Reservamos los billetes con cinco meses de antelación. Había estado relativamente hace poco en Hong Kong y me encantó. Deseaba volver a vivir esa experiencia asiática tan diferente a los países del sudeste, pero esta vez a lo grande, en la China continental. Rosana también deseaba conocer este país que todo viajero debe vivir al menos una vez en la vida, así que reservamos con KLM entrada por Shanghai y salida por Pekín, por poco más de 500 euros, ida y vuelta.
No conocía nada del país, lo que sí tenía claro era que el principal motivo de ir a China, era por ver mi séptima maravilla del mundo, la Gran Muralla China y la dejaría para el final, para la guinda al delicioso pastel que iría preparando. Y el segundo motivo, ver los legendarios Guerreros de Terracota. Que poco podía imaginar en esos momentos, que a medida que estudiara el viaje, me fascinarían muchas otras cosas, hasta el punto de que, aunque increíbles ambas cosas que he visitado, ha habido otras que me han impactado más.
Ya reservados los vuelos, me olvidé de China y me centré en otros viajes "menores" hasta que llegara más adelante.
Ya cuando entré en materia, casi me asusté al comprobar que preparar este viaje sería mucho más complejo y complicado que otros. Allí no existía mi querido Google Maps. Ni aún con la famosa VPN (algo totalmente desconocido para mí en esos momentos) nadie recomendaba usar Google Maps. Allí se utiliza Amap, el Google Maps chino. Pues a descargar la susodicha aplicación en compañía de mi inseparable Maps.me, que tan bien me ha ido siempre sin conexión (eso sí, hay que descargar antes los mapas).
Lo siguiente, la barrera del idioma. Leía y leía que allí casi nadie habla inglés y necesitas llevar al menos un traductor. Joer! Me parecía increíble que se pudiera tener una conversación en condiciones de esa manera (que equivocado estaba de nuevo) así que me descargué un par de las decenas de aplicaciones que hay en el Play Store.
Siguiente, descubrir que en este viaje no visitaría siquiera la aplicación de Booking. En China, lo normal es reservar hoteles con Tryp.com, igual que los famosos trenes bala y los vuelos internos. Pues me ha ido genial, totalmente recomendable la aplicación que ya conocía, pero que la había utilizado más bien poco. Totalmente fiable y me ha resultado de gran ayuda, muy bien explicado todo. Es indispensable.
Y quizás lo más importante. En China no se paga con dinero metálico, que se puede hacer, pero nadie lo hace. Yo no cambié ni un euro ni falta que me hizo. Para traerme un par de billetes y alguna moneda de recuerdo, los pedí a un hotel y se los pagué con la mega famosa aplicación china Alipay, que será la Biblia del viajero que visite China. Pagas todo con esa aplicación, a la que vinculas tu tarjeta Revolut, N26 o las que tengas de ese tipo. También puedes pedir los baratos Didis ( ya contaré mis odiseas con ese medio de transporte) y pagar los buses y metros sin necesidad de sacar un billete en las máquinas.
Y también está su hermana la aún más famosa WeChat, el WhatsApp chino, que utilizarás menos que la anterior, también válida para compras y gastos, con un montón de mini programas, y que yo sobre todo utilicé, para estar en contacto con los hoteles antes de mi llegada, preguntarles la parada de metro mas cercana o comprar entradas con ellos mismos para las diferentes atracciones que visitarás.
También descargué la aplicación Metroman, te ayuda mucho abrirla antes de entrar en el metro. Recordad que vistareis la primera y segunda estación de metro mas grande del mundo, Pekín y Shanghai, con más de 800 estaciones. Pones partida y destino en la aplicación, y te salen las paradas que harás, el tiempo que tarda, la dirección que debes coger, los transbordos. Muy buena aplicación.
Pues ya con todo eso descargado en mi móvil y después de echarle un montón de horas de lectura y videos ( también he estado registrado en un grupo de WhatsApp, que me ha ayudado mucho con información en tiempo real) llega el día antes del vuelo. Ese día toca instalar y comprar la famosa VPN, que se necesita para poder utilizar todo lo relacionado con Google en el país asiático. Hay tarjetas esim,.tipo Holafly, que la contratas con el VPN incluido, pero sale mucho más caro que pillar una VPN por internet (yo elegí LetsVPN por 4 euros al mes) y cuando llegué al aeropuerto de Shanghai,. compré una tarjeta sim china. Me han ido de pm.
Yo he ido en Noviembre, las temperaturas son muy parecidas a las de aquí, así que hay que llevar ropa de abrigo. Evitad la primera semana de Octubre, festivo chino en el que ellos se mueven en masa. También el Año Nuevo Chino. Así como los meses de verano. Yo he disfrutado de todo sin apenas gente ( entiéndase "apenas gente" en un país de 1500 millones de personas).
Pues ya con todo armado y con muchas ganas de vivir una cultura tan diferente, parte nuestro vuelo con escala en París.
