El Puente de la Santa Cruz (most Świętokrzyski) en Varsovia es un puente con tirantes sobre el río Vístula. Conecta el céntrico barrio de Powiśle con el distrito de Praga.
Cuenta con dos carriles para vehículos, aceras y carriles de bicicletas en ambos sentidos.
Une la calle Świętokrzyska (orilla izquierda/oeste) con el distrito de Praga Północ.
El puente está iluminado durante la noche, convirtiendo un punto de referencia visual.
Ofrece vistas panorámicas del horizonte de la ciudad y los bulevares del Vístula.
Es una estructura clave para la movilidad en la capital polaca, popular tanto para el tráfico rodado como para peatones y ciclistas.
La estatua de la Sirenita de Varsovia, conocida como la Sirena de Powiśle (Syrenka), se encuentra junto al río Vístula, muy cerca del puente Świętokrzyski. Es un monumento de bronce erigido antes de la Segunda Guerra Mundial que muestra a la sirena con espada y escudo, diferenciándose de la famosa sirenita de Copenhague. Representa a una sirena armada con espada y el escudo que tiene un águila con corona, protegiendo la ciudad. Es uno de los pocos monumentos que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. Incluyendo el pedestal, cuenta con una altura aproximada de cuatro metros y medio.
La Estatua de la Sirena de Varsovia (Syrenka Warszawska) está asociada a una de las leyendas románticas más conocidas de Polonia..
Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo, una sirena nadaba río arriba por el Vístula hacia Varsovia cuando decidió tomarse un descanso. Los pescadores de Varsovia quedaron cautivados por su belleza y su voz, y cuando más tarde fue encarcelada por un comerciante rico y malvado, uno de ellos acudió a rescatarla. Como muestra de gratitud, se comprometió a proteger a todos los pescadores a partir de entonces y, por extensión, a los habitantes de Varsovia.
El río Vistula es uno de los principales río de Europa oriental y el más largo que desemboca en el mar Báltico. A su paso por Varsovia, parte en dos la ciudad y junto a ambas orillas hay muchos lugares de interés para disfrutar. Es muy recomendable acudir hasta aquí, aunque solo sea para pasear tranquilamente por la zona y disfrutar del ambiente que encontramos. En pleno invierno vi cantidad de polacos paseando, haciendo deporte y admirando el río Vístula a su paso por la ciudad.
Después de recorrer y disfrutar el paisaje crucé la calle y fui a tomar un cafecito a un bar con una temperatura ideal para calentarme. El invierno bajo cero no cede en esta ciudad, aunque igual es una oportunidad única para recorrerla.





