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LA VERA (Cáceres). Ruta otoñal por sus pueblos y su espectacular naturaleza. -Diarios de Viajes de España- Artemisa23
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Diario: DE VIAJE POR ESPAÑA  -  Localización:  España  España
Descripción: Pueblos, ciudades y naturaleza. En coche y rutas de senderismo. Destinos y recorridos clásicos y lugares no tan conocidos. Lo iré ampliando e incorporando etapas según vaya visitando nuevos lugares o recupere algunos del pasado.
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Índice del Diario: DE VIAJE POR ESPAÑA































































































Etapa:  LA VERA (Cáceres). Ruta otoñal por sus pueblos y su espectacular naturaleza.  -  Localización:  España España
Artemisa23  Autor:    Fecha creación:   
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Lo que en principio iba a ser solamente una visita al Monasterio de Yuste de paso hacia Cáceres capital durante el puente del 9 de noviembre (día de la Virgen de la Almudena, Patrona de Madrid y, por tanto, festivo), se convirtió en una pequeña escapada de día y medio. No podíamos estar más tiempo si queríamos visitar la capital cacereña con un poco de tranquilidad, así que decidimos pasar en La Vera una de las dos noches de hotel que teníamos previsto hacer en Cáceres capital.

La Comarca de la Vera es conocida por su pimentón, uno de los mejores del mundo (a mi es el que más me gusta, por cierto) y también por sus cultivos de tabaco. Además, goza de una naturaleza privilegiada, ya que se encuentra en las estribaciones de la sierra de Gredos, lo que le proporciona abundancia de aguas, en forma de arroyos y ríos, cuyas aguas bajan formando gargantas (dicen que hay cerca de 50 en toda la comarca) y cascadas. Por eso, casi todos los pueblos tienen pozas que han convertido en piscinas naturales muy concurridas durante el verano, aunque tampoco se trata de una zona demasiado masificada. Todo esto explica que sea un buen lugar para realizar rutas de senderismo, con un paisaje espectacular sobre todo en primavera con el deshielo y, sobre todo, a mediados del mes de marzo con la floración de los cerezos. También resulta muy bonito en otoño, tras las primeras lluvias que aumentan el caudal de las gargantas, y por el colorido que aportan los árboles de hoja caduca, como robles y castaños. Si a todo esto unimos una buena gastronomía, unos precios contenidos y unos pueblos muy bonitos, tenemos la receta perfecta para una muy satisfactoria visita turística. Al menos eso pudimos deducir de lo que nos contaron y de la información que conseguimos antes de hacer el viaje, que preparamos intentando ver lo más interesante en el poco tiempo que teníamos disponible.

Salimos temprano para evitar en lo posible la salida masiva que se esperaba en las carreteras madrileñas al coincidir el puente de tres días con un tiempo estupendo en casi toda España pese a estar ya en noviembre. Para recorrer los primeros kilómetros (los más complicados), fuimos por la autopista radial de peaje R-5 (no lo solemos hacer, pero dimos por bien empleados los 2,75 euros para no perder unos minutos preciosos en atascos, sobre todo con los días tan cortos que tenemos ya). Al retomar la A-5 había bastantes vehículos, pero circulamos sin problemas hasta Oropesa, donde salimos a la carretera CM-5102, que nos llevó directamente a nuestro primer destino en La Vera. Habíamos recorrido los 188 kilómetros en poco menos de dos horas. A partir de aquí, seguiríamos la carretera EX-203, que une uno tras otro los pueblos más importantes de la comarca.

Sierra de Gredos, llegando a Madrigal.

MADRIGAL DE LA VERA. (Puente romano y gargantas de Alardos).

Es el primer pueblo de la comarca de La Vera con que nos encontramos viniendo en sentido este/oeste. Después de tomar unos cafés y un pincho de tortilla en el Hostal Victoria, fuimos caminando hasta el “Puente Romano”, una de las estampas típicas de los folletos turísticos de esta zona. También llamado “Puente Viejo”, forma parte de la calzada romana que unía (y une) Plasencia, el Puerto del Pico y Ávila, al menos eso se cree, aunque ha sufrido numerosas reconstrucciones y no hay seguridad absoluta de que realmente se trate de una construcción romana. Actualmente solo tiene un ojo, pero es posible que en otros tiempos tuviese más, ya que hay un hueco recubierto con piedras. En cualquier caso, romano o medieval, lo cierto es que da una foto perfecta sobre las aguas de la garganta de Alardos, que corrían impetuosas aquella radiante mañana otoñal. Confirmando nuestras esperanzas, las muy abundantes lluvias de la semana anterior proporcionaban un caudal extraordinario a las gargantas, lo que aseguraba un magnífico espectáculo natural.

Gargantas de Alardos.



No es muy fácil encontrar el puente si no se conoce el camino, así que mejor preguntar o hacerse con un pequeño mapa, ya que aunque está cerca de la carretera, no se ve a simple vista. Hay que llegar a la carretera que une Madrigal con Candeleda, saliendo de Madrigal, como a un kilómetro, a la izquierda. Se puede ir caminando desde el centro del pueblo (Ayuntamiento) por el Antiguo Camino del Puente Viejo, se tarda unos diez minutos. Las vistas eran magníficas y llamaba la atención la cantidad de naranjos que había en calles y huertos, lo que dice mucho del buen clima de la comarca. Nos quedamos con ganas de emprender alguna de las caminatas que se anunciaban, pero ése no era el objetivo de este viaje y tendría que esperar a otra ocasión.




Pero no hay que conformarse con tomar la foto del puente, hay que llegar a él y cruzarlo para ver el espléndido panorama que proporciona la garganta y la vista de la sierra de Gredos, con el Pico Almanzor, que lucía sus primeras nieves.




VILLANUEVA DE LA VERA. (Cascada del Diablo).

Siguiendo la carretera EX-203, apenas a 10 kilómetros, estaba nuestro siguiente punto de atención. Poco antes de llegar al pueblo, en una amplia curva, al cruzar la garganta de Gualtaminos, a la izquierda, veremos un cartel señalando el mirador de la cascada del Diablo. Se deja el coche en el pequeño aparcamiento y se va caminando por un sendero habilitado con barandillas y tablones. Existe un mirador y un pequeño circuito con escaleras, que va recorriendo la cascada. Serán unos doscientos metros y se tarda como un cuarto de hora.






La cascada estaba realmente espectacular con las lluvias caídas la semana anterior. Merece muchísimo la pena detenerse en este lugar y admirar la impetuosa caída del agua. Esta cascada fue incluida en una lista de las 10 mejores cascadas de España en época de deshielo. Si ahora estaba así, en las mejores circunstancias debe ser increíble. Lamentablemente, no tuvimos tiempo de pararnos a conocer el pueblo, en el que como en todos los de la comarca, destaca la Plaza Mayor, la arquitectura de sus casas de piedra, madera y adobe, con amplias balconadas de madera adornadas con flores; también se puede visitar las Iglesias de Nuestra Señora de la Concepción y la de los Santos Justo y Pastor, ambas del siglo XVI. En Carnaval, es típico el Pero Palo, un muñeco de paja que termina ajusticiado.

Cascada del Diablo.



Volvimos a la EX-203 y envueltos por un paisaje precioso, en un día ideal de luz y temperatura, pasamos por Valverde de la Vera, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1971. Dicen que es uno de los pueblos más bonitos de la zona y su Plaza Mayor es una muestra perfecta de la arquitectura de la zona. Pudimos ver a la izquierda, los restos de la torre de su castillo (del siglo XIV), que debe proporcionar unas magníficas vistas hacia el valle. Adosada a la fortaleza, se encuentra la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Fuentesclaras, del siglo XVI. También es conocida esta población por la figura de los “Empalaos”, una procesión que tiene lugar desde hace varios siglos en Semana Santa. Se trata de hombres que, normalmente atendiendo a una promesa, colocan un madero atravesado sobres sus hombros y se lo enroscan al cuerpo desnudo con sogas de esparto. Llevan en la nuca dos sables cruzados, la cabeza cubierta con un velo y encima una corona de espinas, y con los pies descalzos recorren el Vía Crucis.

LOSAR DE LA VERA (Garganta de Cuartos).

Este fue el siguiente pueblo por el que pasamos. Además del atractivo que le confieren su emplazamiento y su arquitectura, ha añadido un elemento peculiar, que se puede admirar a simple vista, circulando por la carretera, que constituye también su principal avenida: sus jardines, que se han convertido en una especie de museo al aire libre de esculturas vegetales con formas geométricas, de animales, cestos, coronas… Resulta muy curioso y llama la atención simplemente circulando, desde la propia carretera. Nos hubiese gustado parar unos minutos y dar un paseo tranquilamente por las aceras, contemplando las elaboradas figuras, pero de nuevo por falta de tiempo tuvimos que conformarnos con tomar unas fotos al vuelo.




Sí que paramos unos minutos para ver el puente sobre la garganta de Cuartos, que se supone se construyó a mediados del siglo XVIII. También hicimos una cortísima ruta de 100 metros por un sendero que recorre la garganta hasta otro pequeño puente. Tal como bajaba el agua, era un placer pararse a contemplar cualquiera de ellas.




A continuación, aparecimos en Jarandilla de la Vera, situada en la parte central de la comarca y con casi tres mil habitantes es el segundo municipio más poblado de La Vera. Tiene como principal atractivo el castillo del siglo XV que fue propiedad de los Condes de Oropesa, en el que se alojó el emperador Carlos V en noviembre de 1556, mientras aguardaba a que se terminasen las obras de su última residencia en el Monasterio de Yuste. Actualmente es Parador Nacional y, excepto el Patio de Armas, no se puede visitar salvo clientes alojados. Esta población también cuenta con piscinas naturales y se puede ver un puente de origen romano sobre la garganta Jaranda.

Siguiendo nuestro viaje, vimos el desvío hacia la población de Guijo de Santa Bárbara, la más alta de toda la comarca, a 900 metros de altitud. Sabemos que cuenta con unas vistas sensacionales y rutas de senderismo espectaculares, como la que conduce al charco de Trebuquete y la ermita de Nuestra Señora de las Nieves. De nuevo la misma coletilla: en otra ocasión.

En sucesión, aparecieron después Aldeanueva de la Vera, Cuacos de Yuste (adonde volveríamos más tarde) y Jaraíz de la Vera, la capital comarcal, famosa por su pimentón, los cultivos de tabaco y los higos. Tiene una importante zona de baño en la Garganta de Pedro-Cha-te, conocida como el Lago.

GARGANTA LA OLLA.

Este es uno de los pueblos más interesantes de La Vera y que hay que visitar detenidamente, si es posible. Tampoco es que lleve horas, pero merece la pena fijarse en sus casas y leer las explicaciones que ofrecen los carteles informativos. Ya en la Edad Media se conocía a esta población como “Ad Fauces”, “junto a las gargantas”. Se encuentra entre dos gargantas, la Mayor y la de San Blas. Este municipio fue incorporado al Reino de Castilla por Alfonso VIII a finales del siglo XII. En 1982 fue declarado Conjunto Histórico-Artístico y es uno de los pueblos más bonitos de toda la comarca, tanto por su arquitectura como por su espectacular entorno natural.


Llegamos desde Jaraíz de la Vera, de donde dista apenas 5 kilómetros, tomando la carretera CC-17.3. Lo mejor es aparcar el coche en el parking municipal que está al lado de la carretera que, saliendo a la izquierda, conduce al Monasterio de Yuste. Aquí hay un plano turístico del pueblo, con los lugares más destacados para visitar. Viene bien echarle un vistazo. Esta es la foto del cartel.


Como apenas faltaban un par de minutos para las tres, fuimos a toda prisa hasta el restaurante Los Leones, en la calle Llana núm. 7, donde teníamos reserva, ya que no quisimos arriesgar a quedarnos sin sitio al ser fin de semana. Y fue un acierto porque estaba completo y había ya varias personas preparadas para ocupar nuestra mesa. Comimos bastante bien, el menú del día costaba 16 euros, lo malo es que ya se les había acabado algunos de los platos recomendados, pero lo que tomamos estaba muy bueno: ensalada de tomate con salsa de pimentón de la vera, revuelto de trigueros y boletus, cabrito asado y secreto ibérico. La comida nos costó 39 euros con vino, agua, postres y cafés. Por cierto que en la misma calle del restaurante hay rincones así de atractivos:


Cuando terminamos, dedicamos un buen rato a recorrer el pueblo, que como he dicho antes es muy bonito y resulta muy agradable recorrer todos sus rincones. Estos son los sitios que no hay que perderse.

La calle del Chorrillo, que termina en la Plaza Mayor. Aquí hay varios lugares muy interesantes:

Calle del Chorrillo:

- la Ermita del Cristo del Humilladero (siglos XVI y XVII),
- la Fuente del Chorrillo (sobre ella está el aparcamiento que he citado anteriormente)
- la Casa de Postas, que data de 1576, como está grabado en la columna que según pudimos leer también sirve para indicar el nivel del agua de lluvia en las calles:
- la Casa de Feliz Mesón Gómez, de cuyo escudo se borró el símbolo de la Inquisición al ser abolida.
- La Casa de las Muñecas, un antiguo prostíbulo al que acudían algunos de los miembros del séquito del emperador Carlos V, mientras residió en el Monasterio de Yuste. Una muñeca con traje de la época esculpida junto a la entrada, la balconada de madera y el llamativo color azul eran signos evidentes de su cometido.

Arriba: izquierda, Ermita del Cristo del Humilladero, derecha, Casa F.Mesón Gómez
Abajo: Casa de Postas

Casa de las Muñecas.

En la Plaza Mayor, está el Ayuntamiento, en cuyo lado derecho, casi escondida bajo el soportal, se encuentra la picota del suplicio. También destacan la Casa Parroquial del siglo XVIII y la fuente, típica de todos los pueblos de la Vera.


En la calle del Toril se encuentra el Museo de la Inquisición, siguiendo por la calle Grandas, llegamos a la Iglesia de San Lorenzo, con torre renacentista de estilo herreriano, y que mezcla varios estilos dada la época en que se construyó, finales del siglo XV hasta mediados del XVI. Para ver el interior, una señora se nos ofreció desde un balcón para enseñárnosla pues es quien tiene la llave, pero nos pareció un poco violento hacerle salir de casa en hora de siesta, así que le dijimos que en otra ocasión..

Volvimos a la calle Llana (la del restaurante) y seguimos de frente, hasta que nos encontramos con un indicador (a la izquierda) del Barrio de la Huerta, donde se puede ver la rehabilitación realizada por Bellas Artes hace unos años, recuperando algunas viviendas y construyendo otras al estilo de la tradicional arquitectura verata, con columnas de madera apoyadas sobre piedras que sujetan la estructura y la balconada.Siguiendo la calle de la izquierda, subimos unas escaleras hasta salir a la carretera que lleva al Monasterio de Yuste, desde donde se ven unas bonitas vistas del pueblo. Volviendo a la calle Llana, más adelante nos encontramos con la Casa natal de Don Pedro de Carvajal, que fue virrey de Nápoles y donde cuentan que también nació y vivió Isabel de Carvajal, la Serrana de la Vera. Más adelante, nos encontramos una fuente de tres caños; y un puente romano casi cubierto por la vegetación, ya sobre la garganta.


Un poco más adelante, a la izquierda, hay una flecha que señala la dirección hacia la Casa de la Peña, una de las más curiosas y significativas de todo el pueblo, ya que se trata de uno de los mejores ejemplos del aprovechamiento del espacio por la arquitectura de la Vera, ya que se saca una habitación apoyando la estructura sobre una viga de madera que se asienta encima de una roca en la misma calle.

Casa de la Peña.

Gargantas y cascadas.

Se puede ir perfectamente caminando desde el pueblo, pero como ya nos íbamos, y en esa dirección, continuamos camino con el coche por la carretera que va al Monasterio de Yuste. Apenas a un kilómetro, paramos junto al puente para ver las gargantas, donde hay unas piscinas naturales muy concurridas en verano. Ya el espectáculo desde ese mismo punto era imponente, con el gran caudal de agua que bajaba consecuencia de las lluvias de la semana anterior. Esta parte se llama el charco de las Piletillas de Abajo.


Sin embargo, no hay que conformarse con eso y merece muchísimo la pena seguir por el sendero (se sube por un camino empedrado y luego hay que acercarse por entre las piedras) hasta ver de cerca la Garganta Mayor, y después el Charco Calderón y Pilatillas Superiores, que forman unas cascadas preciosas, más bien impresionantes durante nuestra visita por las ya mencionadas lluvias. Son unos 600 metros de fantástico recorrido, que aúna los colores del bosque y el bramido del agua.





Como ya era tarde y no había demasiada luz, hicimos un trozo del camino, dejando el resto para el día siguiente. Para no dispersar el relato y la información, voy a poner fotos más oscuras (de última hora de la tarde) y con mucho sol (de la mañana siguiente), lo que tampoco eran las mejores condiciones para fotografiar cascadas. En cualquier caso, el espectáculo era impresionante.





Por el camino (eso ya fue al día siguiente) me encontré con la dueña de la granja de los terrenos adyacentes a donde corren las gargantas, me ofreció castañas que acababa de recoger y me enseñó el puente romano (tan cubierto de hiedra que apenas se puede reconocer), lamentándose de que no les dejen arreglarlo ni lo arregle nadie.







De nuevo en el coche, seguimos unos cientos de metros hasta el Mirador de la Serrana, que no pasa desapercibido por la escultura de la serrana, que contempla la estupenda panorámica que se tiene desde allí de Garganta la Olla y alrededores, particularmente bonita con los colores otoñales que brindaban al paisaje las hojas marrones de los muy abundantes castaños. Según el romance (que cuenta con diferentes versiones), se trataba de una joven alta y rubia, con apariencia de amazona o cazadora, de fuerza sobrenatural, que seduce a los hombres y los lleva a su cueva para matarlos, supuestamente para vengarse del que la deshonró y abandonó. Pongo fotos de la mañana siguiente, con mucha más luz.




CUACOS DE YUSTE.

Continuamos por la carretera EX-391, estrecha y virada, pero con buen firme y unas vistas espléndidas. Unos siete kilómetros después pasamos junto al Monasterio de Yuste, que acababa de cerrar, pues eran las seis de la tarde. Sin detenernos, seguimos unos pocos cientos de metros hasta ver, a la izquierda, el indicador del Cementerio Militar Alemán. Se trata de una auténtica curiosidad, que obliga a detenerse durante unos pocos minutos. Se trata de un cementerio que acoge los restos de más de centenar y medio de soldados alemanes de las dos Guerras Mundiales. Pongo la fotografía de la placa que explica las circunstancias que llevaron a estas personas a reposar aquí. Cada cruz muestra el nombre y las fechas de nacimiento y muerte, salvo la dedicada al soldado desconocido. Sobrecoge ver la poca edad de la mayor parte de los fallecidos y de algunos que murieron cuando faltaban apenas días para el fin de las contiendas. En fin, una muestra en miniatura de los cementerios militares que hay en Normandía: muchas menos tumbas pero la misma emotividad.




Para visitar Cuacos de Yuste lo mejor (y más sensato) es dejar el coche en los aparcamientos habilitados, incluso hay sitio al lado de la carretera. No aconsejo para nada meter el vehículo en el casco viejo del pueblo. A nosotros nos “engañó” el navegador y casi nos quedamos atorados entre las casas. Nos alojamos en el Hotel Abadía Rural de Yuste, un gran acierto. Nos gustó mucho el establecimiento, construido imitando la arquitectura de la Vera, con casas de tres plantas, con balconadas de madera y jardines con flores, donde no falta la típica fuente de caños, también dispone de aparcamiento y de una pequeña piscina. Nos dieron una habitación grande y muy cómoda, con techos con vigas de madera y suelos de baldosa rústica, y el cuarto de baño tenía incluso bañera de hidromasaje. La única pega (para nosotros no lo fue) es que había un tramo de escaleras sin ascensor. Y, lo mejor de todo, el precio: 66 euros, con desayuno incluido (¡y qué desayuno!).

El hotel.

Ya de noche, fuimos a dar una vuelta por el pueblo y a cenar. El hotel tiene restaurante, pero no teníamos demasiada hambre y fuimos a un bar, un poco más adelante, en la misma carretera. Tres cervezas, una tabla de ibéricos y quesos y un postre de queso con membrillo nos costó 19 euros. Dejo algunas fotos de nuestro paseo nocturno por el pueblo. También fuimos a ver la escultura dedicada a Carlos V, que está en la misma carretera que va al Monasterio de Yuste. Se ve muy bien si se va de Cuacos a Yuste, si se viene en sentido contrario, se pasa por alto con mucha facilidad. De reciente construcción, es obra del escultor mejicano Carlos Terres.





A la mañana siguiente, desayunamos en el hotel (estaba incluido en el precio). Había de todo y todo buenísimo: además de bebidas calientes, ofrecían bollos, embutidos (también jamón), huevos, mantequillas, mermeladas, tomate para el pan, tostadas de molde o de pan que nos hicieron en el momento al igual que el zumo de naranja natural, fruta, yogures… Muy completo, teniendo en cuenta el precio total. Además, nos regalaron una lata de pimentón (de la Vera, naturalmente) y el agua que habíamos tomado del minibar. Amabilísimo el chico que atendía el bar, el restaurante y la recepción, todo al tiempo, lo que resulta lógico teniendo en cuenta que era temporada baja. Un alojamiento muy recomendable, ideal para pasar una noche… o más.

Luego, hicimos la visita diurna por Cuacos, de la que se puede destacar:

- La Plaza de Juan de Austria, semicircular y porticada, que está siendo rehabilitada. Entre otras de la época, se conserva la casa en la que residió Juan de Austria, el hijo natural del emperador Carlos V, quien quiso conocerle y al que vio varias veces durante su estancia en el Monasterio de Yuste.

Casa donde vivió Juan de Austria (Jeromín).

La plaza está construida sobre unas rocas, lo que le otorga más altura con respecto al resto del pueblo. Una de las rocas se ha habilitado a modo de mirador y también sirve de base a una de las cuatro fuentes de caños con que cuenta Cuacos, ésta data de 1891.


- La Plaza Mayor o Plaza de España, la más grande de los pueblos de la comarca. Allí se encuentra el Ayuntamiento, está parcialmente porticada y en su centro hay otra fuente con pilón. Parece que alguno de sus pilares se trajeron del Monasterio de Yuste durante la desamortización de Mendizábal. Es una plaza muy bonita, pero pierde gran parte de su encanto por la manía de utilizar estos espacios como aparcamientos. En fin, quizás opinase de otra forma si yo fuera vecino del lugar y no tuviera dónde dejar el coche.


- Continuamos por la calle Teodoro Perianes, donde hay varias casas del siglo XVI, entre las que destaca la de Rafael Castaño y su típica ventana medieval con dos arcos de piedra.


- En esta y otras calles adyacentes, se pueden ver varias casas pintadas de colores, parece ser que al gusto flamenco del siglo XVI. También encontramos otra fuente de caños.



- En un extremo del pueblo se encuentra la Iglesia de la Ascensión, cuyo origen se remonta al siglo XIII, cuando solo existía la torre, una fortaleza militar y la capilla. Después se fueron añadiendo otros elementos hasta adquirir el aspecto que hoy presenta. Estaban haciendo obras de acondicionamiento en los alrededores, por lo cual no era sencillo sacar alguna fotografía con buena perspectiva. Cuando fuimos, estaba cerrada y no pudimos ver el interior.


- Y, al fin, llegamos a la “joya de la corona”, al menos en mi opinión: la Plaza de la Fuente de los Chorros, una plaza muy pequeña, pero encantadora, con la fuente en el centro, y a su alrededor varias casas de madera y piedra, adornadas con flores, un palacio y un muro cubierto de hiedra. Además, está prohibido aparcar (¡bien!); pero como no hay dicha completa, en la tercera de mis visitas a este lugar único (hubiera permanecido en aquel remando de paz minutos y minutos, oyendo el sonido del agua de la fuente), había un coche allí plantado.




- Para finalizar, nos acercamos hasta la zona de las Gargantas (las Ollas) y vimos el puente romano. Esto ya en las afueras del pueblo, por la carretera que conduce a la piscina municipal. También anduvimos un rato por la zona de Valfrío, contemplando el bonito paisaje otoñal que proporcional castaños, robles y cerezos. Pasamos también junto a la Ermita de la Soledad, desde donde hay muy buenas vistas de Cuacos, pero no nos detuvimos porque ya íbamos justos de tiempo.[/align]


EL MONASTERIO DE LOS JERÓNIMOS DE YUSTE.

Está a menos de dos kilómetros de Cuacos, por la carretera EX-391, en dirección Garganta la Olla. Si se tienen ganas y tiempo se puede llegar caminando, pero como no era el caso, fuimos con el coche hasta el pequeño aparcamiento situado junto a la cuneta y que se colapsa cuando hay gran afluencia de turistas, lo que hace que muchos aparquen en una curva, sobre la misma carretera con el consiguiente peligro de accidentes.


El Monasterio pertenece a Patrimonio Nacional y cuesta 7 euros la entrada general (parece que hasta hace poco eran 9 euros y han tenido que abaratarlo por las muchas quejas recibidas). Si se quiere audio-guía, creo que son 4 euros más. También hay visitas guiadas. Los lunes está cerrado. De martes a domingo el horario es: de octubre a marzo, de 10:00 a 18:00, y de abril a septiembre, de 10:00 a 20:00, en ambos periodos con acceso hasta una hora antes del cierre. La visita por libre (la que hicimos nosotros) dura unos 50 minutos. Hay paneles informativos en todas las salas. No se puede hacer fotos en el interior de las estancias; sí está permitido en los dos claustros y en las terrazas.




La historia del Monasterio se remonta a 1402, en que se construyó un cenobio y posteriormente el edificio que hoy se conserva para alojar en régimen de vida contemplativa a los ermitaños, acogidos después en la Orden de San Jerónimo. En 1556, el emperador Carlos V decidió abdicar y retirarse a un monasterio. Se dice que escogió el de Yuste por el buen clima de la Vera y porque el paisaje le recordaba a su Flandes natal. Sin embargo, esa nueva vida monacal y austera del emperador, no significó un retiro total del mundo, pues celebraba audiencias y llevaba consigo un séquito de más de 70 personas, que requirió una ampliación del monasterio. Carlos V aguardó en el Castillo del conde de Oropesa, situado en Jarandilla de la Vera, a que terminasen las obras de la Casa-Palacio que hizo, adosada al monasterio, adonde se trasladó el 13 de febrero de 1957. Durante su estancia en el monasterio, recibió numerosas visitas, entre ellas las de Felipe II, y conoció a su hijo natural, Juan de Austria. Falleció el 21 de septiembre de 1958 a causa del paludismo que había contraído por la picadura de un mosquito proveniente de las aguas estancadas del estanque que había mandado construir en los jardines del monasterio.


El Monasterio de Yuste fue incendiado durante la Guerra de la Independencia contra los franceses y con la Desamortización de Mendizábal, salió a pública subasta, quedan en una situación de deterioro y abandono que duró hasta mediados del siglo XX, en que se acometió su reconstrucción.
El Monasterio de Yuste consta de dos partes bien diferenciadas: por un lado el convento, formado por la iglesia y dos claustros, uno gótico y otro renacentista. La iglesia y el claustro gótico son del siglo XV, el resto de construcciones datan del siglo XVI. En la cripta hay un hueco, como un nicho, donde el emperador quería que se depositara el ataúd con sus restos. Sin embargo, no se respetó su deseo, ya que primero fue enterrado en la iglesia y después su hijo Felipe II lo trasladó al Monasterio de El Escorial.


La Casa-Palacio del Emperador es una construcción sencilla, que consta de un pasillo y varias estancias situadas en paralelo a ambos lados. Se puede ver el estudio, un mirador donde se sentaba el emperador a ver el jardín desde un sillón con un soporte articulado para mantener la pierna en alto pues padecía de gota, una sala de audiencias, su alcoba, construida junto al Coro de la Iglesia, lo que le permitía asistir a misa desde su propia cama, a través de un balcón.


Son muy bonitos los jardines, que se pueden contemplar desde la terraza que comunica el claustro renacentista con la vivienda del emperador, aunque no se puede pasear por ellos. El otoño añadía una bella nota de color a los edificios y al paisaje.


Respecto a la visita, he oído comentarios de todo tipo, incluso hay quien la considera decepcionante y que no merece la pena por el precio ya que no hay demasiados objetos originales pues muchos se perdieron en los incendios y buena parte de los cuadros son copias, ya que los originales se devolvieron a las colecciones reales a la muerte del emperador. Sin embargo, a nosotros nos gustó la visita y creemos que merece la pena ver el Monasterio de Yuste. En cuanto al precio, la verdad es que he visto auténticas ruinas a un precio más alto.

Después fuimos por la misma carretera hasta Garganta la Olla, volvimos a detenernos en el Mirador de la Serrana e hicimos, de nuevo, el sendero por las gargantas, que seguían estando tan especulares como la tarde anterior, ahora a plena luz del día. Esto ya lo he contado antes, pero no me resisto a mencionarlo de nuevo, porque si le enseñamos a alguien estas fotos, pocos acertarían que están tomadas en Extremadura:


No era nuestra idea inicial, pero nos habíamos entretenido mucho con las cascadas (no nos importó en absoluto), y se nos hizo tarde. Así que fuimos a comer a Jaraíz de la Vera, parando en el primer restaurante que vimos con sitio libre, y que resultó ser uno de los mejores de la comarca (según leímos después). Se llama La Finca, está en el Hotel Villa Xarahiz, y tiene un comedor y una terraza con unas vistas increíbles de gran parte de la comarca, que lucía más bonitas aún en un día espléndido de sol. Es un algo caro, pero nos atendieron de maravilla y nos gustó mucho la comida. Preparan platos extremeños bastante elaborados y con un toque moderno. Hay un menú degustación por 35 euros, pero requería reserva previa. Así que pedimos croquetas de corvina a la gaditana, crema de calabaza con torta del casar, consomé de ave con verduras, pulpo con una salsa de pimentón y venado con pasta fresca y salsa de cerezas. Los postres estaban exquisitos: tarta de chocolate con cerezas al ron, y perrunillas con helado, queso de cabra y moras.

La Vera desde un mirador en Jaraíz.

Ahí acabó nuestra escapada otoñal a la comarca de La Vera. Espero que pronto pueda haber otra escapada, esta vez primaveral, para visitar los pueblos que nos faltan y recorrer con más tiempo esos hermosos parajes, a ser posible con los cerezos en flor, que debe ser algo espectacular, como esta imagen de las cascadas en Garganta la Olla.

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  Últimos comentarios al diario:  DE VIAJE POR ESPAÑA
Total comentarios 173  Visualizar todos los comentarios

marimerpa  marimerpa  20/11/2015 09:16   
Comentario sobre la etapa: LA VERA (Cáceres). Ruta otoñal por sus pueblos y su espectacular naturaleza.
Me ha encantado. Has aprovechado muy bien tu visita a esta comarca a la que le tengo tanto cariño. Tuve la suerte de vivir allí algunos meses, pero no le saqué tanto partido como me hubiera gustado. De hecho, algunos de los lugares que aparecen en tu diario no los llegué a visitar. Eso sí, me di muchos baños en sus gargantas, sobre todo en la de Cuartos. Si vuelves en verano sabes que es imprescindible un baño allí, es un lujo.

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asterix Tema: Comarca de La Vera en Cáceres
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Nov 30, 2010
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Fecha: Dom Oct 25, 2015 11:13 pm    Título: Re: COMARCA DE LA VERA EN CACERES

www.facebook.com/valle... nref=story

Os pongo este enlace que tiene mucha información

Espero haber ayudado

Monreal
artemisa23
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Jul 04, 2012
Mensajes: 1083

Fecha: Lun Oct 26, 2015 09:06 pm    Título: Re: COMARCA DE LA VERA EN CACERES

Muchas gracias.
artemisa23
artemisa23
Indiana Jones
Indiana Jones
Jul 04, 2012
Mensajes: 1083

Fecha: Lun Nov 09, 2015 09:58 pm    Título: Re: Comarca de La Vera en Cáceres

Hola. Ya de vuelta de una escapadita de tres días por La Vera y Cáceres capital. Solo puedo decir que hemos disfrutado muchísimo. La comarca de La Vera tiene una naturaleza increíble. En principio, íbamos simplemente a ver el Monasterio de Yuste, pero luego lo ampliamos y dormimos una noche en Cuacos de Yuste. Los pueblos muy bonitos, aunque solamente pudimos ver dos con un poco de detenimiento: Garganta la Olla y Cuacos de Yuste, muy bonitos los dos. Pero ha sido el aspecto de la naturaleza lo que nos ha dejado admirados porque los paisajes, sobre todo en cuanto a las gargantas, son...  Leer más ...
rubemaradsl
rubemaradsl
Indiana Jones
Indiana Jones
Ago 25, 2009
Mensajes: 1615

Fecha: Lun Nov 09, 2015 11:12 pm    Título: Re: Comarca de La Vera en Cáceres

Me alegra que te haya gustado La Vera!!
pebe
pebe
Indiana Jones
Indiana Jones
May 26, 2011
Mensajes: 1778

Fecha: Lun Nov 09, 2015 11:28 pm    Título: Re: Comarca de La Vera en Cáceres

rubemaradsl Escribio:
Me alegra que te haya gustado La Vera!!

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