Formentera, en verano, es sinónimo de playas de aguas cristalinas, mercados, mercadillos y románticos amaneceres o atardeceres en sus dos faros: La Mola y Cap de Barbaria, respectivamente. Pero, a diferencia de esos paraísos lejanos de los Mares del Sur donde ‘solo’ hay naturaleza, Formentera aporta también un valor añadido: el encanto de sus 6 pueblos. La Savina, Sant Francesc, Sant Ferran, Es Pujols, Es Caló de Sant Agustí y El Pilar de la Mola. Cada uno con sus peculiares características, distintas pero complementarias, invitan al viajero a descubrir esa otra esencia mediterránea de la isla: la de sus calles y plazas, sus monumentos patrimoniales… y sus gentes. Bienvenidos a ‘la otra’ Formentera.
6 PUEBLOS PARA DESCUBRIR
LA OTRA ESENCIA DE FORMENTERA
MÁS ALLÁ DE SUS PLAYAS
Repartidos por toda la isla, son la alternativa perfecta para relajados paseos de media tarde, tras una intensa mañana de chapuzones.
1–La Savina, mucho más que la puerta de entrada a la isla
El
Puerto de La Savina fue creado a finales del siglo XIX para ofrecer refugio alternativo a los propietarios de embarcaciones amarradas en el Estany des Peix. Y con los años se convirtió también en punto estratégico para exportar la sal que se recolectaba en las salinas, por lo que se fueron desarrollando allí todo tipo infraesrtructuras para favorecer su transporte.
Hoy día todas esas instalaciones se han reconvertido para enfocarse en el turismo siendo el puerto la principal vía de abastecimiento para toda la isla.
A él llegan los ferrys desde la vecina Ibiza o la alicantina Dénia (solo de abril a octubre) repletos de viajeros ansiosos de disfrutar del ‘último paraíso del Mediterráneo’. Al
puerto pesquero de siempre, refugio de vetustas embarcaciones, ha unido el
puerto deportivo, con sus modernas embarcaciones de recreo. Bullicioso y alegre, está repleto de bares y restaurante, un
mercadillo vespertino de ropa y complementos y establecimientos donde alquilar vehículos de todo tipo, en especial bicicletas y motos. Y también donde hacer acopio de información para empezar a disfrutar de la isla.
2–Sant Francesc Xavier, la capital, cargada de patrimonio
Estratégicamente situada en el interior de la isla, es cruce de caminos para conocer todos los rincones de la isla. Su corazón es la
Plaza de la Constitució, sede del ayuntamiento y del Consell Insular. Pero lo que más llama la atención en ella es su
iglesia-forteleza del siglo XVIII.
Deambular por su
centro histórico es sentir la alegría que destilan sus calles peatonales, con sus bares, terrazas, restaurantes y pequeñas
boutiques donde adquirir prendas únicas. También son dignos de visita el
Museo Etnográfico, la
capella de Sa Tanca Vella (del siglo XIII, cubierta por una bóveda de cañón) o el
Fossar Vell, cementerio restaurado por el arquitecto formenterés Marià Castelló, con una intervención que le valió ser finalista en los premios FAD de arquitectura 2017. Y a las afueras, una pequeña caminata para admirar los
molinos de Sa Miranda: El
Molí d’en Mateu (hoy vivienda privada) y el
Molí d’en Jeroni. Ambos
datan del siglo XIX aunque dejaron de funcionar en la década de los 50. Desde ellos hay una espectacular vista panorámica.
3–Sant Ferran, bohemia y la creatividad
En los años 70, esta pequeña localidad fue el
punto de encuentro de hippies y bohemios, reunidos
en la legendaria Fonda Pepe, aun abierta hoy día. Y sigue destilando
creatividad, expuesta en sus
dos mercados:
el artesanal y el artístico. A nivel patrimonial destaca su
iglesia parroquial, Sant Francesc de Ses Roques, de finales del siglo XIX y declarada Bien de Interés Cultural –en la tipología de conjunto histórico– en 1996.
Es
la más pequeña de las tres únicas iglesias parroquiales de la isla (junto a las de Sant Francesc y El Pilar de la Mola).
Muy cerca hay otros
dos molinos de viento:
Molí d’en Teuet y
Molí de Ses Roques. Al sur están los embarcaderos de
Cala en Baster y al este los bellos
acantilados de piedra marés, utilizada para la construcción de las casas.
4–Es Pujols, epicentro de la hoteleria y el ocio nocturno
Ubicada al norte, entre la playa de Llevant y Punta Prima, aglutina la mayor oferta hotelera de la isla. Con un
bullicioso Paseo Marítimo salpicado de
restaurantes, bares, pubs, terrazas y tenderetes de artesanía, en un mercadillo que abre todos los días de la semana, de 19:00 a 24:00 horas. Es Pujols también presume de la
única playa urbana de la isla, un arenal de unos
700 metros en paralelo a su Paseo Marítimo, en el que ‘conviven’ también algunos varaderos de madera.
Es la localidad que le da un toque de ‘locura y frenesí’ a la tranquilidad generalizada que impera en el resto.
5–Es Caló de Sant Agusti, fotogénico pueblo de pescadores
En la
costa de Tramuntana, esta coqueta y pintoresca aldea de fuerte tradición pesquera cuenta con un peculiar
puerto natural donde destaca su impresionante
conjunto semicircular de varaderos de madera que dan cobijo a los llaüds (barcas tradicionales de pesca), declarado Lugar de Interés Cultural en 2022. Con algunos restaurantes en los que degustar buen pescado fresco, marisco o arroces. La zona playera que la antecede –
Ses platgetes, conjunto de tres calas casi idénticas– contrasta con los rotundos
acantilados de La Mola, hacia el norte. Y a su salida está el
punto de partida de la más bella de las 32 Rutas Verdes de Formentera (Ruta 25), conocida como
Camí de Sa Pujada, pues recorre íntegramente el histórico camino que era único acceso a la parte más elevada de la isla.
6–El Pilar de la Mola y su famoso Mercado Artesano
Ubicada en el extremo
este de la isla, es la única localidad de este
altiplano de 192 metros de altura, techo de Formentera. Es
el pueblo más tranquilo… salvo las
tardes de los miércoles y domingos, de mayo a octubre, cuando entra en ‘ebullición’ su
Mercado Artesano, el más famoso de la isla. Al final del pueblo, en dirección al faro de La Mola, es de obligada visita la
iglesia parroquial de Nuestra Señora del Pilar, construida en el
siglo XVIII para atender las necesidades espirituales de esta comunidad tan aislada del resto. Y también camino del faro hay un desvió que permite llegar hasta el más bello y mejor conservado de los molinos de la isla, el
Molí Vell de la Mola, del siglo XVIII.
Es el único que puede visitarse –gratuitamente– en su interior, de miércoles a domingos, de 17:00 a 20:00 horas. Está declarado Bien de Interés Cultural tras ser rehabilitado totalmente, incluído su mecanismo tradicional, por lo que puede admirarse su
fabuloso engranaje.
Información facilitada por Turismo de Formentera:
www.formentera.es
Última Actualización: 11/08/2022 - 14:02
Fecha publicación: 11/08/2022 - 14:02
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España
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Tema: Viajar a Formentera |
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ainhoa19
 Silver Traveller
 10-05-2015 Mensajes: 14
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Fecha: Dom May 10, 2026 07:38 pm
Título: Re: Viajar a Formentera
Hola!!
Estamos pensando en viajar a Formentera entre el 20-26 de junio. ¿Está muy masificado para esas fechas?¿Mejor evitar San Juan?
Muchas gracias!!
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Karbilbo
 Willy Fog
 08-02-2011 Mensajes: 15293
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Fecha: Dom May 10, 2026 07:41 pm
Título: Re: Viajar a Formentera
Pues sí, por Sant Joan está a tope, es la fiesta grande allí!😉
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spainsun
 Site Admin
 29-09-2002 Mensajes: 98177
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Fecha: Lun May 25, 2026 12:23 am
Título: Formentera Jazz Festival 2026
Información sobre el Festival de Jazz de Formentera: Formentera Jazz Festival 2026 - Islas Baleares
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spainsun
 Site Admin
 29-09-2002 Mensajes: 98177
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Fecha: Vie Jun 26, 2026 12:23 am
Título: Los 4 Imprescindibles de Formentera
Formentera: El arte de vivir a otra velocidad
Prisas, poco margen para detenerse y la eterna presión de capturar el "reels" perfecto para redes sociales. Ese es el ritmo que marca gran parte de nuestras vidas, pero, afortunadamente, no es el ritmo de Formentera. Aquí, el tiempo se mide de otra forma. Solo tienes que darte una vuelta por la Plaça de Sant Francesc a la hora del desayuno y observar la calma absoluta de quienes disfrutan en las terrazas. Es contagioso. Por eso, aquí tienes una guía para convertir a esta joya balear en tu próximo destino de desconexión obligatoria.
1. El espectáculo natural: Estany Pudent y Ses Salines
Si llegas al puerto de La Savina, tu primera parada debe ser la carretera que conecta con Es Pujols. Haz un alto en el Estany Pudent, un epicentro de biodiversidad. Al caer la tarde, el lugar se transforma en un observatorio privilegiado donde es posible avistar flamencos, tarros blancos y zampullines cuellinegros —Formentera alberga una de las colonias más importantes de Europa de esta especie—. Muy cerca, Ses Salines nos regala un juego de colores violetas y rosas, un paisaje declarado Bien de Interés Cultural que brilla con luz propia.
2. Es Caló de Sant Agustí: Esencia marinera
Si la tradición marinera tuviera nombre propio, sería Es Caló de Sant Agustí. Pasear por este puerto natural es un regalo para los sentidos: el aroma a salitre mezclado con la madera de sus varaderos —declarados Lugar de Interés Cultural— te transporta a otra época. Rodeado de casas blancas de pescadores, es el lugar ideal para reponer fuerzas. Consejo: pide cualquier pescado fresco del día; aquí lo preparan con una maestría que no encontrarás en otro lugar.
3. Iglesia de Nuestra Señora del Pilar: El refugio de la Mola
La sencilla iglesia de Nuestra Señora del Pilar es un fascinante ejemplo de iglesia-fortaleza del siglo XVIII. Construida en una época marcada por el miedo a los piratas, sus muros gruesos y contrafuertes robustos sirvieron tanto para el culto como para el refugio. Es la visita perfecta para complementar tu paso por El Pilar de la Mola, donde no puede faltar la icónica foto en su faro y, si tu viaje coincide entre miércoles y viernes (de mayo a octubre), una visita a su famoso mercadillo artesanal.
4. Playa de Migjorn: La costa que se reinventa
Es imposible elegir una sola playa, pero si buscas espacio, Migjorn es tu lugar. Con 5 kilómetros de costa al sur de la isla, ofrece rincones espectaculares como Ca Marí, es Arenals y es Copinar. Lo más curioso es su naturaleza dinámica: las corrientes invernales moldean la arena cada año, haciendo que la playa sea diferente cada vez que vuelves. ¡Una sorpresa constante!
Formentera destaca por su versatilidad. Ya sea en familia, en pareja o en solitario, la isla te permite diseñar tu propia experiencia para que el recuerdo sea imborrable. No es solo un lugar al que ir, es un lugar al que siempre querrás volver.
Más información: www.formentera.es
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spainsun
 Site Admin
 29-09-2002 Mensajes: 98177
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La Formentera del silencio: rincones donde el Mediterráneo invita a desconectar
Más allá de sus famosas playas de aguas cristalinas y de su ambiente relajado, Formentera es también un destino donde resulta fácil encontrar espacios para disfrutar de la calma. Acantilados, torres de vigilancia, faros y senderos junto al mar conforman un paisaje en el que el sonido del viento y del oleaje sustituye al bullicio, ofreciendo algunos de los rincones más tranquilos del Mediterráneo.
Para quienes buscan descubrir una faceta diferente de la isla, estos lugares permiten recorrer Formentera desde una perspectiva más pausada, donde naturaleza, patrimonio e historia conviven en perfecta armonía.
Las torres de defensa: guardianas de la costa
Construidas durante el siglo XVIII para proteger la isla de los ataques piratas, las torres de vigilancia forman parte del patrimonio histórico más singular de Formentera. Hoy, convertidas en excelentes miradores, ofrecen algunos de los mejores lugares para contemplar el paisaje y disfrutar del silencio.
Torre de Punta Prima
Situada junto a Es Pujols, la Torre de Punta Prima domina la costa oriental de la isla. Desde su entorno se obtienen amplias vistas hacia Ibiza y los acantilados de La Mola, especialmente al atardecer, cuando la zona recupera toda su tranquilidad.
Torre des Pi des Català
Cerca de la playa de Migjorn, esta torre, construida en 1763 y restaurada recientemente, es la única del conjunto defensivo que permite acceder a su interior. Su excelente estado de conservación la convierte en una de las visitas patrimoniales más interesantes de la isla.
Torre des Garroveret
Levantada sobre los acantilados del Cap de Barbaria, a unos 65 metros sobre el nivel del mar, ofrece una espectacular panorámica del Mediterráneo y de la costa sur de Formentera.
Torre de sa Gavina
Ubicada en las proximidades de Can Marroig, al norte de Cala Saona, esta torre continúa vigilando simbólicamente el oeste de la isla y constituye uno de los mejores lugares para contemplar la puesta de sol.
Torre de sa Guardiola
Situada en el islote de s'Espalmador, controla el paso de Es Freus, el estrecho que separa Formentera de Ibiza. Su aislamiento convierte este rincón en uno de los espacios más tranquilos del archipiélago.
Los faros, grandes balcones sobre el Mediterráneo
Los dos grandes faros de Formentera se encuentran entre las imágenes más reconocibles de la isla y constituyen excelentes destinos para quienes desean disfrutar del paisaje con calma.
Faro del Cap de Barbaria
En el extremo más meridional de Baleares, el Faro del Cap de Barbaria se alza sobre un impresionante acantilado de casi 100 metros de altura. Muy cerca se encuentra la conocida Cova Foradada, una pequeña cavidad natural que conduce a un espectacular mirador sobre el mar.
La combinación de acantilados, cielo abierto y horizonte infinito convierte este lugar en uno de los espacios más fotografiados de Formentera.
Faro de La Mola
En el extremo oriental de la isla, sobre el altiplano de La Mola, el faro domina el Mediterráneo desde unos 120 metros de altura. Muy próximo se encuentra sa Talaiassa, el punto más elevado de Formentera con 192 metros de altitud.
Este paisaje inspiró al escritor Julio Verne, cuya relación con la isla se recuerda mediante un monolito situado junto al faro.
Una forma diferente de descubrir Formentera
Aunque las playas siguen siendo uno de los grandes atractivos de la isla, recorrer sus torres, faros y senderos permite descubrir una Formentera más tranquila y auténtica.
Son lugares ideales para pasear sin prisas, contemplar el paisaje, observar el mar o disfrutar de algunos de los mejores amaneceres y atardeceres del archipiélago balear, lejos de las zonas más concurridas.
Consejos para disfrutar de estos rincones
- Recorre las torres y los faros a primera hora de la mañana o al atardecer.
- Lleva agua y protección solar, especialmente durante el verano.
- Respeta los senderos señalizados y el entorno natural.
- Disfruta del paisaje con tranquilidad y evita dejar cualquier tipo de residuo.
Más información
Turismo de Formentera
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