Por fin llegó el ansiado 12 de Agosto
Las maletas llevaban hechas una semana por primera vez en la historia y es que las ganas ya se hacían patentes.
Había que ir a casa de mis padres para dejar el coche y que nos llevaran al aeropuerto. Sobre las 10h llegamos pero hasta las 11h no habrían facturación, aunque cuando nos acercamos a los mostradores ya estaba abierta y a pesar de haber cola no tardamos demasiado.

El embarque se retrasó una media hora y nos acomodamos en nuestros asientos. Como dije en una etapa anterior eran en fila 13 central. Son los que tienen delante una mampara y algo más de espacio para estirar las piernas.
Con respecto a ellos, os diré que por los 30€ que nos costó la reserva valió la pena en parte. Es cierto que tienes más espacio (nada exagerado como en puertas de emergencia). Pero como desventajas tienes el baño al lado y eso hace que tengas un tránsito importante de gente siempre a tu alrededor. Dormir así es complicado por lo menos para mi.
Además por alguna razón, la azafata nos hizo cambiarnos de asiento tanto en el despegue como en el aterrizaje a mi hija y a mi argumentando que ahí la niña no podía ir (cuando la web me dejó reservar claramente ese asiento para ella) y las molestias que eso supuso
La televisión se ve demasiado cerca y te hace forzar un poco el cuello.
Pero aún con todas estas desventajas creo que ese espacio extra valía la pena
El vuelo se hizo pesado, más para nosotros que para la niña, pues ella entre sueños y distracciones no lo llevaba mal.
Por fin 8h 40 min después aterrizábamos en Punta Cana con la ovación general del pasaje (no es para menos)
Al salir del avión calor agobiante y derechitos a ver si nuestras maletas están sanas y salvas.


El proceso de pagar tasas y demás resulta rápido, pero la recogida de maletas es un caos!! se caen por los lados de la cinta, la gente se pone tensa hasta que no las tiene entre sus manos, en fin, eso...caos
Después a buscar el autocar y una vez dentro y con el airecito acondicionado que tanto se agradece en semejantes situaciones, ¡hala!, ¡hacia PALLADIUM!
Por la ventanilla vamos divisando la vida dominicana, las motos con pasajeros mil y la conducción temeraria
Por fin llegada a PALLADIUM PUNTA CANA. Un ratillo para conseguir las pulseritas y fichas de toallas y hacia la habitación. En este caso sería la 4210 de los bloques Punta Caneros. La verdad es que no tenían muy buena fama pero había que darles una oportunidad.

La habitación en si no estaba mal. Algo vieja, eso sí, con olor a humedad, en fin, unos cuantos detalles...pero bueno, tampoco es diferente de lo que esperaba.
Dejamos las maletas y nos lanzamos a investigar el hotel
Empezamos a pasear reconociendo cada uno de los restaurantes y piscinas (los había visto tantas veces en el foro!!
Pasamos por el miniclub a ver que pinta tenía, pero en ese momento estaba algo solitario (debían ser las 19h).
Finalmente nos acercamos al Sports bar a cenar, pues las pintas que teniamos depués de casi 9h de vuelo no eran muy allá y no teniamos ganas de arreglarnos tampoco
Unas pizzas y hamburguesas formaron el menú- cena de hoy y con esta pesada sensación de estomago lleno nos fuimos a la habitación a descansar por fin. Calculo que nos dormiriamos sobre las 22h. Mañana será otro día, hoy no hay fuerzas para más