
De frente a la Piedra de la Unción hacia la izquierda se encuentra en el centro de un gran salón una estructura cuadrada que guarda lo que se cree fue el lugar del Santo Sepulcro. Había una cola realmente gigante para pasar, estuve un rato haciéndola pero no pude esperar hasta poder entrar porque se me venía encima el horario que el guía nos había dado para reencontrarnos, una pena pero es el precio de un viaje en tour, si hubiera ido por mi cuenta hubiera esperado lo necesario. Tampoco tuve tiempo de recorrer el interior de la iglesia que es enorme. La foto que sigue es una muy mala foto de la estructura exterior del lugar donde se encuentra señalado el Santo Sepulcro dentro de la Iglesia y en la siguiente intenté mostrar la enormidad y belleza del interior, aunque en algunos lugares me pareció un poco oscura, supongo que cada iglesia que regentea cada sector la ilumina como quiere.


El próximo lugar al que nos llevaron fue al Cardo, una calle romana con sus típicas columnas rescatadas en una excavación, prácticamente intactas.

Acá se me empiezan a mezclar un poco los recorridos, no logro recordar si el resto o parte del resto de las cosas que visitamos en Jerusalem fueron en ese mismo día o al siguiente, perdón. Como en otros diarios que escribí, voy a seguir el orden en el que tengo guardadas las fotos.
El próximo destino, supongo que al día siguiente, fue la Tumba del Rey David que se encuentra fuera de las murallas, en el Monte Sion. El recinto donde se encuentra la tumba está dividido en un sector masculino y otro femenino. En una construcción que se veía sumamente antigua.

Eso fue todo lo que visitamos del Monte Sion, aunque están muy cerca de la Tumba del Rey David que acabábamos de visitar, no fuimos a la Iglesia de la Dormición (el lugar que para los cristianos fue el paso de la Virgen María de la tierra al cielo) ni al Cenáculo (lugar que para el cristianismo fue donde se realizó la última cena).KO ….
Volvimos a la ciudad vieja para hacer la visita con guía local del Túnel del Muro, un túnel que descubrió una excavación arqueológica y que discurre por debajo del Muro de los Lamentos, se cree data de los tiempos del II templo. Al túnel se entra por uno de los arcos que están en la edificación del costado del Muro justo frente al puente que permite subir a la Mezquita de la Roca.
No se si ha cambiado, seguramente si, respecto a lo que vi 12 años atrás, al entrar lo primero que me llamó la atención fue la iluminación del lugar, perfecta, fuimos caminando hasta una maqueta con movimiento, quiero decir que cambiaba de acuerdo a como fue cambiando la fisonomía de la ciudad a través de los siglos de acuerdo al relato que se escuchaba.
Estábamos sentados cómodamente en gradas y escuchábamos el relato, en español, mientras la maqueta se transformaba ante nuestros asombrados ojos. Me gustó mucho, muy didáctico, no nos aburrió en ningún momento y con ilustración práctica en la maqueta, es mucho más fácil pata entender la historia de la ciudad vieja de Jerusalem.

