El barrio judío Kazimierz de Cracovia fue fundado en 1335 por Casimiro III. Fue el barrio más castigado por la invasión nazi.
En este barrio llegaron a vivir 70.000 judíos.Contaba con veinte sinagogas en actividad de las que tras los daños ocasionados durante la Segunda Guerra Mundial quedaron siete en pie.
Pasear por este barrio te encoge el alma recordando los horrores que tuvieron que padecer los judíos bajo el dominio de las tropas nazis.
En el Barrio Kazimierz vivió la comunidad hebrea hasta que durante la Segunda Guerra Mundial sus integrantes fueron trasladados al gueto de Cracovia, en otra zona de la ciudad (Podgorze), confinados en pequeñas viviendas compartidos por varias familias antes de ser deportadas a los campos de concentración cercanos a la ciudad, como el célebre y espantoso campo de concentración de Auschwitz.
Los nazis torturaron y humillaron a la comunidad judía. Los dividían en aquellos que servían para trabajar y aquellos que iban a ser ejecutados. El día 3 de marzo de 1941 llevaron a 12.000 sobrevivientes al gueto Podgorze que sólo tenía 30 calles con 320 edificios y cada departamento tenía que ser ocupado por 4 familias que por supuesto vivían hacinadas. Fue una auténtica pesadilla. En Marzo de 1943 el ejército nazi ejecutó de manera sangrienta a unos 2.000 judíos cuyos cadáveres llenaron las calles del gueto.
El barrio tras el fin del holocausto quedó en ruinas con aspecto decadente y abandonado por un tiempo.
La Vieja Sinagoga es la más antigua de Polonia,y se construyó a la vez que las primeras casas del barrio, durante la Edad Media. Hoy alberga un museo dedicado a la cultura hebrea. Data del año 1557.
Sus horarios de visita son los lunes de 10 am a 2 pm y martes a domingo de 10 am a 5 pm. La entrada sale PNL 14. Los días lunes la entrada es gratuita.
Visité la Sinagoga Remuh, que justamente tenía una celebración religiosa. En el patio pude apreciar un cementerio. Con lápidas viejas y solitarias imaginé tantas historias tristes que albergaba ese lugar santo. En algunas tumbas había piedras encima, son costumbres de los judíos para despedirse de sus seres queridos.En el centro del barrio cerca de la Plaza Wolnica está la sinagoga con su cementerio.
Hay otras sinagogas que aunque ya no están abiertas al culto sí pueden visitarse, pues tienen exposiciones temporales o museos, como la sinagogas de Isaac, la de Tempel y la de Kupah.
En el antiguo ayuntamiento se encuentra el Museo Etnográfico; también es interesante la Iglesia de Santa Caterina, gótica, o la de San Estanislao, barroca.
El Museo Judío Galicia, dedicado a la cultura hebrea de esta zona de Polonia y con una amplia exposición fotográfica en homenaje a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial.
Tras un período de abandono después de la Segunda Guerra Mundial y hasta casi finales del siglo XX, el Barrio Kazimierz fue sometido a una gran restauración. La celebridad se lo dio Spielberg, que decidió rodar en sus calles su famosa Lista de Schindler, a pesar de que los hechos que narra realmente sucedieron en el gueto de Podgorze.
El barrio judío es hoy una de las zonas más modernas y con más ambiente de Cracovia, donde cafés y galerías de arte se mezclan con estudiantes locales y turistas que buscan alejarse del ruido del centro histórico y sacar fotos de un lugar tan interesante.
Hay muchas cafeterías y bares todos muy animados, y al ser hoy una zona de moda se ha revalorizada la cultura hebrea, través de su gastronomía (en los restaurantes kosher) y su cultura .
La calle Szeroka está en el corazón del barrio, y es conocida por su herencia judía y su ambiente único. Es la más famosa con cuatro sinagogas y antiguas casas de comerciantes judíos.
El departamento que alquilé en la calle Jozefa Dietla 5 era antiguo, construido a principios del siglo XX en el casco antiguo de Cracovia, a sólo 320 metros de la Plaza del Mercado Principal, en uno de los distritos más populares de Cracovia. Aunque no lo visualicé me enteré después, que muy cerca en el número 75 estaba el departamento más pequeño del mundo, con sólo 2.41 metros cuadrados estableciendo un récord mundial Guinnes. El departamento como curiosidad tiene un alquiler mensual de 480 dólares y su dueña heredó el edificio.
Después de ver el barrio judío se puede cruzar el puente Bernatek hasta la zona de Podgorze, para visitar el antiguo gueto de Cracovia. En la Plaza Bohaterów Getta se ven varias sillas, que constituyen un homenaje a los judíos desplazados hasta allí durante la Segunda Guerra Mundial, simbolizando sus pertenencias perdidas.
Esta es la Plaza de los Héroes del Gueto donde se seleccionaban a las personas para llevarlas al campo de concentración. En 2017 Polanski el famoso director de cine polaco visitó la plaza, donde se encuentran las 70 sillas de hierro como parte de una filmación sobre su vida y su infancia bajo el régimen nazi. Polanski vivió en el gueto de Cracovia y presenció la brutalidad nazi antes de escapar.





