De nuevo hoy vuelve a amanecer lloviendo, pero estamos encantados. Hoy nuestra primera parada es en la neocueva de Altamira. LLegamos las 9:30 para evitar hacer muchas colas y tras sacar la entrada General: 3 € Reducida: 1,5 € nos dieron el pase para las 10:00, asi que mientras nos tocaba entrar dimos una vuelta por la tienda de souvenirs. Cuando llegó el momento de entrar, pasamos a una pequeña sala donde pudimos ver un audiovisual sobre la historia de la cueva, despues accedimos a la neocueva con una guia que nos explicó el porque no se puede visitar la cueva y los detalles que se reproducen en la "cueva" que se visita. Aunque sea una reproduccion es muy interesante. Tras la visita guiada pudimos ver el resto del museo pero ya por libre y sin guia.
Cuando finalizamos la visita nos acercamos hasta Santillana del Mar. Lo primero fue conseguir aparcar el coche. Todo es zona azul con lo que visitar el pueblo y no estar pendiente de volver a recargar el tiquet se hace tarea muy complicada. Al final encontramos una zona de aparcamiento "privada" en la que por 2€ pudimos dejar el coche todo el tiempo que quisimos.
Santillana es un pueblo que hay que visitar si o si, todo de piedra y peatonal. A nosotros nos pareció más bonito que todos los que hemos visitado. Pudimos ver la Colegiata de Santa Juliana, el museo del barquillero, el Museo Diocesano Regina Coeli pero sobre todo disfrutamos paseando por sus calles. Para comer hay multitud de restaurantes pero nosotros nos decidimos por el Rte, La Villa. Menú por 16,5€ con varios platos a elegir y buen servicio. Buen producto y buena presentación de los platos. Postres caseros y muy ricos.

Tras el almuerzo a seguir visitando Santillana y antes de irnos aun con el estomago lleno teníamos que probar la leche fresca con sobao que te ofrece Casa Quevedo, muy rico.
Para acabar el día fuimos a Santander y paseamos por la península de la Magdalena donde dimos un agradable paseo viendo el mar Cantábrico y donde hay un minizoo con pingüinos y leones marinos. Es gratis y al niño le hizo mucha ilusión. Aunque el recinto es muy pequeño.
Y desde aquí y ya de noche vuelta a Cartes para descansar del día.



