¡En pie! Son las 7 de la mañana y hay que ponerse en movimiento, que sólo tenemos día y medio para ver la ciudad. La primera parada, claro está, es el desayuno. Nos acercamos a Picadilly Gardens, que está a 5 minutos caminando, y desayunamos en el Caffé Nero. ¡Fue un desayunazo! Té para él, capuccino para mí, napolitana de chocolate, zumo de frutas y...un pedazo de bocadillo de mozzarella, tomate y rúcula que estaba para chuparse los dedos. Pueden comer dentro calentitos o fuera y congelarnos y nosotros, que somos valientes, comimos fuera. Muy recomendable el sitio.
Después de desayunar nos dimos una vueltecita por la plaza, que tiene instalada una noria bastante grande. Se ve rápido, pues aparte de la noria ( que no nos subimos, las alturas y yo no somos demasiado amigas