La visita al Johnston Canyon la habíamos aparcado en dos ocasiones. Hoy la colocamos como la primera visita del día. Hemos decidido tomarnos este día con mucha tranquilidad, nada de madrugar, desayuno relajado.
Johnston Canyon se encuentra a 25 km. de Banff por la A1, Bow Valley Parkway. Conseguimos aparcamiento en el segundo parking que está más cercano al inicio del sendero. Tiene una longitud de 2,7 km., de ida y otros tantos de vuelta, con un desnivel de 215 m. No era día de fiesta, pero eran días de vacaciones. Este recorrido parece una romería. Gente de todas las edades y condiciones lo frecuentan.
Detrás del Johnston Canyon Lodge se comienza a caminar. Una primera subida entre bosque y luego el sendero desciende hasta el Johnston Creek. El sendero se convierte en una serie de pasarelas de madera con barandas de hierro a lo largo del río y el cañón que está formando. En varias ocasiones, las pasarelas están sujetas a las mismas paredes rocosas del cañón, el cual vemos bajo nuestros pies. El fluir turbulento del agua es de un color verdoso muy bonito.
Cuando se ha andado un kilómetro se llega a la primera cascada, llamada Lower Fall. Hay un puente sobre el arroyo con vistas frontales del salto de agua. La cascada es vistosa y lo es más la poza de agua del fondo que acumula un verde precioso. Desde el puente hacia adelante se llega a un pequeño túnel excavado en la pared del cañón con un minúsculo mirador desde dónde se ve la caída de agua más cercana. Como hay tanta gente no puedes pararte mucho en el mirador, aunque tampoco es aconsejable porque seguro que sales mojado.
Desde aquí se retrocede al camino principal que comienza a subir entre bosque, la mayoría del desnivel de esta ruta se encuentra en esta segunda parte hasta las Upper Fall. En lo alto de la primera cuesta hay un buen punto de vista de Lower Fall.
Luego el sendero vuelve hasta el río, con algunas pasarelas y preciosas vistas del río que va formando otras cascadas menores y algunos rápidos.
Antes de llegar a la cascada superior el camino se bifurca. A la derecha es una pasarela que no tiene salida, acaba en un mirador de la parte inferior de la cascada. Pero en este mirador además se puede observar unas coloridas rocas con predominio del amarillo. Son rocas de travertino. Hasta hay un cartel que dice que es el mismo material del que está construido el Coliseo romano.
Por el camino de frente se llega al mirador de esta cascada superior. Cascada algo más larga que la inferior, 30m. pero de similares características.
Yo tenía planes de llegar a los Ink Pots. La distancia total hasta ellos hubiera sido de 5.8 km. A partir de la cascada superior casi nadie sigue el camino, y hubiera estado bien el recorrido, sin gente. Pero resulta que me dejé puestas las zapatillas de andar por la ciudad. En el hotel que estamos hay que dejar el calzado de trekking a la entrada para no manchar los suelos y opté por dejarlo en el coche. Cuando comenzamos a andar no me percaté de nada, fue ya más adelante cuando me di cuenta de ello. Por no retroceder camino seguí andando con ellas a la vista de que el sendero estaba bien pavimentado. Pero subir hasta los Ink Pots con ellas no hubiera podido. Cuando finalizamos la vuelta me dolían bastante los pies. No entiendo como hay tanga gente andando con peor calzado e incluso con chanclas. Mi marido estaba contentísimo de mi olvido.
Volvimos a Banff. Nos dirigíamos al lago Minnewanka pero no sabíamos si por allí habría algún sitio para comer. Estábamos dudando si entrar o no en un restaurante, cuando vimos un Tim Hortons y allí nos compramos algo para llevar.
Siguiendo la Banff Avenue hasta fuera de la ciudad, desemboca en la Lake Minnewanka Road, justo debajo de Hwy 1. Nos detuvimos casi enseguida, en la zona de picnic de Cascade Ponds. Nos sentamos a comernos el bocadillo, algo extrañados de no ver absolutamente a nadie. Bueno, había un montón de ardillas algo molestosas que teníamos que espantar, parece que estuvieran acostumbradas a que les echen algo de comer. Desde la mesa de picnic puedo distinguir un montón de piedras y cantos rodados y desde esta posición me parece el lecho de un río seco. Cuando acabo me dispongo a investigar, tengo que encontrar el motivo de que este sitio se llame Cascade Ponds. Cascade ya se que es el río, pero no veo por ningún sitio alguna charca o pequeña laguna. Lo que ocurre es que la charca existe, aunque no tiene agua. Nunca pensé encontrarme esto en Canada y menos a primeros del mes de julio. Y este rincón puede ser bastante hermoso cubierto de agua.
Nos dirigimos torciendo a la derecha en esta carretera Minnewanka y luego otra vez desviándose a la derecha dirección Johnson Lake. Esta desviación finaliza en este lago y la vuelta es por la misma carretera. Aquí si hay un montón de gente disfrutando del calor del día alrededor del lago, tomando el sol, bañándose. Pasamos esta zona de playa cruzando el puente y nos adentramos en el sendero que va por el bosque rodeando el lago, a la derecha del mismo. Parece una ruta fácil (en total son 3 km.) y las vistas del lago en el primer tramo son bastante bonitas. Hace mucho calor pese a ir entre los árboles. Nos tomamos unos minutos de relax sentados en un árbol caído, mirando el lago. Luego decidimos volvernos, no nos motiva esta ruta lo suficiente como para soportar el calor.
Cuando regresábamos al aparcamiento vimos una ranger que estaba enseñando la piel completa de un oso negro, podías mirar todo lo que quisieras e incluso tocarla.
De regreso a la Minnewanka road continuamos por este lado que va bordeando Two Jack Lake. En su nombre lleva implícito que es un lago, aunque a mí me parece más bien un canal amplio de desagüe del lago Minnewanka. Junto al aparcamiento hay también una zona de picnic y de playa. Como en el punto anterior, la zona también se encuentra llena de gente bañándose y tomando el sol. Hay unas fotos bonitas de una pequeña isla que conecta con otra pequeña península por medio de unos troncos de madera, pero eso sí, ahora llenas de gente. Nos detuvimos poco rato, pues cómo no pensábamos bañarnos ni tomar el sol parecíamos intrusos vestidos en medio de una playa.
Y llegamos al lago Minnewanka. Antes de llegar al parking nos encontramos unos cuantos bighorn pastando en el filo de la carretera.
Este lago es el más grande del PN Banff, conocido también con el nombre de “lago de los espíritus”. Y en realidad es un lago artificial, con su presa y todo. En origen había tres lagos y un pueblo a su lado. Cuando finalizaron la presa en 1941 el pueblo quedó sumergido, siendo esto en la actualidad una atracción para los buceadores. Es un lugar de los más populares, sin embargo lo encontramos poco concurrido, seguramente que la mayoría acuden por la mañana.
Venimos observando todo el día, a excepción del cañón Johnston que no tiene espacios abiertos, como una neblina o calima que envuelve el ambiente, las montañas y paisajes lejanos aparecen velados y con los contornos y detalles difuminados. Como el día tiene un sol que calienta bastante y hay pocas nubes en el cielo, pienso que tiene que ser debido a la bruma del calor. De esto en el sur de España hemos visto bastante. Nada que ver con el cielo azul luminoso contrastando con la rotundidad de los contornos de estas moles montañosas de nuestro primer día en la zona de Banff. Las montañas que rodean el Lago Minnewanka aparecen de esta guisa.
Comenzamos siguiendo la costa del lago por el lado izquierdo, siguiendo la indicación al cañón Stewart. Hay que andar bastante trecho costeando el lago hasta encontrar la indicación del sendero. Los árboles llegan hasta el filo del lago pero observamos que desde los árboles hasta el nivel del agua hay una franja reseca y blanquecina, evidenciando que el lago tiene un nivel de agua inferior al de otras ocasiones. Quizá por ello, y solo es una suposición mía, el río Cascade vaya sin apenas agua en la zona de Cascade Ponds.
El sendero para llegar al cañón Stewart es de 1,5 km., ida solamente, y finaliza en el puente que hay sobre el río Cascade y desde el que se puede ver este pequeño cañón. Por un extremo con el río viniendo de las montañas y por el otro en su corto recorrido hasta adentrarse en el lago Minnewanka.
Y es que este río Cascade es el principal proveedor de agua de este lago. Nace en las montañas Cascade. Pero el lago también tiene otros pequeños ríos provenientes de los montes gemelos Inglismaldie y Girouard y el monte Peechee.
A partir del puente comienzan otras rutas de más envergadura, como la subida a Aylmer Pass. Aunque es zona vetada por aviso de osos a partir del día siguiente, 10 de Julio.
En el camino a Stewart Canyon nos topamos con una manada de cabras a las que les seguimos el paso durante un trecho, sin atrevernos a adelantarlas. Hasta que de pronto una de ellas se acerca al borde del lago y vuelve corriendo despavorida y por supuesto el resto de la manada la siguió. Con lejano temor, por no saber que las había asustado de tal forma, seguimos adelante hasta que nos cruzamos con la causa de su huida, una pareja con un perro enorme.
A la vuelta de esta carretera nos incorporamos a la Hwy 1, en la siguiente entrada a Banff. Casi enseguida, aparece la carretera que accede a Vermilion Lakes.
Son tres lagos, con varios miradores, que están formados en el valle del río Bow, al pie del monte Norquay. En este monte existe un importante centro de esquí.
Reciben este nombre, Vermilion, por el mineral de hierro que arrastra el río Vermilion desde sus fuentes en Ochre Beds. Allí hay manantiales de aguas ferrosas de dónde las tribus de los kootenay y pies negros extraían materiales para elaborar sus pinturas religiosas.
Son lagos de poca profundidad y en sus orillas e isletas abunda la vegetación acuática y por ello son también refugio de muchas aves.
Detrás de los lagos se alza majestuoso el monte Rundle, una de las montañas más conocidas por estos contornos. En el recorrido que hicimos por estos lagos volvimos a sentir esta “magia” especial que tienen los paisajes de las Rocosas, la cual no habíamos sentido, desconozco el motivo, en el recorrido por los lagos de Minnewanka Road.
La Banff Avenue es la arteria principal de la ciudad de Banf. Recorriéndola a primeros de julio se te hace muy difícil imaginar que sólo tenga 8000 habitantes. Gente por todos sitios, comercios llenos, colas en restaurantes , en una tienda de helados... Las calles perpendiculares que a ella dan tienen la mayoría nombre de animal. En la intersección de tal calle con la avenida Banff hay un círculo dorado en el suelo con la figura del animal que corresponda según la calle. Por ejemplo la calle de nuestro alojamiento que es la calle Wolf, tiene al lobo representado, la calle Caribou, la figura del mismo nombre…
En un extremo de la Banff Avenue se puede ver la imagen del monte Cascade. En el otro extremo se llega a los Cascade Garden. Bonitos jardines en los que reina una gran tranquilidad comparado con el ajetreo de las calles. Para llegar a ellos hay que cruzar un gran puente sobre el río Bow, cuyas aguas reflejan el brillo del atardecer.
En una plazoleta, cerca de la iglesia presbiteriana, hay una exposición al aire libre de fotos antiguas de rincones de las Rocosas, bastante interesante.
Nos la recorrimos de arriba abajo, primero para llegar hasta el puente y los jardines y luego, después de la cena, para rebajar la misma. Habíamos cenado en la misma calle Banf , una hamburguesa de Elk, tan grande y con tanto acompañamiento que fue imposible acabarla. No recuerdo el nombre del restaurante ni encuentro el ticket. Era un sitio muy chulo, lleno de matriculas de coches antiguas y colgadas por las paredes. Y no era caro.