Después de hablar con varias agencias White Umbrella nos dijo que si a las 10 am había 2 personas más para Kutna Hora, sí que la hacían, saliendo en 20 minutos con lo que fuimos a cambiar a Exchange el dinero para pagar en caso de que saliesen.
En Exchange nos indicaron que la cantidad mínima para cambiar y utilizar el vale de descuento eran 50 € pero como solo necesitábamos pagar la excursión y teníamos alguna corona para gastar en souvenirs, cambiamos lo justo para la excursión.
A las 10 am hablamos con los guías y nos presentan a los que van a ser nuestros compañeros de viaje. Dos chicos de Barcelona muy majos con los que hicimos muy buenas migas y entre eso y el guía que era gaditano se nos hizo la excursión cortísima.
Nos fuimos caminando a la estación de Praga hl.n. donde el guía compró los billetes y nos subimos al tren, que después de un cambio nos dejó en Kutna Hora ( a determinadas horas es directo). Suele haber un trenecito que te lleva hasta el centro del pueblo pero al parecer no funcionaba con lo que nos pusieron un bus que nos llevó hasta escasos 50 metros del Osario, momento en el que empezó a nevar.
En Exchange nos indicaron que la cantidad mínima para cambiar y utilizar el vale de descuento eran 50 € pero como solo necesitábamos pagar la excursión y teníamos alguna corona para gastar en souvenirs, cambiamos lo justo para la excursión.
A las 10 am hablamos con los guías y nos presentan a los que van a ser nuestros compañeros de viaje. Dos chicos de Barcelona muy majos con los que hicimos muy buenas migas y entre eso y el guía que era gaditano se nos hizo la excursión cortísima.
Nos fuimos caminando a la estación de Praga hl.n. donde el guía compró los billetes y nos subimos al tren, que después de un cambio nos dejó en Kutna Hora ( a determinadas horas es directo). Suele haber un trenecito que te lleva hasta el centro del pueblo pero al parecer no funcionaba con lo que nos pusieron un bus que nos llevó hasta escasos 50 metros del Osario, momento en el que empezó a nevar.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Tras una breve explicación, entramos en el Osario, donde el guía nos explicó todo lo que concierne a las huesos, el pueblo, la plata que era extraída y después nos dejó un buen rato para sacar fotos y comprar algún souvenir.
En el exterior continuaba nevando y una de las chicas del Osario nos llevó en una furgoneta hasta la Catedral, donde nuestro guía nos explicó la historia de la Catedral, entramos y continuando con las explicaciones aprovechamos para sacar fotos y reírnos un rato con algunos chistes.
Continuamos por lo que en su momento fue la réplica para competir con el puente de Carlos.
Ya se acercaba la hora de comer y nos llevaron a Pivnice Dacicky donde comimos espectacularmente además de probar su cerveza que estaba de escándalo. Probamos el goulash de jabali, el pato y las costillas. Además de postre la strudell y las creps. El precio fue increíble para tales manjares. De regalo una de las camareras que chapurreaba algo de castellano nos deleitó con su verborrea, en el buen sentido.
En el exterior continuaba nevando y una de las chicas del Osario nos llevó en una furgoneta hasta la Catedral, donde nuestro guía nos explicó la historia de la Catedral, entramos y continuando con las explicaciones aprovechamos para sacar fotos y reírnos un rato con algunos chistes.
Continuamos por lo que en su momento fue la réplica para competir con el puente de Carlos.
Ya se acercaba la hora de comer y nos llevaron a Pivnice Dacicky donde comimos espectacularmente además de probar su cerveza que estaba de escándalo. Probamos el goulash de jabali, el pato y las costillas. Además de postre la strudell y las creps. El precio fue increíble para tales manjares. De regalo una de las camareras que chapurreaba algo de castellano nos deleitó con su verborrea, en el buen sentido.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Encantados con todo lo que llevábamos de día, continuamos hacia la parada donde nos recogió el bus de vuelta a la estación de tren para volver a Praga.
Entre risas el tiempo voló hasta llegar a Praga, despidiéndose de nosotros el guía en la Plaza del Pueblo Viejo.
Como no teníamos gran cosa que hacer hasta la hora de recoger las maletas, que amablemente nos guardó el Florentina hasta las 22 horas y siendo las 17 pasadas, nos fuimos con los otros chicos a tomar cerveza como despedida de la ciudad que nos cautivó.
A las 10 pm recogimos las maletas y nos fuimos a la estación donde compramos algo para cenar mientras esperábamos nuestro tren. Nos gastamos las últimas coronas en unas postales y algún dulce para no volver con ellas a casa.
Entre risas el tiempo voló hasta llegar a Praga, despidiéndose de nosotros el guía en la Plaza del Pueblo Viejo.
Como no teníamos gran cosa que hacer hasta la hora de recoger las maletas, que amablemente nos guardó el Florentina hasta las 22 horas y siendo las 17 pasadas, nos fuimos con los otros chicos a tomar cerveza como despedida de la ciudad que nos cautivó.
A las 10 pm recogimos las maletas y nos fuimos a la estación donde compramos algo para cenar mientras esperábamos nuestro tren. Nos gastamos las últimas coronas en unas postales y algún dulce para no volver con ellas a casa.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Subidos al tren, nos colocamos para pasar la noche, comenzando el viaje la mar de a gusto con el calorcito del vagón. Duró poco nuestra felicidad, de repente empezó a bajar la temperatura hasta tal punto que no había forma de dormir con semejante pelete.
A las 2 pasadas un revisor nos indica que sentía mucho las molestias y que podíamos cambiar de vagón ya que no funcionaba la calefacción (después de pasar 40 revisores a tocar los controles de lo que supongo que eran los mandos de la calefacción).
Tan rápido como pudimos cogimos nuestras cosas y nos fuimos directos al vagón de primera clase y nos metimos en una de las cabinas donde estaba una chica acostada que bien podía ser la prima de Romay (cosa que intuía pero que se confirmó cuando se levantó para bajarse).
Pasaron un par de revisores que pusieron mala cara al vernos en ese vagón y mirar nuestros tickets, ahhh, se siente!!! Es lo que tiene que se estropee la calefacción. Intentamos dormir lo que pudimos.
A las 2 pasadas un revisor nos indica que sentía mucho las molestias y que podíamos cambiar de vagón ya que no funcionaba la calefacción (después de pasar 40 revisores a tocar los controles de lo que supongo que eran los mandos de la calefacción).
Tan rápido como pudimos cogimos nuestras cosas y nos fuimos directos al vagón de primera clase y nos metimos en una de las cabinas donde estaba una chica acostada que bien podía ser la prima de Romay (cosa que intuía pero que se confirmó cuando se levantó para bajarse).
Pasaron un par de revisores que pusieron mala cara al vernos en ese vagón y mirar nuestros tickets, ahhh, se siente!!! Es lo que tiene que se estropee la calefacción. Intentamos dormir lo que pudimos.