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LEVADA DOS BALCOES Y LEVADA DO CALDEIRAO VERDE -Diarios de Viajes de Portugal- Espitoni
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Diario: 6 DÍAS DE ENERO DE 2012 POR MADEIRA  -  Localización:  Portugal  Portugal
Descripción: 6 DÍAS DE ENERO DE 2012 POR MADEIRA
Autor:    Fecha creación: 
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Etapa:  LEVADA DOS BALCOES Y LEVADA DO CALDEIRAO VERDE  -  Localización:  Portugal Portugal
Espitoni  Autor:    Fecha creación:   
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Nuestro último día real en Madeira. No nos íbamos hasta el día siguiente, pero saliamos por la mañana temprano, por lo que ese día no contaba. A esas alturas del viaje ya no valía la pena cambiar nuestras costumbres. Nos levantamos a las nueve menos cuarto. Un apetitoso desayuno y a la carretera.
Nuestra intención era empezar el día subiendo hasta el Pico do Areeiro. Para ello cogimos la carretera que se dirige al norte en dirección a Faial. Una carretera tortuosa, y con una pendiente muy pronunciada, pero con unas bonitas vistas para compensar las incomodidades. Nada más salir de Funchal el tiempo empezó a desbaratarse. Aparecieron unos nubarrones negros con muy mala pinta. Pero no podíamos pararnos, era hoy o nunca. No tardó mucho en empezar a llover. Mala cosa. Y un poco más arriba apareció una niebla tan espesa que podía cortarse. No se veía más allá de un par de metros de distancia. Cuando llegamos al desvío del Pico Aeeiro el tiempo seguía siendo horrible. No merecía la pena seguir subiendo hasta allí arriba. En esas circunstancias la subida se hubiera convertido en una tortura. Y total para no ver nada. Con esa niebla tan cerrada no hubiéramos visto nada. Era imposible que se levantara durante la subida al pico.
Pasamos de largo y continuamos en dirección a Ribeiro Frío. El día empezaba mal. Pero la experiencia nos había demostrado que si seguíamos avanzando acabaríamos por encontrar algo interesante que visitar.
La carretera inició el descenso. Al rato la niebla desapareció. Más exactamente las nubes se quedaron colgadas sobre nuestras cabezas. Habíamos subido hasta el nivel de las nubes, y ahora al descender, las dejábamos allí arriba. Y al mismo tiempo dejó de llover. ¿Un milagro?. No, para nada. Era nuestro amigo el tiempo, que estaba empeñado en marcarnos el recorrido. Y como último día, no quería dejarnos marchar sin despedirse de nosotros.
No tardamos mucho en llegar a Ribeiro Frío. Las nubes no estaban muy lejos, pero parecía que nos daban un respiro. Aparcamos junto a la carretera; arte en el que ya éramos todos unos expertos. La idea era hacer una levada. Desde Ribeiro Frío salen dos levadas, la Levada de os Balcoes de 3 km ida y vuelta, y la Levada del Camino de Portela de 17 km sólo ida. Las dos están perfectamente señalizadas.
La elección estaba clara. Nos abrigamos, ya que aunque no llovía, hacía frío, 8º, e iniciamos el paseo. La Levada de os Balcoes es un breve paseo de tan sólo 3 km entre la ida y la vuelta. Totalmente llano, por lo que no presenta dificultad alguna. Y ancho, con un cordón metálico de protección en las zonas abiertas al valle. En el camino hay varios cruces. Pero todos están bien indicados. Hay que ser muy torpe para perderse. Tardamos 45 minutos en hacer todo el recorrido. Nos cruzamos con varias personas; no demasiadas. Sin agobios.
El camino avanza a través de un espeso bosque de laurisilva. Bonito, eso es innegable. Pero no tanto como el de las 25 Fontes. El camino es más ancho y no se crean pasillos vegetales. No tiene tanto encanto. El hecho de que el día estuviera nublado no ayudó mucho. Aún así no admiten comparación.
Las vistas tampoco resultan tan espectaculares. No se ven unos parajes naturales únicos, unos paisajes de ensueño. Se ve la carretera que cruza por el valle. Además hay un bar a medio camino. No vimos la necesidad. En un paseo de 3 km no creo que nadie se vea en la necesidad de recurrir a sus servicios. Pero si está allí, será porque el negocio funciona.
El premio aparece al final del camino. Como el nombre de la levada indica, al final hay un precioso balcón sobre un valle. Aquí las vistas si que son espectaculares. Quitan el hipo. Merece la pena hacer todo el camino aunque sólo sea por llegar al balcón y disfrutar del paisaje. El balcón se asoma a un acantilado de vértigo. Pero no hay que preocuparse, está protegido con una barandilla metálica.
No me malinterpretéis, la levada no es fea, ni mucho menos. Es muy agradable, un bonito paseo. Pero no tiene el nivel de las levadas que habíamos hecho en días anteriores. Y a pesar de ello creo que merece la pena perder un rato y recorrerla. Y no sólo por las vistas que se disfrutan desde el balcón que hay al final del recorrido, sino por la levada en sí. Una buena idea sería hacerla de las primeras, antes que de visitar las más espectaculares. Con esto se evitarían comparaciones y se podría disfrutar mucho más de su encanto.
De nuevo en Riberiro Frío, no nos quisimos ir de allí sin dar una vuelta. Había dos autocares aparcados casi en medio de la carretera. Curiosamente la gente que habían traído no se había movido de allí. Estaban todos en la tienda de regalos y en el restaurante. Ninguno se había decidido a hacer la levada. No sé si por falta de tiempo, por falta de información o por vaguería. Nos pareció una pérdida de tiempo llegar hasta allí y no hacer por lo menos la Levada dos Balcoes. Cada vez lo tengo más claro, hay que huir de las excursiones organizadas. Son un quiero y no puedo que siempre te dejan a medias. Al menos a nosotros.
En Ribeiro Frío no hay casi nada. Una tienda, un restaurante, un puesto forestal y un criadero de truchas. Nos fuimos directamente a éste último. Tres piscinas ovaladas de piedra con truchas. Pocos peces para ser un criadero. Y un conjunto de piscinas de forma alargada en las que tenían truchas de diferentes tamaños. Así se podía ver a los peces en las diferentes fases de su crecimiento. Y todo rodeado de unos bonitos jardines. Un rinconcito encantador. Pero tan pequeño que en menos de diez minutos ya estábamos de vuelta en el coche.
Apenas nos quedaba gasolina. Teníamos que repostar con urgencia. Bajamos, bajamos y bajamos, pero por allí no había ninguna gasolinera. Y así hasta Santana. Justo a la entrada había una gasolinera. Salvados por los pelos. O no. Los surtidores estaban precintados. La cosa estaba clara. Pero no nos quisimos dar por enterados y entramos a preguntar en la tienda. Al dependiente solamente le faltó decirnos ¡pero es que sois tontos, no veis que los surtidores están precintados!. Pero se comportó, y amablemente nos envió a la otra punta del pueblo. Por lo menos no tuvimos que dar muchas vueltas, encontramos otra gasolinera rápidamente. Y esta vez si que pudimos repostar. Llenamos el depósito, 70 €. Menudo depósito que tenía el chiquitín. El precio de la gasolina era un poco más caro que en España. Si al final va a resultar que en España nos la están regalando.
Resuelto el problema del combustible, ahora nos tocaba repostar a nosotros. Bajamos al centro del pueblo y aparcamos junto a los palheiros. Pero ese no era nuestro destino. Buscábamos algún sitio donde comer algo ligero. Por la tarde queríamos hacer otra levada, ésta un poco más larga, y no era cuestión de pegarse un atracón.
Los dos autocares que habíamos encontrado en Ribeiro Frío volvían a estar aparcados allí mismo. Entramos en un bar que había junto a la plaza. Estaba lleno a reventar. Los de los autocares se habían metido allí dentro para comer. Nos iban a dar las uvas esperando que nos atendieran. Por eso salimos de nuevo a la calle y nos metimos en otro bar que estaba un poco más escondido. Había menos gente. Perfecto. Además estaba en la primera planta de un edificio, por lo que desde los ventanales se tenían vistas directas sobre los palheiros. Nos tomamos una sopa de verduras, dos sándwich de queso, un cortado, un bollo de crema y dos aguas. Nos cobraron 11 €. Un regalo. La sopa estaba muy buena. Y los sándwich, pues eso, sándwich. Ah, y el bollo de crema, mmmmmmmm. Y las vistas iban incluidas en el precio. Los palherios se veían perfectamente desde allí, casi mejor que de cerca.
No podíamos perder mucho tiempo. La levada que queríamos hacer esa tarde era un poco larga. La Levada do Caldeirao Verde. Para llegar tuvimos que volver a la entrada de Santana, y allí seguir un camino señalizado con un letrero amarillo que ponía “Queimadas”. Desde allí una carretera muy estrecha nos condujo hasta el inicio de la levada. Hay un pequeño parking, y dos casas con el techo de paja y listones de madera en la fachada. Junto a las casas había dos pequeñas charcas con patos en las que habían construido dos palheiros diminutos como refugio para los animales. Original.
Junto al parking empieza otra levada, la del Pico das Pedras, de 5 km entre ida y vuelta. Otra posibilidad es aparcar en la otra punta de la Levada del Pico das Pedras y hacer las dos levadas de un tirón. Pero eso supone un recorrido de 17 km. Y no teníamos tiempo para eso. Ni fuerzas tampoco
Nosotros, precavidos, decidimos empezar junto a las Queimadas. Desde allí, entre ida y vuelta teníamos que hacer un recorrido de 12 km. Empezamos a caminar a las 14:10 y estábamos de vuelta en el coche a las 17:50. Más de tres horas y media. Si por la mañana el tiempo nos hubiera permitido subir al Pico Arriero, ahora por la tarde no nos hubiera dado tiempo de hacer la levada. Así que al final volvimos a tener suerte con el tiempo. Se preocupó de que pudiéramos hacer nuestra última levada. La última y la más espectacular.
La levada es prácticamente llana en todo su recorrido. Tan sólo hay dos puntos en lo que el camino se separa de la acequia y desciende ligeramente para volver a subir y continuar de nuevo junto a la levada. En la primera de esas bajadas hicimos una pequeña locura. En vez de bajar por el camino, decidimos seguir sobre el muro de la levada. Estrecho, de no más de 30 centímetros de ancho, y en bastante mal estado. Además no había ningún tipo de protección. Para qué, si por allí no tenía que pasar nadie. Y para rematar la jugada, una pequeña cascada caía directamente sobre el muro. Tan divertido como peligroso. Una caída desde allí hubiera sido bastante delicada. Paseábamos a varios metros de altura, y abajo no había precisamente un colchón.
El inicio de la levada es un camino bastante ancho, flanqueado de árboles. Algunos de un grosor considerable. No tarda mucho en estrecharse de manera que solo permite el paso de una persona a la vez. Para acabar quedando reducido al muro de la levada. Pero no hay que preocuparse, todas las zonas peligrosas están protegidas por un cable metálico. El camino recuerda mucho a la Levada das 25 Fontes. Agua corriendo por la acequia. La pared de la montaña, cubierta de helechos, musgo, y agua resbalando por todas partes. El precipicio al otro lado, con tal cantidad de árboles y plantas que parecían formar una pared protectora. Y numerosos árboles creciendo en horizontal desde la pared lateral, formando pasillos naturales donde no penetra el sol. Sí, muy parecida, pero a la vez diferente. Esta levada es más verde, la vegetación es todavía más exuberante. Es más impactante.
Durante el recorrido se pueden ver varias cascadas encantadoras. No hay que preocuparse mucho por el agua. Os vais a mojar sí o sí. En varios lugares el agua cae directamente sobre el camino y hay que pasar por debajo. Así que es muy importante agenciarse un chubasquero. De todas formas, al llegar a las cascadas de mayor volumen, el camino se separa de la levada para evitar tener que pasar por debajo del agua. Además al distanciarse unos metros de la cascada, se puede apreciar mucho mejor la cascada, su altura y todo lo que la rodea. Recuerdo especialmente una cascada que se dividía en dos saltos. Preciosa.
Otra cosa que es indispensable en esta excursión es una linterna. O mejor dos, por si una no funciona. Hay que atravesar cuatro túneles. El primero y el último no son muy largos, podrían cruzarse a pelo. Pero el segundo, y sobre todo el tercero son bastante largos. El suelo está lleno de charcos y en algunos puntos el techo baja tanto que hay que agacharse para no golpearse la cabeza. A mitad del tercer túnel hay una especie de ventana por la que entra la luz.
En la Levada Nova sólo conseguimos que funcionase una de las dos linternas que llevábamos. Habíamos estado buscando la manera de hacerla funcionar. Y lo conseguimos usando un sistema tradicional, pero muy eficaz. ¿Cómo se han arreglado estas cosas toda la vida? ¡¡¡A golpes!!!. Y si no, que se hacía con las teles viejas hace unos años cuando no aparecía la imagen. Pues un buen golpe en un lateral y a funcionar sin problemas. Tecnología punta aplicada. Y aunque no lo os creáis, conseguimos que la linterna funcionase. Le tuvimos que dar varios golpes, pero al final conseguimos que se pusiera en marcha.
Al salir del último túnel tuvimos que pasar por debajo de una de esas cascadas que caían sobre el camino. Y a partir de allí, la decoración cambió totalmente. La pared de la montaña que teníamos a nuestra izquierda, seguía estando totalmente cubierta de plantas y árboles. Pero a la derecha desaparecieron los árboles y se abrió ante nosotros un precioso valle totalmente verde. Un paisaje realmente maravilloso. A partir de ese momento ese fue nuestro compañero. Todo el camino pudímos disfrutar de unas vistas esplendidas. A medida que íbamos avanzando cambiaba la perspectiva que teníamos del valle. Era el mismo valle, pero parecía otro diferente. Las vistas, espectaculares, y el camino precioso. Qué más podíamos pedir. Aquello es el paraíso.
El camino termina en el Caldeirao Verde. Un nombre muy acertado, ya que parece una caldera enorme. Enorme y verde por la espesa vegetación que recubre sus paredes. Para acceder al interior de la caldera hay que caminar por encima de las rocas, intentando no resbalar ni meter un pie en un charco. Son apenas cien metros, pero resultan complicados. Al fondo de la caldera hay una enorme cascada que cae sobre una pequeña poza. Para poder verla es necesario adentrarse dentro de la caldera. Un bonito colofón a la que sin ninguna duda fue la levada más bonita y espectacular de las seis que pudimos conocer durante nuestra estancia en Madeira.
La Levada del Caldeirao Verde finaliza en ese punto. Pero si se quiere, se puede continuar. En ese mismo lugar empieza la Levada del Caldeirao do Inferno. Nosotros no la hicimos, no teníamos tiempo. Por lo que había leído resulta igual de espectacular, y mucho menos transitada. Pero está en peor estado. Y la seguridad es mucho menor. Hasta había un letrero al inicio de la levada que dejaba claro que aquel camino era peligroso.
La levada del Caldeirao Verde está muy preparada para que la caminata resulte sencilla y cómoda. Por eso no nos extrañó cruzarnos con varias personas. Incluso nos encontramos con dos grupos bastante numerosos, de más de veinte personas. Parecían excursiones organizadas, con su guía y todo. La verdad es que no creo que sea necesario un guía para hacer esta levada. La levada no tiene pérdida y no presenta grandes dificultades. Creedme, no tenemos costumbre de pasear por la montaña, somos carne de ciudad, y aún así no tuvimos ningún problema para hacer todo el recorrido.
Está levada nos enamoró. No os la perdáis por nada del mundo, no os defraudará.
Volvimos por el mismo camino por el que habíamos llegado al Caldeirao Verde. Primero volvimos a disfrutar de los maravillosos paisajes, para después adentrarnos en un mágico camino rodeado de naturaleza. Fuimos los últimos en hacer la levada ese día. Durante todo el camino de vuelta no nos cruzamos con nadie. Y en las Casas de las Queimadas no quedaba ningún coche.
Volvimos al hotel por la vía express. Eso supuso hacer unos cuantos kilómetros de más. Pero aún así creo que tardamos mucho menos que si hubiéramos ido por el camino más corto, lleno de curvas y con pendientes muy pronunciadas.
Aquella era nuestra última noche en Madeíra, y queríamos darnos un pequeño homenaje. Era la ocasión perfecta para volver a ir a Ponta do Sol, al restaurante “Mare Alta”. Volvimos a pedir una mariscada, con su pulpo con cebolla frita, mejillones en salsa, almejas en salsa y gambas a la planta. En esta ocasión lo acompañamos de una bandeja de patatas fritas, un poco de queso fresco como entrante y dos botellas de agua. Pagamos 38 €. Buenísimo. Un poco más y nos comemos hasta las conchas de los mejillones.
Al día siguiente nos levantamos a las siete y media. Eso si que tendría que estar prohibido. Sobre todo en vacaciones. La verdad es que no lo hicimos por gusto. Ese día volvíamos a casa y teníamos que estar en el aeropuerto a las nueve.
Tomamos nuestro último desayuno, y salimos hacia el aeropuerto. Pero antes me dio tiempo a hacer el ridículo una vez más. Paramos en una gasolinera para llenar el depósito. Desde que lo habíamos llenado el día anterior habíamos hecho unos cuantos kilómetros, y teníamos que reponerlos antes de devolver el coche. Entraron nada más y nada menos que 1,50 €. ¡¡¡Qué vergüenza a la hora de pagar!!!
A las nueve en punto estábamos en el aeropuerto. Devolvimos el coche, y a facturar. El vuelo de Easyjet salió puntual a las 10:40, y aterrizo en Lisboa a las 12:15. Cuatro interminables horas de espera en el aeropuerto de Lisboa y de nuevo subimos al avión. El vuelo hasta Palma lo hicimos con Air Berlín. Salimos a las 16:20, para aterrizar en Palma a las 19:00 (no os olvidéis de que hay una hora de diferencia horaria)

Y colorín colorado este viaje se ha acabado.
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  Últimos comentarios al diario:  6 DÍAS DE ENERO DE 2012 POR MADEIRA
Total comentarios 3  Visualizar todos los comentarios

Gulpiyuri  Gulpiyuri  20/08/2012 13:56   
Muchas gracias por tu diario, me ha encantado.
Es un destino pendiente.
Te dejo las estrellas.

Alejandria  alejandria  24/01/2013 23:51   
Me ha parecido un diario estupendo, ameno, fácil de leer. Y lo que es más importante, de utilidad para los que, como yo, estamos preparando un viaje a Madeira básicamente para andar por sus levadas. Gracias por compartirlo. Te he dejado mis estrellas

Marimerpa  marimerpa  19/10/2014 16:27   
Gracias por el diario, me ha gustado mucho. Y me viene muy bien, que la semana que viene me voy a Madeira. 5 estrellas.

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macdidia
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Sep 14, 2008
Mensajes: 27

Fecha: Jue Sep 28, 2017 09:24 pm    Título: Re: Viaje a Portugal : Consejos

Que currazo. Me quito el sombrero, esta genia. Espero tener un poco de tiempo y acabar el diario que has colgado mío. De verdad chapeau!! Y una idea fenomenal.
spainsun
Spainsun
Site Admin
Site Admin
Sep 01, 2000
Mensajes: 69645

Fecha: Jue Sep 28, 2017 09:50 pm    Título: Re: Viaje a Portugal : Consejos

Magnifica recopilación de datos. Gran trabajo. Aplauso Aplauso Aplauso Aplauso
rocmat
Rocmat
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Super Expert
Mar 11, 2012
Mensajes: 494

Fecha: Vie Sep 29, 2017 06:40 am    Título: Re: Viaje a Portugal : Consejos

Menudo curro, gracias porque será de utilidad seguro!
Molleda
Molleda
Super Expert
Super Expert
May 23, 2009
Mensajes: 263

Fecha: Jue Oct 12, 2017 07:59 pm    Título: Re: Viaje a Portugal : Consejos

Hola a todos. Estoy pensando en mis próximas vacaciones de verano y tengo el ojo echado en Portugal. Vaya por delante q no conozco Portugal

Somos un matrimonio con una hija de 4 años. He pensado alojarnos por Cascais y desde allí visitar los lugares de mayor interés como Sintra, Lisboa, etc...

Queremos un hotel familiar, el típico cerca de la playa, con animación nocturna, media pensión. Alguna sugerencia?

He pensado en Cascais porque cercano a Lisboa parece q es lo más turístico, si alguien se le ocurre otra zona bienvenida sea.

Muchas gracias por adelantado
chamiceru
Chamiceru
Moderador de Zona
Moderador de Zona
Feb 05, 2009
Mensajes: 30225

Fecha: Vie Oct 13, 2017 11:59 am    Título: Re: Viaje a Portugal : Consejos

Hola
En el Foro de Cascais tienes varios hilos con información sobre la zona Guiño
Saludos
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