A las 4:30 nos sonó el despertador y habíamos quedado con una pareja de Alicante para ver las tortugas. En el hotel nos habían preparado café, nos tomamos una buena taza y a ver si teníamos suerte de ver las tortugas. Fuimos a la playa y vimos que había habido actividad de desove por la noche, porque se veían las huellas de las tortugas grandes de haber entrado y salido de la playa. Fuimos mirando y vimos como una tortuga pequeña se metía en el mar y poco más. Pero más adelante había un hombre ayudando a un grupo de 10 tortuguitas a salir de un agujero que había una piedra, habían quedado atrapadas y no podían salir. Las sopló un poco para despertarlas y quitarles tanta arena que tenían encima y salieron corriendo en busca del mar. Veías como las engullían las olas y desaparecían en el mar, una experiencia muy bonita.
Sobre las 6 de la mañana nos esperaba nuestro guía Abel para hacer la excursión de la canoa para avistar todo tipo de aves y animales. En la canoa éramos nosotros 2, la pareja de Alicante y una sevillana que viajaba para 3 meses por Centroamérica, empezó por Méjico y acabaría por ecuador, y el guía que era el que remaba. Vimos pájaros exóticos, un mono araña, aves, algunos caimanes durante 3 horas. Cuando llegamos al embarcadero nos compramos una papaya por 1300 colones y nos la comimos en la cocina compartida del hotel, mientras esperábamos a coger nuestro bote que nos llevaría de regreso a la Pavona donde teníamos el coche, de allí partiríamos para la fortuna que sería nuestro siguiente destino.
A las 11 cogimos el bote, enfrente del embarcadero hay un chiringuito donde te vende los pasajes, el bote iba cargado y le costó llegar sobre 1hora y 15, durante el trayecto tuvimos la oportunidad de ver algún cocodrilo y muchos basiliscos, son como lagartos que corren por encima del agua. Sobre las 12 y cuarto llegamos a la Pavona, cogimos el coche y empezamos a hacer camino. En Cariari vimos un banco y nos paramos a hacer cambio de divisa, ya que nosotros llevábamos euros y visto lo visto llegamos a la conclusión de que había que llevar dólares y colones, porque sino siempre perdíamos dinero a la hora de pagar. Ellos a la hora de hacer el cambio, siempre te hacen el cambio más bajo y siempre perdías dinero, podíamos pagar en tarjeta en algunos sitio pero luego el banco en España también te aplicaba sus comisiones y en los locales decía que se podía pagar en tarjeta y luego te decían que no funcionaba. Por eso finalmente lo mejor era llevar cash, y si decías que llevas cash (billetes) hasta podías negociar. Como era temporada baja negociamos en todo, en hoteles, excursiones y siempre sacábamos unos dólares que con eso te pagabas las comidas o cenas según el caso.
Como ya íbamos sin dinero había que parar en este banco de Cariari, dejé a Elena en el coche para que vigilara las maletas y me fui al banco, había una cola en la que perdí una hora, pero al final hicimos el cambio, 250€ en colones y 250€ en dólares. 1€ eran 593 colones y 1$ eran 523 colones, ya eran las 14 horas y había que comer, pasamos Guápiles y paramos de nuevo en el restaurante Tortuguero, que está en la carretera 32 que va desde San José a Limón, se comía bien a un módico precio. La suerte que tuvimos que durante nuestra estancia en Tortuguero no nos llovió.
Después de comer hicimos camino hacia La Fortuna, teníamos 3 horas de camino, a las 3 horas hicimos una parada para echar gasolina 17.000 colones (sobre 32$), el litro de gasolina iba a 563 colones/litro sobre 0.95€/litro Por el camino hacia la Fortuna de San Carlos teníamos varios hoteles y llamamos al hotel Arenal hostel lodge y negociamos directamente con el dueño (Manuel) y después de hacer 2 llamadas negociamos 3 noches , cada noche salía a 26$ por pareja con desayuno, era una habitación grande con cuarto de baño y ducha dentro de la habitación, aire acondicionado y una nevera, Wifi y parking, era lo que buscamos y una buena cama para descansar. Estaba limpio, una sábana estaba un poco rota, pero se descansaba de maravilla. Estaba al lado de un pequeño rio, está a 600 metros del centro del pueblo, cuando llegamos nos acomodamos en el hotel, y bajamos a la recepción y allí nos esperaba un colaborador del dueño que nos ofrecería todas las excursiones que se podían hacer en la Fortuna: Montar a caballo, salida en quad, catarata la fortuna, Rio Celeste, Termas de agua calientes, excursiones al volcán Arenal, canopy, puentes colgantes, subir al cerro chato, etc. y nos dieron bastante información, íbamos improvisando sobre la marcha, el tiempo marcaba el día a día porque llovía y el mes de octubre aún era temporada de lluvias y según qué cosas no se podían hacer ya que cuando llovía era casi siempre de forma torrencial, por ejemplo el rio celeste no se podría visitar en caso de lluvia ya que el agua se vería marrón en lugar de azul. Teniendo toda esa información la mejor manera de procesarla era ir a cenar a un japonés que habíamos visto con una cervecita Pilsen. El restaurante se llama Kappa sushi Fortuna, relación calidad-precio genial, de todas las cosas que habíamos barajado para visitar lo marcaría el tiempo al día siguiente, así que nos fuimos a dormir y a esperar que al día siguiente hiciera buen tiempo.