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Oficinas-Turismo Fecha: Martes, 14 Octubre, 2025 ⭐ Puntos 5 (1 votos)
Cada 2 de noviembre, Potes celebra la histórica Feria de los Santos, una cita con más de seis siglos de tradición que une ganadería, folclore y gastronomía de la comarca de Liébana, a los pies de los Picos de Europa. Descubre cómo esta fiesta, que se celebra en virtud del privilegio concedido por Juan I de Castilla en 1379, declarada de Interés Turístico Regional, y que mantiene vivo el legado rural cántabro.
Potes, 2 de noviembre: El latido de la historia ganadera en los Picos de Europa
La villa cántabra de
Potes, capital de la Comarca de
Liébana, se convierte cada año en el epicentro de la tradición agropecuaria del norte de España con la celebración de la
Feria de los Santos. Fijada inmutablemente el
2 de noviembre, esta cita trasciende su función comercial para erigirse en un auténtico motor de dinamización rural y una experiencia cultural inmersiva, a los pies de la majestuosa cordillera de los
Picos de Europa.
Declarada
Fiesta de Interés Turístico Regional, la Feria de los Santos combina con maestría su carácter de gran exposición ganadera con una vibrante manifestación de la cultura rural cántabra, el folclore y la gastronomía local. Su capacidad para reunir a cientos de ganaderos, vecinos y visitantes asegura la continuidad de las costumbres lebaniegas y convierte el otoño montañés —el llamado
tardiu— en un atractivo turístico de primer orden.
La coincidencia con la festividad de
Todos los Santos y Difuntos no es casual: desde hace siglos, esta fecha garantiza una alta afluencia de público, lo que amplifica su relevancia económica y social.
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Raíces fundacionales: el privilegio real y la tradición medieval de Liébana
La longevidad y el prestigio de la Feria de los Santos se sustentan en un
Privilegio Real otorgado en el siglo XIV, lo que la distingue de otras ferias nacidas por mera costumbre.
El acta fundacional de Juan I de Castilla (1379)
El monarca
Juan I de Castilla concedió oficialmente la celebración de la feria mediante una cédula real fechada el
30 de julio de 1379 en Burgos. Este decreto, más que una simple autorización, fue un instrumento político y económico que consolidó a Potes como centro de intercambio seguro y próspero. El privilegio incluía exenciones fiscales y protección legal para comerciantes y ganaderos, favoreciendo así el desarrollo económico de la comarca.
Más de
645 años después, la vigencia del evento demuestra la solidez de aquella decisión regia, que convirtió a Potes en un eje comercial estable incluso frente a las turbulencias históricas.
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Potes como centro comercial histórico
Aunque la cédula de 1379 formalizó la gran feria otoñal, la vocación mercantil de Potes es anterior. Ya en
1291, el rey
Sancho IV ordenó medidas de orden público para su mercado semanal, prueba del dinamismo económico que caracterizaba a la villa desde el siglo XIII.
La Feria de los Santos, pese a coincidir con el calendario religioso, conserva una naturaleza esencialmente
zootécnica y comercial, distinta de otras celebraciones litúrgicas locales. Dentro del calendario ferial lebaniego —que incluye citas en marzo, mayo, junio, septiembre y el mercado semanal de los lunes—, la de noviembre actúa como el
gran cierre anual del ciclo ganadero, marcando el último intercambio antes del invierno.
El esplendor zootécnico: ‘La Pasá’ y la ganadería cántabra
El corazón de la Feria de los Santos es su
exposición ganadera, un espacio donde se combinan la tradición con la innovación del sector primario.
Magnitud y diversidad del ganado
La feria reúne anualmente
más de 1.500 ejemplares, con protagonismo de las razas que definen la identidad ganadera de Cantabria: la
Tudanca, símbolo regional; la
Charolesa y
Limusina, de alto rendimiento cárnico; y las
Parda de Montaña y
Asturiana de Montaña, adaptadas al ecosistema de altura. Este encuentro se convierte en un foro de selección genética y mejora de razas, clave para la sostenibilidad del sector.
‘La Pasá’: el ritual de la transhumancia
Previo a la feria, suele celebrarse el rito de
‘La Pasá’, alrededor del
28 de octubre. En este ancestral desfile, los ganados descienden desde los puertos de alta montaña hacia los valles, recorriendo las calles de Potes.
Durante unas horas, la villa se transforma en un inmenso corral, permitiendo a los visitantes observar de cerca la
transhumancia viva, una práctica que enlaza el presente con siglos de tradición pastoral.
Respaldo institucional y desarrollo rural
El valor económico y simbólico de la Feria de los Santos cuenta con el firme apoyo del
Gobierno de Cantabria. La presencia de representantes de las consejerías de
Desarrollo Rural, Ganadería y Economía subraya su papel como foro de impulso sectorial. Las autoridades destacan que este tipo de eventos
dinamizan el medio rural y fortalecen la identidad productiva de la comunidad.
El mercado cultural: gastronomía, artesanía y folclore vivo
Más allá del ganado, la feria despliega una vibrante oferta cultural y gastronómica que inunda las calles empedradas de la villa.
La despensa de Liébana
Desde la
Plaza de La Serna hasta la
Plaza Capitán Palacios, los puestos exhiben los mejores productos de la
Marca de Garantía “Liébana”: quesos, embutidos, miel, vinos y otros productos de montaña.
La feria actúa como antesala de la célebre
Fiesta del Orujo, de Interés Turístico Nacional, reforzando la proyección culinaria de la comarca. Ambas celebraciones forman un binomio perfecto que atrae al visitante con el reclamo de la autenticidad y la calidad gastronómica.
Folclore y tradiciones vivas
La jornada se completa con
música tradicional, danzas, concursos y exhibiciones rurales que transmiten el alma de Cantabria. Esta autenticidad convierte la feria en una experiencia cultural integral y un atractivo turístico singular.
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Potes, puerta de los Picos: relevancia turística y legado vivo
Situada a la entrada del
Parque Nacional de los Picos de Europa, Potes ofrece un escenario natural inigualable donde la historia y la naturaleza convergen. La feria permite disfrutar en una sola jornada del patrimonio arquitectónico, la cultura ganadera y los paisajes de alta montaña.
El reconocimiento oficial como
Fiesta de Interés Turístico Regional y su condición de una de las ferias más veteranas de Cantabria avalan su prestigio. Su coexistencia con la
Fiesta del Orujo consolida a Potes como uno de los destinos culturales más atractivos del norte de España.
La conexión con la esencia cántabra
La
Feria de los Santos de Potes, que se celebra cada
2 de noviembre en virtud del privilegio concedido por
Juan I de Castilla en 1379, es un testimonio vivo de la historia y la resiliencia de la
Comarca de Liébana.
Para el visitante, representa una inmersión total en la cultura rural de Cantabria: desde la majestuosidad de
La Pasá hasta la degustación de los productos locales más emblemáticos.
Más que una feria, es una celebración de identidad y comunidad, donde la tradición ancestral se mantiene como
un motor de desarrollo económico y social en pleno siglo XXI.
Más información: www.comarcadeliebana.com/
Fecha: 14/Oct/2025 12:18:38
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