Hoy tocaba Auschwitz. A las 8:40 cogimos el autobús hacia Oświęcim. Llegamos sobre las 10:00 y esperamos hasta las 11:00 que teníamos entrada para el campo de concentración. Habíamos tenido que coger entradas con guía en Polaco porque en Español no había para ese día. No obstante sí o sí queríamos verlo aunque no entendiéramos las explicaciones. Primero visitamos Auschwitz. Recorrimos la parte del museo, donde se explica la tragedia que allí se vivió: desde la llegada al campo de concentración, las selecciones, los trabajos forzados y los maltratos, hasta las ejecuciones de una población que fue considerada inferior por la ideología nazi. Están expuestas cosas realmente duras como la gran cantidad de pelo de mujeres que se encontró en el lugar una vez fueron derrotados los nazis. Lo utilizaban para textiles. También vimos las prendas de ropa, los zapatos, las prótesis, las maletas, las gafas, etc, que se les retiró a los deportados una vez llegaron al campo. Impresiona. La visita duró unas 2 horas o un poco más.




Después cogimos un shuttle y fuimos a Birkenau. Nada más llegar se ven los raíles del tren que acceden a Birkenau. Es impresionante poder estar en un lugar tan importante en la historia, aunque su importancia resida en una masacre. Una vez dentro vimos el lugar donde gaseaban a los judíos y los incineraban (cámaras de gas y crematorio) Esa zona concreta junto con la famosa chimenea se encuentra derruida. También vimos los barracones con las literas donde se hacinaban cientos de personas. Birkenau se dividía por secciones donde se distribuían los presos.
Después tomamos un shuttle hasta Birkenau. Al llegar, los raíles del tren que penetran en el campo te hacen recordar tantas películas vistas y libros leídos sobre ese lugar. Es impresionante estar en un espacio tan importante para la historia, aun cuando esa importancia reside en esa masacre. Recorremos la zona donde se encontraban las cámaras de gas y el crematorio, junto a la conocida chimenea, todo ello hoy en ruinas. También visitamos los barracones, con literas en las que se hacinaban cientos de personas. Birkenau estaba organizado en distintas secciones destinadas a la distribución de los prisioneros. Con esto finalizó la visita que superó todas nuestras expectativas. La idea principal de viajar a Cracovia era esta visita y no nos defraudó. Lástima no haberla podido hacer con un guía en español, aunque yendo con dos niñas tal vez fue mejor así.


Regresamos a Cracovia a las 15:30 en el autobús y nada más llegar a eso de las 17:00 nos fuimos a cenar al mercado navideño de la plaza del mercado. Pasta para las niñas y de postre chimney cake y una banana bañada en chocolate blanco. Zapiekanka para mí y pizza sin gluten para mí mujer. Y vino caliente para paliar el frío. Dimos una vueltecita por el mercado y ya nos subimos a ducharnos y dormir.

