La fábrica, situada en la calle Lipowa 4, empezó a funcionar dos años antes de la guerra. En 1939 le fue arrebatada a sus tres propietarios judíos y pasó a manos del alemán Oskar Schindler. Gracias a sus conexiones consiguió para su Deutsche Emaillewaren Fabrik, llamada ¨Emalia¨, muchos contratos, tanto civiles ( para producir ollas, cucharas, etc) como militares, en la fábrica se fabricaban también casquillos de proyectiles, que le aseguraron muy buenos ingresos. Schindler amplió la fábrica y, posteriormente, añadió a la producción, material militar, como proyectiles y espoletas de artillería, así como cantimploras para los soldados en campaña.
Preguntando con el google traductor llegué sin problema a la calle Lipowa ( muy atentos todos los polacos y polacas que me ayudaron).
La exposición es muy visual, con numerosas maquetas e instalaciones a tamaño real, y a la vez está repleta de información, tanto en paneles estáticos como en pantallas multimedia, por lo que puede resultar un poco abrumador intentar recorrerlo todo.
Algo que hice, era todo muy opresivo y al ser temprano estaba prácticamente sola y el idioma muy difícil, la parte del gueto y las pantallas con las imagenes de tanta gente sufriendo hicieron que desistiera de recorrer el amplio edificio.
Hay una gran sala de cine donde hay proyecciones, incluyendo entrevistas con supervivientes/testigos presenciales (y/o sus descendientes). Cuando entré la pelicula estaba en polaco y subtitulada en inglés. la mayoría están en polaco (o hebreo), pero subtituladas en inglés. Estuve un rato y me fui, el inglés no es mi fuerte.
Además de objetos (como cascos de acero de los alemanes) y paneles con texto y fotografías, hay una instalación sonora que recrea el sonido de los bombardeos y los combates. Hay una réplica de un tanque TKS destruido , un pequeño vehículo blindado del ejército polaco que fue fácilmente superado en potencia de fuego por los alemanes.
El inicio de la ocupación nazi alemana de Polonia se simboliza en la exposición mediante un pasillo empapelado con anuncios y declaraciones oficiales de los nuevos gobernantes, y dos grandes banderas nazis con la esvástica .
La siguiente sección, titulada « Plaza de la Ciudad », describe el empeoramiento de las condiciones de vida durante los primeros meses de la ocupación . La numerosa comunidad judía (que llegó a representar el 25 % de la población de Cracovia) fue la más afectada.
Al mismo tiempo, aparecieron nombres de calles en alemán (la plaza central, Rynek Główny, se convirtió, en Adolf-Hitler-Platz), junto con libros en alemán y retratos de Hitler que se exhibían en bibliotecas con puertas de vidrio. La pieza central de esta sección es una réplica del frontal de un tranvía de Cracovia de la época con un cartel lateral que prohibía el acceso a los judíos.
Al final de la primera planta se encuentra una sección titulada « El Saqueo », que trata sobre el traslado de judíos al gueto y el consiguiente robo de sus pertenencias por parte de los nazis. Esto se observa con una sala llena de objetos diversos, como relojes, artículos del hogar y cuadros.
Schindler empleaba a los judíos, al principio por razones económicas, ya que era mano de obra gratuita. Pero, quizás, al ver la creación del gueto y las brutales deportaciones se dio cuenta de que, siendo director de una exitosa fábrica podía ayudar a los judíos.
Después del cierre del gueto ( en marzo de 1943), gracias a sus contactos y mediante sobornos, Schindler obtuvo un permiso para crear en el terreno de la fábrica una filial del campo de trabajo de Plaszow. Sus empleados habitaron las barracas construidas al lado de la fábrica. Y la fábrica se convirtió en un refugio seguro para unas 1000 personas entre ellas ancianos, enfermos y niños donde las condiciones sanitarias y la comida eran mejores que en el campo.
Los nazis en el fin de la guerra empezaron a evacuar y liquidaron la filial de la fábrica. Ante esto Schindler abrió una fábrica de munición en Brunnlitz ( República Checa) y trasladó allí a sus empleados judíos. De esta manera salvó la vida de unas 1100 personas.
La Fábrica de Óscar Schindler en Cracovia es uno de los mejores lugares de la ciudad para acercarnos a la historia de la Segunda Guerra Mundial y, en concreto, del Holocausto nazi.
La película de Spielberg está inspirada en la historia real de este empresario alemán, Oskar Schindler, que durante la Segunda Guerra Mundial salvó la vida a cientos de judíos.
La famosa lista de Schindler existió, y era un documento donde figuran los nombres de miles de judíos que el empresario trasladó a Brünnlitz al final de la guerra, pues los nazis, previendo su derrota, habían ordenado evacuar a los judíos que quedasen en Cracovia hasta Auschwitz y Schindler logró convencerlos para continuar su actividad, evitando el inminente asesinato de sus trabajadores.
Durante un tiempo emigró a Argentina (siguiendo la vieja tradición nazi) y allí administró una granja, pero pronto se estableció de nuevo en Alemania .
Tras probar suerte de nuevo en los negocios le fue concedido el reconocimiento de Justo de las Naciones, que la comunidad judía otorgó a aquellos que la ayudaron durante el nazismo.
Tras su fallecimiento en Hildesheim, Alemania, en 1974, se cumplió su deseo de ser enterrado en el cementerio católico del Monte Sion en Jerusalén .
La siguiente inscripción puede verse hoy en día en las instalaciones de la antigua fábrica de Schindler, convertida en museo.
Quien salva una vida, salva al mundo entero.
La fábrica de Schindler en Cracovia, cuyo nombre era Deutsche Emaillewaren-Fabrik, es un museo donde podemos conocer cómo era la vida en Cracovia antes y durante la ocupación nazi y cómo se llevaba a cabo el trabajo en la fábrica, mediante reproducciones, piezas originales, vídeos documentales y fotografías de la época.
La visita al museo es una buena forma de comprobar cómo Cracovia pasó de ser una ciudad multicultural y de convivencia a un infierno donde los nombres de sus lugares más emblemáticos fueron cambiados por otros en alemán y los judíos fueron confinados en un gueto infame, cuando no deportados a campos de exterminio.
Cómo llegar
Dirección: Lipowa 4, 30-702, Cracovia.
Tranvía: nº 6, 11, 13, 20, 23, 24
Precio de las entradas
Adultos 32 PLN
Reducida 28 PLN
Horario
Lunes de 10:00-14:00 y martes a domingo de 10:00-18:00 horas. Cerrado primer martes de mes.
Me quedé pensando en este museo que tiene mucha información y muchos objetos que algunos son auténticos y otros reconstruidos. El papel de Oskar Schindler es secundario y seguramente genera críticas, pero quedé muy conforme y conmovida.
Otro museo situado al lado de la Fábrica de Oskar Schindler en Cracovia es el MOCAK (Museo de Arte Contemporáneo de Cracovia), localizado en el distrito de Zabłocie. Ocupa parte de los antiguos talleres de producción de la fábrica, ofreciendo un contraste moderno junto a la histórica exposición de la ocupación nazi.
El barrio, además de los dos museos, tiene ahora varios bares y restaurantes relativamente nuevos, puestos de comida ambulantes, un gran patio de comidas y una variedad de tiendas especializadas, todo lo cual es gratificante de lo que antes era una zona industrial.





