¡Ya tocaba ir a UK!
Les pongo un poco en situación. Llevábamos todo el año planeando unas vacaciones de, mínimo, una semana en octubre pero, afortunadamente, mi pareja encuentra trabajo en agosto y tenemos que cambiar de plan. Sólo tenemos fines de semana y, para colmo, el 12 de octubre fue domingo y no se pasó el festivo para el lunes en Canarias así que... de viernes a domingo. ¿Pero a dónde? Esto que te pones a buscar vuelos en skyscanner con la opción de “a cualquier lugar” y te encuentras que el destino más barato es Manchester.
¿Manchester? Como buenos amantes del fútbol enseguida nos viene a la mente el Manchester City y el Manchester United, pero investigamos un poco y resulta que Manchester tienen un tamaño ideal para verla un fin de semana, un centro histórico interesante y una cultura vibrante. ¡Decidido, nos vamos!
El vuelo sale el viernes a las 16:20 desde TFS a MAN (sólo 4:20 horas de vuelo...). Lo compramos por Thomas Cook, pero el vuelo es operado por Condor. Un vuelo genial, con peli (en inglés y alemán, eso sí) y menos largo de lo esperado.
Tras recorrer un montón de pasillos en ese aeropuerto, nos controlan el DNI en el puesto de fronteras y nos vamos a la estación de tren del aeropuerto. Para los que no hayan estado nunca, hay que atravesar una pasarela cerrada que va por encima de la carretera hasta llegar a la estación, pero está muy bien señalizado. En la taquilla pedimos “two tickets to Manchester Picadilly”, que es la estación central y nos cobraron 4,10 libras cada uno ( ya traíamos libras de casa).
El problema vino ahora, porque la ruta no terminaba en Picadilly, sino en otro sitio y no sabíamos cuál era nuestro tren, pero como preguntando se llega a Roma, a las 22:00 estábamos ya de camino al centro.
El trayecto dura 20 minutos (40 en bus) y el hotel nos quedaba a 3 min de la estación. Aprovechamos a comprar algo para llevar en el Burguer King de la estación y nos fuimos calle abajo hasta encontrar el Premier Inn Manchester Picadilly, nuestro hotel.
Sólo teníamos alojamiento, y preferimos pagar un poco más por lo bien situado que estaba. Hicimos un rápido check-in y nos explicaron cómo llegar a la 207. Utilizan tarjetas de aproximación para llegar hasta la habitación, las instalaciones son nuevas, insonorizadas y con habitaciones cómodas. Lo mejor: ¡la tetera! Además, la reponían todos los días.
Cuando vamos a poner a cargar el móvil, como cada noche... ¡error de ignorante! Los enchufes son de tres clavijas, no de 2 como estamos acostumbrados en España. Afortunadamente para nosotros, en la recepción hay unas máquinas expendedoras que, además de chocolatinas y bebidas, puedes conseguir pasta de dientes o adaptadores para enchufes. Menos mal...