Nos levantamos temprano para ir a la estación de Budapest para coger el tren hacia Viena. No recuerdo cuanto tiempo se tarda pero tras una pequeña cabezada (esa noche dormi poco por mi estomago) ya estábamos allí. Cogimos el metro para llegar al hotel. Tocaba comer y empezar la visita de la tarde. En la esquina de la calle donde nos alojamos, se encuentra el restaurante Fromme Helene. Se come de maravilla y por muy poquito dinero.
Tras reponer fuerzas, tocaba andar…empezamos por ver la iglesia de María Treu o Iglesia de los Escalopios, que estaba cerquita del hotel.

Nos fuimos a recorrer las calles, Pasamos por delante del Ayuntamiento y por la parte trasera del esta la plaza Rathaus, donde se encontraba en esos momentos en fiesta por un festival asi que disfrutamos de la música por 5 min.

Al lado, vimos por fuera a la Iglesia Votica

el Burgtheatre

Paseamos por las calles de Viena (debo decir que están super limpias y los edificios blancos, como dice mi amiga Toñi….Señoriales) hasta llegar a la Wiener Minoritenkirche. En su interior Hay una copia de tamaño natural de La Última Cena de Leonardo da Vinci en la pared norte de la iglesia.
Seguimos nuestro camino hasta llegar al Café Central. Nos paramos a merendar que lo teníamos merecido por estar en Viena.

Luego nos dirijimos para ver la Scottenkirche. Seguimos callejeando y nos encontramos con el parque de bomberos y la iglesia Ham Hof. De camino a la zona mas turística. Por fin llegamos a la Iglesia de Peter y el monumento a la peste, Mariensaüle.

Bueno ya toca ir de vuelta al hotel y cenar que mañana nos toca un dia largo.