Nos levantamos muy temprano porque es domingo primero de mes y los Uffizi y la Academia son gratis. Llegamos a las 7:45 y la cola es kilométrica, pero, para nuestra sorpresa, cuando se abren las puertas la espera no fue muy larga y entramos sin dificultad. Decir todo lo que hay en la Galería degli Uffizi daría para hacer un diario monográfico, solo pondré las cuatro obras más destacadas, siempre según mi triste criterio de profesor de Historia, La Primavera y El Nacimiento de Venus de Botticelli; La Anunciación de Leonardo Da Vinci; y la Virgen del Jilguero de Rafael. Estuvimos más de tres horas de visita y quedé extasiado.
Salimos y decidimos seguir viendo cosas impresionantes y nos dirigimos a la Academia. Hay cola, y parece ir más lenta, pero tras 15 minutos de espera conseguimos entrar también gratis. Lo que impresiona y lo más importante de la Academia es ver El David de Miguel Ángel. También, y prácticamente su última obra inacabada, puedes admirar La Pietá Rondanini. En la Academia puedes ver esculturas y pinturas de alumnos que pasaron por ella.
Al salir de la Academia andamos hacia el Duomo y decidimos entrar en el Museo de la Ópera, donde se encuentran otro gran número de esculturas impresionantes como La Magdalena Penitente o El Profeta Abacus de Donatello y sobre todo las Puertas del Paraíso, las puertas originales del Baptisterio de la Catedral de Florencia obra de Lorenzo Ghiberti. También podemos admirar otra Piedad de Miguel Ángel.
Va siendo hora de comer y decidimos buscar un restaurante camino de la Basílica de la Santa Croce. Al salir del restaurante nos dirigimos a la Basílica. Para entrar hay que pagar 8€ adultos, 4 niños. Entramos mi hijo y yo mientras mi mujer e hija prefirieron esperar en la plaza que hay frente a ella. Es una obra de estilo gótico obra de Arnolfo Di Cambio. Tiene planta de cruz latina con tres naves. Al lado de la cabecera hay dos capillas la de Bardi y Peruzzi con frescos del Giotto. Aunque dentro de la Basílica también se pueden admirar obras de Cimabue, Donatello, Vasari, Ghiberti, Della Robbia,...
Dentro de la basílica podemos encontrar numerosas tumbas entre las que destacan las de Miguel Ángel, Dante, Maquiavelo o Galileo Galilei. En el altar mayor hay un Cristo Crucificado de Cimabue, y tenemos la suerte de que hay una visita explicada por uno de los monjes de la basílica que nos permite admirar la obra de cerca y nos hace una explicación de ella.
En el claustro podemos admirar la Capilla Pazzi obra de Filippo Brunelleschi , con planta centralizada típica del primer renacimiento.

Desde allí volvimos a la Plaza de la Signoria y nos dirigimos al Duomo, es el último día para poder utilizar la entrada total y mi hijo y yo decidimos subir al campanile mientras mi mujer y mi hija se quedan abajo debido a sus dificultades para subir escaleras por las rodillas. El campanario tiene 414 escalones que llevan hasta la parte más alta.Tras ascender 84 metros de altura, obtenemos una de las mejores vistas de Florencia.

Al terminar, una sesión de fotos con el Duomo de decorado. Estamos cansados y aunque es temprano decidimos ir al apartamento ya que mañana hay que madrugar, no sin antes degustar unos cannoli rellenos de crema, deliciosos.