Nos despertamos sin prisa. Desayunamos y nos bajamos a comprar unos souvenirs.
Mi mujer y yo nos animamos a probar el vodka y entramos a un local donde te ponían 4 chupitos de diferentes sabores a elegir. Nosotros elegimos uno de barril que se supone era el más antiguo que tenían, otro de cereza con alguna fruta más, otro de vainilla y otro que no recuerdo.

Después nos compramos un par de Obwarzanek rellenos de chocolate, un roll de canela y manzana y comimos un plato de pincho de carne con patatas.


Y ya nos subimos para prepararnos para la noche.

Nos vestimos y cogimos un uber en dirección al Restaurante Sasiedzi, donde habíamos reservado la cena para esta noche desde España.
Llegamos pronto y nos recibieron con unos cócteles de bienvenida.
El restaurante era muy bonito.
Y ahí pasamos la noche cenando con otras familias y disfrutando de pasar la Nochevieja en un país diferente y con unas costumbres diferentes.
Nosotros como no, no quisimos incumplir la tradición y nos comimos las uvas que habíamos traído.


Después cogimos un uber de vuelta al apartamento.