Recojo todo, pruebo el desayuno continental incluido en el precio, nada mal, y me voy a coger el autobús al aeropuerto.
Me despido de la bella Malta
Las esperas en los aeropuertos, leyendo, como siempre, el estupendo libro del Sitio de Malta, llegando a Asturias en hora, yendo a por el coche y dando por terminada esta fabulosa escapada cultural.