1 de Septiembre
Nos hemos levantado temprano para visitar la ciudad de día, intentando llegar antes que las riadas d eturistas que llegan en los cruceros, pero... a las 8 de la mañana estaba lleno de gente...
Visitamos la calle principal, la fuente, y subimos a las murallas que rodean toda la ciudad.
Todos los españoles que no habiamos encontrado en el viaje, estaban aquí, parecía que estabamos en España, solo se oía gente hablando en español... Menos mal que s enos habia ocurrido meter un protector solar en el bolso porque no veas como apretaba el sol allá arriba. Tardamos algo más de una hora en recorrer las murallas completamente. tampoco esta de más llevarse una botellita de agua.
La verdad es que Dubrovnick tiene un encanto especial.
Cuando fuimos a recoger el coche donde lo habiamos dejado, nos encontarmos que nos habían puesto una multa de 100 kunas por aparcamiento. Resulta que no hay señales que indiquen que es zona de aparcamiento "de pago" (como la zona azul, me imagino),pero despues hay camuflados por ahí parquimetros que es obligatorio usar... Lo más gracioso, que de todos los cohce que estabamos aparcados ahí, croatas, alemanes, ingleses...el único que tenía multa era el nuestro!!
Las multas se pagan en los bancos o en la Posta, así que la pagamos y nos olvidamos, pero qué rabia da, verdad?
Nos dirigimos hacia Dvrenick, donde al día siguiente cogeriamos el ferry hacia la isla de Hvar, llegamos aproximadamente a la hora de comer y enseguida encontramos donde dormir. Era un apartamento totalmente nuevo, con tv sat, cocina, el baño impecable...estaba genial y el pueblo nos sorprendio bastante,es muy pequeños,pero tiene una playa de olo más agradable, y un paseo a la orilla del mar, entre pinares muy, muy chulo. Estuvimos toda la tarde en la playa, tomando el sol, paseando.. por la noche como en el apartamento teniamos de todo para cocinar, cenamos pasta, en la terracita, viendo la playa....muy, muy bien.

