Es un museo que abarca un periodo de tiempo de 1000 años. Un barrio de judios convertido en gueto por los nazis.. El museo rescata la rica cultura y el patrimonio del pueblo judío. Es un lugar lleno de símbolos y significados.
Los visitantes del museo POLIN, se sumergen en un carrusel de emociones que empieza con la libertad de culto y comercio de la que gozaron los judíos y termina con su casi exterminio en el siglo XX. Antes de 1939, 3.400.000 judíos vivían en Polonia; mientras que la cifra hoy en día es de unas 10.000 personas.
La última sala del museo POLIN está dedicada a la vida de los judíos en Polonia hoy en día.
El museo POLIN acoge también un restaurante kosher, una librería especializada en literatura judía y charlas periódicas sobre la materia.
Tan solo dos años después de su inauguración, el Consejo de Europa eligió al museo POLIN como el Mejor Museo de Europa 2016. Se trata del único museo del mundo que abarca los mil años de historia de los judíos en un solo país: Polonia.
Además, es un museo totalmente interactivo, que llama a los sentidos y es capaz de transportar a los visitantes a otra época. Antes de empezar la visita al mirar la entrada se ve una línea de separación en el edificio. La entrada traza una separación desde el subsuelo hasta el techo, metáfora de la rotura que supuso el Holocausto en la historia de los judíos polacos. Los paneles de cristal que cubren la fachada llevan inscrita la palabra hebrea Polin, con su doble significado de ´Polonia´ y ´aquí descansarás´.
Un viaje a través de los siglos siguiendo un itinerario marcado por ocho galerías temáticas, con una historia fascinante encerrada en piezas históricas, pinturas, instalaciones interactivas, reconstrucciones, maquetas, proyecciones, vídeos…
Están las primeras huellas de los asentamientos judíos en la Polonia medieval. La galería Una Ciudad Judía te acercará a una de las principales atracciones del museo: una réplica de la bóveda que coronaba la sinagoga de Gwoździec, conocida por su carácter único y estructura de madera. Se continúa por una típica calle judía y se llega al gueto de Varsovia en tiempos de la Segunda Guerra Mundial para terminar en la pos guerra.

Cuarenta mil judios confinados, Quedaron sólo 50.000, las enfermedades, el hambre y las deportaciones a Treblinka y Auschwitz provocaron el cierre y el Levantamiento de Varsovia.
Hoy el lugar donde estaba el gueto es una zona urbana moderna y reconstruida. Hay algunos fragmentos preservados del muro que sirven como memoria histórica.





El monumento a los héroes del gueto fue creado pocos años después de terminada la Segunda Guerra Mundial en recuerdo de todos aquellos que habían luchado y muerto en el gueto de Varsovia. Fue justo a sus pies, en 1970, donde se arrodilló el canciller alemán Willy Brandt para pedir perdón por los crímenes perpetrados por el Tercer Reich.
También el monumento a Jan Karski, emisario del Estado polaco en la clandestinidad. En otoño de 1942 Karski se trasladó hasta Inglaterra donde, siendo testigo presencial del exterminio de los judíos, puso en conocimiento de las máximas autoridades aliadas la realidad del Holocausto.
Dirección
Anielewicza 6 - Varsovia - Polonia
Abre lunes, miércoles, jueves, viernes y domingo de 10.00 a 18.00 horas; sábado de 10.00 a 20.00 horas; cerrado los martes. Entrada gratuita los jueves. La última entrada a la exposición permanente, dos horas antes del cierre. Audioguías disponibles en varios idiomas, incluido el español. El costo de la entrada general es 45 zloty.
El Museo produce asombro ante las reconstrucciones, reflexion por los mil años de historia y también tristeza al sumergirse en el horror del Holocausto.