Llega el momento de partir hacia Berlín. Este destino ha sido escogido por mi “marío” dada su afición a la historia en general y la II Guerra Mundial en particular (el próximo lo elijo yo
A las 10 llegamos a Tegel. Había leído en el foro que el bus estaba muy bien señalizado, que se encontraba fácilmente. No sé si es que somos muy torpes o es que salimos por otro sitio, pero no vimos las indicaciones por ninguna parte, allí solo había taxis. Como ya había valorado la posibilidad del taxi y no queríamos llegar muy tarde al hotel, decidimos coger uno. Antes, para asegurarme, le indiqué al taxista la dirección (más bien se la señalé en la reserva del hotel) y le pregunté que cuanto. Nos dijo que unos 25 (todo en inglés), así que con un poco de mala cara aceptamos.
Pronto vemos a lo lejos la Torre de Televisión, la cual estará presente durante casi todo el viaje.
Un ratito después llegamos al hotel, el Tulip Inn Franfurter Tor. Al final el taxista se equivocó de calle y ya creíamos que nos quería timar, pero en ese momento paró el taxímetro, así que bien.
Es un hotel de 3 estrellas pero podría ser de cuatro. Nos ha gustado mucho. Es nuevo, muy limpio. La habitación y el baño no son muy grandes pero están muy bien, incluido el colchón (ya hemos tenido alguna mala experiencia con esto). El hotel da a un patio interior donde hay tiendas y restaurantes. A este patio se accede directamente a través del ascensor del hotel.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Foto del patio interior con los restaurantes.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La habitación.
El check in rápido y, como había hambre, después de dejar las bolsas en la habitación nos vamos a un restaurante que está justo enfrente del hotel y que, como descubriremos en los sucesivos días, cierra tarde. Es cutrecillo, italiano, pero muy barato (una pizza para una persona, 2´50).
Y a la cama, que nos queda mucho por andar.