Despertamos a las 08h y el camping estaba inundado. Ante la situación que nos presentaba tener los sacos mojados, hoy íbamos a dormir bajo techo que ya era hora. El cansancio estaba pasando factura. Recogimos todo y fuimos directo a Innsbruck, capital del Tirol.
Repasando la historia, tras la caída de Napoleón la ciudad quedó adscrita al imperio austro-húngaro hasta la Primera Guerra Mundial. Fue anexionada a la Alemania nazi durante la segunda guerra mundial y sufrió intensos bombardeos de las fuerzas aliadas para, finalmente, asentarse bajo la república austriaca.
Dejamos el coche en un aparcamiento del centro ( 3h/8€) y enseguida nos adentramos por su bonito calle María-Theresien Strasse.
Paseamos por sus calles y nos pareció curioso ver el Tejado de Oro (Goldenes Dachl) con sus 2.600 tejas de cobre dorado, regalo que fue concedido al emperador Maximiliano en 1494. Visitamos diferentes iglesias (Hofkirche),catedral St. Jacob, tumba del héroe tirolés Andreas Hofer,el famoso tranpolín olímpico... la mañana nos dio para mucho.
Nuestras piernas estaban cansadas y decidimos ir dirección a Imst para coger sitio para dormir.
En las cercanías se encuentran Seefeld,valle de Leutasch, Linderhof, Castillo del rey loco ( Newchanstein, en obras…)... imprescindibles de ver. Habíamos descartardo visitar por tener intenciones de regresar en la semana santa de 2013 o 2014.
Llegamos al pueblo Tarrenz sobre las 15h y preguntamos en un hostal. Acordamos el precio de 50€ la habitación (WIFI + baño incorporado + desayuno) por noche con una simpática mujer. Sin dudar, fuimos para dentro y disfrutamos toda la tarde descansando y poniéndonos al día con el internet. Llovía a mares y tras preparar la cena dentro de la habitación , fuimos pronto a dormir. Después de unos cuantos días de dormir en Camping se agradecía como agua de Mayo volver estar bajo techo.
Si se quiere en las inmediaciones se puede practicar el puenting: