Mostrar/Ocultar
Mostrar/Ocultar Blogs / Diarios
Mostrar/Ocultar Fotos / Pics
Mostrar/Ocultar Ads


Makgadikgadi Pans: entre boabads, suricatos y noche en Ntwetwe Pan. -Diarios de Viajes de Botswana- Alejandria
Indice
Indice
Más leidos
Más leidos
Últimos Diarios
Últimos Diarios
Más Votados
Más Votados
Diarios por paises
Diarios por paises
Ayuda
Ayuda

Compartir enlaces Compartir enlaces

 
 
Enlace:    Corto  Largo
Copia el texto de uno de los cajones para compartir el enlace

Diario: POR ZIMBABWE Y BOTSWANA, DE NOVATOS EN EL AFRICA AUSTRAL  -  Localización:  Africa Sur  Africa Sur
Descripción: Viaje distinto a todos los demás que hasta ahora habíamos realizado. Un viaje sobre el que teníamos ciertos temores pero que nos fue enamorando día por día, asombrándonos a cada poco. Un viaje dinámico y cambiante pese a lo repetitivo de algunas actividades. Lleno de vivencias y sensaciones no experimentadas anteriormente. Nos ha creado otros puntos de vista de viaje y expectativas de viajes futuros.
Autor:    Fecha creación: 
Compartir: 
Compartir:



Etapa:  Makgadikgadi Pans: entre boabads, suricatos y noche en Ntwetwe Pan.  -  Localización:  Botswana Botswana
Descripción: Día 2 de agosto. Seguimos por el área de Makgadikgadi. Traslado al hotel Planet Baobab. Recorrido en 4x4 desde Gweta en busca de suricatos y nos adentraríamos en las extensas llanuras de Ntwetwe Pan, donde pasaríamos la noche.
Alejandria  Autor:    Fecha creación:   
Compartir: 
Compartir:


Hoy comenzamos la jornada desayunando a las 8 de la mañana. A las nueve salimos a la carretera que nos trajo hasta aquí, la A3, y continuamos por la misma hasta muy cerca de Gweta dónde se ubica el hotel Planet Baobab. Son algo más de 100 km. y nos llevaría un par de horas.
Atravesamos paisajes yermos y amarillentos, con escasa y dispersa arboleda.



El Planet Baobab está anunciado en la carretera principal de una forma curiosa. Un gran termitero y encima han colocado una gran esfera (planeta) con el nombre indicado. Frente a una figura enorme y rosada de un cerdo hormiguero.



Es un alojamiento bastante original y está situado en la orilla de una pequeña lengua del Ntwetwe. Tiene dos opciones de alojamiento y zona de camping muy bien acondicionada, con área para hacer fuego y una pérgola techada. Nuestro camión aparcó en una de estas zonas de camping, junto a un baobab gigante, ya que se quedaba dos noches en el mismo.



Precisamente los enormes baobabs es lo que más destaca en este alojamiento, aparte también de la construcción y distribución de sus cabañas. Un total de 17 baobabs se reparten por todo el complejo.

Hasta la hora de la comida teníamos tiempo libre. Pero antes nuestra guía nos estuvo enseñando las instalaciones y nos llevó hasta uno de estos imponentes baobab al pié del cual nos estuvo explicando varias cosas del mismo.


Que es un árbol imponente y extraño, ya lo vemos. Sus ramas parecen raíces lo que le da una apariencia invertida. Ya lo dijo Livingstone cuando se topó por primera vez con uno de estos árboles, que parecía una zanahoria al revés.

Es un árbol único del que se aprovecha todo, menos para madera.
De su corteza, de un tono grisáceo, se extrae una fibra para hacer cuerdas, cestas, telas..Se utiliza también como combustible e incluso en infusión como antitérmico. La corteza se regenera fácilmente.
Su tronco crece a partir de varios tallos centrales y es muy fibroso. No presenta los aros como el resto de árboles y por ello es difícil datarlos.



Sus hojas crecen en temporada de lluvias. Nosotros vemos este baobab con apenas unas cuantas a punto de caerse. Se utilizan cocidas para acompañar comidas y sirven también de pasto para el granado.
Sus brotes tiernos y raíces de los ejemplares jóvenes se comen como si fueran espárragos.

Los frutos tienen una forma rara como de piña alargada o melón pequeño, son duros y de un tono verde claro aterciopelado. En su interior hay unas semillas que están recubiertas de una pulpa blanquecina que es comestible. Las probé y me recordaba algo el sabor de la leche en polvo. Esta pulpa se utiliza para elaborar bebidas ricas en vitaminas. De las semillas se extrae un aceite apto para cocinar.



En fin…, que se aprovecha todo. No es de extrañar que los bosquimanos lo consideraran un árbol sagrado. Al igual que otras tribus. En Senegal el considerado el árbol nacional e incluso aparece su figura en la bandera del país.

La forma de botella del tronco la alcanza cuando pasa los 200 años. Puede llegar a vivir hasta los 1000 años. Aunque estos ejemplares enormes se cree que tienen muchos años más, son milenarios.

Para hacer tiempo hasta la hora de la comida teníamos varias posibilidades. Cada uno escogió la que mejor le pareció.
Una era aprovechar la estupenda piscina que se encuentra nada más entrar y pasar la recepción.




Yo prefería investigar el complejo y ver el resto de baobab, así como las diferentes cabañas. Mi marido prefería tomarse ya una cerveza fresquita. En lugar de irse a la gran sala del bar se sentó como en una sala de estar que está al lado del comedor, cercana al bar. Es una edificación muy pintoresca. Todo está hecho de cemento, los sillones, las mesas.. Pero está todo pintado para dar más apariencia. Las mesas parecen de madera, los sofás y sillones con dibujos asemejando tapizados. Y con cojines que los hacen muy cómodos.



Diferentes caminos llevan hasta las cabañas y a los otros baobabs. Hay dos tipos de cabañas aunque ambas están construidas reflejando los métodos tradicionales de los habitantes originales.
Las cabañas tradicionales Bakalanga (o Kalanga), son redondas con techo de ramas y fabricadas con barro. Cada una está decorada de forma diferente con un diseño brillante que sigue los patrones tradicionales, aunque la pintura utilizada es moderna, (al menos así me lo dijeron en recepción). Tienen baño interior y un pequeño patio exterior tapiado a poca altura que difiere en la forma de una cabaña a otra. En este tipo de cabañas nos alojaríamos al día siguiente.




Más al fondo del complejo, en donde se encuentran varios ejemplares enormes de baobab, hay cabañas de paja al estilo Kalahari, tal y como las construían los bosquimanos. Están equipadas con camas pero no tienen baño.




En esta parte del fondo había un sorprendente baobab de muchas ramas y un tronco enorme, más bien parecía tener más de un tronco.




Una vez visto todo el entorno me volví a la zona del bar. Recogí al desertor de la cerveza y nos fuimos al gran salón del bar que también es muy pintoresco.
En el techo hay enormes candelabros que están hechos con envases de cerveza Amstel. Los taburetes de la barra parecen tambores africanos. Gran cantidad de fotos que parecen portadas de revistas, y una de los baobabs de Madagascar. Por todo el salón hay mesas con sillones estampados en piel de vaca y algunas rodeadas con asientos de cemento.




Allí nos fuimos congregando poco a poco con el resto del grupo ya que todos queríamos degustar alguna de las variedades de cerveza que tenían. La Hansa sudafricana parecía la más flojita y las más alabadas fueron una de Namibia y la Zambezi de Zimbabwe.

A las 12:30 había que comer ya que a las 14:00 horas nos recogían para llevarnos al resto de actividades del día y al destino final dónde pasaríamos la noche al raso en el salar Ntwetwe. Comimos divinamente a la “Sombra del Baobab”, junto al camión.

Ya teníamos preparada una mochila con lo que íbamos a necesitar en la noche. Principalmente ropa de abrigo ya que nos habían advertido que en el salar las temperaturas eran heladoras.
Yo tenía sentimientos encontrados. Por una parte me hacía especial ilusión ya que era una experiencia nunca vivida anteriormente y por otra tenía temor por el frío, la incomodidad, la falta de un baño en condiciones.

Esta actividad la organizan en el propio Planet Baobab y los vehículos 4x4 que nos recogieron eran de ellos mismos, así como los guías. Es una actividad que se puede contratar aunque no se pernocte en el hotel.

Saliendo del hotel se ve enseguida la enorme figura del cerdo hormiguero. El conductor – guía nos dijo que estaba allí puesta, al filo de la carretera, para recordar a los que circulan que este animal tiene hábitos nocturnos, además de solitario, y que tengan precaución si se les cruza.



Muy cerca del hotel hay como una pequeña laguna que suele retener agua durante todo el año y a veces se pueden ver animales bebiendo en ella.

Cuatro o cinco kilómetros separan el Planet Baobab del pueblo de Gweta, el cual atravesamos. El pueblo es pequeño pero se le considera la puerta de entrada a los Makgadikgadi Pans, más en concreto a Ntwetwe Pan. El nombre de Gweta viene del sonido que emiten las ranas toro. Esta especie de ranas tiene la particularidad de enterrarse en la tierra en época seca y cuando llegan las lluvias salen a la superficie.

Saliendo de Gweta nos adentramos en la foresta por caminos de arena y con muchos baches. Es una zona rural en la que a menudo se van viendo cabañas redondas y cercados para el ganado.



La foresta es bastante abundante y diversa, presentando su tono amarillento de la época seca y sin hojas muchos árboles. Hay abundancia de mopanes, no muy grandes, que son la excepción ya que mantienen muchas de sus hojas verdes. Las hojas del mopane tienen forma de alas de mariposa y tienen un comportamiento curioso. De día se doblan para mantener la humedad y por ello se secan menos. Desprenden también una sustancia que puede resultar desagradable a algunos animales y con ello el mopane es el que más hojas tiene y más verdes. La madera del mopane es muy dura y no la atacan ni las termitas, por ello se suele utilizar en la construcción de viviendas.




Todo esto lo iba explicando el guía.
Nos encontramos con algunos árboles de marula, ahora con tan solo el esqueleto de sus ramas, totalmente desprovistos de hojas. Es otro árbol del que se aprovecha bastante. La corteza, machacada, se usa contra la diarrea, el reumatismo, como profilaxis de la malaria. Los vapores de la corteza hervida contienen antihistamínicos. De las capas interiores, que son filamentosas, se fabrican cuerdas.
Su madera es muy blanda y fácil de trabajar. De ella se fabricaban los mekoros que veremos en el Delta del Okavango. Se adapta bien para hacer esculturas, muebles…

Pero es su fruto lo más conocido. Solo se obtiene de los árboles hembra. Tiene forma de una nuez y de color verde que llega al amarillo cuando está maduro. Es la golosina preferida de muchos animales, sobre todo los elefantes. Y del hombre también, como bien dijo el guía.
De este fruto se obtienen también muchas otras cosas, pero la más conocida es el licor de Amarula que se fabrica en Sudáfrica, aunque se puede comprar en todo el mundo.



Las explicaciones del guía seguían…: los termiteros y sus características, los excrementos del elefante, la salvia salvaje, que desprendía un agradable olor cuando el vehículo la rozaba…..
En medio de todo este paisaje aparecían, de tarde en tarde, algún ejemplar de baobab, uno de ellos tremendo de grande.




De fauna también vimos algo. Sobre todo aves.

Varias veces un pájaro pequeño de color negro que cuando vuela muestra el interior de sus alas de color blanco en círculos, muy bonito. Nuestra amiga la Carraca de pecho lila, algunas clases de garzas, gallinas de Guinea, dos avestruces macho a lo lejos, el calao de pico rojo (en la película del Rey León, Zazú es este tipo de ave), una avutarda de Kori.. Y unas cuantas mangostas excavando.





Otro par de avestruces macho con una hembra en la cercanía, se dejaron ver más adelante. Pero además de verlos más de cerca pudimos contemplar como uno de los machos comenzaba su danza de cortejo destinada a la hembra cercana. Movía y desplegaba sus alas negras mostrando las plumas blancas interiores, en todo un ritual de pavoneo para atraer a la hembra. De lo más “espectacular” el órgano reproductor macho.






Casi enseguida, en el otro lateral de la carretera, aparecieron tres hembras (de color pardo) y un macho (de color negro) que iban paseando tan ricamente. Al oír el vehículo se pusieron a correr los cuatro por parejo, moviéndose como en ondas de un lado para otro, tal parecía una coreografía bien ensayada. Fue precioso. Nos adelantaron y cruzaron el carril en dirección al grupo que habíamos visto con anterioridad.



Llevábamos ya más de dos horas de trayecto cuando llegamos a una zona en la se veían varios cercados de palos con ganado, vacas, cabras, caballos, asnos... Por aquí les llaman “boma”. La zona es bonita, con grandes y verdes acacias. Aparecen hasta praderas verdes. No me extraña que hubiera tanto ganado por allí.

Muy cerca de estos poblados se encuentra una colonia de suricatos a la que vamos a visitar. Gracias a la labor de gente del poblado hoy se pueden ver muy de cerca a estos animales tan peculiares. Ellos los han acostumbrado a la presencia humana y se puede estar largo rato con ellos, caminando entre ellos, sin que salgan huyendo.



Los suricatos (o suricatas como también se les llama), del swahili “gato de roca”, son animales pequeños, familiares cercanos de las mangostas, que suelen vivir en colonias de 30 a 40 individuos. Viven en galerías subterráneas en terrenos arenosos, que ellos mismos excavan, aunque de día suelen estar fuera de ellas buscando comida. Son excavadores compulsivos, buscan comida continuamente porque necesitan comer ya que en su cuerpo no acumulan ninguna grasa. Para ello tienen garras fuertes con cinco dedos, en lugar de cuatro como las mangostas.



Tienen una apariencia simpática, con su pelaje de color castaño plateado manchado con algunas rayas oscuras en lo alto del lomo. Sus caras son blanquecinas con marcas de color oscuro en las orejas y alrededor de los ojos.
Se suelen turnar para ponerse de pie, muy erguidos, oteando el horizonte en busca de depredadores, son buenos centinelas, mientras el resto sigue buscando comida y comiendo.




Se oyen unos gritos estridentes. Son las señales de las crías que quieren comer. La prole está engendrada por la pareja alfa dominante, pero todos colaboran en la manutención de los pequeños. A las crías que no son de la pareja alfa las suelen asesinar, así se aseguran la supervivencia de las suyas, y a la madre la expulsan de la colonia. A veces se forman nuevos grupos con estas madres expulsadas.

En todo el rato que estuvimos en la pradera con ellos no dejaron de excavar. Aunque dicen que son insectívoros, comen lo que encuentran. Uno de ellos atrapo a un pequeño ratón y se alejó corriendo con su presa, seguramente para alguna de las crías que estaba chirriando. Otro una lombriz…



Resultan la mar de graciosos cuando están estirados de pie, asentados en sus dos patas traseras.
Antes comenté un personaje del Rey León. Pues Timón, otro personaje simpático de esta película, es un suricato.




Ya estaba cerca Ntwetwe Pan.

Al límite de esta salina otros "bomas", cercados de ganado, y en uno de ellos en lugar de cabras o vacas tienen guardados los quad.




Los que quisieron contrataron el traslado conduciendo un quad, 12 de los 18 que componíamos la expedición. Nosotros no hemos conducido nunca un quad ni tenemos experiencia de conducción en moto, así que nos fuimos en el vehículo 4x4 ya que el recorrido era el mismo. De hecho, el convoy comenzaba con nuestro coche y los que habíamos quedado, detrás los quads y por último el otro coche.
De esta guisa nos adentramos en este gran salar que forma parte de los Makgadikgadi Pans.

Ntwetwe Pan podríamos decir que es el hermano de Sua Pan (que visitamos ayer desde Nata) con algunas similitudes. En Sua Pan se encuentran afloramientos de granito como la conocida Kubu Island (que no fuimos a ver) y en Ntwetwe lo que hay son islas de dunas fosilizadas.

Ntwetwe es atravesado por la antigua ruta comercial entre Gweta y Mopipi, cuyo primer tramo ya hemos recorrido. Esta ruta pasa cerca de dos famosos baobabs aislados que marcaron la ruta para los primeros exploradores europeos, entre ellos Livingstone. Son el Baobab de Green y el Baobab de Chapman.
En esta salida antes se incluía la visita al baobab de Chapman. Este baobab fue nombrado así después de la llegada del explorador James Chapman, que viajó a la zona con Thomas Baines en 1861. Era muy importante este árbol porque servía de guía y faro para los exploradores que se aventuraban por estas salinas. También dicen que tenía una ranura que era utilizada como buzón de correos, la primera oficina de África. Amén de dar sombra y refugio contra el calor.

Le pregunté a la guía el porqué no lo visitábamos y me contestó que ya no existe. Efectivamente ya no se mantiene en pie, a principios de 2016 se partió por la mitad desplomándose al suelo. Una lástima.

Ntwetwe también tiene restos arqueológicos de antiguos pobladores San.

Al principio de entrar en el salar podíamos ver aún los límites del mismo, pastizales amarillentos en los que pastaba el ganado. Al no ser una reserva se permite pastar al ganado. Vemos incluso restos de excrementos de vacas que destacan sobre el suelo blanco. Pero pronto el panorama se abre y la vista solo alcanza a ver un suelo blanco cegador que se desvanece en el horizonte y el cielo azul brillante.
La estampa es apabullante, en medio de este paisaje lunar de tierra seca incrustada de sal, el convoy de los vehículos y los quads y… la estela de polvo que vamos dejando.




Paramos en mitad de esta inmensidad a ver la puesta de sol que tenemos de espaldas. Se añade a las ya impresionantes puestas de sol africanas la presencia de unas nubes en el horizonte que el sol atraviesa en su camino creando más tonalidades. Para nuestro deleite estas tonalidades rojas y doradas permanecieron entre las nubes cuando el sol se ocultó.
Aprovechamos la parada para hacer las fotos que juegan con las distancias y son típicas de hacer en estos paisajes.






Proseguimos camino y en lugar de ir rectos hacia nuestro sitio de acampada dimos un gran rodeo para dar oportunidad, a los que van en los quads, de tener más tiempo de conducción y disfrute de ello. Se nos hizo noche cerrada. En una gran curva con la que dimos la vuelta para enfilar nuestro destino, pudimos ver las luces de los quads que nos seguían. Y solo se veían estas luces y la polvareda que los envolvía. Alguien comentó que parecía una secuencia de la película de Mad Max, y no le faltaba razón.




En nuestro sitio de acampada ya había un coche de la organización que se había adelantado con toda la intendencia. Hamacas de lona alrededor de un fuego, catres dispuestos haciendo un arco mirando hacia el este, una mesa no muy grande para apoyar la comida que luego se serviría y las bebidas. Más alejado, un pequeño receptáculo de lona en cuyo interior se había instalado un inodoro con soporte de madera. Durante la noche era el único punto iluminado con un pequeño farol. Por lo demás teníamos que movernos y alumbrarnos con el frontal.

Una copa de vino alrededor del fuego. Se sirve una comida sencilla, patata y calabaza asadas al fuego en papillote acompañado de una carne a la brasa, la cual ya había estado marinada con anterioridad y un pan de maíz que estaba delicioso. No había mesa para comer, cada uno se apoyaba en sus piernas. Una de las cenas más sabrosas del viaje. Una simple patata asada, sin más acompañamiento de especias, me supo como nunca. Sería por el fuego…., más bien la calidad de la patata. Las verduras en Botswana las importan de Sudáfrica.

Para celebrar nuestra noche al raso, un vasito de amarula.

En la sobremesa los dos guías de los coches nos estuvieron explicando cosas de este salar, uno de ellos, y el otro las distintas características y peculiaridades de los suricatos.

Completado con una sesión magistral de conocimientos de estrellas y constelaciones por parte del futuro suplente de nuestra guía. Tertulia alrededor del fuego, intentando evitar el humo que sale de los tizones.

Soy una analfabeta total en el tema de estrellas. Aprendí a distinguir la Cruz del Sur con sus estrellas Alfa y Beta Centauris, la constelación del Escorpión, la Cometa…. El planeta Marte, Júpiter.

Tampoco nunca antes había tenido ocasión de contemplar con tanta nitidez la Vía Lactea. Un cielo maravillosamente estrellado que iba a ser nuestro techo por esta noche. Mi primera noche al raso.

El frío al que tanto temíamos no se presentó. Nuestra guía estaba asombrada. Solamente ya de madrugada se notaba más fresquete en la cabeza.

Los catres van provistos de colchoneta, sábanas, edredón, almohada y cubiertos con una lona que nos aislaba bastante del frío exterior. Dormíamos vestidos, con mallas debajo del pantalón, camiseta térmica y polar. No necesité ponerme el anorak.

Temprano nos fuimos todos a dormir. La luna salía a las 10:30, en menguante, y para esa hora ya estaba yo en otra galaxia. Tuve ocasión de verla a las 3:30 que desperté. Eché una ojeada al entorno, no se me olvidará esa imagen. Paisaje completamente lunar, el blanco plateado nos envolvía.

MOMENTOS Y MOMENTAZOS.

El momentazo del día es prolongado, toda la experiencia de acampar al raso en mitad de la nada, en mitad de un salar plateado a la luz de la luna. Sin olvidarnos de la puesta de sol en el horizonte de este inmensa laguna de arena incrustada de sal.
Como tampoco es de olvidar el “cortejo” del avestruz y la coreografía que nos ofrecieron los otros cuatro avestruces.
Volver arriba

Compartir:
Ver más diarios de Alejandria Ver más diarios de Botswana Etapa anterior Etapa anteriorEtapa siguiente Etapa siguiente



VOTACIONES A LA ETAPA
Mes Puntos Votos Media
Actual 5 1
Anterior 0 0
Total 5 1
Votos
1 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
Para votar esta etapa debe registrarse como usuario

Registrate AQUÍ
Visitas mes anterior: 0 Visitas mes actual: 128 Total visitas: 128

  Últimos comentarios al diario:  POR ZIMBABWE Y BOTSWANA, DE NOVATOS EN EL AFRICA AUSTRAL
Total comentarios 28  Visualizar todos los comentarios

Alejandria  alejandria  10/01/2019 14:49   
Gracias peloto 5 por pasarte por aquí.

ALFMA  ALFMA  10/01/2019 19:02   
Estupendo diario alejandria, como todos los tuyos. Es un placer leerte. Es un destino que de momento no me atrae, pero veo que tu lo has disfrutado mucho a excepción del pequeño percance del final, que finalmente quedará como una anécdota para contar. Me han gustado mucho los alojamientos, muy originales. Todas mis estrellas para ti. Un saludo!!

Alejandria  alejandria  10/01/2019 23:48   
Gracias ALFMA. Muchas gracias por dedicarle tiempo y tus halagadoras palabras. No es un destino muy recurrente, la verdad, tiene que haber algo allí que te atraiga sobremanera, como a mi el delta del Okavango. Cada uno tiene sus manías ....

Meha  meha  13/01/2019 22:33   
Hola Alejandría,
¡Qué viaje tan emocionante! Me alegra que te haya dado tantas satisfacciones y tantos buenos momentos. El último momentorro hay que olvidarlo y quedarte con los momentazos y los buenos recuerdos.

Alejandria  alejandria  14/01/2019 21:11   
Si meha, fue un viaje emocionante. Al menos, distinto de todos los demás que hasta ahora había hecho. Y lleno de muchos buenos momentos, así que el último día lo borraré de mi memoria. Salvo para recordarme no volar con esa compañía..
Gracias por pasarte por el diario, tu opinión siempre es bienvenida.

Visualizar todos los comentarios >>
CREAR COMENTARIO EN LA ETAPA

Registrate AQUÍ
Volver arriba


Foros de Viajes
Pais Tema: Viajar a Zimbabwe
Foro África del Sur Foro África del Sur: Foro de Viajes del Sur de África: Sudáfrica, Namibia, Zimbabwe, Bostwana, Mozambique
Ultimos 5 Mensajes de 39
37913 Lecturas
AutorMensaje
globaltrote
Globaltrote
Super Expert
Super Expert
Sep 29, 2013
Mensajes: 267

Fecha: Mie May 03, 2017 10:54 pm    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

-Borrado-
globaltrote
Globaltrote
Super Expert
Super Expert
Sep 29, 2013
Mensajes: 267

Fecha: Mie May 03, 2017 10:54 pm    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

globaltrote Escribio:
Palermillo Escribio:
Hola!!

Estoy pensando en viajar a Zimbabwe este verano pero me surgen varias dudas. La primera y más importante:

¿Es necesario llevar un 4x4 para visitar el país y sus principales parques?

La verdad es que este tema es importante porqué en función de si es indispensable o se pueden visitar con coche normal, el precio cambia muchísimo y me haría replantearme todo.

El mejor PN de Zimbabue es Mana Pools. Plantéate visitar esta zona del Zambezi desde el lado zambiano. El PN de South Luangwa también merece mucho la pena.
Camper
Camper
New Traveller
New Traveller
Jun 01, 2015
Mensajes: 6

Fecha: Jue Ago 10, 2017 10:45 am    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

Hola,

Estamos planeando un viaje para visitar Vic falls 10 días en Noviembre.

Como los vuelos son hacia/desde allí, la idea sería hacer algo sencillo en los alrededores:
- 2/3 Noches en Vic falls
- 2/3 Noches en Hwange
- 2/3 Noches rio Zambezi ?

¿Conocéis algún guía/web/agencia local que haga tours por allí? No encuentro demasiado info actualizada al respecto.

Hemos contactado con victoriafalls-guide y el precio no está mal, pero por barajar otras opciones.

Gracias
Un saludo
mkheyi66
Mkheyi66
Experto
Experto
Mar 21, 2017
Mensajes: 135

Fecha: Jue Ago 10, 2017 11:20 am    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

Conosco un muchcho de confianza zimbabwens de nombre Mortimer quien dirige wildtrack adventures en las cataratas Victoria.Muy professional y experimentado.
globaltrote
Globaltrote
Super Expert
Super Expert
Sep 29, 2013
Mensajes: 267

Fecha: Vie Ago 11, 2017 05:28 am    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

Por los días y el plan de viaje, volar a Vic Falls es muy práctico. Sin embargo, moveros por Zimbabue os será un poco complicado más allá de VF. 1. En noviembre las cataratas no llevan su máximo caudal, por lo que solo prevería un día para visitarlas desde el lado zimbabués. Dedicaría un día extra si queréis hacer rafting, algo que os recomiendo. Vic Falls: 2D 2. No he visitado Hwange, pero en su lugar creo muy interesante visitar el PN Chobe (Botsuana, no necesitáis visado) que está incluso más cerca. En Kasane tenéis mucha oferta, aparte de la que podáis encontrar por internet. Otra...  Leer más ...
CREAR COMENTARIO EN EL FORO
Respuesta Rápida en el Foro
Mensaje:
Registrate AQUÍ






All the content and photo-galleries in this Portal are property of LosViajeros.com or our Users. LosViajeros.net, and LosViajeros.com is the same Portal.
Aviso Legal - Publicidad - Nosotros en Redes Sociales: Pag. de Google + Pag. de Facebook Twitter - Política de Privacidad