El viernes 27 de diciembre a las 15:05 salía nuestro vuelo hacia Sevilla. A las 14:50 ya estábamos montados en el avión y con todos los pasajeros, por lo tanto, el vuelo sale antes de tiempo. Un punto para Vueling.
Una hora después ya estábamos en Sevilla. Salimos del aeropuerto siguiendo las indicaciones y nos encontramos directamente con el autobús que te lleva al centro, el EA. Precio del billete 4 euros/persona, lo compramos directamente al conductor.
A las 16:20 salimos rumbo a Sevilla, la duración del trayecto hasta nuestra parada, Marqués de Paradas, fue de 30 minutos.
Una vez que llegamos al hotel e hicimos el check in con las instrucciones que nos habían dado y comprobábamos que todo estaba correcto nos dispusimos a conocer Sevilla. Nuestra primera parada la Catedral, de ahí nos fuimos a la entrada del Real Alcázar que se encuentra en la Plaza del Triunfo, una plaza muy bonita. Continuamos hasta el Patio de Banderas y nos fuimos hasta el Barrio de Santa Cruz por la calle Agua hasta llegar a los Jardines de Murillo. Una vez ahí nos dirigimos a la Iglesia de Santa María la Blanca. Es verdad que por afuera no llama la atención, pero el interior te deja sin palabras, no es muy grande, pero sorprende muchísimo por su decoración. Merece mucho la pena entrar. No pongo imágenes, ya que para mí fue una de las sorpresas del viaje. Pequeña pero es una maravilla.
Continuando nuestro recorrido, recorrimos los Jardines de Murillo hasta llegar a la Real Fábrica de Tabacos. Una vez allí pusimos rumbo para ver la Torre del Oro, la Real Maestranza de Sevilla y caminamos por el paseo que se encuentra en la orilla del Río Guadalquivir hasta llegar al Puente Isabel II, conocido como el Puente de Triana. Desde ahí nos fuimos hasta la calle de la Campana, para coger la calle Sierpes e ir al centro pasando antes por la iglesia del Salvador, por cierto, la zona a eso de las 8/9 de la noche suele estar muy animada.
Paramos a tomar algo para tener un primer contacto con las tapas sevillanas en la Taberna Álvaro de Peregil. Nos pedimos, 4 tapas (patatas bravas, croquetas, montadito de pringá, un tipo de pescado) Precio por las 4 tapas más un aquarius y una Cruzcampo 17.50€. Nos pareció barato, aunque en verdad de todos los sitios en los que "tapeamos" fue el que menos nos gustó, comparado con otros lugares donde hemos comido en los días posteriores. La taberna es pequeña y estaba a rebosar, por lo tanto encontrar sitio es un poco complicado.
Para finalizar nuestro primer día por Sevilla, volvimos a la plaza de la Catedral sobre las diez y media de la noche y la verdad que se estaba genial, no había casi gente y con una iluminación muy bonita. De esta forma nos despedimos de Sevilla hasta el día siguiente.
