Día 7 (viernes 25 de agosto)
Nos levantamos a las 8h, y Candela, Lourdes y Toni se van a la cala a bañarse. Mientras voy recogiendo y preparo las maletas, y Victor prepara el desayuno. Sobre las 10h acabamos de recoger y nos vamos a la bodega Azienda Agricola Terre di Noto, donde hacemos un pequeño tour, aunque primero probamos tres de sus vinos, con panes, aceite y almendras. Los vinos no están mal, pero son carillos si se tienen que compra. Y la vista vale 30€/persona; un poco caro, pero todas las bodegas de Sicilia valen más o menos lo mismo. Así que no está mal.
De ahí nos vamos a Marina d’Avola, y a la playa. Yo me quedo en el chiringuito con una Cola 0 y el resto se van a remojar. Al cabo de un rato vuelven y comemos (menos mal que me quedé pillando sitio porque se ha empezado a llenar y está a tope ahora). El sitio se llama Waikiki. Nos pedimos ensaladas, paninis de jamón y queso y ensalada de pasta. Junto con las bebidas y un corneto para Candela nos sale todo por 55€. Bastante bien para ser un chiringuito de playa.
Justo delante de donde estamos hay una especie de parque infantil con una noria y todo, pero con el calorazo de que hace hoy está cerrado.
De allí ya nos vamos hacia Catania, a dejar a Victor y Toni delante de su alojamiento en el centro, y nosotros nos vamos al aeropuerto a cambiar el cochazo de estos días por un Citroen C3 manual, que no está mal, pero no es lo mismo jeje. También nos sale más barato, evidentemente (del 29/8 al 5/9 por 700€, bastante más caro que los 180€ de hace siete años). Cargamos las maletas en el nuevo coche, viendo con alegría que cabe todo en el maletero, y nos vamos rumbo a Agrigento (casi dos horas de viaje). Llegamos sobre las 19.30h, hacemos el checkin en el B&B en el que estaremos dos días (Il Melograno Antico, reservado con Booking, dos noches con desayuno por 238,68€). El dueño charla con nosotros un rato, nos da un mapa y muchas indicaciones, y nos vamos a dar una vuelta. Compramos algún arancini para llevar, y paseamos un rato por la Via Atenea (la calle principal de la ciudad, llena de restaurantes y tiendas y mucha animación, ya que es viernes). Sobre las 22.30h nos volvemos para el B&B y a dormir.
Día 8 (sábado 26 de agosto)
Nos levantamos a las 7.45h, nos preparamos y a las 8.15h estamos desayunando. Bastante completo: capuccino, jamón, queso, mini-arancinis, dulces, zumos, vamos de todo.
Sobre las 9.30h cogemos el coche y nos vamos al parking de la zona de los temples de Agrigento (el parking del templo de Juno). Pagamos la vistas (13€/pers + 5€ de una audioguía, Candela no paga), y nos ponemos en marcha. Son unos 2kms y la visita es muy chula. Hace bastante calor pero hay zonas a la sombra, algunas fuentes para mojar la gorra y refrescarse, y algunas máquinas de bebidas). Los templos son impresionantes, y con la audioguía te puedes hacer una idea de la vida en la época griega, cartaginesa y romana. Por el camino hay un edificio con la exposición de un cuadro de Leonardo Da Vinci, la Virgen de las Rocas (espectacular también).
Acabado el recorrido volvemos caminando a la entrada, pagamos el parking (4€), y nos vamos un rato a la playa, en la Via de las Dunas de San Leone, a 15 minutos. Esta playa nos la ha recomendado el dueño del B&B ya que el libre, y aparte donde aparcamos también es gratis, a unos 200mts en una calle perperdicular a la costa. Nos ponemos en un trozo de playa de piedras bastante tranquilo, muy familiar. Nos damos un bañito, y al cabo de un rato nos volvemos al coche y para casa, que el calor aprieta.
Aparcamos cerca y gratis (en Viale Pietro Nenni, la calle que va subiendo hacia la Piazza Luigi Pirandello), compramos algunas cosas en la panadería de confianza, recomendado por el dueño del B&B (Panificio Dalli Cardillo), nos vamos a nuestra habitación a comer y a descansar.
Sobre las 19h que ya ha bajado el calor nos vamos a pasear. Subimos al duomo (que ya está cerrado) y contemplamos las vistas que no están mal (aunque no tan bonitas como las de Scicli). Luego vamos bajando por las callecitas hasta llegar a la Via Atenea. El barrio en sí está un poco descuidado y sucio. De nuevo en la calle principal nos damos una vuelta viendo que hay un poco menos ambiente que el día anterior. Nos vamos caminando hasta casi el final, a un sitio llamado “La Prosciutteria Farruggia”. Observamos con placer como hasta las 20h hay happy hour, y podemos pedir dos Apero Spritz y una tabla con bresaola, queso y burrata. Aparte pedimos un zumo para Candela, una focaccia de salmón y un pinze de mortadela (una especie de panini con pan de pizza buenísimo). Todo realmente delicioso. Y encima salimos a 38€. Muy bien.
De allí volvemos por la Via Atenea, parando en una heladería para que Candela se tome un granizado de limón, y ya volvemos a casa a descansar.