La Alpujarra
Un esplendido día dedicado a visitar algunos de los pueblos más bonitos de la región de la Alpujarra, salimos de Granada con nuestro coche, tras sacarlo del aparcamiento con el ascensor, toda una odisea para los que no estamos acostumbrados a ello.

Cogimos la autopista dirección Motril tal como nos fue indicando el navegador, desviándonos al cabo de unos kilómetros en dirección Lanjarón, que es la puerta de acceso a la Alpujarra.

La alpujarra inicialmente fue habitada por íberos, celtas, romanos y visigodos, siendo también las últimas tierras donde se refugiaron los árabes durante la rendición de Granada en 1492, posteriormente fue ocupada por sus nuevos habitantes provenientes de Galicia mayoritariamente y de otras provincias españolas.
Pampaneira
En poco más de una hora llegamos al primer pueblo a visitar, Pampaneira, que como dicen es el más bonito, también es en el que se colapsan antes sus aparcamientos para los coches.

Como era temprano, aparcamos sin demasiados problemas en el aparcamiento superior junto a la carretera, una vez bien abrigados, hacia 8 grados de temperatura, salimos a recorrer sus empinadas callejuelas, repletas de casas encaladas de impoluto blanco.

En un cierto momento nos planteamos ir hacia la vecina población de Bubión por el camino subiendo la colina, incluso empezamos a subir por él, pero entre que el día anterior ya nos habíamos dado una buena paliza de pronunciadas pendientes y que en el camino había bastante piedra suelta, decidimos dar media vuelta y seguir visitando Pampaneira e ir con el coche a Bubión.

Una vez en la Plaza de la Libertad, que es de paso casi obligatorio pues es el centro neurálgico de la población donde se aglutinan la mayoría de restaurantes y convergen varias de sus calles, entramos en la iglesia de la santa Cruz, pero acababa de empezar la misa, por lo que le echamos un vistazo desde la puerta y ya está. Seguimos recorriendo arriba y abajo las calles de la población disfrutando de su encanto.

Entramos en una tienda, en la calle águila llamada Taller Mercedes Carrascosa, donde tenían un telar que confeccionaban Jarapas y alfombras para su venta, haciéndonos una demostración de su uso.

Visitamos varias de las fuentes de la población junto con el lavadero que está casi al final del pueblo, tiene una esclera encalada que va descendiendo hasta llegar a otra pequeña fuente.

En el lateral de la Iglesia nos encontramos con la Fuente de San Antonio “La Chumpaneira”, que según dicen, quien bebe agua de ella se casa a los pocos meses.
Bubión
Salimos con el coche hacia la siguiente población, que como he dicho antes era Bubión, en este caso mucho más tranquila y con menos turistas visitándola, es más pequeña, pero con el encanto que le da no ser tan turística, a diferencia de la anterior que había muchísimos restaurantes y tiendas, por ello es la que mejor conserva sus las construcciones tradicionales, en esta tan solo hay un bar en la plaza de la Iglesia y poco más.

En verano suelen decorar todos los balcones con coloridas flores, pero en Diciembre las pocas que habían estaban mustias.

Se puede visitar el Museo Casa Alpujarreña, la Iglesia de la Virgen del Rosario que es de estilo mudéjar, los antiguos lavaderos, que no son tan bonitos como los Pampaneira y como en la población anterior, entretenerse a buscar algunas de sus fuentes.
Capileira
A un par de kilómetros se encuentra Capileira, nuestra siguiente población a visitar, también se puede ir andando, pero nosotros fuimos en coche, aquí si que me costó bastante aparcar, por suerte quedaban un par de plazas libres en el aparcamiento de la era, el último antes de salir de pueblo.

Entramos por la calle principal en dirección a la iglesia , aquí también estaba lleno de turistas, tiendas y restaurantes, como había llegado la hora de comer y en previsión de que no nos quedaramos sin mesa, elegimos el restaurante La Pizzería, donde me comí un potaje de vinagre y un ragout de jabalí que estaban ambos platos deliciosos, eso si, me quede a reventar, un restaurante muy recomendable.

Tras la comida, seguimos visitando la población, también con fuertes pendientes en sus calles , encalada al igual que las anteriores y con encanto, si os interesa se puede visitar la Casa-Museo Pedro Antonio de Alarcón y la Iglesia de la Virgen de la Cabeza, pero lo mejor en estas poblaciones de la Alpujarra es perderte por sus callejuelas.

Trevélez
Nos dirigimos a la cuna del Jamón de Trevélez, del cual dicen es el pueblo más alto de la Península a una altura de 1.476 metros sobre el nivel del mar, está a unos 20 kilómetros de Pampaneira que se realizan en una media hora aproximadamente. Al entrar en la población te das cuenta de la importancia del jamón, hay una infinidad de naves de venta y elaboración del famoso jamón.

Hicimos la visita a la población, que aparte de las bodegas dedicadas a la cura del jamón , tiene la Iglesia de San Benito, unas fuentes y se puede hacer el recorrido señalizado de la ruta de los tres barrios para conocer la población en más profundidad.

Tomamos el camino de regreso, haciendo una pequeña parada en La Fuerte Agria en la población de Pórtugos, en el Castañar de la Virgen, junto a la ermita de la Virgen de las Angustias del siglo XVIII, bajamos los escalones que salen del lado izquierdo de la ermita para ver los cinco caños que tiene la fuente, cada uno dicen con un agua diferente, sinceramente no los probé, pues cuando estoy de viaje prefiero no beber aguas de las fuentes para prevenir posibles consecuencias gastrointestinales.

Soportújar
Esta población se ha hecho famosa más recientemente por instalar en varios rincones de sus calles figuras relacionadas con la brujería, lo que atrae últimamente muchísimos turistas.
Originalmente esta devoción por la brujería proviene de la época cuando expulsaron a los moriscos, durante el reinado de Felipe II, repoblando los pueblos de la Alpujarra con habitantes provenientes de Galicia que creían en meigas, brujas y hechicerías.

Al llegar a la población tuvimos que aparcar a un lado de la carretera, en el arcén, a unos 15 minutos andando de la población, porque estaba todo saturado de coches.

Antes de llegar a la entrada de la población nos encontramos con la Cueva del Ojo de la Bruja y el Puente Encantado, donde tras subir unas escaleras, hay una pequeña cueva donde una bruja elabora pociones mágicas.

Un poco más adelante nos encontramos con una inmensa cabeza llamada la Cabeza de la Bruja Baba Yaga donde una legión de niños hacían cola para hacerse una fotografía sobre ella. Delante de la Plaza de Abastos, se encuentra el Mirador de Soportújar donde pudimos ver el ocaso.

Recorrimos sus repletas calles al atardecer, fotografiándonos con algunas de las figuras que hay distribuidas por la población, algunos de los edificios y figuras que pudimos ver fue : el ayuntamiento, la Fuente del Dragón muy solicitada también para hacerse fotografías, la Casa de Baba Yaga, nosotros nos hicimos una foto en una Escoba Mágica y la Serpiente gigante que formaban parte del Proyecto Embrujo creado para dinamizar el desarrollo económico y turístico del pueblo.

Al ponerse el sol, regresamos hacia Granada. Para cenar, como todavía estábamos bastante llenos de la abundante comida, pensamos sería mejor compartir unas ensaladas, elegimos el restaurante El Rabo de Nube, situado en el Paseo de los Tristes, nº1, he de comentar que las ensaladas estaban geniales, una de tomate con burrata y otra de Remojón Granadino, además me pedí un pincho de tortilla, que pensaba sería pequeño y resultó ser de tamaño familiar, otro lugar recomendable para cenar.
