Desde el interior del Time Warner Center uno se sitúa en línea con una de las fronteras más contrastadas de la ciudad. Enfrente, Columbus Circle y, más allá, la calle 60. A un lado, el límite de los rascacielos de Manhattan que se extiende a la derecha de la imagen; a otro lado, el límite de los árboles de Central Park que se extiende a la izquierda.