[Os escribo tumbado en la arena de la Playa de las Cucharas]
A las 8 suena el despertador para ir a desayunar. Creo que no voy a hablar más del tiempo porque casi siempre está nublado. Tras el desayuno vamos a descansar un poco a la zona de lectura junto a recepción. Pena que todos los libros son en alemán. También hay unos ordenadores donde conectarse a internet pagando.

Aprovecho para mostraros el bar donde hacen los espectáculos cada noche.

Sin nada que leer cogemos el coche hasta Puerto del Carmen. Un pueblo mucho más grande que Costa Teguise y muy enfocado al turismo.

Paseamos por alguno de sus paseos al borde del mar. La pena es que no están conectados entre sí y algunos tramos hay que hacerlos por medio de la ciudad.

En una de las playas nos encontamos con bastantes empresas de buceo con sus furgonetas. Debe ser un buen lugar para esta práctica. Hay mucha gente poniéndose los trajes. Si tenéis oportunidad es una experiencia increíble pero no podéis poneros nerviosos. Lo más importante es mantener la calma porque a 10m de profundidad... Yo tuve la suerte de hacerlo hace 2 años en Tenerife. Y es que bucear entre tortugas gigantes e incluso agarrarse a ellas... no tiene precio.

También entramos un rato en un centro comercial.

Intentamos volver al hotel antes de la una para comer pronto e irnos a Playa Blanca pronto.Como siempre, nos ponemos las botas en el restaurante de la piscina y tras conducir unos 50 minutos llegamos a la zona sur de la isla.
Primero vamos a las playas de Papagayo. Para llegar hay que recorrer con el coche un camino muy bacheado de 3km y pagar 3€ a un guardia, quien nos indica que tal y como está el día la mejor playa es la de Papagayo. Hay otras 4.
No hay mucha gente. Para bajar el camino es muy empinado. Es una playa de unos 300m rodeada de acantilados, lo que la protege del viento. Lo que diferencia a esta playa del resto es que no está urbanizado en las cercanías. Del resto, igual que cualquier otra de la isla.

Después nos acercamos a la zona de Playa Blanca, donde están gran parte de los hoteles de la isla. Tiene una gran calle comercial y un paseo enorme de varios kilómetros.


Aprovechamos para comprar algunos detalles de recuerdo para la familia.

Vemos el ferry que llega de Fuerteventura

Y de vuelta para la cena. Más tarde vamos al bar a ver a un cantante tipo soul. Alguna gente se anima a bailar, incluso hacen un trenecito. La foto no es muy buena porque está hecha con el móvil.
