRUTEN: MI EXPERIENCIA CON ELLOS
Graaaaciaaasssss monlis !!!!!!Un diario fantástico con un montón de información y una fotos preciosas ( se muy bien qué no hacen justicia ), se nota qué lo has disfrutado y eso se contagia a través de la lectura.Felicitaciones !!!!!!!!

amorgos  amorgos  19/12/2016 23:57
Muy bien por las fotos, pero soy incapaz de leerlo todo, si no pusieras detalles tan nimios que no tienen ningún interés sería más corto.

monlis  monlis  20/12/2016 09:39   
Me alegro que te hayan gustado las fotos. Todo es gracias al paisaje tan maravilloso.
En cuanto al escrito, es mi manera de escribir y expresarme. Lástima que no te haya gustado tanto. Qué le vamos a hacer?

wanderlust  wanderlust  16/01/2017 00:40
el hurtigruten está en la lista de pendientes! gracias por compartirlo! Guiño

monlis  monlis  28/01/2017 17:17   
Wanderlust! Adelante! Anímate! Ya ves que es un viaje que vale mucho la pena! Quítalo de la lista de pendientes ya! Jejejejejejejejeje!

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Barco-Cruceros-Ferries Tema: HURTIGRUTEN. FIORDOS NORUEGOS Y CABO NORTE -Naviera
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monlis
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Jul 13, 2010
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Fecha: Jue Jun 01, 2017 06:24 pm    Título: Re: HURTIGRUTEN. FIORDOS NORUEGOS Y CABO NORTE -Naviera

Gulpiyuri Escribio:
Hola desde Bodo, confirmo que hay 2 bares en el barco para poder comer y beber, pagando claro, los pasajeros que lo usan sin dormir en él
El viaje está siendo una pasada, hoy llegamos a Lofoten, cuando tenga conexión os cuento

Muy bien Gulpiyuri, aprovechando el wifi de los puertos!!!!!

Ya nos contatás!!!!
Gulpiyuri
Gulpiyuri
Indiana Jones
Indiana Jones
Dic 06, 2010
Mensajes: 1546

Fecha: Jue Jun 01, 2017 09:18 pm    Título: Re: HURTIGRUTEN. FIORDOS NORUEGOS Y CABO NORTE -Naviera

monlis Escribio:
Gulpiyuri Escribio:
Hola desde Bodo, confirmo que hay 2 bares en el barco para poder comer y beber, pagando claro, los pasajeros que lo usan sin dormir en él
El viaje está siendo una pasada, hoy llegamos a Lofoten, cuando tenga conexión os cuento

Muy bien Gulpiyuri, aprovechando el wifi de los puertos!!!!!

Ya nos contatás!!!!

Hola guapa, nooooo, no pillé ninguna en los puertos Trist
Hoy estuve en Cabo Norte,me acordé de tí, nos tiramo 3 horas admirando aquélla inmensidad Aplauso Aplauso Aplauso
albacea
albacea
New Traveller
New Traveller
Ene 26, 2014
Mensajes: 9

Fecha: Dom Jul 30, 2017 07:24 pm    Título: Re: HURTIGRUTEN. FIORDOS NORUEGOS Y CABO NORTE -Naviera

Buenas, compañeros; somos una pareja que tiene pensado realizar un viaje por los fiordos Noruegos con esta compañía naviera. Pero antes de decidirnos por que ruta escoger querría preguntaros por algunas dudas. Deciros que vamos a viajar a principios de septiembre y con una niña de año y medio!! Nuestras dudas son: que nos recomendais, dirección Norte o dirección Sur? He leido con si vas en dirección Sur no entras en el Geirangerfjord o en nuestro caso por las fechas creo que es Hjørundfjord el que se navega, merecen la pena?? Por otro lado, con que antelación se debe estar en el barco...  Leer más ...
monlis
monlis
Indiana Jones
Indiana Jones
Jul 13, 2010
Mensajes: 2065

Fecha: Mie Ago 02, 2017 04:56 am    Título: Re: HURTIGRUTEN. FIORDOS NORUEGOS Y CABO NORTE -Naviera

Hola albacea,

Yo lo hice dirección norte. Entramos al Geiranger, y además cogimos la excursión del barco (valió mucho la pena, ya que vimos la carretera de los trolls).

A Bergen llegamos por la mañana, y zarpamos a las 20h. Creo que embarcamos unas 2 horas antes.

Espero haberte ayudado. Es un viaje precioso!!!!!

Si quieres, pásate por mi diario aquí en el foro y te haces una idea.
Snowymon87
Snowymon87
New Traveller
New Traveller
Jul 31, 2017
Mensajes: 1

Fecha: Sab Ago 26, 2017 11:32 pm    Título: Re: HURTIGRUTEN. FIORDOS NORUEGOS Y CABO NORTE -Naviera

Buenas!!! El próximo 8 de septiembre vamos a hacer el crucero con Hurtigruten "Rumbo sur" (Kirkenes-Bergen). El barco zarpa a la 12.30 y nosotros llegamos a aeropuerto de Kirkenes a las 11.00h.
Con los horarios de la compañía de autobuses Boreal nos da tiempo a llegar.
Creo que no nos quedará otra que coger taxi.
Alguien me pude decir cuánto nos puede costar el viaje o si hay alguna otra forma de llegar al puerto?
Muchas gracias!!
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