Nos levantamos y vamos a visitar el
Palacio Vecchio que tenemos cita a las 11:00. Su forma de castillo y su torre de 94 metros de altura son uno de los estandartes de Florencia. A la entrada una copia del David de Miguel Angel y Hércules y Caco.
El palacio fue construido entre 1299 y 1314 para ser lugar de residencia y trabajo de los funcionarios de la república. Prácticamente la primera sala que se visita es la más impresionante, “La sala del Cinquecento”, una estancia que con 54 metros de longitud, 22 metros de anchura y 17 metros de altura es la sala más grande de Florencia. Es la sala que acogía a los 500 miembros del Gran Consejo que gobernaba la República de Florencia. La decoración de la sala es obra de Giorgio Vasari, que fundamentalmente cuenta la vida de Cosme I en el techo, y victorias de Florencia sobre Siena y Pisa en las paredes. Al continuar la visita y subir unas escaleras, desde el segundo piso es donde tendrás la mejor vista de la sala. A partir de esta sala puedes visitar otros espacios, pero nunca de la calidad del primero.
Al terminar la visita, nuevas fotos en la Piazza de la Signoria con la fuente de Neptuno. ¡Si es que no nos cansamos!
Desde allí nos dirigimos a la iglesia de Santa Margherita dei Cerchi, donde se supone que está la tumba de Beatrice, el amor imposible de Dante. Al salir volvemos a la Piazza de la Signoria, Ponte Vecchio y al Palazzo Pitti. Éste no lo queremos visitar entero sino solo los jardines, pero va siendo hora de comer y nos dirigimos a la zona de la Basílica del Santo Espíritu que encontramos ya cerrada, así que como en la plaza hay diversos restaurantes decidimos comernos unas pizzas en un interior pese a las terrazas, para que no nos fumen.
Después de comer visitamos la basílica del Santo Espíritu, es gratis salvo si quieres ver el crucifijo de Miguel Ángel y el claustro (2€). Yo pagué. Es un crucifijo en madera policromada de 139 centímetros de alto por 135 cm de ancho hecho por Miguel Ángel en su juventud.
Desde allí regresamos al Palazzo Pitti para visitar los
jardines de Boboli. La entrada es gratuita para docentes y para menores de 18 años, como los cuatro estamos incluidos en estas categorías, visita gratis. Entras por el patio del Palacio Pitti y lo primero que te encuentras es el conocido como Anfiteatro, es una antigua cantera que gracias a su desnivel permite una buena vista de la parte posterior del palacio. Continuamos ascendiendo hasta llegar a la Fuente de Neptuno, uno de los mejores miradores y mejores lugares donde conseguir una bella fotografía. Desde allí y por unas escaleras pudimos ascender al Jardín del Cavalieri, una terraza superior desde donde se tienen unas bellas vistas de la parte superior de Florencia, allí además puedes ver la famosa fuente de los monos. A partir de allí llegamos a una zona de césped al lado de los baños, donde vamos a descansar un rato disfrutando del sol de la primavera y, por qué no, una de las típicas siestas de Gemma. Tras descansar nos perdimos entre los jardines en zig-zag, hasta llegar a la Fuente del Océano, y desde allí regresamos a la salida que está junto al Palazzo Pitti.
Una vez terminada la visita decidimos ir andando desde allí al mirador de la Plaza de Miguel Ángel atravesando la Puerta de San Miniato que delimita la antigua muralla de la ciudad. Junto al mirador está la
basílica de San Miniato al Monte. La fachada de San Miniato es una de las obras maestras del románico florentino, es una de las iglesias más antiguas de Florencia. Es una pequeña iglesia de planta basilical y tres naves.
Después de la visita decidimos comprar unos helados y un Chianti y sentarnos en las escaleras del
mirador para contemplar la puesta de sol con la vista panorámica más bella de Italia. Mientras esperamos, unos artistas callejeros amenizaron la espera.
Al ponerse el sol quisimos bajar en autobús, pero el primero se llenó y al esperar otro comprobamos con la aplicación de transporte que tardaría más de media hora, así que decidimos volver andando y en menos de media hora estábamos en el tranvía que nos llevó de vuelta al apartamento.