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Lisboa y Sintra 3 dias -Diarios de Viajes de Portugal- Agc977
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Diario: Lisboa y Sintra 3 dias  -  Localización:  Portugal  Portugal
Descripción: marzo de 2011, visitamos durante 2 dias lo que creímos más interesante de Lisboa y el último día lo dedicamos a Sintra.
Autor:    Fecha creación: 
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Índice del Diario: Lisboa y Sintra 3 dias


Etapa: Día 1 Belem y la Baixa  -  Localización:  Portugal Portugal
Fecha creación: 09/03/2011 18:56  
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Nos alojamos en el Hotel Fenix Lisboa (pza. Marques de Pombal), la verdad es que el hotel estaba muy bien y el trato que recibimos fue bastante correcto, además justo en frente de la puerta hay una parada de metro(linea azul) que conecta en 3 paradas con la Baixa, lo que nos facilitó mucho el viaje. El único pero es que el check-in no lo hacíamos hasta la 14h (no sé si en todos los hoteles de Portugal es igual) con lo cual nos condicionó un poco el primer día.

Por esto y para aprobechar bien esa mañana, decidimos ir directamente hasta el Belem en coche y una vez acabado allí ir hasta el hotel, hacer el check-in, pegarnos una ducha y salir a ver la Baixa.

Como nos cogía de paso y siguiendo recomendación de algún forero paramos en la Doca da Alcantara para hacer unas fotos al puente 25 de abril[i]. Se trata de un paseo lleno de bares y restaurantes, la verdad es que está muy bien y hay unas vistas del puente fabulosas, no obstante, nosotros llegamos aquí sobre las 11h y estaban todos los bares cerrado, una pena porque esta zona por la tarde-noche tiene que estar muy bien, eso sí tenia pinta de ser bastante cara.


El Puente 25 de Abril
La necesidad de construir un puente entre Lisboa y la orilla sur del Tajo ya era una preocupación a finales del siglo XIX, aunque hubo que esperar hasta 1966, año en que fue inaugurado el Puente 25 de Abril. Por entonces era Primer Ministro de Portugal el dictador Antonio de Oliveira Salazar, por ello el puente se llamó Puente Salazar. Tras la Revolución de los Claveles de 1974 que derrocó a Caetano, sucesor de Salazar, e instauró la democracia en Portugal, el puente tomó su nombre actual, conmemorando aquel día histórico.

El puente tiene una extensión total de 2,2 km. de los cuales 1,2 km. se suspenden sobre el río a 70 metros sobre el nivel del agua. La compañía encargada de la construcción fue la misma que diseñó el Golden Gate Bridge de San Francisco, por eso el gran parecido entre los dos puentes. Pero también tuvo que ver el hecho de que ambos están ubicados en áreas sensibles a terremotos, lo cual requería de una empresa con experiencia en ese sentido.

En la actualidad el puente cuenta con dos niveles: el superior de 6 vías para el tráfico rodado y el inferior, ferroviario, en servicio desde 1999. Durante casi toda la historia del puente los embotellamientos de tráfico fueron muy frecuentes, especialmente los fines de semana. Esa situación cambió con la construcción del Puente Vasco da Gama y la ampliación de 4 a 6 carriles para los automotores.

El Puente 25 de Abril es todo un referente para los lisboetas y los ciudadanos del entorno de Setúbal y el sur de Lisboa, para quienes constituye la principal vía de acceso a la capital. Para tener una idea, basta decir que unos 150.000 coches y 157 trenes circulan por el puente cada día; lo que equivale a unas 380.000 personas utilizándolo en ambos sentidos.


Después volvimos a coger el coche y aparcamos entre la torre de Belem y el Padrao dos Descubrimientos (tuvimos suerte, aunque si buscas un poco encontraréis aparcamientos) y nos dirigimos a visitar la torre de Belem (La entrada conjunta con el Monarterio Jeronimos nos costó 10€)


La torre de Belém

Constituye uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura manuelina. En el pasado sirvió como centro de recaudación de impuestos para poder entrar a la ciudad.
Su construcción fue iniciada en 1514, bajo el reinado de Manuel I de Portugal y finalizaron en 1520. El monumento tiene las influencias islámicas y orientales, que caracterizan el estilo manuelino y marca el fin de la tradición medieval de las torres de homenaje, formando uno de los primeros baluartes para artillería en Portugal.

Parte de su belleza reside en la decoración exterior, adornada con cuerdas esculpidas en piedra, galerías abiertas, torres de vigilancia en estilo mozárabe y almenas en forma de escudos decoradas con esferas armilares, la cruz de la Orden de Cristo y elementos naturalistas, como un rinoceronte, alusivos a los descubrimientos en ultramar. El interior gótico, localizado bajo el piso inferior, sirvió como armería y prisión y es muy austero.

Su estructura se compone de dos elementos principales: la torre y el baluarte. En los ángulos del piso inferior de la torre y del baluarte, sobresalen garitas cilíndricas coronadas por cúpulas con forma de gajos de naranja, ricamente decoradas en cantería de piedra. La torre cuadrangular, de tradición medieval, se eleva cinco pisos por encima del baluarte, de la siguiente forma: 1º piso - Sala del Gobernador; 2º piso - Sala de los Reyes, con techo elíptico y chimenea decorada con semiesferas; 3º piso - Sala de Audiencias; 4º piso - Capilla; 5º piso - Terraza de la torre.

Monasterio de los Jerónimos

Diseñado en estilo manuelino por el arquitecto Juan de Castillo, fue encargado por el rey Manuel I de Portugal para conmemorar el afortunado regreso de la India de Vasco de Gama. La primera etapa constructiva de la iglesia nueva comienza en 1514 y fue ampliándose y modificándose hasta el siglo XX. Se financió gracias al 5% de los impuestos obtenidos de las especias orientales, a excepción de los de la pimienta, la canela y el clavo, cuyas rentas iban directamente a la Corona.

Este monasterio fue levantado sobre el enclave de la Ermida do Restelo en lo que fue la playa de Restelo, ermita fundada por Enrique el Navegante, y en la cual, Vasco de Gama y sus hombres pasaron la noche en oración antes de partir hacia la India.

El estilo manuelino se caracteriza por la mezcla de motivos arquitectónicos y decorativos del gótico tardío y del renacimiento. Destacan los portales principal y lateral, el interior de la iglesia y el magnífico claustro. Las capillas de la iglesia fueron remodeladas en puro estilo renacentista en la segunda mitad del siglo XVI y contienen las arcas funerarias de Manuel I y su familia, además de otros reyes de Portugal. En los Jerónimos se hallan también las tumbas (neomanuelinas) del navegador Vasco da Gama y el poeta Luís de Camões. En una capilla del claustro descansan, desde 1985, los restos del escritor Fernando Pessoa.

En un anexo construido en 1850 se ubica el Museo Nacional de Arqueología y, el Museu da Marinha se encuentra en el ala oeste.

En diciembre de 2007 se firmo en este monasterio el Tratado de Lisboa, un acuerdo de la Unión Europea que sustituye la Constitución Europea y reforma los tratados que estaban vigentes.
Los críticos de arte consideran este monasterio como la joya del estilo. La portada meridional fue diseñada por el arquitecto Juan de Castillo que se inspiró en el estilo tardogótico aun vigente con la introducción de la decoración plateresca y elementos renacentistas. Está dividida verticalmente en dos cuerpos. El de abajo consta de un gran arco conopial que cobija dos puertas de acceso. En el tímpano se pueden ver unos bajorrelieves con representaciones de la vida de san Jerónimo y el escudo portugués. El arco está rematado por una escultura de la Virgen de Belém. La parte superior presenta una ventana de arco de medio punto.

La Portada Occidental es un buen ejemplo de transición del gótico al renacimiento. Fue diseñada por Castillo cuyas esculturas del rey Manuel I y su esposa María están realizadas por Nicolás de Chantarenne.
El interior es muy amplio y luminoso, con una sola nave de planta salón y una abigarrada decoración manuelina. La bóveda del crucero es grandiosa y cubre una superficie de 29 x 19 metros, sin apoyos centrales y con una compleja red de nervaduras. Fue diseñada por Juan de Castillo en 1522. La bóveda de la nave también fue diseñada por él y fue realizada en 1520. La Capilla mayor fue reformada posteriormente por el maestro Jerónimo Ruão en estilo renacentista avanzado con el mismo estilo que la capilla mayor de la iglesia del Monasterio de El Escorial. En el retablo destaca sobre todo el sagrario, pieza de orfebrería portuguesa del siglo XVIII de gran calidad. Es también de gran importancia el conjunto pictórico compuesto por unas tablas con el tema de la vida de Jesús. En esta capilla se encuentran apoyadas sobre leones las tumbas del rey Manuel I y su esposa María y de Joao III y Catarina de Austria.

Sacristía: Diseñada por Juan Castillo en estilo manuelino. Su bóveda se apoya en una columna situada en el centro. Guarda una buena colección de pinturas con el tema de la vida de san Jerónimo, de distintos artistas manieristas portugueses. En otros puntos de la iglesia se encuentran las tumbas de Vasco de Gama, con símbolos náuticos, y la del rey Sebastián que está vacía. Este joven personaje nunca regresó de la batalla de Alcazarquivir en 1578.

El Claustro se encuentra situado junto a la nave norte del templo. Fue diseñado por Juan de Castillo. Fue realizado entre 1517 y 1519 con varias contratas y subcontratas dando lugar a un resultado final de armonía y uniformidad.

Todo el claustro está ampliamente decorado con motivos manuelinos (letra M, esfera armilar, cabos marineros, temas religiosos, hornacinas, medallones, etc.). Desde el piso de arriba se puede acceder al coro alto de la iglesia, que fue construido por Torralva en el siglo XVI. En él se halla una importante sillería también del XVI. El refectorio es bastante amplio, cubierto por una buena bóveda nervada. Sus paredes están decoradas con la línea de una soga y con azulejos del siglo XVIII.

En la sala capitular se encuentra la tumba de Alexandre Herculano, historiador y primer alcalde de Belém y fue diseñada también por Castillo.

Comimos unos bocadillos por los parques del monasterio y fuimos a tomarnos el cafelito a la famosa Pastelería de Belem. Aunque estaba abarrotada encontramos mesa y la parada mereció la pena, los pastelitos estaban buenísimo, se notaban que eran totalmente caseros, además para el turismo que tenian no eran nada caros, dos cafes y 4 pastelillos nos costaron sobre 6€.

Padrao dos Descubrimientos

En el barrio de Belem, se celebró el Quinto Centenario de la muerte del Infante D. Henrique, en 1960, con la inauguración del Monumento a los Descubrimientos a la orilla del Tajo, cerca del lugar de donde zarpaban los navíos que viajaban a América. El Infante D. Henrique fue el mayor impulsor de estos viajes que dieron pie al imperio portugués.

Se trata de un monumento de mas de cincuenta metros de altura que encargó Salazar. El monumento está diseñado para asemejarse a una carabela con el escudo de Portugal visible en los lados y la espada de la Casa Real de Avis sobre la propia entrada. D. Henrique el Navegante, se alza en la proa, con una carabela tomada en las manos. En las dos filas en sentido descendiente de cada lado del monumento, están las representaciones de héroes nacionales portugueses de la Era de los Descubrimientos. En la cara occidental se encuentran D. Manuel I, que coge una esfera armilar, el poeta Camões, con un ejemplar de Os Lusíadas, el pintor Nuno Gonçalves, etc

El ascenso en el interior del monumento está habilitado con un ascensor que va hasta el sexto piso, y una escalera que sube hasta el final donde podemos ver un panorama estupendo de Belem. La planta sótano se suele usar para exposiciones temporales. El monumento es un símbolo de los valores del nacionalismo portugués.

Cogimos el coche y nos fuimos al hotel, el parking costaba 10€/dia.
Después bajamos andando por la avenida da Libertade hasta la


La Praça dos Restauradores
Sencilla plaza de forma rectangular, toda su ornamentación reside en el gran obelisco central que conmemora la independencia de Portugal frente a España en 1640, tras de sesenta años de dominación.
Fue erigido en 1886, con esculturas que representan la Victoria y la Independencia.

En torno a la plaza hay sobrios y elegantes edificios que datan de los siglos XIX y XX. Destaca entre ellos el Palacio Foz, un palacete con interiores ricamente decorados que alberga en la actualidad a la Oficina de Turismo de la ciudad. Otros edificios remarcables son el antiguo Éden Cinema (restaurado al original y convertido en el hotel Vip Eden), con una bella fachada art-deco de 1930, y el Condes Cinema, construido en 1950 en estilo modernista donde actualmente funciona el Hard Rock Café de Lisboa.

Desde las esquina noroeste de la Plaza de los Restauradores parte el Elevador da Gloria, uno de los emblemáticos funiculares que sube al Barrio Alto, a la altura del Mirador San Pedro de Alcántara.

Praça de Rossio
La palabra rossio hace referencia a un espacio de propiedad común. El Rossio ha sido desde tiempos medievales el centro neurálgico de la Baixa, la parte baja hacia donde se extendía la ciudad que naciera en la Alfama, en la ladera de la colina. Como tal, fue escenario de revueltas y festejos populares, hacía las veces de plaza de toros y asistió a cruentas ejecuciones en tiempos de la Inquisición, triste función que compartía con la Plaza de Comercio.

Actualmente en ella tienen lugar encuentros políticos y sus sobrios edificios de estilo pombalino, están ocupados por tiendas de recuerdos, joyerías y cafeterías. En el centro se encuentra la estatua de D. Pedro IV, El Rey Soldado y primer emperador del Brasil independiente. En su base, las cuatro figuras femeninas son alegorías de la justicia, sabiduría, fuerza y moderación, cualidades que se atribuyen a D. Pedro.

A mediados del siglo XIX la plaza fue cubierta por mosaicos blancos y negros formando dibujos, como es típico en la capital portuguesa. Fue uno de los primeros diseños de este tipo en decorar el pavimento de la ciudad.

En la cara norte de la plaza se encuentra el Teatro Nacional Doña María II, que recibió el nombre de la hija de D. Pedro, Dª. María II. Construido en 1842 el teatro sustituyó al antiguo Palacio Estaus construido hacia 1450 destinado a albergar a los altos dignatarios y nobles que visitaban Lisboa y luego ocupado como sede de la Inquisición; en 1492. En su fachada destaca la figura de Gil Vicente, el padre del teatro en Portugal.

Próximo a la esquina noreste se erigió el Palacio de Almada, hoy más conocido como Palacio de la Independencia por haber sido el punto de encuentro de los nobles portugueses que conspiraron contra España para lograr la independencia de Portugal en 1640.

Tras del terremoto de 1755 de aquellos antiguos edificios no quedó casi nada y todo lo que podemos ver hoy data de la reconstrucción en el siglo XVIII. Sólo el Palacio de Almada sobrevivió al terrible terremoto. En el emplazamiento del Hospital de Todos los Santos hoy se encuentra la Plaza da Figueira.
Entre 1886 y 1887 otro importante edificio fue erigido junto a la plaza del Rossio: la Estación de Trenes del Rossio, cuya bella fachada neo-manuelina destaca en la esquina noroeste.

El Rossio fue durante siglos un punto de encuentro para los lisboetas y lo sigue siendo hoy. Rodeada de comercios, restaurantes y hoteles, algunas de sus tiendas y cafés datan del siglo XVIII, como la tradicional Pastelería Suiza y El Café Nicola que con su fachada art déco y su larga historia se ha convertido en el café más famoso de Lisboa.
Nosotros nos paramos a tomar una Ginjinha en la esquina noreste de la plaza, que es típico entre los lisboetas antes de salir de marcha. No nos gustó mucho pero tenía su encanto.


Praça da Figueira
Es una gran plaza de la Baixa, situada a tan solo unos pasos del Rossio.
Esta plaza no existía en el siglo XVI y el emplazamiento estaba ocupado por el Hospital Real de Todos los Santos, que fuera durante mucho tiempo el más importante centro sanitario de Lisboa. Seriamente dañado durante el terremoto de 1755, el edificio del hospital nunca fue reconstruido y fue completamente demolido veinte años más tarde.

En el gran espacio que quedara vacío vio su nacimiento un gran mercado a cielo abierto, donde abundaban las frutas y verduras. Cambió entretanto de nombre en varias ocasiones: Horta do Hospital, Praça das Ervas, Praça Nova y, finalmente, Praça da Figueira, la Plaza de la Higuera en español.

En 1835 el espacio fue arbolado e iluminado y en 1849 el predio fue cerrado con una cerca con ocho puertas de acceso. El mercado alcanzó sus mejores tiempos cuando en 1882 fue aprobado el proyecto para la construcción de un edificio metálico rectangular, provisto de cuatro torres, que cubriría los 8000 metros cuadrados de la plaza. La oferta de productos se amplió según la demanda de la población al tiempo que, por su situación central, el mercado se convirtió en un verdadero emblema de Lisboa, y solían realizarse allí fiestas en honor a los santos patronos de la ciudad.

La modernización y la necesidad de ampliar las redes viales en Lisboa hicieron que en 1947 se decretara el fin del mercado. En 1949 se celebró el último San Antonio y ese mismo año el edificio fue demolido.
Hoy la plaza es un amplio espacio donde reinan las palomas en torno a la estatua ecuestre del Rey Juan I, erigida en 1971 en el centro y desplazada en el año 2000 hacia una esquina para que fuera visible desde la Plaza de Comercio. El proyecto de renovación de la plaza preveía además cubrir las fachadas de los edificios que la circundan enteramente con los típicos azulejos portugueses, pero hasta hoy los lisboetas todavía se preguntan qué fue de aquellos azulejos...


Aquí nos empezó a llover y como no tenía pinta de parar, dejamos la Pza do Comercio para otro día y nos dirigimos al Restaurante O Luso para cenar viendo un espectaculo de Fado.
Como el Rest. está en el Barrio Alto, nos dirigimos al Elevador de Santa Justa, donde había bastante cola y esperamos unos 20 minunos para montar en él.


Elevador da Sta Justa
El elevador se encuentra a escasos metros de la Plaza del Rossio, y sube hasta la Plaza do Carmo, razón por la cual también se lo conoce como Elevador do Carmo.

Fue construido a principios del siglo XX, según proyecto del ingeniero de origen francés nacido en Porto Raoul Nesnier du Ponsard. Hay quienes afirman que Ponsard habría sido alumno del osado creador de la Torre Eiffel, Gustave Eiffel, por las semejanzas en cuanto a la utilización del hierro, pero es algo que no se puede asegurar. No obstante, se cree que aprendió las técnicas en Francia.

La construcción comenzó en 1900 y finalizó en 1902. Su altura es de 45 metros. Su estructura metálica se compone enteramente de hierro. La decoración es de estilo neogótico. Por aquellos tiempos funcionaba a vapor, siendo adaptada más tarde para utilizar energía eléctrica. Los 2 ascensores de su interior están revestidos de madera y pueden albergar 24 personas cada uno. Al último nivel se accede a través de una escalera helicoidal que termina en una terraza desde donde se puede admirar una panorámica de la ciudad con el Castillo de San Jorge, la plaza del Rossio y el barrio de la Baixa.

El elevador de Santa Justa permaneció como el único elevador público vertical de Lisboa; los demás son funiculares que se parecen mas bien a tranvías deslizándose por las pendientes, como el Elevador da Gloria o el Elevador da Lavra, ambos también obras de Ponsard.

La estructura ha perdido su funcionalidad práctica como medio de transporte, permaneciendo como una atracción turística lisboeta. La estación de metro Baixa – Chiado ha unido los dos barrios mediante un sistema de escaleras mecánicas que puede ser utilizado sin billete.


Callejeando llegamos hasta el Restaurante, que para nosotros fué la única decepción de Lisboa, estaba orientado totalmente a turistas, las mesas prácticamente pegadas unas a otras, el fado estaba bien pero la comida era pésima para el precio que tenía. Nosotros pedimos 4 cervezas y dos menus que consistían en unos entrantes, un plato (el mio era de pasta y el de mi mujer de carne) y postre. 115€
Al salir, como seguía lloviendo a mares, cogimos un taxi (6€) y nos fuimos al hotel.
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Ver Etapa: Día 1 Belem y la Baixa



Etapa: Día 2 Tranvia 28, Alfama y Barrio Alto  -  Localización:  Portugal Portugal
Fecha creación: 09/03/2011 21:41  
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El segundo día nos levantamos a las 9h portuguesa, cogimos el metro (linea azul) en Marques de Pombal hasta Baixa-chiado y después de desayunar por la Rua Augusta nos dirigimos a la Pza do Comercio que no pudimos ver el día anterior por la lluvia. Antes de coger el metro, en la misma estación, compramos dos targetas 7 colinas, ya que hoy ibamos a utilizar muchos transportes públicos y nos salía bastante más económico.

Praça do Comercio
También llamada Terreiro do Paço (plaza del palacio) es una enorme explanada junto al río Tajo de unos 180 por 200 metros de lado, una de las plazas más grandes de Europa.

Los orígenes de esta plaza se remontan a comienzos del siglo XVI, cuando el rey Manuel I decidió construir un nuevo palacio real, junto al río y fuera de las murallas de la ciudad, conocido como Paços da Ribeira (palacio de la ribera) y abandonar definitivamente el Castillo de San Jorge. En él se establecieron además edificios administrativos que regulaban el comercio entre Portugal y sus colonias en plena Era de los Descubrimientos, aquí llegaban los barcos mercantes y ésta era la puerta de Lisboa.

Cuando en 1755 el terrible terremoto, seguido de un tsunami e incendios, arrasó la ciudad, el palacio fue destruido y se perdieron también gran cantidad de objetos de valor, entre ellos una impresionante biblioteca con setenta mil volúmenes.

Cuando el marqués de Pombal emprendió la reconstrucción de la ciudad la recuperación de este espacio fue fundamental, pero no reconstruyó el antiguo palacio. Su proyecto, que perdura al día de hoy, consistió en un gran edificio en forma de "U" abierto hacia el río, rematado por dos torres, lo único que se rescató del viejo Palacio de la Ribeira. Una galería con arcadas circunda en forma continua la plaza. El característico color amarillo de la realeza fue reemplazado en tiempos de la revolución de 1910 por el rosa republicano.

El proyecto de Pombal se concretó más o menos rápidamente salvo algunos detalles decorativos. En 1775 fue instalada en el centro de la nueva Plaza de Comercio la estatua ecuestre del rey José I, que simbólicamente a su paso aplasta serpientes con su caballo. Sin embargo, el Arco Triunfal que lleva a la Rua Augusta se terminó un siglo más tarde, en 1875. En lo alto, hay alegorías de la Gloria, la Ingenuidad y el Valor y también estatuas de algunos personajes importantes, como Vasco da Gama y el propio marqués de Pombal. En la cara que da a la Rua Augusta se colocó un hermoso reloj.

La plaza fue escenario de importantes acontecimientos históricos, como el atentado que acabó con la vida del rey Carlos y su hijo Luis Felipe en 1908, y el levantamiento de las fuerzas armadas en 1974, llamada Revolución de los Claveles, que derrocó a Caetano.

En la actualidad, el imponente conjunto palaciego es ocupado por oficinas gubernamentales. En la esquina noreste se encuentra el café más antiguo de Lisboa, Martinho da Arcada, en otros tiempos frecuentado por los intelectuales de la ciudad.

Cerca de la plaza, en la orilla del río, hacia la derecha, está la estación fluvial Cais de Sodré, de donde parten las excursiones por el Tajo y los barcos que cruzan el río.

La Plaza del Comercio es el lugar donde los lisboetas se reunen la noche de fin de año para celebrar el paso del Año Viejo al Año Nuevo.

Desde allí fuimos a la parada de Rua da Conceicao a coger el famoso tranvia 28 y nos bajamos en Voz do operario, ya en el barrio de Alfama para visitar


Sao Vicente de Fora
Horarios: Martes a sábado de 9 a 18. Domingos: De 09 a 12.30 y de 15 a 17 hs. La entrada a la iglesia es gratuíta y el monasterio y los claustros me parecen que era 4€ pero no entramos.

La Iglesia y Monasterio de Sao Vicente de Fora es un edificio declarado Monumento Nacional que data del siglo XVII, uno de los más representativos ejemplos de la arquitectura manierista de Portugal y panteón de la mayor parte de los reyes y reinas de la Casa de Braganza.

En realidad, el monasterio original fue creado en 1147 por el primer rey de Portugal, Afonso Henriques, para la orden de los agostinos y dedicado a San Vicente, a quien Afonso se había encomendado para conquistar la ciudad en manos de los moros.

El edificio actual es el resultado de una reconstrucción comenzada alrededor del año 1580 durante el reinado de Felipe. La obra monumental sólo fue finalizada en el siglo XVIII, con el agregado de los azulejos en los claustros.

La majestuosa fachada de la iglesia fue obra de Baltasar Alvarez., coronada por dos altas torres laterales, fue una innovación en la arquitectura portuguesa de la época y sirvió de modelo para las fachadas construidas en el siglo XVII en todo el mundo portugués, desde la India a Macau y Brasil. Sobre los tres arcos de la entrada, tres nichos con estatuas de San Vicente, San Sebastián y San Agustín completan la ornamentación.

En el interior destacan ornamentos en madera tallada y en mármol. Por una de las naves se accede a los claustros del convento, donde lo que más llama la atención son los azulejos blancos y azules tan característicos en Portugal, del llamado “Ciclo de los grandes maestros”, que evocan escenas de fábulas de La Fontaine. Convertido en Panteón Real de la Dinastía de los Braganza en 1885, en un sector se hallan las tumbas en piedra de prácticamente la dinastía completa, cuarta y última familia real que gobernó Portugal entre 1640 y 1910.

Desde su fundador Joao IV a Manuel II, derrocado con la llegada de la Independencia, sólo faltan en este panteón real María I, cuyos restos se encuentran en la Basilica da Estrela, y Pedro I, quien fuera el primer emperador de Brasil.

Habiendo sido sepultado en principio en este panteón, posteriormente fue trasladado a un monumento en Sao Paulo.

Frente a la tumba de Carlos I y su hijo Luis Felipe, que fueron asesinados mientras el carruaje real atravesaba la Plaza de Comercio en medio de una multitud, llama la atención la estatua en piedra de una mujer que ora.

Igreja de Santa Engracia
Horarios: Martes a Domingo de 10 a 17 hs. Cierra lunes. Entrada: 2€ (domingos hasta las 14 hs. es gratuita)
La construcción de esta iglesia comenzó en el año 1682, pero sólo fue concluida casi 300 años más tarde. Por este motivo los portugueses suelen decir risueñamente “como las obras de Santa Engracia” para señalar que una obra es interminable.

En 1568, la Infanta María, hija de Manuel I, había mandado construir un templo en la zona para la recientemente creada feligresía de Santa Engracia. Nada queda de este primitivo edificio, que en 1630 fue víctima de un robo sacrílego y que a pesar de posteriores reconstrucciones acabó por derrumbarse en 1681.

Poderosos y nobles decidieron entonces la construcción de una iglesia más suntuosa. Diversas causas motivaron que las obras se retrasaran años y años: el rey Joao V concentró su atención y recursos en el gigantesco Monasterio de Mafra y además hubo que reparar daños causados por un terremoto. Los arquitectos que se sucedieron, trataron de continuar respetando el diseño original, pero ya llegado el siglo XX la iglesia seguía sin terminarse.

La Dirección General de Monumentos Nacionales, fue la que encaró las obras de finalización y en 1966 se inauguró oficialmente, cuando se pudo al fin completar la gran cúpula, aunque ya desde 1916 la iglesia era utilizada como panteón.

Fue el dictador Antonio de Oliveira Salazar quien decretó que se utilizara como Panteón Nacional, y su interior guarda los restos de presidentes de Portugal, de importantes escritores, como Joao de Deus, Almeida Garrett y Guerra Junqueiro, y de la recordada cantante de fado Amalia Rodrigues, así como monumentos conmemorativos de figuras destacadas de la historia, tales como Vasco da Gama, Afonso de Albuquerque, Enrique el Navegante y el famoso poeta Luis de Camôes, entre otros.

La Iglesia de Sta. Engracia, apesar de no ser de los monumentos imprescindibles de Lisboa a nosotros nos impresionó bastante, tanto por la dimensión de su cúpula como por las vistas que hay desde su terraza a la que se accede después de subir 208 escalones, con esto os podéis hacer una idea de este colosal Panteón.
Despúes volvimos callejeando por el barrio de Alfama hasta el

Miradouro Portas do Sol
Desde el mirador podrás observar el famoso Museo de Artes Decorativas y la iglesia de San Vicente de Fora. Muchos fotógrafos de la ciudad asisten día tras día para tomar fotografías panorámicas y venderlas luego en las ferias callejeras. Además puedes obtener por muy poco coste una fotografía tuya con el paisaje panorámico detrás.

Si te cansaste de caminar y quieres descansar un rato, puedes detenerte en los bares y restaurantes que se encuentran en la zona. A su vez, muchos días de la semana asisten orquestas musicales para animar las tardes del mirador y los sábados se congregan algunos artesanos lisboneses para vender sus productos a los turistas interesados.

Miradouro Sta Lucia
El Mirador de Santa Luzia tiene ese aire decadente de muchos rincones de la ciudad, un aspecto que le da un encanto particular. Ofrece unas amplias vistas hacia el barrio de Alfama y el Tajo, que se observa inmenso frente al mirador.

El Miradouro es un jardincillo frecuentado por los turistas y enamorados. En él se halla el busto de Julio de Castilho, historiador de la Lisboa antigua. En un nivel inferior hay una primera plataforma-mirador ocupada por la terraza de una cafetería.

Los puntos característicos que se observan desde este espacio lleno de buganvillas y decorado con azulejos desconchados, de izquierda a derecha son la cúpula de Santa Engracia, la Iglesia de San Esteban y las dos torres blancas de la Iglesia de San Miguel.

La pared sur de Santa Luzia tiene dos paneles de azulejos modernos, una representa la Plaza del Comercio antes del terremoto de 1755 y otro la toma de los cristianos del castillo de San Jorge.
Podemos descansar en sus bancos decorados con azulejos protegidos por las pérgolas, y disfrutar de la panorámica que ofrece.

Castelo San Jorge
El acceso para turistas del castillo es la Porta de São Jorge, rua do Chao da Feira. Hasta allí llegan los tranvías 12 y 28 y el autobús 37. Horario: de 9h – 21h; Precio: 7€ me parece.

Primitivamente conocido simplemente como Castelo dos Mouros, se yergue en posición dominante sobre la más alta colina del centro histórico, proporcionando a los visitantes una de las más bellas vistas sobre la ciudad y sobre el estuario del río Tajo. es el monumento más antiguo de Lisboa
La población de este lugar comenzó desde la Edad de Hierro y por aquí pasaron pueblos mediterráneos como Fenicios, Romanos y Musulmanes.

Sirve, a partir de 139 a. C. como base de operaciones del Cónsul Decius Junius Brutus, contra los núcleos de Lusitanos dispersos tras el asesinato de su líder, Viriato, cuando se admite que aquí habría, por ese motivo, existido algún tipo de estructura defensiva.

Los musulmanes fueron responsables por la definición de los límites de la alcazaba (qasabah), cuyo perímetro corresponde a los límites de la actual feligresía del Castillo.

En el contexto de la Reconquista cristiana de la península Ibérica, tras la conquista de Santarém, las fuerzas de Alfonso I de Portugal (1112-1185), con el auxilio de los cruzados normandos, flamencos, alemanes e ingleses que se dirigían a Tierra Santa, atacaron contra esta fortificación musulmana, que capituló tras un duro cerco de tres meses (1147). Rezan las tradiciones que el caballero Martim Moniz, que se destacó durante el cerco, al ver una de las puertas del castillo entreabierta, sacrificó su propria vida al interponer su propio cuerpo en el vado, impidiendo su cierre por los moros y permitiendo el acceso y la victoria de sus compañeros.

Como muestra de gratitud, el castillo, ahora cristiano, fue colocado bajo la invocación del mártir San Jorge (en la época del rey D. João I), guerrero de la Capadocia, al cual los Cruzados que venían de varios puntos de Europa, dedicaban culto, siendo éstos aliados de D. Afonso Henriques (Alfonso I), el primer Rey de Portugal, en la conquista de la ciudad de Lisboa a los Moros, en 1147.

Cuando salimos del Castillo ya era las 16h más o menos, no sabíamos si ibamos a encontrar algo abierto para comer, pero sí.
Fuimos al Rest. Chapitó (R. da Costa do Castelo) y vimos que su horario era de 9h a 21h. Es un rest. muy coqueto y con unas vistas estupendas, podeis buscar fotos por internet, además la comida fué excelente. Nos pedimos 2 cervezas, 2 cocacolas, 2 chamuca (una especie de empanadillas de no sé qué, estaban buenas), 1 Batata saloia (racion de peladuras de patatas fritas; sí, sí como suena eran peladuras de patatas y estaban buenas), 1 Dorada y 1 Lubina a la brasa (buenísimos, de los mejores pescados que he comido) y 2 cafés. Precio 47€. El pero, como casi en todos los rest. lisboetas, las mesas estaban muy juntas, prácticamente compartias la comida con la mesa de al lado, a nosotros nos tocó unas japonesas que no veas lo rápido que hablaban, je, je.

De allí nos fuimos a la Sé Catedrál, en el claustro no entramos porque ibamos retrasados y nos faltaban muchas cosas de ver, además las cuestas del barrio de Alfama y el Castelo San Jorge iban haciendo mella en nuestras piernas, así que decidimos no entrar. La Casa do Bico la estaban reformando, vimos la fachada pero tampoco nos pareció gran cosa
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Sé Catedral
Horario: Todos los días de 10:00 a 19:00.; Claustro: de 10:00 a 18:00 horas (domingos desde las 14:00 horas).Entrada: Catedral: gratuita. Claustro: 2,50€.
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El nombre de Sé deriva de “Sedes Episcopalis”, es la iglesia más antigua de la ciudad, data del siglo XII. Fue mandada construir desde los cimientos, tras la conquista de Lisboa a los Moros (1147), en 1150 por D. Afonso Henriques, primer Rey de Portugal. (Estilo Románico).

Lisboa es sede de una diócesis desde el siglo IV después de Cristo. Después del periodo de dominación visigoda la ciudad fue conquistada por los moros y se mantuvo bajo control árabe desde el siglo VIII hasta el siglo XII, aunque se permitía a los cristianos vivir en Lisboa y los alrededores.

En 1147, la ciudad fue reconquistada por un ejército de soldados portugueses dirigidos por Afonso Henriques y cruzados del norte europeo que participaban en la Segunda Cruzada. Un cruzado inglés llamado Gilbert of Hastings fue elegido obispo y se construyó una catedral en el lugar en que se encontraba la mezquita principal.

El primer edificio fue construido entre 1147 y las primeras décadas del siglo XIII en estilo Arte románico tardío. En aquel tiempo, las reliquias de Vicente de Zaragoza (patrón de Lisboa) se llevaron a la catedral desde el sur del país. En este primer proyecto se adoptó un esquema idéntico al de la Catedral de Coimbra, con tres naves, triforio sobre las naves laterales, transepto saliente y cabecera tripartita, de topología normanda similar a la catedral de Notre Dame en París.

La fachada, con las dos torres-campanario almenadas, así como el espléndido rosetón, mantiene un sólido aspecto románico. En su terminación tiene forma de castillo defensivo muy utilizado en la edad media por su doble condición de iglesia y fortificación, teniendo en cuenta que la zona no se estabilizo hasta muy pasado el siglo XIII.

Los estilos gótico y barroco fueron consecuencia de ampliaciones en los siglos XIV y XVII. Por eso, la Sé actualmente es una mezcla de estilos. El interior es de 3 naves con 6 tramos, estando la central cubierta por bóveda de cañón y las laterales por bóvedas de arista, con un falso triforio en gran parte de su perímetro superior. El transepto esta igualmente abovedado, coronado por rosetones en ambas cimas.
En una de las nueve capillas góticas del interior, llaman la atención las curiosas tumbas de un compañero de armas del rey Afonso IV, el caballero Lopo Fernandes Pacheco y de su esposa, con esculturas de ambos personajes sobre los sarcófagos, así como de sus perros... También tienen sepultura allí el rey Afonso IV y Beatriz, su esposa.

Pero sin duda los restos más preciados de la Sé son los de San Vicente, que fueron traidos en 1173 desde el sur de Portugal. La leyenda cuenta que dos cuervos acompañaron todo el tiempo al barco que transportaba el ataúd, y por eso estos pájaros se incorporaron al escudo de Lisboa.

Casa dos Bicos
La Casa dos Bicos o Casa de Brás de Albuquerque fue construida en 1523, por orden de Brás de Albuquerque para servir de vivienda.

Su fachada está revestida de piedras talladas en forma de punta de diamante, los llamados “bicos”, siendo un ejemplo único de arquitectura civil en Lisboa. Los “bicos” demuestran una clara influencia del Renacimiento italiano. De hecho, el dueño de la casa, Brás de Albuquerque, la mandó construir después de un viaje por Italia, donde había visto el Palacio de los Diamantes de Ferrara y el Palacio Bevilacqua, en Bolonia. Las puertas y ventanas tienen una distribución y tamaños diversos, lo que concede al edificio cierto encanto, reforzado por el trazado de las ventanas de los pisos superiores, libremente inspiradas en los arcos trilobulados de la época.

En la planta inicial tiene dos fachadas de piedras cortadas en pirámide y colocadas de forma desencontrada, donde sobresalen dos puertas manuelinas, la central y la del extremo oriental, además de otras dos plantas nobles. La fachada menos importante se encontraba orientada hacia el río.
Tras el terremoto de Lisboa de 1755, todo el edificio quedó destruido y desaparecieron los dos últimos pisos. La familia Albuquerque vendió la casa en 1973, y fue utilizada durante un tiempo como almacén y como sede de comercio de bacalao.

En 1983, por iniciativa del comisariado de la XVII Exposición Europea de Arte, Ciencia y Cultura, fue reconstruida y devuelta a su configuración inicial, y sirvió como local de exposiciones. Hoy en día en la Casa dos Bicos funcionan diversos servicios de la Cámara Municipal de Lisboa y, en el futuro, acogerá la biblioteca de la Fundación José Saramago.

Volvimos andando por la Pza Comercio viendo sus puestecillos artesanales para coger otra vez el tranvia 28 en la Rua do Conceicao, pero esta vez en dirección contraria, para el Barrio Alto y así hacer el trayecto casi completo de este famoso tranvia que recorre los barrios más turísticos de Lisboa. Llegamos hasta la Basílica da Estrela, también muy bonita, pero lo que más nos gustó fue el parque que hay enfrente, lleno de gente, árboles frondosos y puestos de pintores y artesanos. Recomiendo dar un paseo por este parque, no es muy grande pero es bastante bonito.


Basílica da Estrela
La Basílica da Estrela tuvo su origen en la profunda fe de la reina Doña María I en el Sagrado Corazón de Jesús. Siendo aún una princesa y al momento de contraer matrimonio con el futuro rey Pedro I, María hizo la promesa de construir una iglesia y un convento para las religiosas de la orden de Santa Teresa, las Carmelitas Descalzas, en el caso de concederle el cielo un heredero varón que la sucediera un día en el trono.

Los deseos de la joven princesa se cumplieron apenas un año después, con el nacimiento en 1761 de su hijo José. Sin embargo, debió esperar a llegar al trono para poder dar cumplimiento a su promesa, lo cual ocurrió con la muerte de su padre, José I, en 1777.

La ejecución se topó con grandes obtáculos: económicos, puesto que el Marqués de Pombal había destinado todos los recursos a la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto de 1755, y teológicos, ya que el culto al Sagrado Corazón de Jesús no contaba aún con la aceptación por parte de la Iglesia.
No obstante, la construcción del convento e iglesia comenzó en 1779, confiada a Mateus Vicente de Oliveira. A la muerte de Oliveira, en 1786, fue sucedido por Reinaldo Manuel dos Santos, quien introdujo algunas reformas al proyecto original, y el conjunto, que debía ser un austero monasterio para carmelitas descalzas, resultó un impresionante monumento más acabado y ornamentado, muy similar al del monasterio de Mafra.

El interior de la basílica está revestido en mármoles de varios colores y profusamente decorado con esculturas de Machado de Castro, quien es autor también de un admirable pesebre de más de 500 figuras representando el nacimiento de Jesús. La iluminación profusa provista por la imponente cúpula confiere al espacio una atmósfera de respeto y temor.

La construcción de la basílica acabó sólo una década después, en 1789, y fue inaugurada en medio de una gran pompa. Por desgracia, la reina había perdido a su hijo dos años antes víctima de la viruela. La Basílica da Estrela fue la primera iglesia del mundo en recibir el título de lugar de culto al Sagrado Corazón cuando fue finalmente aprobado por bula pontificia.

Mientras que todos los integrantes de la familia real de la Casa de Braganza tienen sepultura en el Panteón Nacional, la reina María I fue sepultada aquí, en un recargado monumento custodiado por ángeles.
Frente a la basílica se encuentra el antiguo Jardim da Estrela, inaugurado en 1852 y rebautizado como Jardim Guerra Junqueiro en homenaje al destacado poeta. Esta extensa área de 57 mil metros cuadrados constituye el segundo espacio verde en importancia de Lisboa y es un verdadero pulmón, muy apreciado en el barrio. Especialmente los fines de semana es muy concurrido por las familias que disfrutan de su lago con patos y carpas, los arreglados jardines con estatuas ("El Labrador", la "Hija del rey cuidando los patos", "Despertar", entre otras) y espacios para niños. En el centro del parque fue instalado un templete de música de hierro forjado que antes estaba en el Passeio Publico, que luego se convertiría en la Avenida da Liberdade.

Volvimos a coger el Tranvia 28 para volver sobre nuestros pasos y pararnos en la Pza Luis de Camoes, y visitar el Barrio Alto. Desde allí queríamos ver primero el Teatro San Carlos y el Miradouro de Santa Catalina, pero nos perdimos un poco y no llegamos al Teatro, pero sí al mirador. La verdad es que es un lugar muy animado, sobre todo por jóvenes que se fuman allí su porrillos, alguno te ofrecerá droga pero con decirles que no quieres basta, nosotros no tuvimos ningún tipo de problemas, eso sí como te pierdas como nosotros las cuestas te pueden matar.


Miradouro de Santa Catarina
Entre los lisboetas se conoce como el mirador de Adamastor por la estatua que lo preside (símbolo mitológico inventado por Luis de Camões que representa las fuerzas de la naturaleza que tuvieron que superar los navegadores portugueses durante sus descubrimientos)

No es el mirador con las mejores vistas pero sí que es una de las zonas más animadas una vez caída la tarde, sobre todo para los de espíritu juvenil y más bien hippie. Aquí el botellón y el consumo de “cigarritos de la risa” está tácitamente permitido. Desde aquí se ve el río, los barrios de San Paulo y Lapa además del puente 25 de abril con el Cristo, y del puerto.

Praça Luís de Camões
La plaza lleva el nombre del ilustre poeta y escritor portugués Luis de Camões, cuya obra más célebre es "Os Lusíadas".

La plaza, urbanizada en 1859, después de la destrucción y eliminación de las ruinas del antiguo Palacio del Marqués de Marialva y Loreto, tiene una placa conmemorativa, colocada en el V centenario de la muerte del poeta por un grupo de antiguos alumnos del Liceo de Braganza.

Es una plaza bastante amplia bajo la que hay un aparcamiento subterráneo. En ella hay varios elementos interesantes: Las ruinas del antiguo mercado, una moderna e híbrida escultura de acero, una fuente cuyos chorros salen directamente del pavimento, y el acceso al Centro Cultural Municipal.

Teatro Nacional de San Carlos
Es el teatro de ópera y conciertos de Lisboa. Fue construido en 1792, modelado sobre una antigua ópera, el Teatro Tejo, que fuera destruida durante el gran terremoto de 1755, e inaugurado por la Reina Maria I el 30 de junio de 1793. Inspirado en La Scala de Milán y el Teatro de San Carlos de Nápoles posee cinco niveles de palcos y galerías y excelente acústica con capacidad para 1148 espectadores.

Presenta una fachada de bellas proporciones siendo el interior de estilo rococó.
Cuando en el siglo XIX la corte portuguesa debió huir a Brasil por las invasiones napoleónicas, se construyó un teatro de semejantes características en Río de Janeiro. En 1850 se instala la iluminación a gas, que será reemplazada en 1883 por eléctrica.

Permaneció cerrado en 1912 y 1920, realizándose en 1938 y 1940 obras de restauración. En 1958 las legendarias representaciones grabadas por aficionados de La Traviata de Verdi con Maria Callas y Alfredo Kraus dieron origen al apodo "La Traviata de Lisboa", origen de la pieza teatral Lisbon Traviata de Terrence McNally. La película "Noches blancas" de 1985 con Mikhail Baryshnikov fue filmada en su escenario representando al Teatro Kirov de San Petersburgo.

Cuenta con ilustres visitantes que han engalanado su escenario. En él tienen lugar las representaciones de ópera, cuya temporada va de noviembre a junio. También hay eventos de Ballet clásico. En algunas ocasiones se instala una pantalla gigante en la fachada para que los transeúntes puedan ver los espectáculos en directo. A veces, por motivos de aforo, los espectáculos se trasladan al auditorio del Centro Cultural de Belém.

Ya estabamos muy cansados, así que callejeamos un poco más por el Barrio Alto y nos fuimos a tomar una cerveza a la Cervecería da Trinidade. Estaba a tope y no había mesa para cenar sin reserva, así que nos tomamos unas cañas y nos fuimos a cenar al Hotel porque al día siguiente ibamos a Sintra y queríamos descansar, aunque nos quedamos con las ganas de cenar allí.

Café A Brasileira
Todas las ciudades tienen sus rincones especiales y sus cafés más entrañables, si visitas Lisboa el café literario más popular se trata del Café A Brasileira, una auténtica institución.En este café se codean tanto nacionales como turistas y es que su popularidad traspasa fronteras. El café es famoso por haber sido el punto de encuentro de los poetas y literarios de la ciudad.En las mesas de la terraza está la estatua de Fernando Pessoa, famoso escritor portugués y uno de los tertulianos más famosos de este café.10

Lo mejor de todo es el interior del café, donde se conserva la decoración antigua y el ambiente es único desde 1905. Con sus decorados en madera tallada y su aire añejo.

Librería Bertrand
La librería más conocida y todopoderosa de Portugal, con 54 sucursales en todo el territorio portugués y 9 en España. Su historia se remonta a 1732, tras el histórico terremoto de Lisboa de 1755 la librería, completamente destruida, tuvo que trasladarse en 1773 a la que es hoy en día su ubicación actual.

Convento do Carmo
La historia de este increíble lugar se remonta al año 1389, en el que fue fundado por el caballero Dom Nuno Álvares Pereira. La construcción del monasterio se terminó recién en 1423 constituyendo una de las edificaciones más grandes de la época.

Tras los conocidos terremotos que han azotado a Lisboa en tiempos anteriores, el monasterio se vio reducido a ruinas. La Reina María I dispuso una orden para que lo reconstruyeran pero de nada sirvió, ya que después de unos cuantos arreglos en lo que a la estructura de la edificación respectaba, la obra se dejo de hacer.

Solo podemos divisar hoy en día algunos restos de lo que fuese en aquel entonces la iglesia de las monjas, la misma que posee tres naves principales de cinco tramos cada una. Las ventanas que hoy en día podemos ver pertenecen a la reconstrucción de la Reina Maria I. Si recorremos por dentro encontraremos lienzos en las paredes, que sorprendentemente no se encuentran destruidos por el paso del tiempo.

Aunque el convento fue reconstruido a principios del siglo XX siguiendo el estilo neogótico, en la actualidad se utiliza como cuartel de la policía militar de la Guarda Nacional Republicana (GNR)

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Ver Etapa: Día 2 Tranvia 28, Alfama y Barrio Alto



Etapa: Día 3 Sintra  -  Localización:  Portugal Portugal
Fecha creación: 10/03/2011 11:35  
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Al día siguiente nos levantamos temprano, sobre las 8.30 portuguesa, cogimos el metro (linea azul) en Marques de Pombal hasta Pza Restauradores y desde allí fuimos la Estación del Rossio a tomar el tren para Sintra. Desayunamos en la Estacion mientras esperábamos, ya que había leido en este foro (y efectivamente era muy cierto) que ha Sintra hay que ir tempranito, para estar allí sobre las 10h que es cuando habren todos los monumentos, y así evitarte las largas colas en todos sitios. Nosotros fuimos un Lunes y había bastante cola. En Sintra nunca mejor dicho "ha quien madruga Dios le ayuda"

Estación del Rossio
El imponente edificio neo-manuelino no pasa en absoluto desapercibido,.en tiempos en que las estaciones de trenes eran consideradas templos de la tecnología, y respondiendo a la creciente necesidad de conectar Lisboa al resto del país y de Europa, la construcción de la estación fue encomendada a finales del siglo XIX.

Proyectada por el arquitecto Luis Monteiro, la estación bien podría parecer un teatro o un extravagante palacio por la profusión de su decoración. Monteiro se inspiró en el romántico estilo manuelino, característico del siglo XVI en Portugal; en la hermosa fachada, que asoma en la esquina noroeste de la Plaza del Rossio, destacan la exuberante decoración, dos grandes puertas con formas de herradura y la pequeña torre con reloj que remata la parte superior del edificio. En el interior, el impresionante techo de los andenes fue idea de Gustave Eiffel. Siempre llama la atención que las plataformas se encuentran unos cuantos metros por encima del nivel de la entrada principal, y es que el edificio fue construido en la ladera de la colina del Barrio Alto.

Edificada entre 1886 y 1887, la estación debió ser renovada para adaptarse a las necesidades modernas pero manteniendo siempre el carácter histórico del singular edificio, que ya formaba parte del paisaje urbano de la ciudad.

El tren tarda unos 50 minutos y en la misma parada de tren de Sintra hay una oficina de turismo donde te explican donde coger un autobús urbano, línea 434 circuito da Pena, que es el que te va llevar por todos sitios de interés. Su frecuencia es de cada 20-30 minutos y el precio del billete, ida y vuelta, es de 3,70€ por persona. Te lleva por todo el paseo monumental, verás parte del Parque Natural de Sintra y Cascais, el Palacio Real, la Iglesia… pero guárdate estas visitas para después, porque lo primero que hay que ver es la última parada de este autobús, el Palacio da Pena. Así evitaremos muchas colas.

SINTRA es una pequeña ciudad construida en medio de un bosque, de origen Celta, su nombre es como la diosa de la luna céltica. Fue residencia vacacional de la monarquía portuguesa y de los jefes moros. Anteriormente, también disputaron su fortificación romanos, árabes, lusos y castellanos. Alrededor del Siglo XV se convirtió en lugar de descanso para la monarquía y sus alrededores, utilizados para la práctica de la caza. Entre el XVIII y el XIX, los viajeros que disfrutaron de los paisajes se hicieron eco de un dicho que en español decía: “salir a ver el mundo y no pasar por Sintra es ir ciego”.

Es evidente que tanto su patrimonio natural como el legado edificado son muy bellos; por todo ello fue por lo que Sintra conquistó su fama internacional entre poetas, artistas y demás ilustradores. Lord Byron describió el pueblo de Sintra como: “Quizás el más encantador de Europa en todos los aspectos; contiene bellezas de todas clases, naturales y artificiales: hay palacios y jardines que se alzan en medio de rocas, cataratas y precipicios; conventos en lo alto de formidables cimas; una vista del mar y el Tajo a lo lejos… reúne en si toda la naturaleza salvaje de Escocia y el verdor del sur de Francia.

Dos Siglos después de todo esto, hoy en día, Sintra mantiene inalterable toda su grandiosidad y su romanticismo. Aún a pesar de sus desniveles, que hacen un poco menos ágiles los paseos, es encantadora, muy novelesca y seductora para cualquier persona. Son muchas las razones por las que la vieja villa portuguesa se ha consolidado como lugar de interés turístico internacional y fue clasificada como Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1995.

El autobús te deja en una pequeña explanada donde se encuentra la puerta que da acceso al Palacio y Jardín da Pena, aquí es donde tienes que comprar el ticket para ver el palacio por dentro y sus jardines, según lo que quieras ver el precio será mayor o menor.
Nosotros compramos el ticket de solo el Palacio da Pena + Castelo do Mouros, 12€. Abre a las 10 de la mañana.
Desde donde compras los tickets hasta lo que es el mismo Palacio hay que andar cuesta arriba, unos 10 minutos como mucho, o bien pagar para que otro microbús te acerque a la puerta de este fantástico palacio. Yo te aconsejo que subas andando ya que los jardines, el frondoso bosque y las magníficas vistas que te encontrarás no tienen desperdicio.

Palacio da Pena.

En los Palacios de Sintra y en los jardines del Palacio de Queluz, Pilar Miró rodó El Perro del Hortelano de Lópe de Vega. Que le nombre no te engañe porque de pena ninguna. Es de visita obligada e inolvidable y es uno de los monumentos más visitados de Portugal. Corona una de las cumbres más altas de la sierra de Sintra, en el Monte de Lua, y se rodea de un parque con cerca de 3000 especies botánicas de todo el mundo repartidas entre cascadas, lagos y puentes.

Data de 1840 cuando era un viejo monasterio de frailes Jerónimos enclavado en una de las cimas mas inaccesibles de la montaña, perfecto para el retiro y la oración de ellos. Después de la huida de estos a Belém y partiendo de las ruinas del viejo claustro, el Príncipe Consorte Don Fernando II de la casa austro-húngara de Sajonia y esposo desde 1836 de la Reina Doña María II, compró en 1839 las ruinas del Monasterio de Nuestra Señora da Pena, y encargó a un arquitecto alemán, el Barón Ludwig Von Eschewege, su reconstrucción y ampliación para convertirlo en residencia de verano de la familia real portuguesa.

Este monarca portugués perfiló el palacio recreando todos los estilos arquitectónicos de épocas pasadas: presenta motivos árabes e hindis, torres góticas, detalles renacentistas y manuelinos… Las obras duraron 47 años; el resultado final fue y es un fantástico y un tanto extravagante palacio propio de los mejores cuentos de hadas.

Del monasterio original, afectado por el terremoto de 1755, se preservó gran parte de la fachada principal, el claustro manuelino con azulejos de tipo mudéjar, y la capilla que alberga en su interior, revestida de azulejos blancos y verdes, con un retrato renacentista del escultor portugués Nicolau Chanterene, en alabastro y mármol negro representando escenas del Nuevo Testamento. Los interiores se fueron adornando a lo largo de los años con una nutrida colección de objetos que incluye lámparas con cristal de Bohemia, y mobiliario de estilo romántico, indiano y rococó.
Don Fernando II muere en 1885 y la propiedad es heredada por la Condesa Edla (una cantante de ópera llamada Elisa Hensler que se había casado con Don Fernando al enviudar éste de la Reina Doña María II), cuatro años después la vende al estado y en 1910, con el inicio de la República, se transforma en Museo Histórico y se abre al público.

Hoy en día su fachada, su decoración y mobiliario interior sigue intacto, así como la capilla que alberga en su interior. La frondosidad, variedad de especies y la espesura de los bosques que lo envuelven hacen el resto: un lugar precioso.

Después bajamos andando la cuesta por donde nos subió el autobús para visitar el Castillo, son cinco minutos. Al castillo se accede bajando por la Rampa da Pena, un camino sinuoso que atraviesa el interior de la sierra.

Castelo dos Mouros

Con casi 450 metros de perímetro y 12.000 m² de área, sólo quedan las murallas pero tienen un paso de ronda que ofrece una bella panorámica Sintra y del Océano Atlántico.

Las murallas son constituidas por una cadena doble, interior y exterior. Al este aún son visibles trozos de la muralla exterior, donde se localiza la puerta de acceso al recinto. La parte alta de la muralla interna está decorada con almenas siendo reforzada por cinco torres: cuatro de planta rectangular y una de planta circular. La torre mas elevada se la conoce como Torre Real, con 500 escalones para subir a su cima. Otro elemento es la puerta árabe con un Arco de herradura, que es por donde entrarás al recinto.
Fue conquistado por D. Alfonso Henríquez en el año 1147, quien mandó construir en sus alrededores la primera capilla cristiana del municipio, dedicada a São Pedro. Esta capilla se encuentra en el interior del castillo, cerca del portón de armas (excavaciones realizadas en la capilla de la Iglesia sacaron a la luz diversas tumbas medievales).

Dentro del Castillo y sentados en una de sus peñas con unas vistas espectaculares paramos a comernos unos bocatas que habiamos llevado. Esto también nos lo recomendaron en este foro y la verdad es que nos vino muy bien, ya que entre el P. da Pena y el Castelo hay mucho que ver y no sabes a que hora vas acabar, además hay merenderos y lugares donde hacer una parada para comer.

Al acabar la vistita al Castillo volvimos a coger el bus434 hasta la parada en Sintra centro y desde allí fuimos andando hasta Quinta Regaleira, por la carretera de Seteais, está bastante bien indicado y son unos 10 minutos.


Quinta da Regaleira
Horario de 10h a 18h. Entrada 5€
También llamado Palacio do Monteiro dos Milhões (Palacio de Monteiro el de los Millones) por el apellido de su segundo propietario, Antonio Augusto Carvalho Monteiro, que la adquirió en 1892 y se gastó una autentica fortuna en construir está/su fantasía.

Fue abierta al público en 1997 y nombrada patrimonio Mundial, 4 hectáreas de palacio, jardines lujuriantes, lagos, grutas, pasajes secretos y edificios enigmáticos, lugares que esconden significados relacionados con la alquimia, la masonería, los templarios y la rosacruz. Construcciones que evocan las arquitecturas románica, gótica, renacentista y manuelina.

Por fuera es fantástica, muy recargada de adornos que recuerdan algo al estilo Gaudí. Por dentro destaca su decoración con temas esotéricos. Se destacan en ella:

Bosques: ocupa la mayor parte del espacio de la Quinta, comienza más ordenado y cuidado en la parte más baja pero se va haciendo progresivamente más salvaje a medida que se asciende hasta la parte alta.

Rellano de los Dioses: Estatuas de varios series divinos alineadas a lo largo del camino. A la entrada de este rellano, una estatua de Hermes, el mensajero de los dioses y la personificación de la revelación de la sabiduría, parece anunciar a los otros dioses que bordean este rellano, como: Apolo, Mercurio, Baco, Ceres…etc.En el centro hay dos estatuas de quimeras, símbolos de ilusión y utopía.

Entrada dos guardianes y terraco celeste
Pozo iniciativo: Una galería subterránea con una escalera en espiral, sustentada por columnas esculpidas, desciende hasta el fondo del pozo a través de nueve rellanos. Los nueve rellanos circulares del pozo, separados entre sí por quince peldaños, evocan referencias a La Divina Comedia de Dante, y pueden representar los nueve círculos del infierno, los del paraíso, o los del purgatorio. En el fondo del pozo está, embutida en mármol, una rosa de los vientos sobre una cruz templaría, el emblema heráldico de Carvalho Monteiro y, de la Orden Rosacruz. El pozo se denomina iniciativo porque se sabe que era usado en rituales masónicos de iniciación. La simbología del lugar está relacionada con la creencia de que la tierra es el útero materno de donde proviene la vida, pero también la sepultura a donde volverá.
El pozo está comunicado mediante varias galerías o túneles con otros puntos de la quinta: la entrada de los guardianes, el lago de la cascada y el pozo imperfecto. Estos túneles, hoy en día están recubiertos con piedra, para sugerir un mundo sumergido.

También forman parte de la estructura de la Quinta da Regaleira: la capilla de la santisima trinidad (Fachada neogótica y neomanuelina, cargada de símbolos y esculturas religiosas), la gruta del laberinto, la fuente de la abundancia, la casa egipcia, la fuente de los ibis, el lago de los cisnes, banco 515 (los 515 son el anunciador de la edad del Espíritu Santo según Dante en la Divina Comedia), el lago de la cascada, un atanor (que es donde los alquimistas horneaban y trabajaban los metales), la torre da regaleira (construida para dar a quien sube la ilusión de encontrarse en el eje del mundo) y el palacio (es el edificio principal de la quinta está marcado por la presencia de una torre octogonal.

A nosotros nos encantó la Quinta da Regaleira, es espectacular y muy original, eso sí llevaros una linterna si queréis entrar en las numerosas grutas que hay.
De ahí fuimos a visitar el casco antiguo de Sintra y a comernos unos pastelillos en A Piriquita (travesseiro y queijada son los típicos). Después empezó a llover y decidimos volver a Lisboa


Otros Puntos de Interés en Sintra son:

- Museo dos Brinquedos: de 10h a 17.30 cierra los lunes. Entrada 4€.Se encuentra situado en la Rua Visconde de Monserrate, centro histórico de Sintra, ocupando las antiguas instalaciones de los Bomberos Voluntarios de Sintra. Posee una colección realizada durante más de 50 años por João Arboés Moreira de más de 20.000 juguetes, un entretenido paseo por la historia y evolución de los juguetes. El museo también cuenta con un taller de reparación que puede ser visitado, y en su primer piso se realizan exposiciones temporales.

- Palacio Valencas: El Palacio Valenças fue construido en el siglo XIX y se encuentra situado en la Rua Visconde de Monserrate, muy cerca del Museu do Brinquedo. Es uno de los primeros grandes monumentos de la zona histórica de la población. Actualmente es sede de la Biblioteca Municipal de Sintra.

- Iglesia de San Martinho: Se encuentra situada en el centro histórico de la población, en la Praça da República. Es una iglesia de origen románico, siglo XII, que fue sustituida por un templo gótico en el reinado de D. Dinis. Fue arrasada durante el terremoto del año 1755 y reconstruida a finales del siglo XVIII. Conserva de sus orígenes la estructura gótica de la capilla mayor y tres tablas de pintura portuguesa de mediados del siglo XVI.

- Palacio Nacional de Sintra: en el centro de Sintra, principal punto de referencia para el visitante, lo constituye este palacio perfectamente reconocible por sus características chimeneas cónicas. Conocido por los lugareños como el Palacio da Vila (el Palacio del Pueblo), es el único palacio real de la Edad Media que aún existe en Portugal. Fue levantado en el siglo XII, sobre una antigua residencia de gobernadores árabes. Construido durante el transcurso de varios siglos, el edificio exhibe diversas firmas y estilos, pero los dos más notables son: los anexos hechos por el rey Dom João II, en el siglo XV, y por el rey Dom Manuel I, en el siglo XVI. Destacan en el: los azulejos del comedor árabe, la capilla, la sala de los blasones, la sala de las Urracas, sus cocinas con sus dos grandes chimeneas cónicas, y la sala de los cisnes (el comedor principal). Su horario de visita es de 9 a 17h. y el precio de la entrada es de 9€.

- Parte vieja ó Vila Velha: Donde se engloba todo. Calles estrechas, en cuesta y adoquinadas repletas de tiendas de artesanía y souvenirs. En ella merece la pena entrar a la Pastelería “A Piriquita” que es toda una institución en la ciudad, allí prueba una de sus famosas queixadas y un traveseiro caliente, que son dulces típicos de Sintra y que están deliciosos.

Una vez en Lisboa ya no llovía y decidimos salir a pasear por el Barrio Alto, ya que el día anterior no vimos mucho. Fuimos primero al

Miradouro de São Pedro de Alcântara
El piso más alto ofrece las mejores vistas y es muy agradable, mientras que el pequeño parque situado justo debajo alberga bustos de bronce de la mitología grecorromana como Minerva y Ulises. En el jardín superior contemplará una escena hecha con azulejos que representa los lugares y los monumentos de interés que están al alcance de su vista y que le ayudará a orientarse

Y después fuimos al tomarnos una copa al Pavilhao Chiles. Es un bar-museo muy original, no os defraudará. Se accede tocando un timbre y es prácticamente un museo de antiguedades, hay que visitarlo sí o sí. Nosotros siguiendo recomendación de un forero nos tomamos 2 cocteles, uno se llamaba "Pavilhao Chiles" estaba normalito y el otro "baca grande" buenísimo, delicioso, me hubiese tomado mil, pero eran a 7,50€. De verdad, ir a ver el bar, merece la pena.

Después nos fuimos al Hotel, al día siguiente antes de irnos queriamos visitar el Parque Eduardo VI, pero estabamos tan cansados que aprobechamos en la cama todo lo que pudimos, y con esto llegó el final de nuestro viaje. En tres días sólo te da tiempo a ver lo imprescindible de Lisboa y dandote un palizón, pero merece la pena, es una ciudad con mucho encanto.

Sólo me queda agradecer a este foro por todas las recomendaciones y consejos que me dieron, gran parte de este diario está sacado de otros publicados en este foro y adaptado a las circunstancias de mi viaje y a mis preferencias e impresiones. Espero os sea de ayuda a todos
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Total comentarios 2  Visualizar todos los comentarios

Mara1960  Mara1960  10/03/2011 06:40
Estupenda etapa, espero que lo continues pronto porque viajo a Lisboa en Semana Santa (he reservado en el mismo hotel) y me va a venir genial tu información y tus impresiones. Te dejo ya mis estrellitas, un saludo

Veronicacmg  Veronicacmg  12/03/2011 22:23   
Nosotros estuvimos en octubre del 2009, qué buenos recuerdos!! La Quinta da Regaleira espectacular y Lisboa es preciosa. Y los pasteles de Belem ricos ricos, jeje.

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Pais Tema: Viaje a Portugal : Consejos
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macdidia
macdidia
Travel Adict
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Sep 14, 2008
Mensajes: 26

Fecha: Jue Sep 28, 2017 09:24 pm    Título: Re: Viaje a Portugal : Consejos

Que currazo. Me quito el sombrero, esta genia. Espero tener un poco de tiempo y acabar el diario que has colgado mío. De verdad chapeau!! Y una idea fenomenal.
spainsun
spainsun
Site Admin
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Sep 01, 2000
Mensajes: 69028

Fecha: Jue Sep 28, 2017 09:50 pm    Título: Re: Viaje a Portugal : Consejos

Magnifica recopilación de datos. Gran trabajo. Aplauso Aplauso Aplauso Aplauso
rocmat
rocmat
Super Expert
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Mar 11, 2012
Mensajes: 481

Fecha: Vie Sep 29, 2017 06:40 am    Título: Re: Viaje a Portugal : Consejos

Menudo curro, gracias porque será de utilidad seguro!
Molleda
Molleda
Super Expert
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May 23, 2009
Mensajes: 261

Fecha: Jue Oct 12, 2017 07:59 pm    Título: Re: Viaje a Portugal : Consejos

Hola a todos. Estoy pensando en mis próximas vacaciones de verano y tengo el ojo echado en Portugal. Vaya por delante q no conozco Portugal

Somos un matrimonio con una hija de 4 años. He pensado alojarnos por Cascais y desde allí visitar los lugares de mayor interés como Sintra, Lisboa, etc...

Queremos un hotel familiar, el típico cerca de la playa, con animación nocturna, media pensión. Alguna sugerencia?

He pensado en Cascais porque cercano a Lisboa parece q es lo más turístico, si alguien se le ocurre otra zona bienvenida sea.

Muchas gracias por adelantado
chamiceru
chamiceru
Moderador de Zona
Moderador de Zona
Feb 05, 2009
Mensajes: 29660

Fecha: Vie Oct 13, 2017 11:59 am    Título: Re: Viaje a Portugal : Consejos

Hola
En el Foro de Cascais tienes varios hilos con información sobre la zona Guiño
Saludos
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