Ahora paso a relatar nuestro viaje. Decidimos volar a Milán (Malpensa) desde Málaga con Easyjet. Al no saber las fechas exactas del viaje por motivos laborales tuvimos que comprar los vuelos con sólo un mes de antelación, y ya habían subido un poco de precio, pero aún así nos pareció un precio razonable: 337€. En ese precio van incluidas 2 maletas facturadas (puedes llevar hasta 40 kilos entre las 2 maletas, no te exigen que cada una pese un máximo de 20 como en otras compañías), y llevábamos 2 maletas de mano (sólo te permiten un bulto de mano, lo que incluye el bolso que tuve que meter en la maleta, pero no ponen límite de peso). También el precio incluye speedy boarding, que contraté porque sale por unos 8€ por trayecto y la comodidad de no tener que estar allí una hora antes haciendo cola merece la pena. Al llegar al aeropuerto para facturar no tienes que ponerte en el colón que hay, sino en uno sin nadie para los que lo hemos contratado (recordad, 8€), y luego lo mejor es al embarcar al avión. Al no estar numerados los asientos la gente se agolpa haciendo un cola kilométrica una hora antes del vuelo, porque el que entra antes elige asiento. Al llevar contratado el speedy boarding te pones en otra fila diferente (en Málaga éramos los terceros, y en Milán los primeros, fue una experiencia
Equipaje
• 2 Maletas
• 2 x 22,00 €
• 40kg peso total combinado.
Speedy Boarding
• El primero en embarcar
• 2 x 17,50 €
Nuestro vuelo era a las 20:50, pero salió con 1 hora de retraso (tenedlo previsto con esta compañía, es muy común porque hay que esperar a que llegue el vuelo de Milán, es el mismo avión dando vueltas todo el día). Llegamos después de media noche, y nada más aterrizar en la Terminal 2 busqué un teléfono público y llamé al hotel para que vinieran a buscarnos (tienen un shuttle gratuito, cosa que me animó a elegir este hotel). Os pongo los datos:
Hotel Villa delle Rose. Via Gallarate, 136. 28047 OLEGGIO. tel. +39 0321960057
El hotel está a 20 minutos del aeropuerto, por lo que no oyes ni un avión y al ser un 4 estrellas las habitaciones son enormes igual que las camas, super cómodas. Está en una zona muy verde, y el hotel presta bicicletas para quien quiera darse un paseo por la zona. No era nuestro caso, pero me pareció una buena idea. El director del hotel habla español y es muy amable, así como el resto del personal, por lo que aunque era tarde nos atendieron muy bien. A la mañana siguiente, antes de coger el shuttle de vuelta al aeropuerto para coger el coche y empezar la ruta, desayunamos en el hotel (estaba incluido, y aunque no muy variado había un poco de todo y todo muy bueno). Aquí tenéis un par de fotos de la habitación hechas desde el móvil (la cámara estaba dentro de la maleta

