Salimos de Buenos Aires a las 20:30 hs. en un vuelo de Delta Airlines, rumbo a Atlanta. Elegimos este destino porque, al ser la cabecera de esa compañía aérea era más barato que cualquier otra combinación, aún sabiendo que no íbamos a pasear por la ciudad de Atlanta. El vuelo fue bastante malo porque los asientos estaban demasiado pegados uno al otro. La cuestión es que entre la expectativa y la incomodidad del viaje no pegamos un ojo en toda la noche. Como nuestro itinerario era ajustadísimo, temíamos no poder manejar lo necesario y arrastrar demora ya desde el primer día. Llegamos al
Hartsfield Airport a las 7:00 a.m.
Desde la monstruosa Maynard Jackson International Terminal tuvimos que tomar un transfer interno hacia la Car Center Parkway, a unos 15 minutos de allí. Mientras esperábamos el transfer tuvimos nuestra primera muestra de “hospitalidad sureña”: un muchacho barbudo que portaba una remera con la siguiente inscripción (que traducimos al castellano): “Dale una chance a la paz o sino comprate una de estas”, y se mostraba el dibujo de una ametralladora (la foto se las debemos).
Ya habíamos reservado auto por
Alamo de antemano (U$ 600 por los 18 días con seguros básicos y kilometraje ilimitado) así que el trámite fue corto. Elegimos entre muchos autos medianos uno rojo y que tuviera entrada de USB.
Tomamos la ruta 85 con destino Montgomery, capital del estado de Alabama y cuna de la lucha por los derechos civiles. No hicimos ninguna de las paradas que teníamos planificadas porque tuvimos miedo de no llegar a tiempo con lo planeado y porque todavía no nos habíamos librado del
jet lag.
Sí paramos en un
Starbucks de la entrada a la pequeña ciudad de Opelika, porque nuestro cuerpo necesitaba urgentemente cafeína. Cabe aclarar que nos costó muchísimo adaptarnos al acento sureño y en ese primer encontronazo no entendimos nada y terminamos comunicándonos por señas, como buenos sudacas que somos.
Llegamos al hotel
Hampton Inn (U$ 90) al mediodía. El espectacular hotel de época fue una excelente elección, queda en el centro de la ciudad de Montgomery, cerca de todo el circuito turístico.
Montgomery es una ciudad chiquita, perfecta, pulcra, pero en julio se parece más a un pueblo fantasma, ni peatones ni autos.
Al principio creímos que se debía al sofocante calor húmedo pero luego nos avivamos de que se trataba de una ciudad universitaria y de vacaciones. Al no poder registrarnos hasta las 16 hs., decidimos hacer la segunda parte de esta primera etapa:
la histórica ruta 80 Selma-Montgomery.
La pequeña ciudad de Selma fue el escenario, en la década del 60, de numerosas campañas para el registro de votantes afroamericanos en el marco de la lucha por los derechos civiles. El tribunal electoral que debía acreditar a los habitantes como aptos para votar era especialmente arbitrario: abría solo 15 minutos al día y se tomaba su momento de descanso en esos 15 minutos; los exámenes contenían preguntas insólitas; etc. La bronca estalló en 1965 cuando un pequeño grupo de activistas decidió emprender
la marcha de 80 km. hacia la capital del estado para emplazar su queja. Esta marcha no pudo ser y fue fuertemente reprimida sobre el Edmund Pettus Bridge, hecho conocido como el “Bloody Sunday”.
Dos marchas más se organizaron, ya lideradas por el reverendo Martin Luther King; finalmente llegaron alrededor de 25.000 personas a la capital, incluyendo gente de todas partes de EEUU, coreando la consigna “We shall overcome”. En el marco de este estallido social, dos personas resultaron asesinadas por la violencia racista del KKK: un pastor de Boston y la activista Viola Liuzzo
Este año se estrenará la película “
Selma” motivo por el cual pensamos que la ciudad se hará turísticamente más conocida. Nuestra referencia cultural fue
la canción de Barry McGuire, “Eve of destruction” que dice: “Think of all the hate there is in Red China/ then take a look around to Selma, Alabama…”
A Selma se entra justamente cruzando el
Edmund Pettus Bridge.
Luego visitamos el
National Voting Rights Museum y caminamos todo el pueblo hasta la
Brown Chapel desde donde predicó M.L. King antes de la salida de la marcha.
Finalizamos en un bar de la Water Ave. comiendo sándwiches de jamón y pollo frito bien grasosos.
Antes de volver a Montgomery visitamos
Old Cahawba Archaeological Park (a 20 km. de Selma por la ruta 22). Son los restos de la primera capital de Alabama, queda en pie solo la casa de la foto y están reconstruyendo algunas otras, vale la pena.
Regresamos a Montgomery con tormenta, llegamos justito para ver los penales del partido Argentina-Holanda del mundial de Brasil. Nos fuimos a dormir a las 18 hs.