Viaje a China del 24/06 al 12/07 de 2026, viajando en pareja y pasando por Pekín, Shanghai, Zhangjiajie, Furong-Fenghuang, Chengdu y Chongqing. Autor:PaskualetFecha creación:⭐ Puntos: 4.5 (2 Votos)
El día 23 por la tarde salimos en coche desde Valencia hacía Madrid, donde a las 02:40 de la madrugada salía nuestro vuelo de Air China, directo a Pekín.
Dejamos el coche en el parking low cost/larga estancia del aeropuerto, recomiendo hacerse socio de Aena antes, que tiene mejor precio y cuesta 5 minutos. Nos dirigimos con tiempo a la terminal y la facturación de equipajes aún no había abierto. No conseguimos hacer el check-in online (creo que es común y le pasa a todo el mundo) y nos dieron las tarjetas de embarque y asientos en ese momento.
Aquí tuvimos el primer problema con Air China ya que no nos fijamos en el momento que nos habían dado asientos separados. El avión era 3-3-3 y teníamos los dos asientos de en medio de una de las filas (centro y un lateral). Cuando nos dimos cuenta ya no volvimos y pensábamos que podríamos cambiarnos con alguien en el avión, pero una vez dentro estábamos rodeados de chinos que no hablaban inglés, y claro, tampoco querían el asiento del medio...las azafatas no ayudaron y nos tocó volar separados, con el consiguiente enfado de mi señora que tiene algo de miedo a volar.
El vuelo fue bien, la comida bastante regulera y prácticamente nada de entretenimiento en español, pero bueno tiramos de podcasts, lectura y dormimos algunas horas. Para nosotros fue muy buena hora, porque al ser tan tarde hora española aunque no seas de dormir en el avión, caes por agotamiento.
Llegamos sobre las 20:00 al aeropuerto de Pekín, el trámite de inmigración fue rapídisimo y las maletas salieron enseguida. Teníamos mirado como llegar en transporte público al hotel, pero decidimos ir en Didi porque se iba a hacer tarde para cenar. Seguimos las indicaciones de "e-hailing" y cogimos el primer Didi del viaje sin problemas. Siempre hay algo de temor de que las cosas no funcionen (sim, alipay...) pero todo fue bien a la primera.
El hotel estaba en la zona de Qianmen, lo podéis buscar en Trip como "The Yard" y lo recomendamos, nos regalarón un imán a la llegada y la habitación era espaciosa, todo limpio, con nevera en la habitación y nos reponían agua todos los días.
Salimos a cenar por la zona, que entre unas cosas y otras se había hecho tarde, cenamos muy bien y barato en uno de los bares de la zona que tenía algo de gente. No voy a detallar cada cena, pero en general comimos casi siempre local y nos gustó mucho la comida. Nos hicimos la primera cervecita en China y a descansar que el día siguiente era intenso.
Nos levantamos temprano, sin jet-lag y con la sensación de haber descansado lo suficiente. Pasamos por el primer combini que vimos a comprar desayuno y nos dirigimos andando a la plaza de Tiananmen que estaba a solo 10 minutos del hotel.
Teníamos cogidas las entradas por Civitatis porque aunque la entrada es gratuita para hacerlo por tu cuenta con WeChat pedía número de teléfono chino y la gestión que hacía Civitatis eran solo 3 euros. Esto del número de teléfono chino para ciertas aplicaciones es recurrente, pero una vez allí siempre puedes pedirle a alguien que ponga su número o incluso inventarte uno, porque nunca vimos que el número que dábamos sirviera para nada.
Para entrar a Tiananmen había mucha cola, el control es super riguroso. La plaza no tiene mucho atractivo, más que es inmensa y tiene el mausoleo y gran retrato de Mao Zedong. Es una visita de las que en mi opinión hay que hacer por toda la historia del lugar, pero si le preguntas a mi mujer te dirá que te lo saltes, cuestión de lo que valore cada uno.
Después salimos, pasamos por debajo de una calle, donde se coge el metro en la parada de Tiananment Square y llegamos al acceso sur de la ciudad prohibida. Debían ser sobre las 10:00 de la mañana y aunque había mucha gente, no hicimos apenas cola para entrar. Las entradas las llevábamos compradas desde la página oficial, pero se podían comprar allí, creo que al mismo precio.
La ciudad prohibida es un complejo inmenso de pabellones y palacios. Todos son similares, los más grandes son los que se encuentran a la entrada, pero para mi los más interesantes son los de los laterales (este y oeste). En general lo que más llama la atención es la inmensidad del sitio (si quisieras verlo todo, podrías dedicar todo el día) y la cantidad de detalles y trabajo que hay.
Salimos por la puerta norte y subimos a la colina Jinshan, la entrada es ridículamente barata y entras a un parque bastante bonito donde subes a la colina, donde arriba hay un pequeño templo con pabellón y pagoda, pero sobretodo unas vistas bastante chulas de la ciudad prohibida desde arriba.
Al bajar era la hora de comer, pero justo en esa zona no había mucho bar y andamos un poco en dirección a la torre del tambor, hasta la altura de Dianmen Avenue donde comimos unos noodles y una de las múltiples "burgers" chinas que probariamos en el viaje. En realidad no son hamburguesas, si no más bien, panes redondos con carne picada o deshilachada dentro, que suelen estar bastante buenos.
De postre cogimos una especie de mochi grande de los que hay tiendas por todo Pekín, y no sé si no acertamos con el sabor pero no nos convenció mucho.
Andamos un rato más hacia la torre del tambor y la campana, no entramos, pero si estuvimos un ratillo en la plaza que está entre ambas viendo como los chinos pasaban el rato jugando a las cartas o haciendo directos.
Después fuimos a la zona de Shichahai donde hay varios lagos y hutongs. Toda la zona es bastante bonita para pasear, comprar algún refresco... También se pueden alquilar bicis o barcas de pedales en el lago. Debían ser sobre las 18:00 cuando los locales alrededor del lago empezaron a tener música en directo, pero el precio de las cervezas en estos locales era excesivo, así que nos pedimos una Tsing-Tao en un combini y estuvimos viendo como los chinos paseaban que es una cosa muy divertida.
Como aún quedaba un rato para cenar volvimos al hotel, para descansar y cargar el móvil (la VPN consume mucha batería). Al llegar a nuestra calle, como está cerca de la plaza Tiananmen había control de pasaporte para entrar, supongo que todo el mundo lo sabe ya, pero el pasaporte no se te puede olvidar nunca en China, lo vas a necesitar siempre.
Cenamos por la zona del hotel, concretamente en una especie de food court en la calle Dashilan. Unos pinchos, cangrejitos fritos y dimsum, regado por una cervecita que costó que nos dieran fría. Después un heladito cubierto de Marshmello que se le había antojado a mi esposa y de vuelta al hotel, no sin antes sorprendernos con que para cerrar los comercios los "tapiaban" con tablones de madera, después nos daríamos cuenta que es muy común en toda China.
Hoy era uno de los días que nos hacía mucha ilusión del viaje, tocaba visitar la Gran Muralla China, concretamente el tramo de Mutianyu.
Habíamos mirado y la mejor forma de ir desde nuestra zona era con los autobuses del Tourist Hub de Pekín que desde la plaza de Qianmen te llevan hasta el parking más cercano (sin necesidad de bus lanzadera). Empiezan a salir desde las 07:30 y van saliendo conforme se van llenando, nosotros esperamos unos 15 minutos y eso que vimos irse al anterior, hay un goteo constante de gente. A las 08:00 estábamos en marcha y antes de las 10:00 en la cola de la muralla. La entrada puedes comprarla en el mismo autobús aunque nosotros la llevábamos ya comprada. El viaje estuvo amenizado por la voz de la guía que no calló desde que salimos hasta que llegamos. La profesión de guía turístico es un seguro en China.
Aquí tuvimos la única cosa que nos salió mal en el viaje (SPOILER: Hasta el vuelo del último día). Yo había leído que podías subir y bajar a la muralla en teléferico/telesilla y bajar en teléferico/telesilla/tobogán indistintamente, pero eso, al menos ahora, no es así. Hay dos empresas distintas, una gestiona el teleférico y otra el telesilla+tobogán por lo que hay que fijarse en que entrada compras, cosa que yo no hice, así que compré la entrada con teléferico, pero queríamos bajar en tobogán. Se solucionó pagando aparte el viaje del tobogán, pero es un gasto extra que podéis evitar. De todas formas, viendo lo fácil que es comprar la entrada en el bus o incluso allí, yo no las volvería a comprar por adelantado.
Una vez arriba, la verdad es que impresiona, el tramo es largo, y desde muchas zonas tienes vistas donde se ve casi entero. Había gente, pero en ningún momento hubo aglomeraciones y esperando podías hacerte fotos sin gente. El paisaje no es especialmente bonito, bastante verde, pero monótono, no se puede decir que nos decepcionara, pero después vimos otras cosas que nos gustaron mucho más.
Los días de Pekín no hizo un calor excesivo y se agradece porque hay algunos tramos de subida que son duros. Nosotros hicimos desde la torre 14 donde te deja el teleférico a la 3 y luego vuelta a la 6, que es donde se coge el tobogán.
Para el tobogán había cola, pero la verdad es que es bastante divertido, no corre mucho, y cuando te embalas, enseguida te llaman la atención, lo importante es dejar distancia con el de delante para poder al menos coger algo de velocidad.
A la bajada picamos algo que habíamos llevado con nosotros y fuimos a buscar el bus de vuelta. Se llenó también rápido pero el trayecto se hizo un poco largo porque había un tráfico infernal al llegar a Pekín. Llegariamos a Qianmen sobre las 17:00
Paramos en el hotel a descansar un rato y después salimos de nuevo, con destino a la calle Wangfujing, la calle comercial más importante de Pekín. Aquí nos compramos algo de ropa en el Uniqlo dentro del centro comercial APM que es bastante chulo, vimos las pantallas iluminadas, y fuimos a cenar pato Pekín. Llevábamos idea de probar Siji Minfu, pero después de ver la cola desistimos y cenamos en Jiumenxuan que es otro local que tenía apuntado y estaba en la misma acera. Pedimos solo medio y probamos otras cosas (un repollo con gambas riquísimo) aunque nos quedamos con ganas de más pato porque repetimos al día siguiente.
Acabamos el día tomando una cervecita en un sitio curioso. Son unos tiradores que hay en la calle, y te sirves tu mismo después de pagar con la app (como casi todo en China). El precio fluctúa como la bolsa, las cervezas que más se piden suben su precio y las que menos, lo bajan. Pedimos una IPA y una estilo belga y estaban bastante mejor que las cervezas locales que suelen ser agua-chirri.
Volvimos en metro, justo antes de que cerrara y ya por las calles de la zona del hotel que suelen estar bastante animadas no quedaba nadie, excepto en zonas de fiesta, los chinos se recogen pronto.
Ánimo con la continuación. Preparar un viaje a China se me antoja complicadísimo, por desconocimiento, pero gracias a diarios sobre este país la dificultad se va diluyendo. Gracias
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A ver, he dicho de pie en lugar de agacharse, pero vamos, creo que se ha entendido perfectamente lo que quería decir. De hecho he dicho lavabos occidentales de sentarse. En todo caso gracias por responder
Por lo que he ido leyendo y viendo en diarios del foro, en ciudades como Pekín, Xi'an, Shanghái y también en la zona turística de Zhangjiajie suele haber bastantes baños occidentales, sobre todo en hoteles, aeropuertos, estaciones, centros comerciales y en la mayoría de las atracciones más visitadas.
Eso sí, es verdad que en algunos baños públicos todavía pueden ser de tipo turco, así que no está de más ir preparado por si acaso. Si a ellas les da más tranquilidad, llevar un cono urinario ocupa muy poco y puede venir bien como "plan B", aunque no creo que lo vayan a necesitar continuamente.
Yo no me preocuparía demasiado, sobre todo en un itinerario tan turístico como el vuestro.
En la mayoría de los sitios vas a encontrar un vater "de sentado", al menos uno en una tira de varios de agacharse.
Si entras en un hotel o vas a un sitio muy turístico, tipo centro comercial, seguro que tienes varios "con asiento".
Lo del cono urinario no está demás, puede pasar que estés en un sitio menos turístico y que el vater esté ocupado, en ese caso el cono les vendrá bien.
En nuestra experiencia del año pasado, visitando ciudades, 0 problemas. Ahora este año que vamos a sitios más pequeños (aunque igual de turísticos), veremos. Seguramente mi mujer llevará el cono por las... Leer más ...
Seguramente llevaremos el cono para que estén más tranquilas, como bien decís no está de más llevarlo por si acaso. Así si hay alguna urgencia estás más tranquilo
Seguramente llevaremos el cono para que estén más tranquilas, como bien decís no está de más llevarlo por si acaso. Así si hay alguna urgencia estás más tranquilo
Todavía quedan zonas como la de hutongs en Pekin donde los baños públicos son de los antiguos. De agujero en el suelo e incluso sin puerta ni nada
Pero el resto, restaurantes, visitas típicas, etc. Ya suelen ser más modernos.