Nuestro vuelo con Ryanair no tuvo ningún retraso y poco antes de las once de la mañana ya estábamos en Palma de Mallorca.
El aeropuerto internacional de Son Sant Joan está situado a 8 Km. de Palma de Mallorca. El autobús nº 1 (2€) en pocos minutos nos dejó muy cerca de nuestro hotel en el Paseo Marítimo.
Os dejo el enlace para ver las paradas.
www.emtpalma.es/ ...dex.ct.jsp
Nuestra primera visita fue al Castillo de Bellver construido en el siglo XIV y rodeado de bosque.
El castillo de Bellver tiene una peculiaridad, es un castillo con cuatro torres y de alzado circular, diferente a cualquier castillo de su época. Una de las torres, la del Homenaje aloja en su interior un oscuro calabozo llamado S’Olla” (La Olla).
Si sus muros hablaran nos contarían que el castillo fue refugio de nobles durante una plaga de peste, residencia de virreyes, prisión para Jovellanos y durante la Guerra Civil cárcel para más de 800 personas. Hoy aloja al Museo de la Ciudad y desde él se contempla una preciosa vista de la ciudad y de la bahía de Palma. El nombre del castillo deriva de una palabra catalana “bell veer” que significa “bella vista”.
Y un aviso, la subida al Castillo solo puede hacerse en vehículo privado, con el Bus turístico de Palma o andando y subiendo varios tramos de escalera por el bosque de Bellver , muy cerca de la Plaza Gomila.
Nosotros subimos y bajamos andando…como debe ser.
Seguimos…
Un breve paseo por el paseo Marítimo de Palma nos permitió llegar al centro de la ciudad y conocer algunos de sus edificios .El Consulado del Mar, que aloja hoy al Gobierno Balear y antaño era un tribunal gremial para discernir diferencias entre hombres del mar y mercaderes.
La Lonja, casa de contratación y lugar de operaciones mercantiles, y al final de paseo, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad : La catedral o Seo como es conocida aquí.
En 1229 se inicia su construcción por el rey Jaime I que prometió construir un templo dedicado a Santa María si la virgen le salvaba de un temporal mientras atravesaba el mar en su intento de conquistar la isla.
La catedral tiene dos rosetones. El mayor, un gran rosetón de más de 13 metros de diámetro y 100 metros cuadrados, está colocado sobre el altar y dibuja una gran estrella de seis puntas.
Una curiosidad, los constructores del templo calcularon la orientación del edificio de forma que en el día de la Candelaria, el 2 de febrero y en la festividad de San Martín de Tours, el 11 de noviembre, dos fechas al parecer importantes en el santoral templario, la imagen de los dos rosetones de la catedral, al pasar los rayos del sol, se reflejaran en el suelo formado un ocho o lo que lo mismo, el guarismo del infinito. Curioso.
Dentro de la catedral nos sorprende un altar mayor con una lámpara enorme de Gaudí, un coro dividido de 110 sillones en madera de nogal y en la derecha la aún más sorpréndete Capilla de San Pedro con un mural de cerámica de grandes dimensiones del artista mallorquín Miguel Barceló.
Miguel Barceló recrea el milagro de los panes y los peces y la conversión del agua en vino a través de 2000 fragmentos de cerámica que representan el fondo del mar, la figura de Jesucristo y un huerto.
No sé si acertada, pero por lo menos sí que es una curiosa fusión de los siglos XIII, XVI y XXI.
Frente a la catedral el Palacio de la Almudaina. Decidimos visitar el palacio al día siguiente ya que estábamos muy ajustados de tiempo y además los miércoles la entrada es gratuita.
Nuestra visita sigue por las calles de Palma…..
Parada en la Iglesia de Santa Eulalia, donde fue coronado Jaime III rey de Mallorca y parada también en el Convento de San Francisco.
El convento de San Francisco esta formado por la iglesia y el claustro. En la iglesia es destacable el altar mayor con la figura de San Jorge a caballo sobre un dragón, figura que se repite debajo del rosetón de la fachada y el sepulcro de Ramón Llull.
El claustro, en forma de trapecio, fue construido entre los siglos XIV y XVI y tiene esbeltas columnas entre arquerías lobuladas y dentro un sencillo pozo, un esbelto ciprés y varios naranjos.
Nuestra próxima parada es en el centro neurálgico de la ciudad, la Plaza de las Cortes, sede del Ayuntamiento, el Consell de Mallorca y el Parlamento de las islas Baleares.
El Ayuntamiento tiene una fachada barroca del siglo XVII, un gran balcón y un reloj con nombre: En Figuera y originariamente era la sede de los Jurados en el antiguo Reino de Mallorca.
Junto a él, un edificio ricamente adornado con cuatro torres octogonales, pilastras coronadas por escudos y motivos heráldicos que representan a las poblaciones más importantes de la isla. Edificado sobre una antigua prisión fue en su día sede de la Diputación y es actualmente la sede del Consell de Mallorca.
Continuamos camino dejando atrás un precioso olivo centenario en el centro de la Plaza de las Cortes y llegamos por la calle de Colón a la Plaza Mayor, hoy centro bullicioso y moderno de la ciudad ,y que antiguamente alojó la sede de la Inquisición.
Continuamos nuestro paseo hacia la Plaza del Mercado.
Antes, una parada en la Plaza de Weiler para ver un precioso edificio que fue de gran importancia en el desarrollo turístico de la ciudad: el Gran Hotel.
Un edificio con una preciosa fachada llena de elementos decorativos muy variados, arcos, balcones, capiteles, molduras, cerámicas policromadas, y que hoy es sede de la Fundación la Caixa.
Y otra paradita inevitable, un descanso en uno de los establecimientos con más nombre y fama de la ciudad: Forn des Teatres, donde se puede comprar una exquisita sobrasada y hacen unas riquísimas ensaimadas.
Con un buen sabor de boca llegamos, ahora sí, a la plaza del Mercado. En ella los edificios Casasayas y la pensión Menorquina atraen nuestra mirada. Son fachadas con una simetría notable y con una atrevida tendencia de Art Noveau.
En la plaza se encuentra la Iglesia de San Nicolás, y en una de sus fachadas una placa curiosa que nos advierte, que si saludamos a la imagen de San Nicolás tendremos “cuarenta días de perdón”. Una curiosidad.
Llegamos al Passeig des Born, lugar donde antiguamente el torrente de la Riera se abría paso al mar y que hoy es una zona de agradable paseo. Tiene una fuente que se realizó para conmemorar el juramento como princesa de la futura reina Isabel II. La fuente está coronada por un murciélago, símbolo de la ciudad y sostenido por cuatro tortugas de bronce. En esta fuente suelen celebrarse las victorias deportivas de los equipos de la ciudad.
El final del paseo está marcado por dos enormes esfinges y a largo de él tiendas de primeras marcas.
Va anocheciendo en Palma y los edificios se van poco a poco iluminando.
Os recomiendo pasar al otro lado del estanque que rodea el Paseo de la Muralla para ver la imagen de la Catedral y del Palacio de la Almudaina de noche. Una vista realmente bonita.
Con las últimas fotos de la ciudad terminó nuestro primer día en Palma. Mañana visitaremos Valldemossa.