El mes de febrero en Polonia con frío y nieve, las temperaturas te dejan helado, hay días de 10 grados bajo cero.... guantes, gorro y bufanda están a la orden del día.
Amanece cerca de las 7 de la mañana y cerca de las 17 de la tarde ya la noche llegó a Varsovia.
Al costado del Hotel Ibis, que es donde estoy alojada hay buenos precios y comodidades, llama la atención una estatua muy peculiar. Es el recordatorio a los polacos deportados y asesinados en Siberia por la Unión Soviética.
Polonia es un país muy religioso. No sólo son creyentes también lo practican, las iglesias, que hay muchas, están llenas de fieles en los servicios religiosos. Karol Woktyla fue el primer papa no italiano después de 455 años y marcó un pontificado de 27 años, uno de los más largos de la historia. Fue elegido papa en 1978 como Juan Pablo II.
Caminando por la ciudad vieja, Stare Miasto, observé un Museo abierto. Hacía tanto frío que decidí visitarlo aunque no sabía que era lo que me esperaba. Una grata sorpresa. La decisión más importante en esa mañana destemplada.
Era un lugar espectacular de cinco pisos. Tu abrigo y mochila lo tenés que dejar en un lugar especial para ello. Y en todas las salas control por señoras polacas muy serias.
El Museo Nacional de Varsovia es una de las fuentes de riqueza artística, histórica y cultural más deslumbrantes de Polonia. En él se encuentran colecciones de los más diversos campos artísticos de todas las épocas.
En este momento, se exhiben 830,000 objetos. Estas obras fueron siendo compiladas durante el paso del tiempo en diversos museos que posteriormente aportarían sus obras.
Sus mayores atractivos, se concentran en galerías permanentes.
Entre ellas, las galerías de:
Los Antiguos Maestros
Arte Medieval
Arte del siglo XIX
Arte del siglo XX y XXI
Galería del Profesor Kazimierz Michalowski Faras.
Estas galerías son siempre acompañadas por exhibiciones temporales de gran importancia.
Visitar el Museo Nacional de Varsovia es una de las actividades obligatorias durante un viaje a la ciudad capital polaca. Una magnífica ciudad, testigo presencial de duros acontecimientos históricos y bélicos.
Entre los objetos exhibidos, se encuentran pinturas, dibujos, esculturas, impresiones, fotografías, monedas, así como objetos de uso y diseño. Es un viaje fascinante el que se puede realizar a través de los salones y pasillos del Museo de Varsovia.
El precio para entrar al Museo de Varsovia depende de tu visita ya que existen dos tipos de entradas. La entrada a las galerías permanentes es diferente a la de las exhibiciones temporales. Además, se diferencian por edad y ocupación.
El precio oscila entre los 20 y 25 PLN según vayas a las galerías permanentes o a las exhibiciones temporales.
El Museo Nacional de Varsovia abre sus puertas de martes a domingo en distintos horarios.
Los martes, miércoles y jueves desde las 10:00 h hasta las 18:00 h.
Los viernes se realiza una jornada especial desde las 10:00 h hasta las 21:00 h.
Los fines de semana sábado y domingo mantienen el funcionamiento regular desde las 10:00 h hasta las 18:00 h.
El magnífico edificio se encuentra ubicado en la llamada calle “jerusalen” y su dirección es Al. Jerozolimskie 3. 00-495 Warsaw, Poland.
Allí podrás dirigirte de distintas maneras según tu presupuesto.
La manera más práctica que te podemos sugerir es tomando el metro con dirección hacia la cuarta estación de la parte central. Allí se baja en la estación Nowy Świat-Uniwersytet. Desde esta solo tendrás que hacer una corta caminata de tres cuadras hasta el Museo Nacional de Varsovia.
El Museo Nacional de Varsovia fue inaugurado en el año de 1862 bajo el nombre y dirección de Museo de Las Bellas Artes de Varsovia.
De esta manera, permaneció funcionando por más de 50 años hasta 1916 cuando le fue concedido el nombre de Museo Nacional.
La categoría de Museo Nacional la recibió al nutrir sus colecciones con las provenientes de diversos centros de conservación.Otros aportes significativos para el empuje hacia un nivel superior del Museo de Varsovia fue realizado por museos como el de La Antigüedad ubicado en la Universidad de Varsovia. Así también como el Museo de la Industria y la Agricultura.
El museo funcionó durante largo tiempo en ulica Podwale hasta 1938 que fue trasladado a un nuevo edificio.
Desafortunadamente éste, con la llegada de la segunda guerra mundial, sería devastado por la artillería alemana y fueron saqueadas sus colecciones por el ejército Nazi.
En la actualidad el Museo Nacional de Varsovia se encuentra en la importante calle Aleje Jerozolimskie. Lugar donde fue trasladado lo que quedaba del museo posterior al fin de la segunda guerra mundial. Allí el gobierno polaco logró recuperar gran parte de los objetos saqueados.
Y para dar por terminado el día turístico una sopa polaca, donde los sabores se combinan para saborear un plato caliente y nutritivo.
Es el llamado Zurek, una sopa ligeramente ácida, elaborada con harina de centeno, trozos de salchichas ahumadas, y según pidas con papas y un huevo duro.
Hasta pronto.....
Do zobaczenia wkrótce





