![]() ![]() Destino Cabo Norte ✏️ Blogs of Europe North
Esto no es un diario al uso sino simples notas de un viaje largamente aplazado y por fin realizado. Para cualquier duda, estoy aquí. Author: Enanixa73 Input Date: ⭐ Points: 3 (1 Votes) Index for Blog: Destino Cabo Norte
Journeys 4 to 6, Total 7
No sé bien por donde empezar. Lo primero, una evidencia: Noruega es brutal. Pero en todos los sentidos. En su naturaleza hosca y descarnada; en el carácter apenas humano de sus habitantes; en el frío duro y marino que te cala hasta bien dentro. También en los verdes sobrenaturales de los fondos marinos del archipiélago de las Lofoten o en la inmensidad del todavía helado lago Kilpisjärvi que hace de frontera entre Finlandia, Suecia y Noruega. Cuando hace ya tres días dejamos la Laponia finlandesa, Slave, el casero al que nunca vimos, me preguntó hacia dónde nos dirigíamos y le contesté ‘Norway’ noté un deje de disgusto en su voz. Ahora sé que era envidia. Si Suecia es un bosque y Finlandia un pantano, Noruega es el parque de atracciones de los amantes de la naturaleza. Para que os hagáis una idea, escribo este post frente a una bahía abierta al mar de Barents en la que nadan dos o tres focas. De vez en cuando, salen del agua y las miro con los prismáticos…
Pero esto no significa que sea fácil. Al contrario y más tan al norte -69º 12’ 51’’, 15º 51’ 47’’- hace frío y todo es frío. Hoy nos hemos encontrado con los primeros españoles de todo el viaje, seis chavales de Málaga que ayer alcanzaron el Cabo Norte en moto. Todavía les quedan dos semanas de vuelta a casa. Aunque parezca extraño, o quizás no tanto, nos hemos reconocido por el volumen de voz antes de por el propio idioma. Todo el mundo susurra y todo es tan silencioso por aquí que un tono más alto de lo normal es más evidente que una bandera de España. La sensación ‘fin del mundo’ es total y casi en todo momento. Para llegar hasta aquí hemos hecho unos 800 kilómetros desde Akansopolo, en Laponia, hasta Stave, en las Vesteralen, por paisajes que cuesta trabajo describir. La tundra que nos dio la despedida de Finlandia; el lago helado; el primer fiordo noruego, los farallones negros y nevados de las Lofoten, el verde esmeralda del mar, el olor a algas, las playas de arena blanca de las Vesteralen… También los paisajes ‘urbanos’, como Harstad, la feucha ciudad portuaria donde dormimos ayer de parada obligada a tantos kilómetros. Que se vea, tiene un cine, una plaza, una terminal de autobuses, un desfasado centro comercial, dos estatuas a otros tantos próceres –Los Anders Holte y Rikard Kaarbo, tengo que mirar en Google qué hicieron cuando mejore la cobertura- y un bar –el Mezzo Café- que abre, milagro, hasta las 1:30¡¡¡¡ A ocho euros la coronita embotellada en Guadalajara, apenas nos quedamos hasta las diez… Es, probablemente, la ciudad más destartalada que he visto en mi vida. Pero les reconozco el sentido del humor: con 8 grados y un viento que corta la respiración venden bañadores y chanclas. Los noruegos son tremendos. Apunte viajero. Todo es muy caro. Menos una cosa: los ferries. Son como ballenas enormes que abren su proa y se comen a coches, autobuses de jubilados y viajeros de toda condición. Me encantan y, sobre todo, los más viejos, con su aire de cargueros rusos. Dentro se está calentito y, entonces, parecen cines con sus butacas tapizadas y sus cafeterías con pasteles, perritos calientes, refrescos, capuchinos… Y lo mejor es que ahorran un montón de kilómetros. Si tienes suerte y llegas a tiempo, claro¡¡¡. Mañana vamos a ver ballenas desde Andenes. Me apetece mucho. Las ballenas de verdad. Journeys 4 to 6, Total 7
Click, click, click. Shappp, shappp, shappp. Es lo único que se escucha. Los objetivos de las cámaras y el respirar del cachalote que navega a menos de 50 metros del barco. Somos unas 60 personas. Abrigados hasta las orejas -que es lo primero que dejas de sentir-, navegamos a unas 8 millas del puerto de Andenes, en las islas Vesteralen. Nunca había visto una ballena y,por eso, a pesar del día helado y del cielo turbio lleno de nubes, nos encaramamos a la gélida proa del barco para encontrarnos con la primera. Vimos cuatro: la aleta redondeada, el lomo surcado por profundas arrugas, la enorme boca, la respiración... El momento más alucinante es la primera vez que las guías -tres chavalas estudiantes de biología- gritan 'diving' y entonces el animal se curva, se detiene y desciende en vertical mostrando su cola, el triángulo que queda inmortalizado en todas las cámaras a bordo. Merece la pena haber venido tan lejos y estar pasando tanto frío cuando el cachalote desaparece en las profundidades del mar de Barents. Vuelven los ruidos, las charlas de los guías, el ir y venir a bordo. Hasta la próxima ballena. ¡Whale¡ y entonces click, click, click, shappp, shappp, shappp...
Journeys 4 to 6, Total 7
Ya sabía yo que al final me iba a liar. Lo he hecho y no he terminado como se merece este diario con destino al Cabo Norte. Hace ya algo más de una semana que estoy en Sevilla y, aunque sólo sea para cerrar esta aventura, me apetece dejaros unas cuantas fotos más y una especie de ranking que quizás os sirva de ayuda si algún día os da por pasar algo de frío en junio. Allá va
Lo que más *Las montañas negras e inclementes del Cabo Norte *Las playas vacías y congeladas de las Vesteralen *Los barrios residenciales y la tarjeta de transporte de Estocolmo *La sauna y las cabañas de madera *La carne de reno y los supermercados Coop *El sol de medianoche en un bosque finlandés *La mirada triste, tímida y sorprendida de un alce en ese mismo bosque *El Kilpilsjarvi, lago -todavía- helado que separa Noruega, Finlandia y Suecia *La cola del cachalote cuando desaparece en el mar de Barents *Los ferris y sus cafeterías *Que ya estoy pensando en el próximo destino: Sudáfrica -el Kruger, Ciudad del Cabo y tiburones blancos-, Indonesia -dragones de Komodo, orangutanes, templos y buceo- o Cuba... Lo que menos *Que sólo he pescado dos percas enanas *El auténtico finlandés que conocimos en Rovaniemi y al que tuve que gritar 'I love Portugal' para zanjar una conversación estúpida. Y es absolutamente cierto: I love Portugal¡¡¡¡¡ *El regaliz salado de Estocolmo *La lluvia que nos acosó dos días entre las Lofoten y el Cabo Norte *Los arenques de los bufés de desayuno *Las ventanas sin persianas *Lo carísimo que es todo y, más que en ningún sitio, en Noruega *Y, como siempre, Ryan Air y sus legendarios embarques Journeys 4 to 6, Total 7
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