Mostrar/Ocultar
Mostrar/Ocultar Seleccionar Idioma
English Español
Mostrar/Ocultar Blogs / Diarios
Mostrar/Ocultar Fotos / Pics
VIAJAR A GRECIA EN TIEMPOS REVUELTOS. -Diarios de Viajes de Grecia- Artemisa23
Indice
Indice
Diarios más leidos
Diarios más leidos
Últimos Diarios
Últimos Diarios
Diarios más Votados
Diarios más Votados
Diarios por paises
Diarios por paises
Ayuda
Ayuda

Compartir enlaces Compartir enlaces

 
 
Enlace:    Corto  Largo
Copia el texto de uno de los cajones para compartir el enlace
Localización: Grecia Grecia [Europa]
Artemisa23  Autor:    Fecha creación:  Compartir este diario: 
Descripción: Relato de un viaje a Grecia (Atenas, Peloponeso, Delfos, Meteora y varias islas) que se desarrolló de una manera muy diferente a la que habíamos planificado en un principio al coincidir con las huelgas y las protestas de los griegos por los recortes y el rescate de 2011. Un viaje que parecía gafado, pero del que guardo un estupendo recuerdo. Espero que pese a los años transcurridos pueda ser de utilidad porque los escenarios son de los que no pasan de moda.

Índice de Etapas del Diario: VIAJAR A GRECIA EN TIEMPOS REVUELTOS.














Total comentarios: 11  Visualizar todos los comentarios Comenzar a leer Comenzar a leer

Etapas 1 a 3,  total 14
 1  2  3  ..  5  siguiente siguiente


Localización: Grecia Grecia
Aunque en el foro hay diarios fantásticos sobre este destino, me he decidido a escribir este relato porque últimamente las circunstancias en algunos países complican los viajes y muchos se preguntan (nos preguntamos) qué hacer: ¿ir o no ir? Así que como ha pasado algún tiempo desde entonces, más que datos prácticos que no resultarían muy útiles a estas alturas, me gustaría que estas notas sirvan para demostrar que muchas veces los viajes que se complican pueden acabar saliendo muy bien, aunque el nuestro se desarrolló de manera bastante distinta a cómo lo habíamos planificado inicialmente.

El Partenon: lo primero que se te viene a la cabeza al pensar en un viaje a Grecia.

Grecia era uno de los destinos que íbamos retrasando de año en año porque siempre encontrábamos un lugar teóricamente más atractivo para visitar, hasta que después de haber estado en Egipto unos meses antes, nos quedaron tantas ganas de retomar las piedras y las culturas antiguas que decidimos saldar esa deuda de una vez por todas.

Como gran aficionada al deporte, Olimpia siempre fue un destino atractivo para mi.

Sin embargo, el camino no fue nada fácil ya que, quizás por dejarlo tanto tiempo, todo se empezó a torcer desde un principio. Nuestra idea era visitar Grecia a últimos de mayo o primeros de junio para evitar el tremendo calor del verano por allí, así que reservé vuelos y hoteles teniendo en cuenta un itinerario que incluía tres días en Atenas, cuatro días de coche de alquiler para recorrer el Peloponeso, Delfos y Meteora, y dos días de estancia en las islas de Mikonos y Santorini, a las que iríamos en ferry.

Delfos y su oráculo. Otro de los destinos imprescindibles en mi mente.

Lamentablemente, una semana antes de salir, tuve que cancelarlo todo porque me puse enferma y, además, se complicó con otro repentino problema familiar. En fin, parecía que el viaje a Grecia estaba gafado… pero yo no sabía bien hasta qué punto Mr. Green .

Meteora y sus monasterios: el gran descubrimiento.

Unos días más tarde, el problema familiar pareció solucionarse y como ya me encontraba algo mejor, el gusanillo griego volvió a picarnos. Sin embargo, los días habían pasado rápidamente y ya estábamos a mitad de junio, cerca de la fecha tope para que no nos cogiera el calor. Volvimos a liarnos la manta a la cabeza y otra vez a reservar todo. Corría entonces el año 2011, tristemente recordado por la crisis económica en Europa y por los problemas de Grecia y sus turbulentas relaciones con la Unión Europea, que desembocarían en los famosos rescates y las no menos célebres protestas masivas de los griegos en la Plaza Sintagma. A estas alturas, en 2017, quizás se nos ha olvidado la tensión de aquellos momentos, cuando los griegos no conocían qué iba a ser de su futuro; por entonces la cosa estaba bastante fastidiada y reinaba la incertidumbre. En teoría no nos iba a pillar lo peor, que sería durante el debate en el Parlamento Griego sobre si aceptar o no los recortes que imponía la U.E. para entregar las distintas partidas de dinero del segundo rescate, necesarias para que el país no entrase en una inminente bancarrota.

Santorini: la postal soñada.

Bueno pues… sí: cuatro días antes de salir de viaje vimos en la noticias con horror que los debates serían justamente la semana de nuestras vacaciones, coincidiendo con los cuales se anunciaban varias jornadas de huelga general, sentadas frente al Parlamento y manifestaciones. Y yo con uno de los hoteles reservado y pagado (por un motivo que contaré luego) en la Plaza Sintagma... También era mala suerte, después de años a la espera de ir a Grecia que todo este lío nos coincidiera allí Trist .

El Parlamento Griego, la Plaza Sintagma y las sentadas de los manifestantes.

Pedí consejo a una amiga que por entonces trabajaba en la Embajada española en Atenas y me animó a seguir con el viaje ya que, en principio, los servicios turísticos no iban a verse afectados por las huelgas (una buena parte de la economía griega se basa en el turismo y no parecía lógico tirar piedras contra su propio tejado); además, como muy bien me señaló “Grecia es un país civilizado y europeo, y no es lógico que os pase nada”. Sin embargo, sí que me aconsejo variar algunos aspectos del viaje como, por ejemplo, no utilizar el ferry, ni los autobuses de línea regulares, ni el coche de alquiler, ya que el repostaje en las gasolineras no estaba garantizado y podía haber cortes en las carreteras. Ante semejante perspectiva, fui a ver a un amigo que trabajaba en una agencia de viajes (a estas alturas, la agencia ya no existe y mi amigo pasó a engrosar las listas del paro, como tantas otras personas de uno de los oficios condenados a desaparecer a no mucho tardar) por si en tan poco espacio de tiempo podía arreglarme algo potable para no perder las vacaciones, los vuelos y uno de los hoteles de Atenas que ya tenía pagado. Al final, para que pudiéramos visitar todo lo que habíamos planeado, me montó un curioso conglomerado que me dejó con los ojos a cuadros, pero que, curiosamente, acabó saliendo muy bien, entre otras cosas porque la suerte que nos faltó antes de salir se alió con nosotros durante el viaje.

Los molinos de la isla de Patmos.

El guion era el siguiente: tres días en Atenas, cuatro días de tour cultural por el Peloponeso, Delfos y Meteora y un crucero de cuatro días por las Islas Griegas. Lo del tour, de acuerdo, no era la primera vez y, además, nos aseguraron que estaba bastante bien, que en esas fechas iba poca gente de habla española y que no solían admitir más de 20 viajeros por grupo: menos mal, porque no me apetecía meterme en un autocar con 50 personas más. Pero… ¿un crucero? ¡Un crucero…! Si nosotros el único crucero que habíamos hecho era del Nilo, que no tiene que ver nada con los de vacaciones en el mar… Aunque nos aplicaron algunos descuentos, el conglomerado salía algo más caro que el viaje previsto inicialmente (unos 950 euros por persona), pero mirándolo objetivamente tampoco se iba demasiado de precio porque muchas visitas estaban incluidas, así como el alojamiento en hoteles de cuatro estrellas (estrelllas griegas de entonces, que podían coincidir con los de tres en España), con media pensión en el tour y pensión completa en el crucero con camarote exterior, algo imprescindible para mi. Como era hacerlo así o suspenderlo todo por segunda vez ya en algunos casos con cuantiosos gastos de cancelación, ¿por qué no probar? A veces hay que probarlo todo (o casi). Así que ¡a ello! Aplauso Aplauso

Itinerario del tour.

Y un crucero inesperado.
Itinerario del crucero.
Ver Etapa: PREPARATIVOS DE UN VIAJE A GRECIA QUE PARECÍA GAFADO.


Localización: Grecia Grecia
ATENAS. PRIMER DÍA EN GRECIA.

En un principio, teníamos reservado un vuelo que llegaba a Atenas a la una de la tarde, con lo cual podríamos aprovechar muy bien la jornada. Cuando lo cambiamos de fecha, ya no había disponibilidad, y tuvimos que coger uno que aterrizaba a las 23:15, con lo cual la jornada estaba completamente perdida. De todas formas, lo peor era que a las 24:00 empezaba la huelga general y tal como estaban las cosas en Grecia si había retrasos nos podíamos ver metidos en algún problema para llegar al hotel. Así que reservamos el traslado por anticipado. Por fortuna, llegamos muy puntuales y los servicios funcionaban con toda normalidad. Por el camino vimos las calles prácticamente desiertas y en la simbólica la Plaza Sintagma apenas había algunos grupos pequeños de gente con pancartas y bastante policía,, pero en general reinaba la calma. Sin embargo, según nos comentaron varios griegos la situación era muy compleja y no se sabía que pasaría por la mañana: su futuro estaba en juego y se les notaba realmente preocupados, lógicamente.

Atenas es una ciudad enorme (su área metropolitana, en realidad), muy extendida.

Teníamos alojamiento reservado en el Hotel Hermes, de tres estrellas, magníficamente situado para poder recorrer los lugares más turísticos de Atenas caminando. Estábamos cansados y dormimos bien. Al día siguiente desayunamos en el propio hotel pues llevábamos incluido AD. Pese a ser jornada de huelga, allí los empleados parecían trabajar con normalidad. No era así en realidad, pero nosotros no nos dimos cuenta.

Atenas es una ciudad controvertida desde el punto de vista de su atractivo turístico: hay a quien le encanta y quien la encuentra fea, caótica y exenta de interés, merecedora únicamente de una visita de media jornada para ver la Acrópolis, cuya construcción por Pericles en el siglo V a.C. marcó su periodo de mayor esplendor. Bien, al fin nos tocaba comprobarlo por nosotros mismos.

Atenas cuenta con algo más de 670.000 habitantes, pero su área metropolitana es mucho mayor pues casi alcanza los tres millones y medio de personas censadas, ya que comprende 54 municipios y se encuentra muy extendida. Esta circunstancia se aprecia muy bien desde lo alto de sus colinas (Filopapo, Licabetos, las Ninfas o desde la misma Acrópolis), que muestran hacia los cuatro puntos cardinales una inmensidad de casas blancas y mirando hacia el mar se ve con claridad el Egeo y el Puerto del Pireo con sus barcos.

La Acrópolis se ve desde gran parte de la ciudad, ofreciendo diferentes perspectivas.

Tal como nos habían aconsejado, lo primero que hicimos fue dirigirnos a la Acrópolis, pues hay que madrugar para evitar el calor (no hacía demasiado ese día) y la masificación. La avenida Dionisiou Areopagitou, a los pies de la colina, es peatonal y a las 08:30 estaba bastante concurrida. Pasamos por delante de la Embajada de España, que se encuentra en el número 21, y saludé a mi amiga, con la que quedé para vernos el domingo (aquel día era martes).En principio, no vimos nada fuera de lo normal por la huelga y las taquillas estaban abiertas. Compramos un bono, que permitía visitar varios monumentos en el plazo máximo de tres días: la Acrópolis, el Templo de Zeus Olímpico, el Ágora antigua, el Ágora romana, la Biblioteca de Adriano y el cementerio de Karameikos. Sin embargo, nosotros teníamos que visitar todo lo posible esa misma jornada ya que al siguiente saldríamos de la capital griega para hacer el tour y no volveríamos hasta cuatro días después. Es de los pocos tickets que no he conservado, asi que no recuerdo lo que nos costó el bono, pero según he visto en internet los precios parecen haber subido bastante. Actualmente la entrada normal a la Acrópolis cuesta 20 euros y la combinada, 30 euros, es válida para cinco días y creo que incluye algún lugar más que cuando estuvimos nosotros. Hay descuentos para estudiantes, mayores, familias numerosas, etc.


Desde esta Avenida se tiene acceso al Teatro de Dionisos, cuna de la tragedia griega y primer teatro construido en piedra en 342 a.C., que contaba con un aforo de 17.000 espectadores. Tenía 64 gradas, de las que se conservan 20. La primera fila estaba compuesta por tronos de mármol para autoridades y sacerdotes. El trono central estaba destinado al dios Dionisio, conserva unas garras de león a los lados y contaba con un dosel. El resto de las filas, para gente del pueblo, eran de piedra caliza y las mujeres estaban relegadas a las últimas filas. La mayor parte de lo que queda actualmente corresponde a construcciones romanas posteriores. Se puede recorrer libremente


Un poco más adelante se ve el exterior del Teatro de Herodes Ático, que data del año 161 a.C. Subiendo unos metros, por un camino hacia la derecha, pudimos verlo desde arriba, a nuestros pies. Fue restaurado en 1955 y se celebran conciertos al aire libre. No se puede acceder salvo para los espectáculos, pero desde lo alto se aprecia perfectamente y se tiene una bonita perspectiva de la Colina de las Ninfas y la Colina de Filopapo con su monumento, que iríamos a ver más adelante.


La Acrópolis.

El horario es de 08:00 a 20:00. A las nueve de la mañana había bastante gente en las taquillas, pero nada exagerado y apenas esperamos cinco minutos para coger el bono. Primer consejo, sabido y resabido: hay que ir muy temprano a la Acrópolis, sobre todo antes de que lleguen las visitas de los cruceros que lo desbordan todo. Pasamos por la Puerta de Beulé y subimos las escaleras hacia los Propileos (siglo V a.C.). A un lado se encuentra el pequeño Templo de Atenea Niké, construido para conmemorar las victorias atenienses sobre los persas en torno al año 421 a.C.

Propileos.

Templo de Atenea Niké.

Continuamos hacia el Partenón, con sus sempiternos andamios y la enorme grúa, que se ha convertido casi en una seña de identidad. Se terminó de construir en el año 438 a.C. y albergó una estatua monumental en madera, oro y marfil, de 12 metros de altura, de la diosa Atenea, a la que se consagró el templo. Medía 70 metros de largo y 30 de ancho y tenía columnas de mármol en todos sus frentes. Con el paso de los siglos fue iglesia, mezquita y arsenal, cuya explosión en 1687 destruyó gran parte del templo incluyendo el tejado. Todavía se pueden contemplar in situ los restos de algunas esculturas en los frisos y frontones.

El Partenón con sus andamios.

Pero también se pueden esquivar las grúas y los hierros para sacar las fotos.


Seguimos hasta el Erecteón, también del siglo V a.C. De estilo jónico y construido en diferentes niveles, se dice que fue donde Poseidón clavó su tridente en una roca y que aquí brotó el olivo que plantó Atenea en el curso de su contienda con el dios del mar por la ciudad. Lo más famoso de este templo es su pórtico sur con sus cariátides. Sin embargo, las que se pueden ver actualmente son copias, ya que las originales están en el Museo de la Acrópolis.

El Erecteón con sus cariatides no originales.




La visita de la Acrópolis, como casi todo en Grecia, es más un sentimiento personal que la admiración de los propios monumentos. El paso del tiempo y la acción devastadora de la naturaleza y, sobre todo, del hombre han causado estragos en estas obras maestras de la arquitectura y la escultura hasta dejarlas reducidas a una mera sombra de lo que fueron antaño. Sin embargo, estar frente a esas columnas que constituyeron una de las cunas de nuestra civilización impresiona y emociona, por lo menos a mi me pasó. También sé que no le sucede a todo el mundo, pero en mi opinión la Acrópolis es uno de esos lugares que nadie debe dejar de visitar aunque no le entusiasmen las piedras y menos si están rotas. Por si fuera poco, las vistas de Atenas desde allí son extraordinarias hacia los cuatro puntos cardinales.

La Colina de Licabeto al fondo.

El Ágora griega.

El Teatro de Herodes Ático y la colina de Filopapo extendiéndose hasta el mar.

El Templo de Zeus Olímpico y el estadio antiguo a la izquierda.

El teatro de Dionisios. Arriba, a la derecha, el Museo de la Acrópolis.

Antes de irnos de la Acrópolis, fuimos por un camino en la roca que luego continúa hacia el Ágora antigua. No íbamos a seguir hasta allí en ese momento, pero es muy recomendable acercarse para tener unas vistas estupendas de los Propileos, de la Acrópolis y de los alrededores. Lástima que diera el sol de frente hacia la Acrópolis. En total estuvimos más de dos horas visitando todo el recinto.

Vista de los Propileos y del Templo de Atenea Niké desde el camino que baja al Ágora.

Museo de la Acrópolis.

Construido para sustituir al antiguo museo, que se encontraba junto al Partenón, este moderno edificio de cemento, hierro y cristal se inauguró en el año 2009, y reúne una gran colección de tesoros recuperados de la Acrópolis que se encontraban repartidos en varios museos griegos y también piezas devueltas por algunos museos europeos. También se encuentran aquí las cariátides originales y los restos de una antigua ciudad ateniense encontrada durante las obras de su construcción, que puede verse bajo un suelo de cristal. El museo me pareció francamente interesante, entretenido incluso para los no aficionados a los museos, y no se tarda demasiado en ver. Aunque no lo recuerdo, supongo que no se puede hacer fotos porque no tengo ninguna del interior. Lo curioso es que en el resto de museos griegos sí pude hacer sin problemas. En fin. no estoy segura. Lo que sí que hice desde la terraza fue una foto de la Embajada de España, como se puede ver magníficamente situada debajo de la Acrópolis.

La Embajada de España es el edificio blanco, con las banderas, en el centro de la foto.

Aprovechando que todavía faltaba un rato para la hora de la comida, fuimos hasta el Templo de Zeus Olímpico, que es el más grande de Grecia, incluyendo el Partenón. Se empezó a construir en el siglo VI a.C. pero tardó 650 años en concluirse. Actualmente solo se conservan 15 de las 104 columnas de 17 metros de altura que llegó a tener. Nosotros entramos, pero si no se quiere pasar, se ve muy bien desde la Acrópolis o, incluso, desde el exterior.




Muy cerca se encuentra el Arco de Adriano, de 18 metros de altura.

Luego nos acercamos hasta el antiguo Estadio Olímpico, realizado en mármol y que ocupa el emplazamiento de otro anterior, del siglo IV a.C. Se construyó bajo el reinado del Emperador romano Adriano entre 117 y 138 d.C. y fue restaurado a finales del siglo XIX para la celebración de los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna en 1896. No pudimos entrar porque se estaban celebrando unos conciertos, pero se ve bastante bien desde el exterior. Este estadio no tiene nada que ver con el que se construyó para los Juegos de 2004.

Desde el estadio, regresamos atravesando los Jardines Nacionales, con arboleda y unos pequeños estanques. Están bien para dar un paseíto, aunque algunas zonas se veían un poco descuidadas. Al salir a la Avenida Leoforos Vasilissis, que lleva hacia la Plaza Sintagma, empezamos a ver las primeras muestras de que aquél no era un día normal. Muchos coches de policía y agentes a pie, el tráfico cortado, vallas que impedían el paso hacia la Plaza Sintagma y, sobre todo, un enorme griterío en lontananza. Los agentes intentaban desviar a los turistas hacia la zona de Plaka y la Acrópolis, aunque sin obligar a nadie.

Fuimos hacia Plaka y almorzamos en uno de los muchos restaurantes que hay por la zona. A estas alturas no recuerdo todo lo que tomamos pero sí que uno de los platos era pulpo y otro musaka, que nos gustó, que no fue caro y que, como suele pasarnos al principio de los viajes, pedimos demasiadas cosas y nos sobró la mitad. También me acuerdo que los “captadores” de los restaurantes eran bastante pesados porque en cuanto te parabas a ver los menús, trataban de no dejarte escapar. Me sienta fatal que me acosen, la verdad, y es una costumbre que se está extendiendo en casi todos los lugares turísticos, España incluida.

Ya por la tarde, fuimos hacia la zona del Ágora griega, la antigua plaza del mercado donde se realizaba la mayor parte de las actividades comerciales y que conserva varios conjuntos de ruinas. Además, ofrece unas vistas muy bonitas de la Acrópolis, sobre todo al atardecer.



Nos llamó la atención el Hefesteón (o Teseón), dedicado a Hefesto, dios de la forja. Lo construyó uno de los arquitectos del Partenón en el año 449 a.C. Está muy bien conservado, tiene 34 columnas y un friso con esculturas de 9 de los 12 trabajos de Heracles o Hércules. Por cierto que había un montón de tortugas en el césped que lo rodea.





También vimos la Estoa de Attalos, edificio reconstruido entre 1953 y 1956 sobre los cimientos del que erigió el rey Atalo II de Pérgamo en el siglo II a.C. Alberga una maqueta del antiguo ágora y un museo con numerosas piezas del yacimiento, incluyendo varias esculturas al aire libre. Esta zona estaba muy tranquila y nos gustó bastante, tenía un encanto especial.




Después, seguimos por la zona posterior, no sé por donde nos metimos que nos topamos con unas vías (del metro o del tren) y tuvimos que darnos otra caminata para encontrar un sitio por do de cruzar. Al final, gracias al plano de la guía que llevábamos (entonces no teníamos GPS en el teléfono) llegamos a la Plaza de Monastiraki, que estaba abarrotada de gente y de la que comentaré algo más en la siguiente etapa dedicada a Atenas. Vimos que la estación del metro estaba cerrada, al igual que algunas tiendas, pero aparte de eso no notamos nada especial. Por cierto que este es uno de los sitios de Atenas en los que hay que cuidar bien los monederos y bolsos (cruzados en bandolera, mejor), una precaución habitual en las plazas de las grandes ciudades, donde confluye tanta gente, en especial extranjeros. Después de tomar unos helados buenísimos, recorrimos las zonas aledañas con sus numerosas tiendas para turistas.


Además, necesitábamos aprovechar el bono de los monumentos y en las proximidades hay varias zonas arqueológicas, como el Ágora romana, con la Biblioteca de Adriano, construida en el año 132 por el emperador para albergar su enorme colección de libros; también funcionaba como centro de convenciones y contaba incluso con piscina y los techos eran de alabastro y adornos de oro. Después de su destrucción en el 267, fue reparada y utilizada como iglesia paleocristiana, y bizantina, convertida en casa del gobernador otomano y luego en iglesia nuevamente hasta que la destruyó un incendio. En el siglo XX se retomaron las excavaciones y se restauró su fachada oeste entre 1960 y 1970.


En la zona del ágora romana se encuentra también la Torre de los Vientos, que, sin embargo, data del siglo II a.C. y es de estilo helenístico, construida en mármol y con una peculiar forma octogonal. Su hacedor fue el astrónomo sirio Andronikos Kyrrestres, que la utilizó como reloj de agua y veleta. Con una altura de 12 metros y un diámetro de 8, su nombre se debe a los ocho vientos que están esculpidos en los frisos de sus lados, debajo de cada uno de los cuales hay un reloj de sol.


Entre unas cosas y otras, llegó la hora de cenar y decidimos ir a la zona de Monastiraki donde las terrazas de los restaurantes miran hacia la Acrópolis. Tomamos una mariscada con vino griego, ensalada y pan de pita, viendo el Partenón iluminado. Todo un lujo, la verdad. Una pena que mi cámara de entonces no fuese muy buena haciendo fotos nocturnas. Nos conformaremos con ésta Confundido .


De vuelta al hotel, por la zona de Plaka, entre la multitud de turistas ajenos a lo que estaba ocurriendo en la ciudad y a sus ciudadanos, nos llegó el eco de un enorme griterío de protestas y sirenas de policía en una distancia no lejana en metros pero sí en la actitud de la gente. Parecía mentira que allí el ambiente fuese el de una noche normal, bullicioso y turístico, y a menos de un kilómetro un país entero se estuviera jugando su futuro. Sin saber cómo (o sabiéndolo, quizás), fuimos acercándonos hasta llegar a las inmediaciones de la Plaza Sintagma. Había muchos grupos de manifestantes, se notaba tensión pero todo parecía tranquilo. Hasta que, de repente, no sé de dónde ni cómo se empezaron a oír gritos, se escucharon sirenas y aparecieron varios coches con antidisturbios, y todo se desbocó: los unos hacia un lado, los otros hacia otro y nosotros tuvimos que echar a correr también para intentar salir de aquel embrollo en el que nos habíamos metido sin pretenderlo. La solución estaba clara: meternos por las pequeñas calles que conducían a Plaka, en las que la movida apenas se notaba.

Ambiente frente al Parlamento cuando llegamos. Luego todo se complicó y tuvimos que salir corriendo.
Ver Etapa: ATENAS. Acrópolis, Museo, Ágora griega, Templo Zeus Olímpico, etc.


Localización: Grecia Grecia
SEGUNDO DÍA EN GRECIA.

Al día siguiente nos levantamos con una perspectiva muy distinta del anterior y en el hotel nos sirvieron el desayuno casi a escondidas. La calle donde se encontraba era tranquila, pero en torno a la Plaza Sintagma había mucha tensión según nos dijeron. Enseguida apareció la guía del tour, que nos comentó que había que salir enseguida de la ciudad porque las cosas estaban empezando a ponerse feas y se temía que hubiera incluso barricadas en la carretera, lo que nos dejó con los ojos como platos. Ya en el autobús, nos unimos a nuestros compañeros de tour: en total éramos 16 personas, todas españolas salvo dos argentinos; menos mal, era un buen número para que las visitas no se convirtiesen en un correcalles. El autobús era grande y teníamos sitio de sobra para ir como nos diese la gana, otra cosa a favor. Dos parejas nos comentaron que el día anterior habían estado alojados en los alrededores de la Plaza Omonia y no pudieron ni siquiera salir a la calle por causa de los disturbios que se encontraron en los alrededores. Entonces nos dimos cuenta del acierto de coger el hotel al otro lado de la Acrópolis, donde los jaleos no llegaron, pero se me pusieron los pelos de punta al recordar que nuestro segundo hotel en Atenas (al que iríamos a la vuelta del tour) estaba, precisamente, en la mismísima Plaza Sintagma.

Desde Atenas, las excursiones son largas hasta los sitios turísticos más demandados, fundamentalmente Delfos y Meteora. Tanto es así que no resulta aconsejable hacer viajes de ida y vuelta en una jornada desde la capital griega, ya que se pierde mucho tiempo en el camino y resulta bastante cansado. Sin duda lo mejor es alquilar un coche para hacer los recorridos cada uno a su aire (aunque hay que tener presente que las carreteras muchas veces no son buenas y la forma de conducir de los griegos es un tanto particular) o, de lo contrario, contratar un tour de más de un día que visite varios lugares, aunque esto sale algo caro. El transporte público ahorra dinero pero hace perder mucho tiempo y no siempre es posible combinar los destinos sin regresar a Atenas. En fin, es cuestión de estudiarlo según lo que quiera visitar cada cual.

Itinerario de la jornada en GoogleMaps. Lo pongo un poco como orientación, porque no me coinciden ni la distancia ni el tiempo que tardamos. Fue menos.

Canal de Corinto.

Aquí hicimos nuestra primera parada. desde Atenas el trayecto es de unos 80 kilómetros y tardamos en torno a una hora, puesto que la carretera estaba bastante despejada. De esta zona recuerdo que fuimos casi todo el tiempo por autovía, pero se me ha olvidado si había peajes. Este canal une el Golfo de Corinto con el Mar Egeo, y separa el Peloponeso del resto de la Grecia continental. Aunque no se construyó hasta finales del siglo XIX (entre 1881 y 1893), se dice que ya Nerón intentó poner en marchar un proyecto que se remonta nada menos que al siglo VII a.C., cuando el cabo Matapán era uno de los más temidos por los marinos en la antigüedad.

Vista hacia el Mar Egeo.

Mide algo 6,3 kilómetros de largo y evita a los barcos dar un rodeo de 400 kilómetros alrededor de la península del Peloponeso, pero solo puede ser utilizado por embarcaciones pequeñas ya que mide 21 metros de ancho y su calado es de 8 metros de profundidad. Aunque en estos tiempos los grandes cargueros ya no temen doblar el cabo Matapán, todavía lo utilizan más de 11.000 barcos anualmente, aunque ninguno lo hizo durante la media hora larga que estuvimos allí. Lástima, nos hubiera gustado ver pasar algún barco por el canal.

Vista hacia el Golfo de Corinto.

Santuario de Esculapio (Asclepio) y Teatro de Epidauro.

Otros 60 kilómetros de trayecto nos llevaron hasta Epidauro, nuestra segunda parada ese día. La carretera cambió completamente y nos encontramos subiendo un puerto de montaña que ofrecía vistas fantásticas al mar Egeo.


Desde el canal hasta Epidauro tardamos una hora más o menos. Hay un autobús desde Atenas, que llega en unas dos horas y media. El yacimiento arqueológico que se encuentra a unos pocos kilómetros del pueblo actual fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988. Aquí se localiza el antiguo santuario dedicado a Asclepio, dios de la medicina, al que acudía mucha gente en busca de curaciones milagrosas. Además de varios recintos con ruinas muy interesantes que todavía se están excavando, lo más destacado es su teatro, construido en el siglo IV a.C. con capacidad para 14.000 espectadores. Está sumamente bien conservado ya que apenas se ha restaurado pese a que fue saqueado por los godos de Alarico I a finales del siglo IV. Se perdió su pista hasta que un inglés llamado Gell halló sus ruinas a principios del siglo XIX. Como dato histórico curioso, aquí se proclamo la independencia de Grecía en 1822.

Ticket de acceso:

El teatro desde abajo y desde arriba.


El teatro también destaca por su extraordinaria acústica. Se puede hacer la prueba de dejar caer una moneda en el centro del escenario y el sonido se escucha perfectamente en cualquiera de los asientos. No hay que olvidarse de subir a las filas más altas para contemplar el hermoso paraje donde se encuentra situado el teatro. Además, las lluvias caídas la semana anterior en el Peloponeso ayudaron a proporcionarle un color más verde de lo habitual. En mi opinión, una de las visitas que no hay que perderse en un primer viaje a Grecia
.

No dejéis de subir a las últimas filas. Se aprecia mejor el entorno, que es precioso.

Micenas.

Continuamos viaje hacia Micenas, en un trayecto de unos 55 kilómetros, que tardamos en recorrer en torno a una hora. Por el camino nos detuvimos a almorzar en un restaurante un menú que nos costó 12 euros. Antes de llegar a Micenas, paramos en la llamada Tumba de Agamenón también conocida como el Tesoro de Atreo. Es la tumba abovedada (tholos) más importante que se conserva en Grecia, data del siglo XIII a.C. y pertenece al estilo artístico creto-micénico. Algunos fragmentos de la puerta de entrada, que estaba decorada, fueron “llevados” a Inglaterra y se encuentran expuestos en el Museo Británico. Consta de una doble puerta, un corredor y dos salas, la principal con una altura de 13,2 metros y un diámetro de 14,5. Realmente resulta impresionante penetrar en su interior para apreciar el espesor de los sillares de piedra y la altura de la bóveda. Merece la pena detenerse a ver este imponente monumento funerario.
.

Ticket de acceso combinado para el Tesoro de Atreo y Micenas.

Entrada a la Tumba.

El grosor de los muros y la altura resultan impresionantes comparados con las cabezas de la gente.

Los restos más antiguos de Micenas se remontan al siglo XVII a.C. y corresponden a algunas tumbas que se conservan en el exterior de la fortificación. La ciudad empezó a alcanzar su máximo esplendor en torno al año 1400 a.C. y medio siglo después contaba con grandes murallas que defendían un palacio real. La llamada Puerta de los Leones es la mejor conservada, data del año 1250 a.C. aproximadamente, y enseguida atrae la mirada sin remedio, con su dintel compuesto de cuatro bloques que pesan más de 20 toneladas. No puedo negar que sentí una emoción especial al pasar a través de ella. La ciudad fortificada parece que quedó destruida en torno al año 1200 a.C. a causa de un terremoto, aunque había entrado en decadencia tiempo atrás.

La impresionante Puerta de los Leones.


En el yacimiento arqueológico se puede visitar un recinto de tumbas reales del siglo XVI a.C., compuesto por filas concéntricas, los restos del antiguo palacio real y la cisterna, con una profundidad de 18 metros, a cuyo primer tramo se puede descender por una escalera subterránea. Una de las piezas más importantes encontradas en las tumbas es la llamada Máscara de Agamenón, pieza de oro que se encuentra expuesta en el Museo Arqueológico de Atenas y que data del siglo XVI a.C. Pese a su nombre, es imposible que dicha máscara perteneciera al famoso rey que encabezó la expedición que atacó Troya para recuperar a Helena, la esposa de su hermano Menelao, rey de Esparta, ya que los hechos contados por Homero, de ser ciertos, ocurrieron mucho después.

Diversas vistas de los restos de Micenas.

Como pasa con casi todas las ruinas en Grecia, hay que entrenar y mucho la imaginación para hacerse una idea de lo que estos montones de piedras representaron en tiempos en que los antiguos griegos creían que las puertas de la ciudadela, por su tamaño, las construyó un cíclope. Hay que tener en cuenta que estamos contemplando construcciones varios siglos anteriores al nacimiento de Cristo. Y, solo por ver la Puerta de los Leones y pensar que estás pisando la tierra por la que caminó Agamenón merece la pena llegar hasta all, al menos para mi.


Vista frontal del yacimiento.

El paisaje también estaba bastante verde y se veía muy bonito pese a los nubarrones.

Otros lugares que visitamos fueron: Nauplia, importante puerto de la Argólida que conserva los restos de las fortificaciones de Acronauplia (ciudad bizantina y medieval con cuatro castillos venecianos) y Palamedes, ciudadela veneciana construida entre 1711 y 1714 sobre un peñasco de más de 200 metros de altura para defender la ciudad y considerada una obra maestra de la arquitectura militar, sin embargo, no pudo detener a los turcos, que la conquistaron tras solo una semana de asedio. También es muy curiosa la isla fortificada de Bourtsi, al norte del muelle.


No muy lejos de allí está Tirinto, con los restos arqueológicos de sus murallas ciclópeas del siglo XIII a.C., a las que también pudimos echar un vistazo.


Además pasamos junto al puente micénico de Kazarma, situado en la carretera que une Micenas y Tirinto con Epidauro (cerca del kilómetro 15). Forma parte de un conjunto de tres puentes construidos en torno al 1300 a.C. que todavía se conservan (alguno incluso se utiliza) y que corresponden a una antigua carretera micénica que unía las ciudades estados con el mar. Por cierto que los sitios arqueológicos de Micenas y Tirinto fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999.

Puente de Kazarma, uno de los más antiguos del mundo.

Esa noche fuimos a dormir a las afueras de Olimpia. Se puso a llover, así que nos quedamos en la habitación del hotel, donde teníamos la cena incluida. En la habitación estuvimos viendo las noticias en la televisión y nos enteramos de que ese día había habido graves disturbios en Atenas, donde no habían abierto los monumentos, ni siquiera la Acrópolis, no funcionaba el transporte público, ni salían los barcos, con lo que cientos de turistas quedaron atrapados en el Puerto del Pireo. Por teléfono, mi amiga me comentó que, en efecto, la situación había empeorado bastante respecto a la jornada anterior, durante la cual pudimos realizar nuestras visitas con normalidad. Por fortuna, nosotros tampoco nos encontramo ningún problema en los lugares turísticos del Peloponeso ya que los altercados y los efectos de la huelga se centraron sobre todo en las grandes ciudades, especialmente en Atenas y Salonica.
Ver Etapa: CANAL DE CORINTO, TEATRO DE EPIDAURO, TUMBA DE AGAMENÓN Y MICENAS.



Etapas 1 a 3,  total 14
 1  2  3  ..  5  siguiente siguiente



Votaciones al diario
  Puntos Votos Media
Mes actual 45 9
Mes anterior 0 0
Total 45 9
Votos
9 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
Para votar este diario debe registrarse como usuario

Registrate AQUÍ
Visitas mes anterior: 0 Visitas mes actual: 990 Total visitas: 990

  Últimos comentarios al diario  VIAJAR A GRECIA EN TIEMPOS REVUELTOS.
Total comentarios 11  Visualizar todos los comentarios

artemisa23  artemisa23  16/04/2017 15:14   
Salodari, Indialuna, becaira y kaloa: muchas gracias por leer el diario, por vuestros comentarios y las estrellitas. Espero que también os guste el final, en Santorini.
kaloa: no recuerdo cuál fue el operador del tour, porque como he comentado me lo reservó un amigo que trabajaba en una agencia de viajes. Lo que sí sé es que no era una agencia española, era griega y tenía tours en varios idiomas. En internet he visto un recorrido parecido en una que se llama Greco Tour, pero no sé si era ésa porque el recorrido me parece muy caro y no habla de cupo máximo de personas, lo que considero importante.
¡Saludos!

YALMA  YALMA  18/04/2017 07:59   
Que diario más bonito Artemisa.. yo conocí Grecia a través de un crucero también sobre el 2011 y sueño con volver cada día en un viaje de 15 días para ver el país con tranquilidad,.. no sé cuando se dará pero es seguro que que volveré. Gracias por compartirlo. Mis stars.

artemisa23  artemisa23  18/04/2017 19:46   
Muchas gracias, Yalma. Me alegro que te haya gustado el diario. Así que también estuviste por allí de crucero en el 2011... ¡Qué casualidad! Yo también espero volver algún día más tranquilamente.

meha  meha  21/04/2017 16:37   
Hola artemisa. Excelentemente estructurado y relatado, como siempre. Menudas aventuras con las revueltas.
Yo tengo una deuda pendiente con el norte de Grecia: la garganta de Vikos, los pueblos de la Zagorohoria, los lagos del Dragón.........
Un detalle a modificar: los Juegos olímpicos de Atenas se celebraron en 2004, no en 2008 (segunda etapa). Yo estuve allí, guardo anécdotas increíbles.

artemisa23  artemisa23  21/04/2017 17:34   
Hola, meha. Me alegro mucho de verte por mi este diario de recuerdos. Y, sí, tienes razón: las Olimpiadas de Atenas fueron en el 2004, las del 2008 fueron las de Pekín, a veces se me va un poco la cabeza, y luego tengo que rectificar las cosas sobre la marcha. Gracias por decírmelo. Ya lo he corregido.
A mi también me gustaría volver a Grecia, ya fuera de los circuitos turísticos habituales. Pero me faltan muchos sitios donde me gustaría ir antes... cuando pueda.
Repito, gracias y un abrazo.

Visualizar todos los comentarios >>
CREAR COMENTARIO EN EL DIARIO

Registrate AQUÍ

Foros de Viajes
Pais Tema: Viaje a Grecia - Consejos
Foro Atenas, Grecia y Balcanes Foro Atenas, Grecia y Balcanes: Foro de Grecia: Atenas, Atica, Peloponeso, islas Cicladas, Egeo, Creta, Rodas y Chipre. Balcanes: Bulgaria, Albania, Antigua Yugoslavia: Croacia, Serbia, Macedonia, Montenegro, Bosnia y Eslovenia.
Ultimos 5 Mensajes de 807
702117 Lecturas
AutorMensaje
PaterK
PaterK
Travel Adict
Travel Adict
May 03, 2012
Mensajes: 32

Fecha: Mie Abr 19, 2017 09:49 pm    Título: Re: Viaje a Grecia - Consejos

Jajaja no pasa nada sargazo12. La guia del 2012 de lonely la he encontrado en amazon x tan solo 146€!!! Tampoco encuentro la de trotamundos. Así q creo q voy a comprar la edición inglesa..
GladysViajera
GladysViajera
Indiana Jones
Indiana Jones
Ene 18, 2015
Mensajes: 1269

Fecha: Jue Abr 20, 2017 06:46 am    Título: Re: Viaje a Grecia - Consejos

Yo tengo la Guía Total de Anaya Touring de 2015, la encontré hace un par de meses en el FNAC.
sargazo12
sargazo12
Super Expert
Super Expert
May 31, 2010
Mensajes: 291

Fecha: Jue Abr 20, 2017 09:25 am    Título: Re: Viaje a Grecia - Consejos

Hola de nuevo Paterk ; porque no pruebas a mirar en las librerías de segunda mano?, aunque imagino que yal lo habrás pensado....o a ver si alguien quiere venderla...Ya se que no son sugerencias muy brillante, pero es lo único q se me ocurre...
Suerte!!!!
becaira
becaira
Indiana Jones
Indiana Jones
Jul 16, 2010
Mensajes: 2808

Fecha: Vie Abr 21, 2017 10:30 am    Título: Re: Viaje a Grecia - Consejos

Creo que está descatalogada, yo tengo la de 2008 y también la Trotamundos del mismo año y la segunda no te la recomiendo, me parece bastante mala.

En inglés tengo la Rough Guide de islas griegas (2016) y la Bradt del Peloponeso (2014).

Las que más me gustan son la Bradt (con diferencia) y la Lonely Planet aunque la Rough Guide está también bastante bien.

No se donde vives, pero si eres de Madrid o vas a venir en algún momento, hay una excelente librería especializada en viajes en la calle Serrano donde podrás verlas todas en castellano y en inglés www.deviaje.com
Indialuna
Indialuna
Zone Moderator
Zone Moderator
Ene 20, 2008
Mensajes: 13900

Fecha: Vie Abr 21, 2017 11:43 am    Título: Re: Viaje a Grecia - Consejos

Yo saco de las bibliotecas públicas, hay bastantes, algunas antiguas pero bueno.
CREAR COMENTARIO EN EL FORO
Respuesta Rápida en el Foro
Mensaje:
Registrate AQUÍ




All the content and photo-galleries in this Portal are property of LosViajeros.com or our Users. LosViajeros.net, and LosViajeros.com is the same Portal.
Aviso Legal - Publicidad - Nosotros en Redes Sociales: Pag. de Google + Pag. de Facebook Twitter - Política de Privacidad