El bochorno no da tregua y nos internamos en la zona de la Marina. Pasamos el monumento a los Corsarios y cogemos el Carrer Andanes dejando el Carrer de Cipriano Clavijo a nuestra derecha, donde asoman las terrazas de los diferentes bares de copas de la zona. Observamos la ardua labor de los relaciones públicas para atraer a los transeúntes para que se sienten y consuman y aumenta cada vez más la gente que pasea a la luz de la luna.
Había leído que en esta zona se llevaban a cabo los desfiles y pasacalles promocionales de las discotecas de Ibiza, conocidos por su ambiente colorido y por los gogós, bailarines y animadores que desfilan en los mismos. Sin embargo, durante nuestro paseo no encontramos a nadie aunque ya eran más de las 22:00 horas por lo que debe ser que se desarrollan tiempo antes.
El primer punto que queremos visitar antes de sentarnos a tomar algo es la Plaza de Sa Torre, junto a la Torre de la Mar, donde parece que hay vistas magníficas al mar. Efectivamente, desde este lugar algo apartado observamos la inmensidad del puerto de Ibiza y los cruceros allá a lo lejos.

Volvemos sobre nuestros pasos y hacemos prospección de la oferta que se nos muestra a la hora de echar un rato tranquilo y los mínimos son que tenga ventilación, asientos cómodos y buena música. Sufrimos el asalto de múltiples relaciones públicas que intentan que nos quedemos en sus locales y aquí ponemos en práctica dos de las frases atribuidas al Corso más universal: “Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo” y “La victoria pertenece al más perseverante”. Es decir, escurriendo el bulto ante el aluvión de solicitudes y quedándonos en el lugar donde obtenemos la mejor oferta porque, es triste decirlo, pero al final nos encontramos regateando el precio de las copas/cervezas haciendo como que nos vamos y sudando la gota gorda. La frase definitiva es “mi jefe es francés pero es peor que un catalán. Yo no le hago caso y os voy a dejar la pinta a X euros”.
Como el sitio reúne las características requeridas (terraza amplia con almohadones para estar cómodo, un ventilador gigante para el calor y un hilo musical muy housero, aparte de un baño en el interior del local) y el precio conseguido no está mal, nos dejamos convencer y nos quedamos. También digo que no hubiéramos aguantado buscando mucho más porque era agobiante la situación entre el calor, los sudores, la insistencia del personal y la cantidad de gente pululando por la zona.
Nos sentamos y acariciados por las aspas del ventilador procedemos a degustar la todavía fresquita cerveza. Es un buen momento para iniciar una pequeña digresión relativa a la evolución de la música de baile en las últimas décadas y el uso de las nuevas tecnologías en este campo.
Tras el ocaso del movimiento disco a inicios de los años 80 y la transición de este tipo de música con variantes a lo largo de la década como el Hi-NRG, el Synth-Pop o el Acid, llegamos a los 90 con el Eurodance y los hechos fundacionales que supusieron el “Ride on time” de Black Box y el “Pump up the jam” de Technotronic, a los que que rendimos esta tarde su correspondiente homenaje en el karaoke, junto con el “Rhythm is a dancer” de Snap.
A lo largo de la década aparecieron o se desarrollaron el House, el Progressive, el Hardcore, el Trance o el Techno y esto continuó también en los primeros 2000 hasta que llegamos a la madre del cordero: el advenimiento de David “Jeta”. Este Dj francés, que se encumbró ya definitivamente en el 2007 con su album “Pop Life” (como dato curioso, ¿quién lanza el disco? Sí, lo has adivinado, estimado lector, la discográfica Virgin) a partir de aquí inició la decadencia de la EDM con la implantación de una especie de electro-house llamémosle “caradura” que se ha hecho extensivo ya hasta nuestros días y, por imitación ante su éxito, por parte de la mayoría de los Dj´s. Este tipo de estilo musical se basa en coger una base, un estribillo o un tema conocido de hace veinte años o más y “fusilarlo” con la única variación del ritmo house o techno de turno. La originalidad al poder, vamos. Y ahí está el tío llenando salas y estadios cuando hace lustros que no saca un tema propio con cierta relevancia y viviendo de los que en su tiempo sí se molestaron en ser originales. Quo vadis EDM?

Finalizo la digresión con el panorama actual que nos está dejando la IA. Llevo todo el diario liado a intentar generar sonetos con un mínimo de calidad y ya habrás estado pudiendo comprobar, apreciado lector, que a la Inteligencia Artificial le queda mucho trecho por recorrer para alcanzar unos mínimos de sonoridad, frescura y alma a la altura de un Garcilaso de la Vega o un Miguel Hernández. En el terreno de la música me estoy encontrando temas generados por IA que son impecablemente perfectos en cuanto a ejecución pero que adolecen del mismo defecto anteriormente comentado: les falta alma y vocación de trascendencia. Son copias de clones con alguna variación y completamente olvidables después de unos minutos tras su escucha.
No quiero parecer ludita ni nada parecido pero el componente humano y la inspiración en las Artes de todo tipo es algo que no es reproducible y le añade un valor fundamental al resultado que sale de una nota de voz penetrante, de una pincelada atrevida, de un verso sentido o un rasgado de cuerdas sostenido. Salvo mejor opinión, claro está.
Tras este interludio filosófico-artístico regresamos al bar de copas The Rock Ibiza en el Carrer de Cipriano Garijo nº 14, de la ciudad balear del mismo nombre.
Mientras observamos el trajín de personas que pasea junto a los yates, los abanicos Locomía que intentan atraer clientes y lo variado del espectro humano que va accediendo a la terraza, vamos degustando la cerveza hasta que ésta se vuelve consomé. Pese al ventilador el bochorno sigue siendo de consideración y, sinceramente, no se está a gusto. Coincidimos en que casi mejor que nos retiramos a los cuarteles de invierno dado que aquí está todo el pescado vendido y regresamos al Valiant Lady.

Junto a la panoplia de yates que jalonan el muelle recorremos el camino de vuelta para coger la lanzadera que nos lleve al crucero. Sigue habiendo bastante gente paseando y la cola de los taxis continúa siendo de impresión. A lo lejos distinguimos el autobús y como estamos deseando llegar al barco y darnos una ducha iniciamos un medio sprint para subirnos antes de que se marche. Hay un empleado de Virgin en la puerta del bus, nos ve, nos hace gestos de que bajemos el ritmo y se dirige al conductor para, suponemos, decirle que no arranque aún. Efectivamente, ya llegando nos dice que no nos ansiemos porque nos esperan y, dicho y hecho, es sentarnos en el bus, que va medio lleno, e inmediatamente inicia la marcha. Detrás hay un par de autobuses más por lo que, efectivamente, la frecuencia de salida es bastante buena.
Llegamos a la terminal de cruceros, pasamos la impedimenta por el escaner y observamos que ya el MSC Música ha levado anclas y estamos solos en el muelle. En total hemos estado en tierra unas tres horas.

Observamos que el barco está iluminado y que aparece un “I love Ibiza” en toda su superficie para que se pueda distinguir bien de lejos. Es una cosa curiosa y que ignoro si hacen para todos los puertos navegando por la noche o es una iluminación ex profeso para esta escala. Si fuera el primer caso no sé como se apañarán para puertos en los que ha recalado el Valiant Lady esta temporada como “Civitavecchia” o “Marina di Carrara”.
Sudando a chorros subimos al barco y antes de llegar al camarote nos pasamos por On the Rocks dado que allí está pinchando nuestra némesis Dj Mami "qué será lo que tiene el negro” para los que no han bajado a tierra. Como llegamos, nos vamos, ante la “calidad” de la música que se está consumando. También hay que decir que hay cuatro gatos contados lo que reafirma que al final, sea poco o mucho tiempo, casi todos los pasajeros hemos optado por pasar la noche fuera.
Cuando llegamos a la cabina nos fijamos en que tenemos un papel en la mesa.

En el mismo se nos dice que mañana van a limpiar los balcones por lo que solicitan que no se deje ningún artículo personal en los mismos. Como el periodo de limpieza va a coincidir con la visita diurna a Dalt Vila pues no nos vamos a enterar pero, sinceramente, buena falta le hace la limpieza al balcón porque estaba bastante sucio. En puridad lo hemos usado poco pero no por las vistas sino por el calor que hacía a determinadas horas, estando más a gusto dentro de la cabina con el aire acondicionado.
Finaliza la jornada y lentamente nos vamos acercando de manera inexorable al ocaso del viaje. Buenas Noches.
Conclusiones que nos deja el día.
. El tema de la compensación ofrecida con el champán en la cabina pues es de valorar pero no borra la mácula producida por el incidente de la apertura de la puerta del camarote. No creo que haya necesidad de que se produzca esta situación sabiendo el sistema de alimentación utilizado para el panel de identificación de la pulsera. Y querría haber dejado constancia del asunto en la supuesta encuesta de final de crucero pero de la misma no hemos tenido aún noticias tras desembarcar.
. Hay que estar pendientes de los cargos que se le puedan a hacer a uno en la cuenta de a bordo ya sea por que te carguen mal algo propio o que te atribuyan algún gasto de otra persona. Casi en tiempo real se puede ver a través de la aplicación los gastos habidos y no viene mal, a la hora de pedir bebidas, el llevar la carta y aplicar la socorrida técnica del índice.

. No ha sido muy edificante que digamos la experiencia nocturna en la tan mitificada Ibiza. Al calor existente se ha unido la experiencia del agobio al recorrer la zona de terrazas por el excesivo celo de los captadores de clientes y a lo que no está uno acostumbrado.
. A lo largo de la jornada el tema de los incendios ha sido auto-tabú y ha supuesto la mejor decisión en mi honesta opinión. Durante el día parece que la evolución de los focos fue parecida a la espera de que durante la madrugada del viernes al sábado los frentes se estabilizaran por una esperada bajada de temperaturas y descenso en la velocidad del viento. Veremos mañana.
El monte herido llora su hondo llanto,
la llama azota el pino y la espesura,
mientras la sombra viste de amargura
el suelo triste que adoró tanto.
Se quema el bosque y se desgarra el manto
de una tierra sin voz ni arquitectura,
donde el calor aviva la clausura
del triste fuego y su fatal quebranto.
Ceniza fría el monte nos convida,
el aire huele a muerte y a agonía
por la vereda que el ardor borró.
España duele en este julio herida,
viendo la llama que la luz sombría
en campos de hondo luto transformó.