DIA 11 --> 22-OCT-2008: ARENAL
Desayunando nos despedimos de las estupendas vistas del volcán, ya que habíamos decidido cambiar de hotel y pasar nuestra última noche en Arenal en un hotel algo más cercano al pueblo y mejor comunicado, para evitarnos así algo de coche.
Pasamos por el Hotel Arenal Paraíso a dejar las maletas, y nos pusimos rumbo a las Cavernas del Venado.
Tras equiparnos comenzamos la ruta en compañía del chico que nos haría de guía. En mi opinión la cueva no es de las más espectaculares (aunque es muy bonita y tiene formaciones muy curiosas), y es posible que las hayáis visto mejores, pero la ruta está bien montada y es curioso que el recorrido no sea el típico paseo por una cueva iluminada, sino que haya que arrastrase, trepar… incluso tiene un paso muy estrecho, por el que no todos nos atrevimos a pasar
Tras ducharnos y aclarar la ropa (salimos de agua hasta las orejas, aunque curiosamente el guía no se había mojado a ropa), nos pusimos camino a las cataratas de La Fortuna. Por el camino, y ya cerca de las cataratas, paramos a comer el típico casado disfrutando de las vistas sobre el volcán.
Recuperadas las energías y tras pagar la correspondiente entrada (10$) comenzamos la bajada a la catarata. Pese a que son muchas escaleras, el camino es bonito y haciendo alguna parada no se hace demasiado duro.
La cascada es bonita, ya que la caída de agua es bastante alta y lleva potencia, y le da un encanto especial el que esté tan encajonada. Nos dimos un bañito y descansamos un rato antes de iniciar la subida. Al poco de montarnos en el coche comenzó el diluvio (4pm, como no) y nos fuimos al hotel a descansar un rato.
Tras unas cervecitas en el porche de los bungalow, nos fuimos un rato a las piscinas termales del hotel. Aunque no fue lo que esperábamos porque sólo la piscina principal (la que tenía el bar dentro) estaba suficientemente caliente, no estuvo mal, aunque habría estado mucho mejor si todas hubiesen estado a las temperaturas esperadas.
Después del baño termal, y dado que seguía lloviendo, no nos apeteció salir a cenar, así que nos quedamos en el steak house del hotel, unas cervecitas en la habitación y a la cama!