El siguiente punto de interés se encuentra en la Catedral de Ajaccio.
La Catedral de Nuestra Señora de la Asunción es el principal edificio religioso de Ajaccio. Situada en pleno centro de la ciudad, su fachada barroca, sobria y elegante, se abre a una de las plazas centrales del casco urbano. El interior, de estilo barroco también, alberga el baptisterio de mármol en el que fue bautizado Napoleón o el cuadro “Triunfo de la Religión o Virgen con el Sagrado Corazón” de Eugène Delacroix. La entrada es gratuita y el horario de apertura es de 7:30 a 22:00. Napoleón Bonaparte, como muestra de lo que representaba para él la Catedral, expresó en sus últimas voluntades, pronunciadas en Santa Elena, lo siguiente: «Si se proscribe mi cadáver, como se ha proscrito mi persona, si se me niega un poco de tierra, deseo que se me entierre junto a mis antepasados en la catedral de Ajaccio, en Córcega».

Accedemos a su interior y nos encontramos con lo que es una ambientación barroca de todas, todas. En un lateral se recuerda la visita del Papa Francisco de hace unos años.
A continuación, a unos minutos de distancia nos acercamos al punto de interés siguiente, el Naporama.
El Naporama es un museo privado que trata la figura de Napoleón con figuras de Playmobil para recrear escenas de su historia a través de dioramas. Su ubicación está en el nº13 de la rue Forcioli Conti, abre de 11:00 a 17:00 y la entrada cuesta 4 euros. Sitio web www.napo-rama.com.

Me pareció una manera curiosa de rendir tributo a la figura del Emperador y por ello allá que nos acercamos. En la puerta nos encontramos con un cordón cerrando el acceso y se aprecia desde fuera que hay una visita guiada por los dioramas. Había leído que, efectivamente, el dueño ejercía de guía y organizaba esas visitas para explicar a los visitantes cada diorama, cómo lo había realizado y su contexto histórico pero no que durante a las mismas no se podía acceder al museo.
Seguimos esperando en la puerta, llega gente que también viene a visitar el espacio pero no hay señales de que se pueda entrar. Después de quince minutos esperando mientras el solazo corso nos derrite las meninges y no haber variación en la situación nos vamos yendo poco a poco. Una lástima porque me hubiera gustado realizar la visita. No sé, no entiendo muy bien la manera de gestionar este lugar.
De remate me toca atender, durante el periodo de espera, un asunto laboral y al final tengo un intercambio de pareceres con una clienta porque lo que ella considera una urgencia a solucionar en los próximos segundos yo lo valoro como actitud de persona que tiene prisa, lisa y llanamente. Concluyo que un servidor no es la Virgen de los Remedios pero que si lo considera oportuno regreso a la Catedral de Ajaccio y le pongo una vela a la Virgen de la Misericordia (A Madonuccia) que es la patrona y protectora de la ciudad.
Como comentaba, el sol es de justicia y el bochorno sideral por lo que va siendo tiempo de refrescarnos en alguna de las playas de la ciudad y así acompañar al pitufo maquinero a cumplir con este rito.

Hay dos opciones principales de playas junto al casco urbano de Ajaccio. La primera es la Plage Saint-François , que se encuentra justo después de la antigua fortaleza. La playa es una franja de arena bastante estrecha, y para llegar a ella hay que bajar unas escaleras de piedra. Por lo que se comenta su estrechez hace que se llene rápidamente, y en los meses de verano, con mucha afluencia, esta playa suele estar abarrotada. La segunda opción es la Plage Trottel, que está un poco más lejos, a unos quince minutos de la anterior. Parece que es una playa mucho más amplia y accesible, con más espacio y muchas más instalaciones.
Como la playa Saint-François es la que tenemos más cerca, no parece demasiado llena y no nos apetece caminar más pues bajamos a la misma. Encontramos rápido un espacio libre y desplegamos las toallas blancas de piscina que esta mañana hemos cogido del Aquotic Club. A nuestro alrededor casi todo está alfombrado con las toallas rojas de playa de Virgin que nosotros hemos decidido no tocar por no perderlas, señal inequívoca que buena parte de los pasajeros del Valiant Lady hemos acabado aquí a pasar un rato de playa.
El agua está muy bien de temperatura y la arena tiene un pase. Una vez más, nada que ver con una playa del Levante Español que le vuelve a dar cien vueltas a ésta pero, como el otro día en Toulon, para estos efectos nos sirve muy bien a nuestros propósitos de darnos un chapuzón reparador.

Entablamos conversación con una pareja de Albacete, compañeros de barco por la pulsera que portan también, que se ha puesto a nuestro lado en la arena. Comentamos cómo va la semana y nos indican que ya llevan unos cuantos cruceros a sus espaldas y que la experiencia de Virgin les está gustando.
Como el “lorenzo” sigue pegando de lo lindo y ya llevamos un rato en la playa decidimos recoger, hacer unas compras y volvernos al fresquito del barco, dando por finalizada la visita a Ajaccio. El “problema” de esta playa es que no tiene servicio de ningún tipo, incluidas duchas, por lo que de mala manera subimos a nivel de calle y nos quitamos la arena como podemos con las toallas blancas. Bueno, cuando lleguemos al camarote ahora nos damos una ducha rápida para quitarnos sal y arena y tan ricamente.
Mientras estamos separando la arena de todas nuestras extremidades me vuelve a sonar el móvil por un nuevo mensaje de mi querida i-DE. Dicho mensaje indica ahora que hay un nuevo corte de suministro en mi comunidad y que se espera que para las 16:00 esté restablecida la luz. Vuelvo a llamar a mi vecino y éste me confirma que a lo largo de la mañana se ha ido la luz varias veces y que a ellos en su casa les ha saltado el diferencial, cosa que no ocurrió durante la noche. Ahora sí o sí la visita de mi hermano es necesaria por lo que se lo comunico, respondiendo que se acercará esta tarde a la finalización de su jornada laboral y que ya me contará.
Con el cabreo me ofusco mientras ponemos dirección a la zona de compras por lo que dejo la toalla abandonada en el poyete del paseo marítimo durante unos instantes. Menos mal que caigo en ello y la recupero pero perfectamente se podría haber quedado allí e imaginémonos que hubiera sido la roja, la que te cobran si no devuelves. De ahí el haber hecho perfectamente en no traerla, por este tipo de circunstancias.
Nos encaminamos hacia la Place De Gaulle donde se encuentra otro de los monumentos inspirados en la figura de Napoleón. Aquí el emperador está representado junto con sus cuatro hermanos en estatuas de bronce. Por desgracia la plaza está llena de excavadoras y allí poco se puede ver por lo que nos pasamos, por último, por un supermercado Monoprix donde compramos y hacemos acopio de productos típicos corsos. Llevaba un listado al efecto:
. El figatellu ("fegatu" significa "hígado" en corso) es un embutido seco elaborado con carne e hígado de cerdo que se aromatiza con especias, ajo e incluso vino tinto. Se puede comer crudo (seco), como una salchicha, cocinado a la parrilla sobre un fuego de leña, asado en el horno o frito en la sartén.
. Le lonzu: Se elabora con las partes magras del cerdo. Salado después de ser cortado, se pone en un lugar fresco durante cinco a siete días y luego se lava en vino antes de ser secado y salpimentado. Este cerdo se introduce en una tripa de cerdo atada y ahumada. Se puede consumir crudo, como aperitivo o entrante, o cocinado.
. La coppa: Este embutido se elabora con lomo de cerdo deshuesado, salado y aromatizado (normalmente con pimienta) antes de ser secado en una tripa natural durante varios meses. Suele comerse cruda y en rodajas finas.
. El brocciu: es el queso corso por excelencia y se prepara a partir de suero de cabra u oveja. Su sabor es muy suave.
. El fiadone: postre emblemático de Córcega, el fiadone se elabora con brocciu, huevos, azúcar y cáscara de limón. Es cremoso y dorado por fuera.
. Los buñuelos al brocciu: Se elaboran con el famoso queso del mismo nombre, harina, huevos, agua, levadura, una pizca de sal, una piel de limón y azúcar glas.
. Las canistrelli: pequeñas galletas secas y crujientes que se pueden aromatizar con limón, anís, almendras, trocitos de chocolate o pasas.
. Pasteles de harina de castaña (Panzarotti)
. Falculelle: Pequeños pastelillos o tortitas horneadas que llevan una mezcla de brocciu, azúcar, yemas de huevo y un toque de ralladura de naranja o limón.
. Elaboraciones a partir de las bayas del arbusto del mirto.
Pues al final cayeron los canistrelli y alguna cosilla con ingredientes y elaboraciones típicas de la isla y me quedé con ganas de traerme más cosas pero al ser perecederas no me quise arriesgar a que se estropearan en el viaje de vuelta.

Realizadas las compras alimentarias quedan las de otro tipo y como por la zona del supermercado no hay nada que nos convenza volvemos a la plaza Foch. Allí en una tienda conversamos con una dependienta y sale a relucir el tema de los incendios que ahora mismo se desarrollan tanto en Francia como en España. Me resulta curioso cómo se refiere a lo que pasa en la métropole (la Francia metropolitana que está en el continente). No olvidemos que estamos en la Francia insular y esto está pasando por la zona de Burdeos, creo recordar.
Compramos alguna cosa más y regresamos al barco por la sombra.

Subimos a bordo y hacemos la 13-14 del otro día con unos licores de mirto que ha comprado mi acompañante. No tienen un sistema muy eficiente que digamos.... Ahora ducha reconfortante y a zampar todo lo habido y por haber. Luego, ya veremos cómo echamos la tarde....
De lo que acaeció en la próxima y desconcertante etapa se dará cumplida cuenta a continuación.