A pesar de que no ser explícitamente día de viaje, todo comenzó la tarde del día anterior cuando terminamos la jornada en nuestros respectivos trabajos. Quedaba una larga tarde-noche decidiendo qué meter en las maletas y como distribuir las cosas en ellas. Al final decidimos llevar dos maletas medianas que facturaríamos y una pequeña de mano. Creímos conveniente distribuir las cosas de los dos entre las dos maletas por si extraviaba alguna de ellas
Una vez que ya teníamos todo en las maletas, nos faltaba nuestro superbotiquín que nos fue de gran utilidad. En él se encontraban Couldina, Aspirinas, Neobufren por el tema del aire acondicionado; Relec Extrafuerte, pomadas para picaduras y quemaduras, tiritas, etc.
Cerramos las maletas y a dormir esperando que llegase el gran día.