Día 2: Domingo 2 de diciembre
Desayunamos con calma en el hotel y fuimos hacia la primera parada de día: el
East side gallery, una galería de arte sobre el muro de Berlín en el que hay ilustraciones hechas en 1989, cuando la caída del muro, restaurada entre 2008 y 2009. Allí está uno de las fotografías más buscadas de Berlín: el graffiti del beso entre los líderes comunistas Leonid Brézhnev (Unión Soviética) y Erich Honecker (Alemania Oriental).
Para ir, cogimos el bus 147 en Fischerinsel hasta la parada de Ostbahnhof. También se puede llegar en tranvía con las líneas S3, S5, S7 y varios regionales. Caminamos por el muro, parándonos en algunos paneles. Está bastante bien explicado. Además, todas las obras tienen un bidi con una pequeña explicación.
Una vez terminamos en la galería, y tras ver el Oberbaum Bridge Oberbaumbrücke; cogimos el S tram en Warschauer Strabe hasta Friederichtrabe para ir hasta el museo
Tränenpalast,antiguo puesto fronterizo que tenían que atravesar los alemanes de la Alemania oriental cuando querían coger un tren hacia donde fuera. Nos lo recomendaron unos amigos y también vimos información en el foro. No tiene mucha publicidad y es muy buen museo, con audioguia gratuita en español. El museo también es gratuito y cuenta como era pasar de un lado al otro. Incluso se pueden ver testimonios reales, como el de dos prometidos que se quedaron uno a cada lado de la frontera y como se las ingeniaron para estar juntos. Muy interesante.
Después fuimos caminando hasta el
barrio judío, pasando por la orilla del spree por un pequeño parquecito precioso que no recuerdo el nombre. Nos acercamos primero a la mezquita y luego nos perdimos yendo a los patios, topándonos con un mercadillo navideño lleno de vida por las calles. Incluso había algunos puestos cerca de “Sophie Church” una iglesia evangélica impresionante por dentro, mandada construir por la esposa de Federico I. Dentro incluso tienen un cuadro de cómo era el interior en el siglo XIX.
Después por fin encontramos los patios y nos perdimos por ellos. La verdad que fuimos sin rumbo y nos encantó. Llegamos a las galerías, donde están las famosas paredes llenas de pegatinas (Haus Schwarzenberg) y la pintada de Ana Frank. Lo único que al ser domingo las galerías estaban cerradas.
Fuimos en tren desde Hackescher Markt hasta Friedrichstrabe (lo sé, un poco absurdo) para ir hasta el Glentle, un restaurante asiático recomendado en el foro con muy buena y merecida puntuación. Pedimos maki de atún, dos boll de salmón, dos cervezas de 0,3 l y dos cafés, 58 euros con 5% de propina. Se estaba genial, lo recomiendo.
Luego seguimos caminando hacia la puerta de brandemburgo para ver mejor el memorial de los judíos y perdernos en él. Seguimos caminando hasta Postdamer Platz donde encontramos otra parte del muro. Allí hay otro mercadillo, que recorrimos. También hay un semáforo muy antiguo, curioso de ver, que todavía funciona. Allí, cogimos allí el U hasta Splittelmarkt y ya vuelta al hotel a descansar un rato.
A las 4 y media volvimos a salir, esta vez cogiendo el metro en Markises Museum hasta Eberswalder Strabe para ir hasta el
Kultur Brauerei , donde habíamos leído que había un mercadillo impresionante llamado “Mercado de Santa Lucía”, que era de los países nórdicos. Es una antigua fábrica de cerveza, inmensa, donde ponen varios puestos. Nosotros paramos donde encontramos sitio y nuestra intención era tomar Glühwein pero acabamos probando el Glogg y nos gustó tanto que repetimos.
Nos encantó el sitio, el ambiente parecía muy lleno de locales y la verdad que lo recomiendo mucho.
Cogimos de nuevo el metro de vuelta al alojamiento y nos bajamos en Alexanderplatz, para ver el mercadillo que había ahí e ir hasta el del ayuntamiento. En Alexanderplatz estuvimos un rato viendo el reloj de las mil horas, que marca qué hora es en las principales ciudades de mundo. El mercadillo del ayuntamiento era también inmenso, y tenía una noria gigante y una pista de patinaje. Estuvimos un rato. Compramos un Pretzel con azúcar, aunque parecía que iba a estar mejor de lo que estuvo. Luego, caminamos hacia la zona de las columnas de la antigua galería nacional para verlo de noche y ya nos retiramos al hotel. Cenamos ensalada que habíamos comprado el día anterior y a dormir, que había sido un día largo.
Gastos
Hostelería: 58 euros (comida) + 22 euros (Glogg) + 6 euros (pretzel) + 8,50 (2 cafés para llevar) =94,50 euros
Total por persona: 47,25 euros