Verano entre calados: el refugio subterráneo de Rioja Alavesa
Cuando el calor aprieta en verano, Rioja Alavesa ofrece una forma diferente de refrescarse: bajar unos metros bajo tierra. Bajo las calles y edificios de algunas de sus localidades se conserva una extensa red de
calados históricos, galerías excavadas y acondicionadas durante siglos para elaborar y conservar el vino en unas condiciones de temperatura y humedad relativamente estables.
Estos espacios forman parte del patrimonio vitivinícola de la comarca y permiten conocer cómo se elaboraba el vino antes de la llegada de las modernas instalaciones. Hoy, muchos de ellos se pueden visitar y combinan
historia, arquitectura, vino y gastronomía en experiencias especialmente atractivas durante los meses de verano.
Si buscas una escapada enoturística diferente, estas son seis propuestas para descubrir Rioja Alavesa desde sus bodegas subterráneas.
Pascual Berganzo – Alutiz Vinos: tres esencias de Rioja Alavesa
La visita propone un recorrido por
tres bodegas familiares construidas entre los siglos XVII y XXI], permitiendo conocer la evolución de la elaboración del vino a lo largo de los últimos siglos.
El itinerario termina en el calado más antiguo, donde se ofrece una [b]cata de cuatro vinos acompañada de un aperitivo tradicional.
- Duración: 1 h 30 min
- Precio: 20 € por persona
Bodegas Araico: una cata para viajar en el tiempo
En un
calado del siglo XIX, Bodegas Araico propone acercarse a la evolución de diferentes estilos de elaboración mediante una cata vertical.
La experiencia incluye tres vinos seleccionados y un maridaje con diferentes chocolates, una combinación pensada para descubrir cómo cambian los matices del vino con el paso del tiempo y según su elaboración.
- Duración: 1 hora
- Precio: 25 € por persona
Bodegas Mayor de Migueloa: vino y patrimonio en Laguardia
En pleno casco histórico de
Laguardia, Bodegas Mayor de Migueloa ocupa el Palacio de Viana, un edificio histórico ligado a la tradición vitivinícola de la localidad.
La visita permite recorrer sus
calados subterráneos históricos y termina con una cata comentada de cinco vinos acompañados de una selección de quesos.
- Duración: 1 hora
- Precio: 35 € por persona
Bodegas J.F. Iradier: entre túneles y calados
Los túneles y pasadizos de Bodegas J.F. Iradier permiten descubrir cómo conviven en la actualidad la tradición vitivinícola y las técnicas modernas de elaboración.
La visita se completa con una
degustación de tres vinos acompañados de aperitivos locales.
- Duración: 1 h 30 min
- Precio: 20 € por persona
Bodegas Valdelana: un viaje a los orígenes
Los calados de los siglos XV y XVI de Bodegas Valdelana son el escenario de una visita centrada en la historia de la elaboración del vino en Rioja Alavesa.
El recorrido incluye sus
museos subterráneos y el conocido "túnel de los cinco sentidos", antes de finalizar con una cata de cuatro vinos y aceite de oliva.
- Duración: 1 h 15 min
- Precio: 20 € por persona
Bodegas de La Marquesa: vino directamente del fudre
Los calados centenarios de Bodegas de La Marquesa ofrecen una aproximación a la tradición familiar y al trabajo con el vino.
Uno de los momentos más singulares de la visita es la posibilidad de
probar vinos directamente del fudre durante su proceso de crianza. La experiencia continúa con una degustación comentada y un aperitivo.
- Duración: 1 h 15 min
- Precio: 33 € por persona
Una forma diferente de descubrir Rioja Alavesa
Los
calados de Rioja Alavesa son mucho más que antiguas bodegas. Son parte de la historia de sus pueblos y una muestra de cómo el territorio, el clima y la tradición han condicionado durante generaciones la elaboración del vino.
Además, su ambiente subterráneo los convierte en una alternativa especialmente interesante para los días más calurosos del verano. Un recorrido por estos espacios permite combinar
enoturismo, patrimonio y gastronomía y descubrir una de las facetas menos visibles de esta comarca vitivinícola.
Más información:
Ruta del Vino de Rioja Alavesa
Visit Rioja Alavesa