
El Palmeral de Ternata, el siguiente en nuestro viaje hacia el sur, tiene su frontera norte a unos 20 km antes de llegar Zagora, su ciudad mas importante y capital de la provincia homónima, y su frontera sur con el palmeral de Fezouata está definida por el cauce del Drâa nada mas salir de Zagora y entrar en Amezrou.

El palmeral de Ternata y la ciudad de Zagora vistos desde el Djbel Zagora
Al igual que en los palmerales anteriores, éste guarda la misma tónica conservando bastantes vestigios de su gran pasado, algunos mejor conservados que otros, siendo uno de los mas relevantes a nivel histórico el ksar de Tissergate, situado a unos 8 km al norte de Zagora.


El palmeral de Ternata esconde mas de lo que muestra si el viajero se detiene en el lugar, pues tiene su parte del pastel en la historia ya que fue tanto el punto de entrada de la confederación de tribus beréberes procedentes del desierto conocidas como los Almorávides, como de los Saaidíes cuando empezaron reinando sobre los valles del Sous y del Drâa, extendiendo sus conquistas hacia el este y el norte. A pesar de ello es, probablemente, el menos valorado turisticamente mas allá de la visita a Tissergate, una parada rápida en Zagora, o esas escapadas de dos dias y una noche a las dunas de Tinfou, "el desierto de Zagora", que se ofrecen desde Marrakech.

Un douar fortificado



la mezquita del douar fortificado

Cementerio beréber del douar
Recorrer el palmeral merece la pena, y mas si se recorre a pié o en BTT; sin moscones, buscavidas ni vividores que pueblan otros palmerales, sin quads levantando polvo, ni 4x4 repletos de turistas, ni dromedarios para pasear al público, el palmeral es un remanso de tranquilidad en el que de tanto en tanto aparece alguna edificación de uso agrícola, algúna pequeña kasbah habitada y algunas edificaciones en estado de ruina que delatan lo que antaño fue ese palmeral por lo que, sin darte cuenta, entre fotos y paseo, ha pasado toda la mañana; lo único que lamento es no haber aceptado la invitación de recorrer el palmeral en bici por miedo a hacer el rídículo mas espantoso intentando no pegarme una leche con una de estas BTT de última generación …



· El Ksar de Tissergate

Tissergate, que se remonta al S XVI, está situado a 8 km al norte de Zagora y su visita es libre a excepción el Museo de las Artes y Tradiciones del valle del Dràa sito en su interior (20 dhs). El museo, cuya vista es guiada por su conservador, es interesante dada la amplitud de su exposición.



Es uno de los ksour mas bonitos y mejor conservados del sur marroquí que, como ademas tiene un facil acceso desde la carretera N9, se ha convertido en una atracción turística imperdible en esta ruta, publicitada por guias y tour operadores, repleta de niños que nada mas ver a un turista se acercan para pedir, aunque hace mucho que ya no dicen " donne-moi un stylo" ... pues directamente piden que se les de dinero.

Este ksar fue rehabilitado a fines de la década de los 60 del siglo XX, gracias a un programa piloto de hábitat rural iniciado y financiado por las Naciones Unidas, el primero en Marruecos que tuvo en cuenta el valor arquitectural y cultural de las construcciones tradicionales en adobe, que permitió la reconstrucción de las murallas y los edificios, tanto particulares como comunitarios, como por ejemplo la Mezquita, con materiales y criterios arquitectónicos autóctonos, además de mejorar las condiciones sanitarias en la ciudad al sacar el ganado de las casas y reagruparlo en los establos, pavimentar las calles y mejorar la red de saneamiento y los pozos de agua.


La arquitectura militar propia del carácter defensivo del ksar es evidente, pues todo el conjunto está rodeado por una muralla impresionante de cinco metros de altura que cuenta con trece torres de defensa, y su construcción responde a un urbanismo interior reticular, recorrido por callejones estrechos (de fácil defensa y a menudo cubiertos para protegerse del clima árido y duro de la región), que configuran una especie de tablero de ajedrez cuya geometría estructura a los diferentes barrios.

Muralla perimétral y torres de defensa
Hasta principios de la década de los 70 del XX, una sola puerta de entrada daba acceso al ksar y su oasis, puerta cerrada y guardada por la noche; hoy en día el Ksar tiene siete puertas de acceso y la entrada principal, da acceso a la plaza principal donde se reunía el consejo del pueblo; en esta plaza, se hallan la mezquita y sus dependencias anexas.


Las viviendas tienen todas ellas una estructura similar, con muy poca entrada de luz para protegerse del calor y desde la puerta de entrada, un pasillo acaba en el assarag, o patio central, iluminado y ventilado por un hueco enrejado a modo de claraboya; alrededor de este patio central se alza el edificio, normalmente de dos plantas, donde se hallan las habitaciones y estancias nobles (primer piso) y terraza, cocinas y servicios (segundo piso); todas las ventanas dan al patio interior, que actúa también como chimenea de refrigeración en verano, y no hay aberturas a fachada (en parte por motivos de defensa y en parte para proteger la privacidad debido a la densidad extrema de construcción del propio Ksar, donde todas las casas están pegadas unas a otras); los muros de estas casas fácilmente alcanzan los 50 cm o mas de espesor y garantizan que, en verano y con condiciones extremas de 40 a 50 grados en el exterior, se tengan no mas de 25 grados en el interior.


Medio siglo después, sin seguimiento por parte de la ONU y sin ninguna ayuda gubernamental marroquí, el ganado ha recuperado el espacio en las casas y la falta de medios para su mantenimiento se hace mas que evidente ..... a pesar de que se han creado organismos estatales como el IRCAM en Rabat o el Cercas en Ouarzazate (al ladito mismo de la kasbah Taourirt) asi como ciertas fundaciones privadas, para proteger, preservar y dar a conocer al gran publico estas sociedades y su herencia arquitectónica y cultural, que poco o nada estan haciendo por la conservación de este recinto que es llevada a cabo, en la mayoría de los casos, por iniciativas privadas con las limitaciones que ello conlleva. En la actualidad, en Tissergate viven de manera permanente unas 500 personas.

Una de las puertas de acceso al palmeral

En Tissergate, se aprecia como en estas tierras áridas y desérticas a las puertas de los grandes campos de dunas del Sáhara, una sociedad totalmente rural pudo establecer asentamientos humanos que han perdurado en el tiempo y que aún hoy tienen ciertos ribetes de misterio no aclarados.
· Zagora

Al igual que otras ciudades del sur, Zagora fue fundada por los franceses en la época del Protectorado siendo actualmente una ciudad capital de provincia pero con estructura de pueblo grande que, en si misma, no tiene ningún punto remarcable de interés turístico relativo a monumentos o medinas como en otras ciudades mas conocidas, por lo que debo reconocer que a pesar de haber pasado por ella en muchas ocasiones, nunca había pensado en dedicarle una jornada entera de visita, un error rectificado gracias a la tenacidad de un buen amigo que residía allí con su familia y que no cejó en su empeño de mostrarme la ciudad por activa y por pasiva, lo que me permitió descubrir unos cuantos rincones agradables que, de otro modo, jamás habría visitado y que, años después, he vuelto a visitar ... sin prisas.

La visita de Zagora es interesante a pesar de ser una ciudad rural, precisamente por eso; prescindiendo de los talleres mecánicos que abundan en ella, algunos muy buenos, (sobre todo cuando uno los necesita), y del famoso letrerito de marras, ese en el que se indica la distancia a Tomboctou en jornadas de camello y que quizá sea el punto mas fotografiado de toda Zagora, (por cierto, deslocalizado y colocado a la vera de un pseudo paseo fluvial dotado de parking sin vigilantes), la ciudad permite acceder a buena parte del palmeral y esconde un souk que, aunque no tenga el glamour de otros mas reputados, si tiene el ambiente, colorido y precios verdaderamente locales.

El antiguo monumento a las caravanas

que actualmente se ha reconvertido en este

El actual monumento a las caravanas
El nombre de la ciudad proviene de la palabra berebere Tazagourt, cuyo plural Tizougar designa a dos picos vecinos llamados en árabe djebelaïn. En el caso de Zagora la cima oriental solo es accesible caminando y la cima occidental, conocida como el Djbel Zagora es accesible por pista no apta para turismos .

cima oriental[/size]

El djebel Zagora, con poco mas de 1.000 m sobre el nivel del mar, es una atalaya desde la cual admirar las vistas inmejorables sobre los palmerales de Ternata (Zagora) y de Fezouta (Amezrou). Subir a la cima requiere un TT y algo de pericia además de no tener vértigo ni ser aprensivo porque entre la pista y el precipicio no hay nada; la pista, bastante mal conservada y para nada explotada turísticamente llega hasta el punto donde se hallan las antenas de telecomunicaciones por lo que si se quiere llegar hasta los restos arqueológicos casi inexistentes de Tamdalt, antaño una ciudadela fortificada del siglo X y anterior a la llegada de los Almoravides, situados casi en la cima del pico, hay que andar un muy buen trecho triscando como las cabras.

cima del Djbel Zagora

pista de acceso, tramo sudoeste

Palmeral de Ternata

Palmeral de Fezouata y Amezrou
Subir a esta cima en BTT es otra opción y, por supuesto, siempre se puede subir caminando aunque la pateada es de consideración y, además, no hay mas sombra que la que puedan producir los propios taludes de la montaña. Curioso es observar un edificio a medio construir, a todas luces abandonado, a mitad de camino de la cima sobre la cara noroeste que quiso ser un proyecto hotelero ....

Pista de acceso, tramo noreste
