Bueno, empieza otro día que promete ser agotador. Tras el desayuno, tomamos el metro (nuestro segundo hogar en Paris) y nos encaminamos hacia el Museo de Orsay (www.musee-orsay.fr/ ...pcion.html), que era un de los sitios que no queria perderme por nada del mundo. Está situado casi enfrente del Louvre en la otra orilla del Sena en lo que era una antigua estación de tren.
Llegamos pronto y eso junto a llevar la museum pass nos permitio entrar sin nada de cola (increible, pero cierto). La colección del Museo de Orsay comprende las obras del realismo, impresionismo y postimpresionismo, modernismo y art decó. Dedicado al siglo XIX e inicios del XX:Pintura, escultura, arquitectura, artes decorativas o mobiliario.
Hay mucho que ver en Orsay, por citar algunos autores: Degas, Millet, Courbet Monet, Renoir, Cezanne, Gauguin, Van Gogh, Toulouse-Lautrec, Manet, etc. Como curiosidad poreis ver el cuadro de James Whistler Arreglo en gris y negro n°1, también llamado Retrato de la madre del artista. Este cuadro es famoso por entre otras cosas ser destrozado en una de las peliculas de Mr. Been.
Como termino de la visita, recomiendo subir a la terraza, donde hay unas bonitas vistas de Paris.
Al lado de la terraza está la cafeteria donde han dejado uno de los antiguos relojes que hay, y puedes hacer alguna foto como la de abajo.
Al salir, nos encaminamos hacia la colina de Montmartre. Al bajar del metro tomamos hacia el funicular, pues el cansancio de los días de Disney todavía no ha desaparecido. En la entrada hay un montón de chicos de color intentando venderte pulseritas para la muñeca que hacen con hilo de lana. Agobiantes, nos dicen que no querer es “gologolo” o algo parecido. Yo por si acaso eso es algo malo, pienso que lo mismo para ellos. Luego de rescatar a mi mujer y a mi hija de la maraña de vendedores, por fin subimos en el funicular.
La subida es muy corta, igual no llega a 90 segundos, pero te ahorra una buena cantidad de escalones (más de 300 peldaños). Llegamos al Sacre Coeur (www.sacre-coeur-montmartre.com). Situada en lo alto de la colina de Montmarte, se trata de una basílica que inicialmente se concibió como un monumento para rendir homenaje a la memoria de los franceses que habían perdido la vida durante la guerra franco prusiana y para intentar perdonar o exonerar los pecados cometidos por la comuna de París.
Las vistas de París son impresionantes, pues tienes la ciudad a tus pies. Me recordó muchísimo a las vistas de Barcelona que se ven desde el Parque Güell (para los que las conozcan). El próximo mes de septiembre estaba anunciada la visita del Papa a la ciudad.
Paradita para tomar algo en las escalinatas del templo, y no fuimos al lado hacia la famosa y rebosante de gente “Place du Tertre”. En esta plaza podéis encontrar a un montón de pintores y caricaturistas además de varios restaurantes donde tomar algo. Esta al lado de la basílica y desde ella se ven las cúpulas de las torres.

Nos dijeron que tuviéramos cuidado en esta plaza, pues es famosa por los carteristas que te puedes encontrar. La plaza estaba a rebosar de gente, casi no te podías ni mover, y los restaurantes a tope de personal. Optamos por dar una vuelta por la zona y decidimos andar hacia Pigalle para hacer la foto al famoso Molino Rojo (www.moulinrouge.fr/ ...sh-gb.html), bajando ahora las escaleras que antes subimos en el funicular y volviendo a pelear con la gente de las pulseritas.
Llegamos al Boulevard Cliché. Mi hija los ojos como platos, pues toda la calle es un inmenso sex-shop. Casa si, casa también. Por la noche debe de ser pintoresco de ver, con todas la luces de neón encendidas ofreciendo servicios y productos eróticos.

Fotos del molino, y tomamos metro para hacer un poco de shopping. Visitar las Galerias Lafayette (www.galerieslafayette.com/ buscar en lenguajes el castellano) en el boulevard Haussmann.
Impresionante la vista de la cúpula y los palcos que hay en las plantas. Preciosos almacenes. Barbaridades de gente por todos lados y, curioseando un poco, precios nada baratos. Subimos a la terraza donde hay unas bunas vistas con la Opera delante y la omnipresente torre Eiffel. Como ya teníamos un poco de hambre y en loa almacenes hay un montón de restaurante ( creo que son once, incluido un Mc Donalds) pensamos elegir uno y tomar algo. En la 6ª planta hay como una especie de cafetería buffet, pero no nos terminó de gustar. Entonces en la misma planta vimos que había un restaurante japonés de sushi y al lado un chino. Como el pescado crudo no les gusta a mis chicas, nos metimos en el chino. Servicio muy amable y comida muy aceptable. Pedimos un menú de cocina al vapor que nos salió por 16 eur. cada uno y mi hija tomó arroz frito con verduras. Los precios, bastante asequibles para lo que es París. Pedimos una jarra de agua además de cerveza y nos la sacaron a la mesa sin ningún problema.
Si llevas la París visite, vas a información en la planta baja y te dan una tarjeta que te vale para tener un 10% de descuento en tus compras (excepto CD-DVD, restaurantes y algunas marcas). Si compras por valor de más de 30 eur, te dan en información una bolsa que ellos llaman “shopping bag exclusiva”, pero que no deja de ser una bolsa de plástico grueso negro o crudo bastante cutrilla. Por cierto, aceptan la tarjeta del Corte Inglés sin problemas.
Luego de deambular por las galerías y comprar alguna cosa, salimos para cruzar la calle y llegar a la Opera Garnier (www.operadeparis.fr ), pero… si está cerrada. A las 17,30 echan el cerrojo y son las seis menos cuarto. Paseo por la zona y la plaza Vendome con su columna napoleónica en el centro, muy cerca de aquí y vuelta en metro (ya no se cuantas lo tomamos) para descansar un poco, tomar algo rápido (compramos unos sándwiches y unos refrescos en una tienda cerca del hotel) y volver al Trocadero para ver la torre Eiffel iluminada. Por las noches está iluminada en azul y cada hora en punto empiezan a brillar miles de bombillas blancas como si fueran estrellas durante 10 ó 15 minutos. Paseo hasta la torre cruzando el Sena para ve el ambiente y vuelta al hotel a dormir. Se terminó el 5º día.

Llegamos pronto y eso junto a llevar la museum pass nos permitio entrar sin nada de cola (increible, pero cierto). La colección del Museo de Orsay comprende las obras del realismo, impresionismo y postimpresionismo, modernismo y art decó. Dedicado al siglo XIX e inicios del XX:Pintura, escultura, arquitectura, artes decorativas o mobiliario.
Hay mucho que ver en Orsay, por citar algunos autores: Degas, Millet, Courbet Monet, Renoir, Cezanne, Gauguin, Van Gogh, Toulouse-Lautrec, Manet, etc. Como curiosidad poreis ver el cuadro de James Whistler Arreglo en gris y negro n°1, también llamado Retrato de la madre del artista. Este cuadro es famoso por entre otras cosas ser destrozado en una de las peliculas de Mr. Been.
Como termino de la visita, recomiendo subir a la terraza, donde hay unas bonitas vistas de Paris.
Al lado de la terraza está la cafeteria donde han dejado uno de los antiguos relojes que hay, y puedes hacer alguna foto como la de abajo.

Al salir, nos encaminamos hacia la colina de Montmartre. Al bajar del metro tomamos hacia el funicular, pues el cansancio de los días de Disney todavía no ha desaparecido. En la entrada hay un montón de chicos de color intentando venderte pulseritas para la muñeca que hacen con hilo de lana. Agobiantes, nos dicen que no querer es “gologolo” o algo parecido. Yo por si acaso eso es algo malo, pienso que lo mismo para ellos. Luego de rescatar a mi mujer y a mi hija de la maraña de vendedores, por fin subimos en el funicular.
La subida es muy corta, igual no llega a 90 segundos, pero te ahorra una buena cantidad de escalones (más de 300 peldaños). Llegamos al Sacre Coeur (www.sacre-coeur-montmartre.com). Situada en lo alto de la colina de Montmarte, se trata de una basílica que inicialmente se concibió como un monumento para rendir homenaje a la memoria de los franceses que habían perdido la vida durante la guerra franco prusiana y para intentar perdonar o exonerar los pecados cometidos por la comuna de París.
Las vistas de París son impresionantes, pues tienes la ciudad a tus pies. Me recordó muchísimo a las vistas de Barcelona que se ven desde el Parque Güell (para los que las conozcan). El próximo mes de septiembre estaba anunciada la visita del Papa a la ciudad.
Paradita para tomar algo en las escalinatas del templo, y no fuimos al lado hacia la famosa y rebosante de gente “Place du Tertre”. En esta plaza podéis encontrar a un montón de pintores y caricaturistas además de varios restaurantes donde tomar algo. Esta al lado de la basílica y desde ella se ven las cúpulas de las torres.

Nos dijeron que tuviéramos cuidado en esta plaza, pues es famosa por los carteristas que te puedes encontrar. La plaza estaba a rebosar de gente, casi no te podías ni mover, y los restaurantes a tope de personal. Optamos por dar una vuelta por la zona y decidimos andar hacia Pigalle para hacer la foto al famoso Molino Rojo (www.moulinrouge.fr/ ...sh-gb.html), bajando ahora las escaleras que antes subimos en el funicular y volviendo a pelear con la gente de las pulseritas.
Llegamos al Boulevard Cliché. Mi hija los ojos como platos, pues toda la calle es un inmenso sex-shop. Casa si, casa también. Por la noche debe de ser pintoresco de ver, con todas la luces de neón encendidas ofreciendo servicios y productos eróticos.

Fotos del molino, y tomamos metro para hacer un poco de shopping. Visitar las Galerias Lafayette (www.galerieslafayette.com/ buscar en lenguajes el castellano) en el boulevard Haussmann.

Impresionante la vista de la cúpula y los palcos que hay en las plantas. Preciosos almacenes. Barbaridades de gente por todos lados y, curioseando un poco, precios nada baratos. Subimos a la terraza donde hay unas bunas vistas con la Opera delante y la omnipresente torre Eiffel. Como ya teníamos un poco de hambre y en loa almacenes hay un montón de restaurante ( creo que son once, incluido un Mc Donalds) pensamos elegir uno y tomar algo. En la 6ª planta hay como una especie de cafetería buffet, pero no nos terminó de gustar. Entonces en la misma planta vimos que había un restaurante japonés de sushi y al lado un chino. Como el pescado crudo no les gusta a mis chicas, nos metimos en el chino. Servicio muy amable y comida muy aceptable. Pedimos un menú de cocina al vapor que nos salió por 16 eur. cada uno y mi hija tomó arroz frito con verduras. Los precios, bastante asequibles para lo que es París. Pedimos una jarra de agua además de cerveza y nos la sacaron a la mesa sin ningún problema.
Si llevas la París visite, vas a información en la planta baja y te dan una tarjeta que te vale para tener un 10% de descuento en tus compras (excepto CD-DVD, restaurantes y algunas marcas). Si compras por valor de más de 30 eur, te dan en información una bolsa que ellos llaman “shopping bag exclusiva”, pero que no deja de ser una bolsa de plástico grueso negro o crudo bastante cutrilla. Por cierto, aceptan la tarjeta del Corte Inglés sin problemas.
Luego de deambular por las galerías y comprar alguna cosa, salimos para cruzar la calle y llegar a la Opera Garnier (www.operadeparis.fr ), pero… si está cerrada. A las 17,30 echan el cerrojo y son las seis menos cuarto. Paseo por la zona y la plaza Vendome con su columna napoleónica en el centro, muy cerca de aquí y vuelta en metro (ya no se cuantas lo tomamos) para descansar un poco, tomar algo rápido (compramos unos sándwiches y unos refrescos en una tienda cerca del hotel) y volver al Trocadero para ver la torre Eiffel iluminada. Por las noches está iluminada en azul y cada hora en punto empiezan a brillar miles de bombillas blancas como si fueran estrellas durante 10 ó 15 minutos. Paseo hasta la torre cruzando el Sena para ve el ambiente y vuelta al hotel a dormir. Se terminó el 5º día.
